CHAPTER 7: CONCLUSION, PRACTICAL LIMITATIONS, AND
7.2. Conclusions
Un día 20 de marzo en Terrasa, Catalunya estaba comentándoles a un grupo de alumnos esto que acabas de leer, cuando de pronto alguno de ellos tuvo la brillante idea de que hiciéramos nuestra propia versión contemporánea del festival de los sueños aprovechando que al día siguiente era el equinoccio de primavera y ya ten- íamos pensado hacer un ritual para celebrarlo. A todos nos entusiasmó mucho la idea, así es que antes de despedirnos les pedí que llevaran flores, piedras, cristales, instrumentos musicales, ropa especial y cualquier cosa que se les ocurriera que pu- diera formar parte de nuestro festival onírico. También les dije que trajeran un pe- queño regalo para dárselo a quien interpretara mejor su sueño.
A la mañana siguiente limpiamos el campo energético del lugar con copal. Luego purificamos nuestras respectivas auras y adornamos el espacio creando un círculo sagrado con flores, cristales, piedras y semillas. Entonces iniciamos el ritual de la rueda de las armonías estilo lakota, que aprendí a instancias de Singing-Heart.
Para establecer el orden de entrada y las posiciones de cada persona dentro del círculo de poder, usamos un oráculo de 5 piedras de distintos colores. Primero en- tran aquellos que sacan la piedra amarilla y se colocan en el este, luego los de la roja en el sur, los de la negra en el oeste y los de la blanca en el norte. Los de la azul me ayudan a organizar todo y al final nos situamos en los espacios vacantes. Estando todos de pie “abrimos los campos”, o sea, nos conectamos con el mundo invisible. Saludamos la presencia de los espíritus de la naturaleza y los devas del entorno y les pedimos su bendición para llevar a cabo nuestro ritual. Luego invocamos la presen- cia de nuestros guías y ancestros. Las mujeres visualizamos a nuestra espalda la energía del alma de nuestra madre, detrás de ella, la energía de la abuela, luego de la bisabuela, la tatarabuela y así todo nuestro linaje desde el principio de los tiempos hasta nosotras ahora. Si alguna mujer tiene hijas y/o nietas, las visualiza delante de sí misma recibiendo a través suyo la fuerza de la vida que ha pasado de generación en generación hasta el momento presente. Los hombres hacen lo mismo con su li- naje masculino. Después convocamos también al alma de otros parientes, amigos y antepasados a quienes queramos invitar a participar de esta ceremonia. Y ya con to- da esta energía pronunciamos juntos la Plegaria a las Siete Direcciones Galácticas. Primero todos miramos hacia el Este con las palmas abiertas hacia esa dirección. Alguien a quien le haya tocado la posición del este lee la primera línea en voz alta y los demás la repetimos también en voz alta, después lee la segunda y la tercera líneas esperando a que las repitamos. Entonces giramos hacia el Norte para decir las frases correspondientes y hacemos lo mismo con cada una de las direcciones. En la direc- ción Superior extendemos los brazos con las palmas hacia arriba. En la dirección Inferior nos hincamos para tocar la tierra con las palmas extendidas. Nos incorpo- ramos y por último, en la dirección Central cruzamos las manos sobre el pecho, a la altura del corazón.
Esta es la plegaria que usamos. Pertenece al movimiento del calendario maya de las 13 lunas impulsado por José Argüelles:
PLEGARIA A LAS SIETE DIRECCIONES GALÁCTICAS
Desde la Casa Este de la Luz
Que la sabiduría se abra en aurora sobre nosotros Para que veamos las cosas con claridad
Desde la Casa Norte de la Noche
Que la sabiduría madure entre nosotros Para que conozcamos todo desde adentro
Desde la Casa Oeste de la Transformación
Que la sabiduría se transforme en acción correcta Para que hagamos lo que haya que hacerse
Desde la Casa Sur del Sol Eterno
Que la acción correcta nos dé la cosecha Para que disfrutemos los frutos del ser planetario
Desde la Casa Superior del Paraíso
Donde se reúnen la gente de las estrellas y nuestros antepasados Que sus bendiciones lleguen hasta nosotros ahora
Desde la Casa Inferior de la Tierra
Que el latido del corazón cristal del planeta
Nos bendiga con sus armonías para que acabemos con todas las guerras
Desde la Fuente Central de la Galaxia
Que está en todas partes al mismo tiempo Que todo se reconozca como luz de amor mutuo.
¡AH YUM HUNAB KU EVAM MAYA E MA HO!
Las posiciones que nos tocan, no son casuales, sino que representan nuestro mo- mento vital, como puede constatar cada participante cuando comenzamos a comen- tar lo que significa cada dirección:
Este – Dirección del Águila – Espíritu.
Cuerpo celeste: Sol. Elemento: Fuego. Color: Amarillo. Estación: Primavera. Ci- clo: Nacimiento. Tiempo: La madrugada. Dominio: Intuición. Poder: Visión. Ene- migo: Muerte. Reino: Humano. Momento vital: Inicio de proyectos, relaciones, ci- clos o etapas. Sistémicamente representa el alma de la familia en la cual nacemos. Para el trabajo personal representa el lugar donde entramos en contacto con nuestro maestro interior.
Sur – Dirección del Ratón – Confianza.
Cuerpo celeste: Luna. Elemento: Agua. Color: Rojo. Estación: Verano. Ciclo: Ju- ventud. Tiempo: La mañana. Dominio: Emociones. Poder: Atención. Enemigo: Miedo. Reino: Vegetal. Momento vital: Etapa de aprendizaje dentro de proyectos, relaciones, ciclos o etapas. Sistémicamente representa el alma de la tribu o colectivi- dad a la que pertenecemos por nacimiento y por herencia cultural. Para el trabajo personal representa el lugar donde entramos en contacto con nuestro niño interior.
Oeste – Dirección del Oso – Cambio.
Cuerpo celeste: Tierra. Elemento: Tierra. Color: Negro. Estación: Otoño. Ciclo: Madurez. Tiempo: La tarde. Dominio: Sensaciones. Poder: Previsión. Enemigo: Debilidad. Reino: Mineral. Momento vital: Madurez de proyectos, relaciones, ciclos o etapas de vida. Sistémicamente representa al alma individual. Para el trabajo per- sonal representa el lugar donde entramos en contacto con nuestro protector inter- ior.
Norte – Dirección del Búfalo – Sabiduría.
Cuerpo celeste: Estrellas. Elemento: Aire. Color: Blanco. Estación: Invierno. Ci- clo: Vejez. Tiempo: La noche. Dominio: Pensamiento. Poder: Conocimiento. Ene- migo: Certeza. Reino: Animal. Momento vital: Final o muerte de proyectos, relacio- nes, ciclos o etapas de vida. Sistémicamente representa el alma colectiva al que to- dos pertenecemos y la morada de los ancestros. Para el trabajo personal representa el lugar donde entramos en contacto con nuestro guerrero interior.
A quienes les toca la piedra azul, el oráculo les anuncia que en esos momentos están simultáneamente en el centro, arriba y abajo. Se encuentran en un momento vital de plenitud en el que les corresponde compartir con los demás, ser el centro en el cual confluyen las personas y desde el cual se organizan y materializan las cosas. Es un momento para dar y compartir.
Mientras explicamos las correspondencias de cada una de estas direcciones, vamos colocando objetos que representan su respectivo simbolismo dentro de un altar en forma circular que tenemos colocado en el centro. Cuando uno se prepara para