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Se han registrado un total de 359 fragmentos de los cuales 14 son sólo fragmentos diagnósticos, entre los que resaltan bordes de ollas y platos además de cuerpos decorados (Fotos n° 93 y 94).

Entre los bordes se identificaron dos ollas una de borde compuesto y la otra una olla de borde divergente, una jarra de cuello divergente y un plato. Además se ha registrado 9 cuerpos decorados, entre ellos 2 con la técnica paleteado, 4 presentan pintura entre los que resaltan los diseños incas y 3 tienen líneas horizontales incisas. La mayoría de los fragmentos presentan cocción oxidante y la composición de sus pastas presenta cuarzos, micas y piedras, los primeros minerales presentes en las arcillas locales, indicando que se trataría de vasijas de estilo inca local.

Las formas de las vasijas reportadas en el taller malacológico han sido identificadas en otras áreas de Cabeza de Vaca, específicamente en la estructura principal, la Huaca del Sol.

Asimismo se ha registrado una vasija fragmentada enterrada en el suelo estéril a unos 0,14 m del paramento norte del Muro 1, el cual sería el límite norte del Taller malacológico.

Esta vasija presenta una altura no mayor a 15 cm y una abertura de la boca de 6cm, es de cocción oxidante y ha sido elaborada con la técnica del paleteado, dicha técnica es propia del periodo intermedio tardío, pero es una de las técnicas cuyo empleo ha continuado durante épocas incaicas (Jerry Moore comunicación personal) (Foto nº 95).

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Foto nº 95: Vasija fragmentada de estilo tardío local. Ubicada en el lado norte, parte externa del Taller malacológico de Cabeza de Vaca.

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CAPITULO VII

DISCUSIÓN

La presencia de especies malacológicas como el Spondylus sp y otras procedentes de aguas tropicales en contextos arqueológicos de los andes centrales ha generado el interés respecto al tráfico de este molusco y el significado ritual que posee (Paulsen 1974, Murra 2007, Marcos 2005, Hocquenghem 1993, Hocquenghem y Peña 1994, Pillsbury 1996). No obstante en muchos sitios del Área andina es común encontrar valvas de Spondylus como ofrendas en contextos rituales y también una variedad de ornamentos como cuentas, colgantes y variedad de objetos hechos en esta concha, sin embargo poco se conoce acerca de los espacios donde se fabricaron estos ornamentos.

En el Área andina se han documentado sólo cuatro talleres de conchas, en Lima en la Huaca San Marcos, donde se ha reportado fragmentos de Spondylus princeps con huellas de trabajo sugiriendo que en dicho lugar se elaboraron cuentas, collares y placas. En Pampa Grande, Lambayeque, Izumi Shimada (1978) reportó la existencia de varios talleres entre ellos el de Spondylus, registrado en la esquina de un montículo, en este espacio identificó 32 valvas completas de esta especie así como cientos de pequeñas espinas, astillas y piezas aproximadamente trapezoidales y un canto ovoidal del tamaño de un puño.

En la región Tumbes Anna María Hocquenghem ha registrado dos talleres pertenecientes al periodo tardío, el de Rica playa y Cabeza de Vaca, el primero se ubicó en un tambo que lleva el mismo nombre, este taller fue destruido en el año 1993 por la construcción de una carretera, sin embargo tiempo antes esta investigadora logro identificar, a través de unos objetos esparcidos en la superficie, evidencias de material malacológico con huellas de trabajo, sugiriendo la existencia de un taller en el tambo de Rica Playa. El taller de Cabeza de Vaca, del cual sólo se conserva un área de 21 m de largo por 20 m de ancho se ubica dentro de un centro, considerado como la capital incaica en la región Tumbes (Hocquenghem 1993; Hocquenghem y Peña 1994, Kaufman 1987, Vilchez 2009, 2010 Moore y Vilchez 2013).

7.1.- El taller de Cabeza de Vaca dentro del contexto de la producción especializada La sociedad incaica, en la región Tumbes, construyó una extensa ciudad donde albergo áreas religiosas, domésticas, administrativas y talleres, entre ellos el área de producción de ornamentos en material malacológico (objeto de nuestra investigación), donde se elaboró una variedad de ornamentos destinados para la elite de esta capital provincial inca y además estos objetos suntuosos eran transportado por el camino inca de la costa a las regiones del sur hasta llegar a la capital cuzqueña.

71 Tumbes constituye el lugar más accesible, desde la costa, para llegar hacia el Golfo de Guayaquil, zona de hábitat del Spondylus, entre otros moluscos de aguas cálidas. Por ello consideramos que fue éste el motivo por el cual, en Cabeza de Vaca culmina la vía terrestre del camino inca costero y a partir de aquí se da inicio a un recorrido marítimo utilizando embarcaciones de palo balsa con las cuales se llegó hasta las costas ecuatorianas para obtener la preciada carga de Spondylus, a cambio de cobre y otros productos exóticos provenientes de los Andes Centrales (Plano nº 2).

