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6. CONCLUSIONS AND FUTURE WORK

6.1 Conclusions

1 .d4 �f6 2.�g5 �e4

En este capítulo comenzamos el estudio de

2 ... fle4; la jugada que históricamente puede considerarse como la variante principal de la Trompowsky. Es una jugada ambiciosa y evita las trasposiciones a otras aperturas (aunque no todas). Las blancas tradicional­ mente se enfrentaban a ella con dos alterna­ tivas bien diferentes, la ambiciosa 2.�h4 y la sólida 2.�f4. Este reparto de papeles es muy útil para poder elegir una u otra según el es­ tilo propio o, mejor aun, según el estilo del rival. En los útlimos años la práctica de Hodgson ha popularizado (relativamente) una tercera opción: 3 .h4, que a pesar de su extravagante aspecto ha demostrado servir para reunir una buena renta de puntos. Sin embargo en este libro solo vamos a profun­ dizar en las dos continuaciones principales, . cada jugador puede elegir la que más se adap­

te a su estilo, pero personalmente recomien­ do estudiar las dos y seleccionar según la ocasión; en el actual mundo de la prepara­ ción de aperturas (con bases de datos en to­ dos los rincones) estos pequeños detalles de flexibilidad pueden ser la diferencia sufi­ ciente para que nuestro rival no pueda pre­ parase con eficacia.

PARTIDA 49 Milov,V - Kurnrnerow,H Alemania, 1 995 1.d4 flf6 2.�g5 fle4

3. �f4

Vamos a considerar dos jugadas 3 .�f4 Y 3 .�h4 por varios motivos: porque estamos en la variante principal, porque las dos son interesantes y sobre todo porque son de un caracter totalmente distinto y se pueden complementar muy bien en el repertorio de un jugador. 3 .�f4 es la sólida y 3 .�h4 es muy aguda. Claro que todo depende de como continuen las negras. La tercera opción es 3 .h4. Aparte del efecto de shock que estaju­ gada puede tener y del consiguiente menos­ precio que siempre tiene efectos desastro­ sos, no creo que tenga más ventajas. El prin­ cipal está en una prematura captura del alfil de g5 que da gran actividad a la torre de hl y un enorme poder restrictivo al peón díscolo

Capítulo

9

de g5, pero si las negras la toman en serio no tendrán problemas para igualar. He renun­ ciado a dedicarle un capítulo pero en esta pequeña referencia quiero señalar la que creo es la mejor respuesta de las negras y una par­ tida como ejemplo: 3 . . . h6 ! Después de esto es dificil encontrar utilidad en el juego fu­ turo a 3 .h4 4.�f4 c5 (4 . . . d5 También es posi­ ble) 5 .dxc5 f)c6 6.f)d2 f)xc5 7.f)gO d5 8 .e3 g6 Las negras pueden elegir cualquier otro sistema de desarrollo. En ninguno de ellos h4 tiene sentido. (8 . . . �g4!) 9.c3 �g7 1 0.�b5 lJ!Jb6 1 1 . �xc6+ bxc6 1 2 .f)b3 �g4= Depasquale,C-Kagan,N/Victoria-ch 1 992/ ( 1-0 en 45) Las negras no tienen proble­ mas. Que acabaran perdiendo la partida es algo que siempre puede ocurrir.

3. f)c6

N os ocupamos, en esta primera partida, de las continuaciones menos habituales que son todas menos d5 y c5. La jugada del diagra­ ma puede parecer excéntrica, pero tiene una idea muy clásica. Veamos un poco las otras: 3 • • • g5 Ahora esto no es serio porque el alfil tiene retiradas mejores que g3 . 4.�e5 La ju­ gada lógica, aunque Kasparov, que parece tener afición a jugar la Trompowsky en si­ multáneas eligió una jugada también inte­ resante. (4.�e1 ! Hodgson aprobaría esto, sin

