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Conclusions, Implications, Recommendations, and Summary

Con el fin de que los usuarios, como destinatarios finales, utilicen la información como recurso, distintos autores han establecido los saberes necesarios que permitan su uso en distintos formatos o soportes de acceso. A estos se les conoce como competencias.

El término de competencias ha sido desarrollado a finales del siglo Veinte e inicios del Veintiuno como un componente, principalmente, del campo laboral y extendido, posteriormente, al sistema educativo, fomentando en los educandos la adquisición de conocimientos necesarios para la realización de un trabajo físico o intelectual.

Hernández, Rocha y Verano (1998) citado por Tobón (2007) definen el concepto de competencia como “aquellos comportamientos observables y habituales que posibilitan el éxito de una persona en una actividad o función. Constituyen un saber hacer en contexto” (p. 61).

Para estos autores las personas cuando deben llevar a cabo una función encomendada, académica, laboral o social, pone en práctica aquellas condiciones y conocimientos adquiridos a lo largo del tiempo para sacar la tarea adecuadamente, aportando con su proceder al mejoramiento colectivo del grupo al que la actividad se destina.

Villa-Sánchez y Poblete-Ruiz (2007), lo definen como “el buen desempeño en contextos diversos y auténticos basado en la integración y activación de conocimientos, normas, técnicas, procedimientos, habilidades, destrezas, actitudes y acciones” (p. 23-24).

Villa-Sánchez y Poblete-Ruíz también sobre la conceptualización de competencias indican que:

…a nivel personal, las competencias son efectivas en la medida en que cada uno establece la base y referencia de superación en sí mismo. Así, somos competentes en la medida en que alcanzamos logros efectivos. El origen de estos logros está en el perfeccionamiento de nuestras habilidades cualidades personales, tanto individuales como sociales (p. 23).

2.1.5.2. Clasificación de las competencias

Las competencias pueden clasificarse de diversas maneras. Villa-Sánchez y Poblete-Ruíz (2007) proponen tres clasificaciones:

 Competencias instrumentales: son “aquellas que tienen una función de medio. Suponen una combinación de habilidades manuales y capacidades cognitivas que posibilitan la competencia profesional” (p. 24). Se incluyen en este tipo de competencias las artesanales, físicas, cognitivas, de comprensión, lingüísticas y académicas.

 Competencias interpersonales: “…suponen habilidades personales y de relación” (p. 24).

 Competencias sistémicas: “suponen destrezas y habilidades relacionadas con la totalidad de un sistema…Requieren haber adquirido previamente las competencias instrumentales e interpersonales” (p. 24).

Tobón (2005, p. 87), por su parte, citando a Vargas (1999a, 1999b), establece tres categorías de competencias, que se presentan a continuación:

 Competencias básicas: “son las competencias fundamentales para vivir en sociedad y desenvolverse en cualquier ámbito laboral” (p. 87). Se encuentran las comunicativas, matemáticas, de autogestión del proyecto ético de vida, manejo de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, afrontamiento al cambio y Liderazgo. Se incluye, además, las cognitivas de procesamiento de la información.

 Competencias genéricas: “son aquellas competencias comunes a varias ocupaciones o profesiones…aumentan las posibilidades de empleabilidad, al permitirle a las personas cambiar fácilmente de un trabajo a otro” (p. 91). Forman parte de estas el Emprendimiento, Gestión de recursos, Trabajo en equipo, Gestión de información, Comprensión sistémica, Resolución de problemas y Planificación del trabajo.

 Competencias específicas: “son aquellas competencias propias de una determinada ocupación o profesión. Tienen un alto grado de especialización, así como procesos educativos específicos” (p. 93).

La integración de estas competencias en el desarrollo de formación educativa y en el ejercicio laboral, para la resolución de problemas y realización de actividades, promueve la generación de tres tipos de saberes.

El MEP (Costa Rica. Ministerio de Educación Pública. Instituto de Desarrollo Profesional, 2014, p. 25), citando a Tobón (2005), indica los tres saberes del trabajo por competencias: Saber Conocer, Saber Ser y Saber Hacer.