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Velásquez, Peña y Hocquenghem, manifiesta que “a partir de 900 dC, hasta la desembocadura del río Tumbes llegaba la vía marítima seguida por las canoas y balsas que navegaban a lo largo del litoral del Pacífico, entre el Golfo de California y de Guayaquil, transportando hombres y diversos productos con alto valor de intercambio. Para estas embarcaciones la navegación se volvía más difícil hacia el sur en contra del viento austral y de la corriente de Humbolt. Los productos norteños se desembarcaban en el puerto prehispánico de Tumbes y se transportaban hacia el sur por la vía terrestre que controlaban primero los Sicanes desde los valles de Lambayeque, luego los Chimú desde Trujillo y finalmente los Incas desde el Cusco. Este camino se utilizó durante todo el Periodo Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío y fue seguido en 1532 por Pizarro y sus huestes en ruta hacia Cajamarca” (Velásquez et al 1994).

Plano nº 2: Recorrido desde Cabeza de Vaca hasta el Golfo de Guayaquil. Tomado de Vílchez (2012).

72 Igualmente Jenkins, plantea que “Tumbes, como parte de una estrecha red de intercambio con América Central, fue en el sur el límite del habitat del Spondylus. Así, para garantizar que el suministro de Spondylus llegue al Cusco, el Inca requería líneas abiertas de intercambio desde Tumbes hacia la sierra. Asimismo, sostiene que la importancia de Tumbes, no estuvo basada en una localización central, sino en su marginalidad, lo que puede ser llamado como marginalidad estratégica” (Jenkins 2001 en Vílchez 2009)

El taller de Cabeza de Vaca fue un espacio de actividad productiva dedicado estrictamente a esta labor, Moore and Vílchez (2013) manifiestan que la ausencia de cerámica utilitaria, restos fauna, aparte de unos pocos huesos de pescado y una baja densidad de restos malacológicos aparte de Spondylus, nos indican que la producción de objetos no ocurrió dentro contextos domésticos. Esto nos permite marcar una diferencia con los talleres de tierras ecuatoriales donde las actividades de talla de conchas se desarrollaban en contextos domésticos y por lo tanto compartiéndolo con otras tareas. Por ello la existencia de un espacio físico destinado rigurosamente a la producción de ornamentos en conchas en su mayoría en Spondylus, debió de haber estado controlado y administrado por las elites locales residentes en Cabeza de Vaca.

7.2.- La Talla de material malacológico en el taller de Cabeza de Vaca

Los análisis del material malacológico, instrumentos líticos e instrumentos de cuarzo nos permiten plantear la existencia de tres cadenas operativas y cinco sub cadenas, estas últimas denominadas así porque se desprenden de las primeras. Las cadenas operativas identificadas en el taller se encuentran condicionadas por el tipo de materia prima, la cual está asociada al color que presenten las conchas y el objeto o producto final a fabricar. De esta manera tenemos la primera cadena operativa que corresponde al uso de Spondylus sp, concha de la cual se obtuvo colores rojo, blanco y mixto. La segunda cadena operativa corresponde al empleo de la Pinctada mazatlanica y la obtención del color perlado y la tercera cadena operativa que sugiere el uso de la especie Anadara grandis de la que se requirió un color blanco opaco, contrario al blanco cristalino que presenta la especie Spondylus sp.

Las cinco sub cadenas están asociadas al producto final, es decir existe pasos específicos para elaborar cuentas, colgantes, figurinas, formas geométricas y placas y láminas. El análisis ha permitido registrar que estas sub cadenas parten de la elaboración de preformas geométricas, que corresponde a la fase n° 7, de la primera cadena operativa y fase n°4 en la segunda y tercera cadena. Por tanto podemos plantear que el objetivo de las tres cadenas operativas estaba condicionado en una primera etapa de

73 trabajo por el color, el cual dependía de la calidad de la materia prima y en una segunda etapa por el objeto a elaborar.

El conjunto total de material malacológico registrado en el taller de Cabeza de Vaca asciende a 122,525 fragmentos, de los cuales 121,351 corresponden a fragmentos con huellas de trabajo y 1,174 comprenden otras especies sin trabajo alguno; este abundante número de material en diferentes etapas de trabajo indican la intensa actividad llevada a cabo por artesanos especialistas y a su vez esta responde a una fuerte demanda requerida primero por la elite local de Cabeza de Vaca y los demás centros provinciales a lo largo del territorio inca y la capital.

