Conclusions and Future Work
CHAPTER 8. CONCLUSIONS AND FUTURE WORK
La U.H.O abarca 22 municipios (Figura 2.2.a) y se divide en cinco cuencas: Oka, Golako, Mape, Artigas y Laga (Figura 2.2.b).
El río Oka a su paso por Gernika-Luma se convierte en el estuario, en el cual tributarios directos como el río Mape y el Golako vierten sus aguas. El río Golako es su principal afluente y nace en el monte Oiz a 500 m de cota.
En general, los cursos de agua que vierten al río Oka se originan en tramos de calizas arenosas, atravesando posteriormente sustratos calcáreos y terrenos aluviales bordeados por tramos de arcillas, yesos y basaltos. El sustrato es pedregoso, con predominio de roca madre en tramos altos, grandes bloques o cantos rodados en tramos medios y un mayor predomino de sedimento blando en las vegas próximas a Gernika- Lumo.
Figura 2.2. a) Municipios y b) mapa hidrológico de la Unidad Hidrológica Oka. Fuente:
Monge, 2008 y Montoya-Hernánde., 2013.
Desde el año 1998, existe una estación de aforos en Muxika (indicada en la Figura 2.1) situada a cota 20 m, con el fin de controlar el caudal de salida y la calidad del agua. En la misma se ha registrado un caudal medio para el río Oka de 0.70 m3 s-1, con mínimos de 0.02 m3 s-1 (junio 2014) y máximos de 40 m3 s-1 (Enero 2015) para el período comprendido entre 1999 y 2015. La Figura 2.3 muestra los caudales medios anuales; los últimos tres años hidrológicos junto con 2008-2009 presentaron los caudales medios superiores a la media del periodo completo.
Los regímenes de caudales ecológicos deben permitir mantener de forma sostenible la funcionalidad y estructura de los ecosistemas acuáticos y de los ecosistemas terrestres asociados, mantener la integridad biológica de los ecosistemas y contribuir a alcanzar el buen estado o potencial ecológico en ríos y aguas de transición. En este sentido, el caudal mínimo ecológico establecido para el tramo Oka- Muxica es para aguas altas 0.054 m3 s-1, aguas medias 0.034 m3 s-1 y aguas bajas 0.021 m3 s-1 (URA, 2016d).
La respuesta de la escorrentía a la precipitación en la cuenca es rápida, indicando que los cauces fluviales regulan poco el volumen de agua aportado a la cuenca. Los registros de la estación de aforos de Muxika muestran que desde el momento en que la precipitación tiene lugar, en menos de tres horas e incluso antes y dependiendo del estado de saturación de los suelos, se produce un aumento de caudal en los cauces fluviales que paulatinamente va decreciendo en función de la cantidad de lluvia aportada (Monge, 2008).
Figura 2.3. Caudal medio anual, máximo y mínimo en la cuencadel río Oka para los
años hidrológicos 1999 a 2015. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Diputación Foral de Bizkaia.
Martínez-Santos et al. (2014) determinó para el periodo octubre 2009-abril 2011 que aproximadamente el 43% del caudal total en la salida de cuenca (estación de aforos de Muxika) corresponde a caudal prevento (flujo base). También concluyó que los eventos de crecidas estudiados en esta cuenca no muestran la misma magnitud y, por ende, la contribución de caudal pre-evento y caudal evento (caudal superficial) varía. Es decir, en eventos de baja magnitud, el caudal pre-evento (60%) predomina en comparación al
caudal evento (40%). Por el contrario, en crecidas de alta intensidad, la contribución del agua evento sobresale (70-80%) en relación al caudal pre-evento.
Cuando la precipitación es intensa, los cauces fluviales ocupan sus llanuras de inundación parcialmente urbanizadas. Con estos desbordamientos, llegan al estuario volúmenes importantes de agua dulce, que pueden producir una leve estratificación, y de sólidos en suspensión, que en parte son exportados fuera del estuario. Diversas obras de ingeniería realizadas en los cauces (escolleras, puentes, vados), así como la deficiente gestión forestal en las cabeceras de la cuenca (pistas innecesarias, cortas a matarrasa, decapados y subsolados paralelos a la línea de máxima pendiente) dan lugar a que la capacidad de regulación de la cuenca sea menor y a que la erosión y el transporte de sedimentos hacia el estuario se incrementen (Monge, 2008).
El clima de la zona de estudio se encuentra integrado en la franja climática que corresponde a la vertiente atlántica, la cual posee un clima atlántico mesotérmico, templado y húmedo, regulado por el mar, sin temperaturas extremas y con heladas limitadas. Según la clasificación climática de Köppen es un clima templado-húmedo sin estación seca.
La influencia del mar hace que las temperaturas medias sean moderadas durante todo el año, se expresa fundamentalmente en la suavidad de los inviernos. Oscilan entre los 20 °C de agosto a los 8 °C de febrero. La temperatura media anual se encuentra entre los 13 y 14 °C. En verano se da una temperatura media de 19 °C. El mes más caluroso suele ser agosto y aunque los veranos sean frescos, las máximas pueden llegar hasta 40 °C. En primavera y otoño se mantienen unas temperaturas moderadas (Departamento de Medio Ambiente y Política Territorial).
Las precipitaciones son abundantes y se producen, normalmente, en forma de lluvia. El granizo y la nieve no suelen ser frecuentes. La precipitación anual media para el periodo 1999-2016 fue de 1280 mm (Figura 2.4). Los últimos tres años hidrológicos junto con 2008-2009 presentaron precipitaciones superiores a la media anual del periodo completo. El periodo más lluvioso corresponde a los meses de noviembre y diciembre, en los que se recogen unos 153 mm de precipitación media mensual. En el mes de abril se llegan a recoger 125 mm. En verano se produce el periodo menos lluvioso, con una media de 42 mm. El factor orográfico explica la gran cantidad de lluvias de toda la vertiente atlántica del País Vasco.
Figura 2.4. Precipitación anual en la cuencadel río Oka para los años hidrológicos 1999
a 2015. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Diputación Foral de Bizkaia.
La humedad relativa oscila entre el 80 y el 70%. El periodo más húmedo corresponde a los meses de otoño e invierno, mientras que el menos húmedo es el correspondiente al de primavera y verano. La zona de estudio mantiene un régimen de vientos de dirección oeste. Este componente direccional se ve afectada por vientos y brisas locales de componente norte que dan como resultado una componente de noroeste. En invierno soplan vientos de componente norte con velocidades medias que oscilan sobre los 4 m s-1 y máximas que llegan a 11 m s-1. En primavera y verano la componente dominante es la del estesudeste con una velocidad media que oscila entre 1-2 m s-1 con máximos de hasta 7 m s-1.