Figura 4. Integración de los Saberes conocer, ser y hacer en la educación

Fuente. Costa Rica. Ministerio de Educación Pública. Instituto de Desarrollo Profesional (2014, p. 25)

Partiendo de los autores citados en este sub apartado y al analizar otras definiciones del concepto de competencias, se puede apreciar que, usualmente, las palabras competencias y habilidades se utilizan como sinónimos o se mezclan entre sí, conteniéndose mutuamente. A continuación, se define el concepto de habilidad.

2.1.5.3. Concepto de habilidades

Tobón (2005) define el concepto de habilidades como “procesos mediante los cuales se realizan tareas y actividades con eficacia y eficiencia” (p. 77).

Para Prada-F. (2006) las habilidades:

…son un conjunto de capacidades, competencias, atributos, talentos, y en algunos casos conocimientos que caracterizan a los individuos. En el contexto de la fuerza de trabajo se hace especial en el conjunto o las dimensiones de habilidad que permiten a los individuos desempeñarse exitosamente en el mercado laboral (p. 4).

Como se observa las habilidades contienen, en su definición, el componente de las competencias y es por esto que, usualmente, se les consideran como sinónimos o conceptos relacionados.

Lau y Cortés (2009) sobre esta relación idiomática de competencia y habilidad citan que “se usan aquí indistintamente los términos de competencias, habilidades y capacidades como sinónimos con el fin de hacer la redacción más variada, aunque los tres términos tienen diferencias semánticas” (p. 22).

En el manejo y uso de la información que realizan los usuarios como destinatarios finales, los individuos requieren de competencias y habilidades que les permita utilizarlas de forma eficiente y eficaz. En el siguiente sub apartado se explican.

2.1.5.4. Competencias y habilidades informativas

Según lo anotado en la clasificación de las competencias no se mencionan las consideradas de tipo informativas, ni de sus respectivas habilidades, lo que hace suponer que esto obedece a un reciente surgimiento. Lau (2007) establece que “las competencias informativas (o informacionales) son un factor clave en el aprendizaje permanente. Son el primer paso en la consecución de las metas educativas de cualquier emprendedor” (p. 8).

Lau y Cortés (2009) apuntan que en la literatura los conceptos de habilidades informativas e informacionales se utilizan como sinónimos, indicando que:

…se escriben como semánticamente equiparables, aunque no lo son: los adjetivos “informativas e informacionales”, y los términos “desarrollo de habilidades” y “alfabetización informacional” aunque este último tiene limitaciones conceptuales en español, pero prevalece su uso en la literatura anglosajona (p. 22).

El término de competencias en el uso de la información tomó su auge en el campo de la Bibliotecología a finales del siglo Veinte, en la década de los noventas.

Ortoll-Espinet, Casacuberta-Sevilla y Collado-Bolivar (2007), mencionan que, al desarrollar competencias informacionales, el usuario llega a “saber reconocer que necesita una determinada información y que le hace falta obtenerla” (p. 148).

Para Lau (2007, p. 12) una persona con competencias informativas “es capaz de reconocer sus necesidades de información, sabe cómo localizar, accesar, recuperar, evaluar, organizar y utilizar la información”, es decir, lo hace eficiente y eficaz en el desempeño académico, laboral y para el proceso de toma de decisiones diarias.

En el desarrollo del concepto de competencias y habilidades informativas, según Lau, convergen una serie de conceptos, por saber: Desarrollo de habilidades informativas, Fluidez informativa, Educación de usuarios, Instrucción bibliotecaria, Orientación en bibliotecas, Competencias informativas, Capacitación de usuarios.

Las habilidades informativas y mediáticas, propias de la Alfabetización Informacional y la Alfabetización Mediática, como corrientes propias de la ALFIN, se orientan a generar en las personas aquellas capacidades que les permita identificar la necesidad de información y responderla adecuadamente, pudiendo recurrir a recursos bibliográficos, digitales o mediáticos, pudiendo generar un nuevo conocimiento.

Para la UNESCO, en sus declaraciones de creación de ALFIN, como corriente general, y la promulgación de sub tipos como la Alfabetización Mediática, ambas son complementarias en el desarrollo intelectual e informativo de las personas, lo que genera una relación simbiótica y un complemento a ambas, ubicando sus competencias, habilidades y destrezas en un mismo nivel.

2.2. Alfabetización Mediática e Informacional

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