Entre el material utilizado en el trabajo de talla se ha reconocido a especies como Spondylus sp en mayor porcentaje, le sigue la especie Pinctada mazatlanica y en menor proporción tenemos el empleo de la especie Anadara grandis (Cuadro n°4).

Cuadro n° 4: Especies malacológicas reportadas, según su porcentaje

Entre las cantidades establecidas para cada especie malacológica utilizada, se destaca de forma clara por su abundante cantidad en relación a las otras especies, el uso intenso de la concha Spondylus sp, la cual ha sido registrada en todas las fases de trabajo, desde valvas enteras hasta las diminutas cuentas y/o figurinas. Por tanto, la primera cadena operativa de Spondylus sp se ha ejecutado de forma integral en el taller. No obstante en cada trabajo artesanal existen aquellos elementos que el artesano va descartando por diferentes motivos como: el tamaño, la calidad, fracturas en el proceso etc., a los que denominamos desechos de talla; en nuestro estudio planteamos que si bien existieron fragmentos (fragmentos pequeños y de mala calidad) que ya no fueron empleados en la elaboración de objetos, estos fueron utilizados definitivamente en otros fines, pues es necesario recordar el significado religioso de la concha Spondylus sp y el arduo trabajo de debió haber resultado su recolección (Cuadro n° 5).

Material malacológico empleado en el taller de Cabeza de Vaca

Especie Cantidad %

Spondylus sp 111,601 92,0%

Pinctada mazatlanica 9,480 7,8%

Anadara sp 270 0,2%

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Cuadro n° 5: Cadena operativa n°1 - Spondylus sp, cantidad y porcentajes

La segunda especie involucrada en la producción es la Pinctada mazatlanica con 9,480 fragmentos identificados corresponde a la segunda cadena operativa y representa el 7,8% de la materia prima total. El uso de esta especie determina la obtención de un color brillante “perlado”. Si bien no se ha recuperado un espécimen completo, se evidencia material con desgaste en la corteza, que corresponde a la primera etapa de trabajo hasta objetos culminados, por tanto la ejecución de esta cadena se llevó de forma total en el taller (Cuadro n° 6).

Cuadro n° 6: Cadena operativa n°2 - Pinctada mazatlanica, cantidad y porcentajes Cadena operativa n° 1 - Especie Spondylus sp

Fases Cantidad %

Valvas completas o casi completas 28 0,03% Espinas 3,453 3,09% bordes cortados 3,251 2,91% Fragmentos de concha Charnela 554 0,50% Cuerpo 677 0,61% Fragmentos de corteza 56,104 50,27% Fragmentos blancos

con capa blanca fina 44,879 40,21% Pulidos 2,102 1,88% Preformas geométricos 424 0,38% Objetos pre culminados 8 0,01%

Objetos culminados

Cuentas 105 0,09% Figurinas 16 0,01%

TOTAL 111,601 100,00%

Cadena operativa n° 2 - Especie Pinctada mazatlanica

Fases Cantidad %

Valva completa o casi

completa - - Desgaste de corteza 14 0,15% Fragmentos cortados 9 0,10% Preformas geométricos 9,449 99,67% Objetos pre culminados preforma de cuentas 3 0,03%

objeto final

Cuentas 2 0,02% Triángulos 1 0,01% Placas 2 0,02%

75 La especie con menor cantidad de fragmentos registrados y por ende con un menor uso en la talla de material malacológico corresponde a la Anadara grandis que tiene 270 fragmentos identificados en proceso de fabricación y culminados, la cual refiere la tercera cadena operativa (Cuadro n°7).

Cuadro n° 7: Cadena operativa n° 3 - Anadara grandis, cantidad y porcentajes

De estas tres cadenas operativas, específicamente desde la obtención de las preformas geométricas parten las cinco sub cadenas operativas: para elaborar cuentas, colgantes, figurinas, formas geométricas y placas y láminas.

Respecto a las cuentas y colgantes, en excavaciones realizadas en el subsector sur de la Huaca del Sol, estructura principal de Cabeza de Vaca, se ha identificado un total de 127 cuentas, cuyas formas son: discoidal, discoidal plana y cilíndrica, colores: blanco, rosado, purpura y naranja y medidas menores a 1 mm hasta 2 mm de diámetro de orificio interno. Así como también 13 colgantes, 10 de forma alargada y 3 de base cónica, los que tienen un orificio en la parte superior, la cual presenta un mayor espesor, hechos en Spondylus princeps y Spondylus calcífer (Rodríguez 2011, en Vílchez 2011) (Fotos n° 96 y 97).

