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7. conclusions and recommendations
Para efectuar el muestreo sistemático de los conjuntos detectados durante las prospecciones se siguieron distintas estrategias según las características específicas de cada contexto detectado. Básicamente, los procedimientos adoptados se dividen entre la recolección superficial y el sondeo estratigráfico.
La metodología del muestreo superficial tuvo por finalidad recuperar conjuntos arqueológicos representativos en términos de variabilidad y cantidad de los artefactos y a la vez obtener información sobre el contexto espacial de los sitios. Para cumplir con estos objetivos, en base a la información obtenida en las prospecciones, se plantearon tres estrategias de recolección: recolección individual con el uso de nivel topográfico, recolección a través de cuadrículas y recolección con el uso de GPS (Figura 5.37).
Cada uno de estos métodos presenta virtudes particulares y su aplicación estuvo determinada por las características de densidad y distribución intrasitio. En
149 los casos donde los artefactos se encontraban en baja concentración espacial y, en general, distribuidos a lo largo de grandes áreas, el muestreo se efectuó a través de la recolección individual de piezas con el uso de nivel topográfico. Esto permitió un rápido muestreo de amplias superficies con un registro detallado de su configuración espacial. Donde los artefactos se presentaron en concentraciones con alta agregación espacial se optó por realizar muestreos más intensivos a partir de cuadrículas. Para dinamizar esta tarea, se utilizaron mallas móviles de 25 m² divididas en cuadrículas de 1x1 m. Finalmente, en aquellos casos donde los artefactos se presentaban como hallazgos aislados (ver definición el Capítulo 3) la recolección fue realizada con el uso del GPS.
Figura 5.37: Estrategias de recolección superficial
Referencias: a) Recolección con el uso de nivel topográfico; b) Recolección a través de cuadrículas utilizando malla móvil; c) Recolección con el uso de GPS.
150 Además de la recolección, se realizaron sondeos en las áreas donde se encontraron materiales en superficie. Esto sirvió para verificar la existencia de contextos en estratigrafía y plantear la posibilidad de realizarse excavaciones más amplias. Los sondeos fueron excavados siguiendo niveles artificiales de 5 cm y el sedimento removido fue cernido en zaranda seca de malla fina (5 mm). Asimismo, las observaciones estratigráficas se realizaron en dos escalas, una a nivel de sitio y la otra a través de la inspección complementaria de perfiles expuestos en cortes de caminos, zanjas de drenaje, cárcavas de erosión y barrancas de los cursos hídricos.
5.2.2 Criterios de análisis de los artefactos líticos
El análisis de los artefactos líticos estuvo dirigido a la observación de aspectos relacionados con la tecnología de reducción de las materias primas y manufactura de los instrumentos. Siguiendo los mismos lineamientos teórico- metodológicos que fueron aplicados en el análisis de los materiales oriundos del estudio de impacto arqueológico (véase Acápite 4.1.1), el abordaje tecno- morfológico fue inspirado en diversas propuestas que concilian la observación de atributos formales y dimensionales (Dias 1994; Dias y Hoeltz 1997; Hoeltz 1997 y Andrefsky 1998). Asimismo, para el caso de los materiales recuperados durante la realización de la presente tesis se observaron las piezas de manera más detallada, ampliando la cantidad de atributos relevados en cada clase tipológica.
Con el objetivo de profundizar el entendimiento de los desechos de talla, además de clasificarlos según la tipología sugerida por Sullivan y Rozen (1985), se observaron los siguientes atributos tecnológicos: técnica de extracción (unipolar o bipolar), tipo de talón (cortical, liso, diedro, facetado, filiforme, puntiforme o astillado), dorso del talón (con preparación o sin preparación) y morfología de la extremidad distal (en pluma, en escalón, redondeada, sobrepasada o rebotada). En la cara ventral se observó el tipo de bulbo de fuerza (difuso, prominente, doble o ausente) y la formación de labio (presente o ausente).
151 Con relación a los núcleos, se observaron los atributos ya mencionados para el muestreo anterior (tales como técnica de extracción de lascas, sentido de la extracción, cantidad de las plataformas y designación morfológica). Además, se registraron también el tipo de plataforma (cortical o no cortical) y la cantidad de negativos de lasca en cada núcleo.
En el subconjunto de los instrumentos tallados, a partir de las propuestas metodológicas de Aschero (1975, 1983) y Aschero y Hocsman (2004), se analizaron los siguientes atributos: forma-base (lasca o núcleo), situación de los lascados respecto a las caras (unifacial, bifacial, alterno, alternante o multifacial), extensión de los lascados (marginal, parcialmente extendido o extendido), continuidad de los lascados (continua, discontinua, sumaria o aislada), cantidad de filos activos (simple, doble o múltiple), posición de los filos en relación con el eje morfológico (frontal, lateral, convergente, perimetral o semi-perimetral), extensión relativa de los filos (restringido, corto, largo, extendido o perimetral), morfología de los filos (normal regular, dentado, festoneado, en muesca o denticulado), perfil del filo (lineal, sinuoso o irregular) y ángulo del bisel de los bordes activos (tomado en intervalos de 15º). Para una mejor clasificación del trabajo invertido en la formatización de los instrumentos, se observaron las variables técno-morfológicas de acuerdo con las clases técnicas definidas por Aschero y Hocsman (2004): artefacto con adelgazamiento bifacial (AAB), artefacto con reducción bifacial (ARB), artefacto bifacial marginal (ABM), artefacto con adelgazamiento unifacial (AAU), artefacto con reducción unifacial (ARU), artefacto unifacial marginal (AUM). Por otro lado, los instrumentos también han sido clasificados en grupos tipológicos de acuerdo con su diseño (Aschero 1973). Aunque se utiliza una terminología que asocie los objetos a acciones concretas (como por ejemplo: raer, cepillar y raspar), la clasificación en los grupos tipológicos obedece a criterios morfológicos, sin que esto implique en relaciones funcionales unívocas. Por último, los instrumentos no tallados fueron observados según el tipo de modificación (uso, alisado, picado o pulido) y clasificados dentro los tipos establecidos por Dias y Hoeltz (1997) para este categoría de artefacto.
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5.2.3 Caracterización de los contextos arqueológicos en el curso medio