Chapter 2 Literature Review
2.4 Conclusions: What We Know and What are the Gaps
Una vez explicado los pasos a tener en cuenta para desarrollar la investigación desde lo cualitativo, continuaremos con el Análisis Crítico del Discurso, como técnica que permitirá obtener con mayor profundidad las conclusiones propias de los objetivos planteados, desde varias perspectivas apoyadas principalmente en Teun Van Dijk en su obra Análisis Crítico del Discurso. (ACD). Entendiéndose, que la variable discurso no se limita a las palabras de Uribe, sino al espacio mediático y la forma en que ese discurso se expone al televidente.
Principalmente porque el ACD no sólo es de carácter descriptivo y analítico, sino que también constituye un análisis social y político (Van Dijk, 1994, p.1), elementos esenciales para la búsqueda de las respuesta que genera esta investigación y que es a su vez critica, ya que como lo señala Van Dijk “Un análisis crítico tiene como objetivo fundamental evidenciar, a través del análisis del discurso, problemas sociales y políticos, como el poder y la desigualdad”(p.3).
Elementos presentes en el desarrollo del trabajo y que son transversales al estudio mismo, si bien Álvaro Uribe Vélez es el protagonista principal de este estudio no se puede pasar por alto el contexto de sus palabras y los medios masivos de comunicación como la televisión que en muchas ocasiones reproducen sus palabras generando varias connotaciones y en consecuencia posibles influencias en los televidentes.
Dentro de los criterios que aborda este autor para situar las finalidades del ACD, tiene mucho peso considerar su afirmación, “Se centra en la gente que tiene poder y el abuso que se hace de dicho poder” (p.3). Argumento presente no solo en la figura de Uribe, sino en el
poder que le otorgan los medios masivos de comunicación cuando él expone sus ideas, planteamientos, hipótesis o argumentos sobre algún hecho de importancia nacional.
De esta forma, se analiza cómo el discurso contribuye a la reproducción del poder y, sobre todo, del abuso y la dominación de él, que al respecto “Tiene que ver con la relación desigual entre grupos sociales que controlan a otros grupos, con las limitaciones de libertad que se ejercen sobre un grupo” (Van Dijk, 1994, p.6).
Si bien el contexto de este estudio es amplio, no lo es su corpus, pero su análisis requiere de todos los elementos teóricos disponibles para comprender las dimensiones y posibles repercusiones de las palabras de un líder carismático, con altos índices de popularidad y que en su medio goza de respetabilidad y porque no decirlo de credibilidad. Pero esto no sería posible si los medios masivos de comunicación no tuvieran un papel tan importante e influyente en la vida de los colombianos.
Es decir son dos poderes encontrados bajo un mismo fenómeno y que de alguna forma generan opinión y eso es otra clase de poder, por ello es necesario mirar la noción de poder como concepto, que al respecto (Van Dijk 1994) afirma “La noción de poder involucra ante todo el concepto de control sobre dos instancias: los actos de las personas y la mente de las personas, es decir, hablar de poder es hablar de control. El control remite a la limitación de la libertad de acción de otros” (p.6).
Poder sutil, casi que imperceptible para la mayoría de personas que no tienen la posibilidad de comprender la magnitud de las palabras de un líder que como Uribe, ha sido tildado de salvador, héroe, el mejor de los presidentes y otros calificativos que lo colocan a la
altura del todo poderoso. Pero lejos de sutil e imperceptible a los ojos y argumentos críticos de quienes encuentran en las palabras la base y el sustento del poder. Afirma Van Dijk (1994)
“el poder moderno es el que se ejerce por medio del control mental: esta es la manera indirecta de controlar los actos de otros. El poder moderno consiste en influir en los otros por medio de la persuasión (…) el discurso es poder y la persuasión es el mayor controlador de actos lingüísticos en la modernidad. (p.7).
Las anteriores afirmaciones se relacionan con el asunto central de este estudio, toda vez que Uribe Vélez, es un “fenómeno”, desde una perspectiva populista y de cómo el manejo de esa mirada, le ha cultivado el favoritismo y la imagen que permiten que su discurso y, por consiguiente sus políticas que él encierra tenga la acogida de grandes sectores de la población, su liderazgo, es entonces, desde ese sentido incuestionable.