Estos ornamentos muestran similitud en las medidas, forma y materia prima empleada, con las reportadas en el taller, sugiriendo que estos elementos fueron elaborados en este espacio y por tanto indicando que una parte de lo producido en el taller de Cabeza de Vaca era destinado para los grupos de elite de esta capital provincial incaica.

Cadena operativa n° 3 - Especie Anadara grandis

Fases Cantidad %

Valva completa o casi completa 11 4% Fragmentación de la valva 103 38% Pulir los fragmentos 44 16% Preformas geométricos 63 23% Objetos pre culminados - -

Objeto final

Cuentas 45 17% figurinas 1 0,4% formas geométricos 3 1%

76 En el Museo de sitio de Cabeza de Vaca se exhiben algunas figurinas procedentes del Taller, donde resaltan dos representaciones de cabezas de perro, similares a la registrada en las excavaciones del taller, pero con la diferencia que las dos representaciones expuestas han sido elaboradas en la capa calcárea de color blanco del Spondylus sp y tienen una forma robusta, en tanto la figurina procedente de las excavaciones fue confeccionada en la especie Anadara grandis, es más pequeña, además es notorio los colores que presentan estos tres objetos evidenciando así su materia prima (Fotos nº 98 y 99).

Foto n° 96: Cuentas reportadas en la Huaca del sol. Foto n° 97: Colgantes registrados en la Huaca del sol.

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Foto n° 99: Cabeza de perro, vista lateral, se observan las excisiones para realizar los ojos y boca.

La identificación de estos objetos muestra que existieron figurinas iguales elaboradas en diferentes especies malacológicas, no obstante debió de existir un valor otorgado a cada objeto en relación a la materia prima en la cual fue fabricada y definitivamente, en este caso fue superior el Spondylus sp. Además es la evidencia clara de la estandarización de determinados objetos como en este caso la cabeza de perro.

El uso de instrumentos de piedra como percutores, pulidores, cortadores etc en el proceso de elaboración de una variedad de objetos en conchas, ha sido mencionado por Anna María Hocquenghem para el taller de Rica playa, advirtiendo su similitud, en este aspecto, con el Taller de Cabeza de Vaca (Hocquenghem 1993, Hocquenghem y Peña 1994). Asimismo los trabajos de Shimada en el taller de Spondylus registrado

Foto n° 98: Cabeza de perro, vista frontal, el objeto de la izquierda está elaborado en

Anadara grandis y los dos de la derecha en

78 en Pampa grande reportan entre sus instrumentos una piedra ovoidal del tamaño de un puño. Sin embargo el registro de 60 cuarzos identificados en el taller de Cabeza de Vaca, de los cuales 45 se encuentran completos, son la evidencia del empleo de este mineral en el proceso de elaboración de variados objetos (Cuadro n° 6). Estos instrumentos sirvieron para realizar perforaciones en las conchas de 1 mm hasta 4 mm de diámetro, además es probable que estos instrumentos se hayan empleado también para realizar cortes.

El empleo de nuevas herramientas en el Taller de Cabeza de Vaca como es el cuarzo es la evidencia de la búsqueda de nuevos materiales, y por ende el conocimiento de las características del mismo, el cual les permitió seguramente perfeccionar algunas técnicas, siendo este el indicador de niveles tecnológicos.

Cuadro n° 6: Los cuarzos según el diámetro de la parte distal

7.3.- Los artesanos especialistas del mullu y su importancia en la organización social La especialización artesanal de cualquier bien no sólo es una actividad económico determinante en la organización de las sociedades, sino también es parte de un aspecto social de gran interés, más aún cuando el bien en específico tiene dos características resaltantes. La primera se trata de la producción de ornamentos y objetos suntuosos para el arreglo personal, elaborado definitivamente para grupos de elite. Y en segundo, la materia prima empleada, más abundante, en la elaboración de los mismos, es nada menos que el objeto ritual y de ofrenda más importante que ingresó a los Andes Centrales y cuya presencia ha permanecido desde tiempos formativos hasta la llegada de los españoles: El Spondylus sp. Por tanto, este grupo de artesanos dedicados a la elaboración de ornamentos en conchas -entre las que predomina el Spondylus sp- fueron considerados como un grupo selecto entre la sociedad incaica.

Los artesanos desde sus inicios han constituido no sólo una clase trabajadora, sino también un grupo determinante en la organización social, económica y política de una sociedad. Durante épocas moche se ha registrado una serie de talleres en el sitio Huacas del Sol y de la Luna, la cual no sólo se pone de manifiesto por el volumen de material producido en ellos, sino por una serie de evidencias, como la especialización de las áreas productivas, la presencia de estos talleres en varios pisos de ocupación dentro de un bloque arquitectónico. En el caso de los artesanos la información que presentan es

Diámetro de la parte distal de los Instrumentos de cuarzo