duda. 4 .. . h6 5.f3 f)j6 6. e4 d6 7.f)e3± e5 8. f)ge2 �g7 9. dxe5 dxe5 1 0. lJ!Jxd8+ wxd8 1 1.f)g3 f)e6 12.�e3 we8 13.f)b5 wd8 14. 0- 0-0+ �d7 15.f)f5+- Kasparov,G-Dambo/ Tel-Aviv sim, 1 994 ( 1-0 en 30) 4 . . Jfg8 5.lJ!Jd3 d5 6.f3 f)d6 7.�3 (7.lJ!Jxh 7!) 7 . . . �e6 8.h4 f6 9.�xd6 lJ!Jxd6 1 0.0-0-0 f)c6 1 1 .lJ!Jxh7 0-0-0 1 2.e3 lJ!Jg3 1 3 .hxg5 lJ!Jxg5 1 4.f4 lJ!Jg3 1 5 .f)f3 lJ!Jf2 1 6 .lJ!Jd3± Lputian 5mbat,G­ Lendwai,RJop Ginebra 1 986 ( 1 -0 en 37) 3 ... g6 Menos provocadora que las preceden­ tes pero no muy lógica. Las blancas juegan una variante de la defensa Pirc con un tiem­ po de más. 4.0 f)f6 5.e4 �g7 6.f)c3 d6 7.lJ!Jd2;!; Demasiado cómodo para las blancas, ¿no? 7 .. . f)bd7 8.0-0-0 O-O 9.g4± Svoboda,M­ Janecek,J/Czech t-ch 1 996 ( 1-0 en 32) 3 ... e6 Esto ya es más normal. En el caso de trasponer a una francesa las jugadas O y �f4 no son tan útiles. 4.f)d2 Ahora esto es más natural que O pero Kasparov ha probado la otra: (4.j3 f)f6 5. e4 d5 6.e5 f)fd7 7.�e3 e5 8.e3 Esta posibilidad de defender el peón «d» no suele existir en la francesa, pero en esta posición las negras tambien tienen mu­ chas posibilidades y deben igualar. 8 ... fr6

9.f4 lJ!Jb6 10.lJ!Jd2 �e7 1 1.f)j3 0-0 12.�e2 exd4 13.exd4 f)a5 14.b3;!; Kasparov,G-Ribeiro,LI Lisboa 1 999/1-0 en 26) 4 .. . f)xd2 5 .lJ!Jxd2 d5 6.f)0;!; No es mucho, las negras tienen una posición sólida pero las blancas tienen me- . jor desarrollo y el alfil malo fuera de la ca­ dena. 6 . . . �d6 7 .g3 ! ? Conquest también es aficionado a despliegues originales. 7 .. . 0-0 8 .�g2 f)d7 9.0-0 b6 1 0.c4 �b7 1 1 .lJ!Jc2 f)f6 1 2.c5 bxc5 1 3 .dxc5 �e7 1 4.�fd 1 c6 1 5 .f)e5 f)d7 1 6.f)xd7 lJ!Jxd7 1 7.e4 �f6 1 8.�h3 lJ!Jd8 1 9.�e3 lJ!Jc7 20.f4 �ad8 2 1 .e5 �e7 22.�d4;!; Conquest,S-Badii,MlParis 1 990/(1-0 en 58) 3 ... d6 Esto puede ser más o menos como g6 pero con alguna opción nueva para las ne­ gras. 4.f)d2 ! (4.j3 f)f6 5. e4 f)bd7!? con idea e5) 4 .. . f)f6 5.e4 g6 6.e5?! Esto no es necesa-

�f6 2. �g5 �e4

rio. (6. �gf3tJ 6 ... �d5 7 .�g3 �g7 8 .�gf3 o-o

9.�c4 �b6 1 0.�b3 �c6 1 1 .a4 a5 1 2.h3 dxe5 1 3 .dxe5 �d4 1 4.�xd4 lWxd4 1 5.c3 lWd3 1 6.�f3 \We4+ 1 7 . lWe2 lWxe2+= Hodgson,J­ Steinbacher,M/Zillertal 1 993/ ( 1 -0 en 33)

4. �d2

Esto no es muy ambicioso, pero veamos la otra opción: 4.f3 e5 ! ?

Esta e s l a idea detrás de �c6. S i esto iguala, la jugada 3 ... �c6 se convierte en una opción respetable. (4 . . . fJj6 5.e4tJ 5 .dxe5 g5 6.�e3 (parece bastante simple 6.�cl ! �c5 7.e4tJ

6 ... fk5 7 .�c3 �e6 (7 . .. fue5?! 8.lWd5 !±) 8.�f2 (j;g7 9 . e4 �xe5 1 0 . �c4 d6 1 1 .�ge2 �f4 1 2 .�xf4 gxf4 1 3 .lWd2 �e6 1 4.�b3 lWg5a;¡ Kuipers,E -J anssen,R/Hengelo 1 995 ( 1-0 en 39) 4. d5?!

Porque dejar doblar el peón mansamente?