Se sugiere por lo tanto, que el poder de persuasión de Uribe recogido y promovido por algunos medios masivos de comunicación, que para este caso es RCN y Caracol ha generado en algunos sectores de la sociedad colombiana un respaldo a su posición de deslegitimar el proceso de paz, al señalar que es un proceso que genera injusticia, impunidad y beneficios políticos y económicos a un “grupo terrorista”.
Por esta causa, el discurso de Álvaro Uribe Vélez, ejerce desde el poder político y la influencia mediática una gran presión para el gobierno de Santos y, concretamente, en lo referido al proceso de paz con las FARC-EP. Este hecho se evidencia de alguna forma, por ejemplo, en la capacidad de acceso que posee Uribe Vélez a las diferentes informaciones que se relacionan directamente con la vida política, económica y social del país; tal poder, acompañado de un discurso legitimado, sin duda genera opinión en la sociedad y en todo lo que a ella competa.
Bajo el poder de persuasión, Álvaro Uribe Vélez posee una herramienta de grandes alcances que de alguna forma puede influir en decisiones de carácter nacional, bien sea a través de marchas, plantones, de prolongar o detener paros, de ser elegido en un cargo público, o alguno de sus seguidores, entre otros ejemplos que es utilizado de manera estratégica según el contexto, que como lo afirma Van Dijk (1994) :
En el contexto tenemos los participantes, el tiempo y el lugar de la situación de producción de discurso (…) además, los sujetos sociales más poderosos pueden controlar el discurso seleccionando el lugar, los participantes, la audiencia, los actos del habla, el tiempo, los temas, el género, los estilos. (p.9)
Elementos que recoge el discurso de Uribe como personaje público durante su carrera y que para el caso específico de este estudio manejamos sus declaraciones el día siguiente a la muerte de los once militares en el Cauca en abril de 2015 en manos de las FARC, y aunque como se ha explicado Uribe es el más grande opositor del proceso de paz, sus palabras no tendrían tanto eco sino contara con el poder de los canales privados que las reproducen, recordando al pueblo el líder que es.
Así por ejemplo, mientras los sectores políticos expusieron sus ideas sobre lo sucedido y reaccionaron de manera diferente frente a la posibilidad de poner fin a los diálogos de paz en la Habana, en las emisiones de los noticieros RCN y Caracol expuestos en el corpus, recibieron algunos segundos, mientras que Uribe específicamente en RCN, fue entrevistado de manera amplia, en directo, y con plena libertad para extenderse con sus argumentos en contra del proceso de paz, es decir, le permitieron controlar el discurso, escoger el lugar y la audiencia, factores presentes dentro del Análisis Crítico del Discurso expuesto por Van Dijk.
De tal forma se va configurando el hecho que si bien Uribe de acuerdo con lo analizado hasta este momento es un líder indiscutible, no lo sería del todo, sin el poder que le ofrece la
aparición reiterada en los medios masivos de comunicación más poderosos de Colombia, RCN televisión y Caracol televisión.
En consecuencia, la posible influencia del discurso del ex presidente Álvaro Uribe en el proceso de paz, ha tenido diferentes matices. Su poder reflejado en el respaldo político de varias personalidades de la vida pública y de un buen número de ciudadanos, que ven en su papel como contradictor del proceso de paz, el salvador de la dignidad del país, pues aceptan de alguna forma, que la paz planteada por el gobierno de Santos es una puerta abierta a la impunidad y al disfrute de la vida política de los individuos que por décadas le han hecho un daño irreparable al pueblo colombiano. Su discurso, además de su fuerza beligerante, sacude la vida política del país, ya que no es posible ser agente pasivo frente a sus distintas declaraciones.
Entonces, si bien Uribe genera un discurso, este se presenta dentro de un contexto y en ese plano participan la historia, la política, la idiosincrasia, los intereses, el juego de poderes individuales, colectivos y mediáticos, entre otros factores que no pueden ser ajenos a su análisis, es decir, el discurso se da dentro de una práctica social y ello implica identificar sus conexiones para comprender de alguna forma su significado. Al respecto Santander (2011) afirma:
Toda una corriente de estudio conocida como Análisis Crítico del Discurso (ACD) entiende y define el discurso como una práctica social (Fairclough 1992, 2003, van Dijk 2000) y desde esa convicción inicia y justifica sus análisis discursivos como análisis sociales. Dicho todo lo anterior, entenderemos por qué, bajo esta perspectiva teórica, se concibe el discurso como una forma de acción. Entonces, en ese sentido, analizar el discurso que circula en la sociedad es analizar una forma de acción social. (p, 210)
En este universo de acción social, el investigador debe agudizar sus sentidos para identificar que el objetivo planteado presenta varias opciones de análisis, donde la razón, la observación, la interpretación y hasta la creatividad deben trabajar de la mano para identificar lo que el lenguaje de los discursos esconden.
Por ejemplo, se ha insistido que tal vez Uribe sin los medios masivos de comunicación no hubiese llegado a la popularidad que alcanzo y que aun logra tener, pero ni los medios ni el mismo Uribe pueden ser ajenos al acontecer político, económico e histórico del país, mucho menos desprenderse de la idiosincrasia colombiana, o de los intereses de alguna potencia, en fin, ellos no son producto del azar y es allí donde entra la investigación a entrelazar sus relaciones e intentar descubrir lo oculto.
Por consiguiente lo social como objeto de observación no puede ser separado ontológicamente de los discursos que en la sociedad circulan. Estos discursos, además y a diferencia de las ideas, son observables y, por lo mismo, constituyen una base empírica más certera que la introspección racional. Todo lo anterior permite afirmar que el conocimiento del mundo no radica en las ideas, sino en los enunciados que circulan. Como vemos, este paradigma le reconoce al lenguaje una función no sólo referencial (informativa) y epistémica (interpretativa), sino también creativa, o, generativa. (Santander, 2011. p 209)
Es decir, los enunciados dentro del estudio de caso aquí descrito, son muy amplios a pesar de su especificidad, en la medida que si bien los descriptores son claros, cada uno de ellos en su contexto son muy amplios y con su respectivo discurso. Por lo tanto, estas circunstancias, más la pregunta problema y el objetivo general de esta investigación, permite señalar que mientras se avanza en su análisis se va logrando una construcción teórica que se alimenta y retroalimenta del corpus, generando nuevos espacios de discusión y claro, de análisis. Pedro Santander en su ensayo “Por qué y cómo hacer análisis de discurso” describe de manera clara la anterior idea:
Si, se opta por una investigación que esté guiada por un objetivo general y, por lo tanto, no atada a una hipótesis, cambia la lógica de la investigación. Cuando nuestra labor está guiada por un objetivo general, ésta es menos lineal (por eso se habla de una investigación guiada y no atada), pues no queremos comprobar un postulado; ahora cumplir el objetivo general es nuestra meta. (…) se procede empíricamente guiado por una pregunta y un objetivo general y, en tanto que avanzamos, se va logrando una construcción teórica. En este caso se habla también de un proceder emergente, pues a medida que se avanza en la investigación la teoría va emergiendo, por ejemplo, en forma de categorías de análisis nuevas, o nos vemos en la necesidad de acudir a categorías conceptuales no previstas para interpretar el corpus y volver a éste con mayor seguridad, e incluso, finalizada la labor, se puede concluir el informe proponiendo una hipótesis en base al conocimiento levantado, y, de este modo, abrir espacio para futuras investigaciones. (Santander, 2011, p. 213)
Frente a este postulado, el análisis del discurso en su contexto global, requiere mirar también el papel de los medios masivos de comunicación como la televisión y su influencia que puede generar frente a un tema de interés para el país como el proceso de paz, puesto que en ellos también se presenta situaciones que no se ven en sus emisiones, pero que sin duda aunque imperceptibles a simple vista, tienen una intencionalidad, y esta debe ser extraída a través del análisis de su propio contexto.