4

... �d2 5 .lWxd2 d5 6.e3 �f5 7.�b5t

5. �xe4 dxe4

6. e3t

No tenemos el resto de jugadas de esta parti­ da que salió en el Informator y solo podemos hacer cábalas 6. e5 6 .. . e6 7.�e2 �d6 8.�xd6 lWxd6 9 .�c3t 7. dxe5! 7.�xe5 lWe7 != 7. lWe7 Amenazando el peón y lWb4

8.e3 �xe5 9.lWa4+ �e6 10.�b5 �d7 1 1.�xe7 :¡;re8 12.�g3 a6t

Con cierta compensación por el peón. PARTIDA 50

J ansa - Sosonko

Amsterdam, 1 975 l.d4 �f6 2.�g5 �e4 3.�f4 d5

Una de las dos continuaciones principales de las negras y la que tiene fama de más só­ lida. La verdad es que las blancas pueden "desmentir" esta fama con una de las dos continuaciones que proponemos

4. f3

Capítulo

9

chos casos implica un gambito. La otra al­ ternativa propuesta es 4.e3 que será estudia­ da bajo el orden l .d4 �f6 2.�g5 d5 3 .e3 �e4 4.�f4. Se han intentado otras jugadas pero no las vamos a considerar en este libro.

4.

5. e4!?

�f6

Proponemos esta jugada que representa un gambito Blakmar-Diemer con un tiempo de más. La misma idea se puede intentar con 5 .�c3 �f5 6.e4 pero con el orden propuesto las blancas se reservan la opción de jugar c3 (o c4) y sostener el centro en el caso de que las negras no acepten el peón ofrecido.

5. dxe4

Las otras jugadas en la partida 5 1

6. �c3

6.fxe4 Es otra forma interesante de ofrecer el peón pero no vamos a profundizar en ella. ofrecemos una partida basándonos en los comentarios de Pyshkin a modo de ejemplo: 6 ... �e4 7.�f3 �g4 8.�bd2 �d2 9.®xd2 �xf3 1 O.gxf3 e6 1 1 .0-0-0 �e7 (l 1 ... �d6!?) 1 2J;[gl �c6 1 3 .�b5 (1 3 . "fi.xg7?! �f6 Ll �d4 +) 1 3 .. . �f6?! (Mejor 13 ... ®d7!? 14.fug7 �f6 Ll

0-0-0 =

)

1 4.d5 ! La ruptura típica, se abre la

columna de rey y las negras no pueden sos­ tenerse ni cambiando damas . 1 4 .. . ®xd5

(1 4 . . . exd5 1 5. ®b4!�) 1 5 . ®xd5 exd5 1 6 ."fi.ge l + wd7 ! ? (1 6 .. . �e 7 1 7. fud5 O-O 18."fi.d7±; 16 . . . wj8 1 7.fud5±) 1 7."fi.xd5+ wc8 1 8 .�f1 ! (18."fi.e5t,) 1 8 .. . �d8 (1 8 .. . "fi.d8!?)

1 9.�h3+ �e6 20."fi.xe6 ! fxe6 2 1 .�xe6+ wb8 22."fi.d7 �d8 23 .�e5� Pyshkin - Nasybulin URSS, cr 1 993.

6. exf3

Algunos comentaristas consideran el cam­ bio en f3 dudoso y recomiendan en su lugar alguna de las siguientes tres jugadas. 6 ..

.

�f5!? Lleva a una posición del Gambito Blakmar con un tiempo neto de menos. A pesar de ello no es fácil para las blancas apro­ vecharse; vamos a considerar 3 posibilida­ des:

A) No se ha llegado a probar la sugerencia de Hodgson mencionada también por Gallagher. 7.g4 �g6 8 .fxe4 (8.�g2 fr6!+; 8.h4 h6 9fxe4 fue4 10. �g2 fue3 1 1. bxe3 e6+) 8 . . . �xe4 9 .�g2 pero es que aquí parece muy fuerte. 9 ... e5 !+

B) Mi sugerencia es 7 .�c4 que curiosamente da unos resultados tremendos en el Gambito Blakmar (con el otro alfil todavía en c l ). 7 . . . e6 8 .fxe4 �xe4 9.�xe4 �xe4 1 0.®e2� aprovechando que no vale 1 0 ... ®xd4? por I I .c3+-

C) 7.fxe4 �xe4 ( 7 . . . �xe4 8 .�xe4 �xe4 9.®f3?! Hodgson sugiere en su lugar (9. ®d3; 9.e3 Con buena compensación en ambos casos.) 9 . . . ®xd4 1 0."fi.d l ®a4 1 1 .�d3 �c5 1 2.�2 �bd7C() Hodgson,J-Kalka,AlBL 1 994 ( 1 -0 en 28); 8.®f3 �c3 9.bxc3 ®c8 1 0.�c4 Hodgson propone (lO."fi.b1 e6 1 l. �d3 �d3 12.exd3 con "razonable compensación" . Se­ guramente las negras no están peor y la po­ sición no será del gusto de todos. ) 1 0 .. . �d7 1 1 .�e2 Jansa-Pavlov, Bucarest 1 97 1 Lo

fJf6 2. �g5 fJe4

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