Detrás de la imagen proyectada en los noticieros de televisión encontramos nuevos elementos o categorías de análisis que permiten dar mayor profundidad a las conclusiones. Charaudeau, (citado por Montoya, 2007) señala:
La información es esencialmente una cuestión de lenguaje, y el lenguaje no es transparente. Presenta su propia opacidad mediante la cual se construye una visión y un sentido particular del mundo (…) Los medios, si son un espejo, sólo son un espejo deformante o, más bien, son varios espejos al mismo tiempo de los que, en las ferias, y a pesar de la deformación, dan testimonio, cada uno a su manera, de una parcela amplificada, simplificada o estereotipada del mundo
Estas nuevas categorías de análisis dentro de los noticieros, implican entonces, identificar sus orientaciones políticas de sus propietarios y su relación con el gobierno, su desempeño económico, la posición personal que le imprime los directores, si se quiere también la de sus presentadores, además de las posibles condiciones de quienes pautan en sus emisiones, es decir, es más lo que no se percibe que lo que sale al aire en una emisión de noticias. Ahora, la puesta en escena del noticiero tiene su propio fondo teatral y eso genera otro referente de análisis.
El telenoticiero se acerca a la lógica de la industria del entretenimiento en el sentido de que dramatiza y desdramatiza los hechos de la vida cotidiana. Las noticias de televisión traen al “aquí” del hogar, un pedazo del mundo exterior, donde está sucediendo algo (…) Entonces, con un efecto puramente dramático, asistimos todos los días al ritual del noticiero como narración de las tragedias del país y del mundo, guiados por una cara amable y de un personaje que goza de credibilidad, que nos mira y nos cuenta los sucesos más importantes del día en un relato que, con efectos de alejamiento y acercamiento camarográfico, transita del dolor y el análisis a la emoción del deporte y al final feliz del espectáculo. (Montoya 2007, p. 61)
Los noticieros de televisión objeto de estudio como Caracol Noticias y RCN Noticias, no escapan a las lógicas expuestas anteriormente, y en medio de esa compleja lógica se desarrolla, crece y se fortalece la figura de Uribe, como el líder, el padre, el héroe, el mejor presidente que ha tenido Colombia, y su poderosa voz para expresarse frente a los hechos lamentables del 14 de abril de 2015 cuando murieron los militares a manos de las FARC, palabras que generan opinión debido a su alta popularidad y la reproducción que hacen estos medios de sus palabras.
Siendo consecuente con las amplias categorías de análisis que surgen de este estudio, el análisis crítico del discurso es una técnica importante, pero no la única si se busca profundizar en el objetivo aquí planteado, por ello, es necesario crear un instrumento propio, que permita realizar un análisis adecuado y de acuerdo con los intereses del investigador, pues cada estudio presente sus propias características y problemas, es decir, no existe una técnica universal para realizar el análisis. En palabras de Santander (2011):
No existe la técnica para hacer el análisis. (…) Lo que existe son muchas propuestas de análisis de diversos autores frente a diferentes problemáticas y motivaciones (…) ocurre que, en primer lugar, en los discursos –sean de naturaleza lingüística o semiótica– mucho puede variar: lo que en un texto puede ser muy significativo, en otro puede ser irrelevante. En segundo lugar, el análisis es muy dependiente de nuestro objetivo general o de nuestra hipótesis. Al estar orientado a probar la hipótesis o a cumplir el objetivo general, el tipo de análisis también puede sufrir fuertes variaciones de caso en caso. (p. 215)
Bajo estos postulados se presentan algunas categorías de análisis que le permiten al lector de una manera sencilla identificar el corpus objeto de estudio, que luego se contrastaran para determinar su importancia dentro de los objetivos propuestos. Entre los más importantes encontramos, los noticieros de televisión RCN y Caracol su dramaturgia, espectacularidad, y la posición editorial; en cuanto a la figura de Uribe, tenemos su reiteración, su imagen, su propósito discursivo y el uso de la persuasión. En cuanto al proceso de paz su relación con el contexto de la noticia desde los medios y la reacción de Uribe.
3. Análisis del discurso del ex presidente Álvaro Uribe Vélez a través de noticieros de