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CHAPTER 6: GENERAL DISCUSSION AND CONCLUSIONS

6.2. Conclusions, limitations and recommendations

A veces los maestros piden al grupo que busque respuestas a demasiadas preguntas. No hay que abrumar al grupo. Las preguntas deben limitarse a dos o tres.

Durante años he enseñado estos principios en conferencias y la pregunta que los maestros hacen con más frecuencia en cuanto a esta sección sobre el plan del estudio ha sido: “Suponiendo que el maestro ha ‘preparado

adecuadamente’ a los alumnos para la lectura bíblica, ¿quién es el que de hecho debe leer la Biblia en voz alta: el maestro o los alumnos?” Como

siempre, en esto el mejor enfoque es la variedad. Sin embargo, dado que yo he tenido fuertes convicciones sobre este punto, quisiera hacer algunos

comentarios. Cada vez que se lee la Biblia, ¡debe ser bien leída! Debe leerse de modo que los oyentes puedan captar su significado. Esto quiere decir que quien lee debe haberlo hecho antes de la clase y probablemente haber practicado esa lectura a fin de hacerlo en forma fluida y comunicar así el mensaje correcto del pasaje. Lamentablemente, muchos maestros (y pastores) necesitan ayuda y práctica en este punto. Por esa razón, siento fuertemente que el maestro debe ser el que lea la porción bíblica en esta parte del estudio. Y ayudará mucho si el maestro y los alumnos usan una versión con lenguaje moderno. Siento que la clase obtendrá mucho más de la lectura de las Escrituras si la están siguiendo, buscando respuestas a las preguntas que ha planteado el maestro. Este no es el mejor tiempo ni el mejor método para asegurar la participación de los alumnos. Más adelante, al desarrollar el

estudio y en otras partes del plan para el mismo, los alumnos harán preguntas, discutirán y leerán la Biblia.

Ejemplos de cómo lograr un estudio bíblico con propósito

Salmo 100

Este ejemplo fue preparado por un laico que enseña en una iglesia en la ciudad de Louisville, EE. UU. de A. No se indica la edad de los alumnos, pero se presume que eran muchachas en la edad de la escuela secundaria. La meta del maestro para este estudio era: “Tratar de guiar a mis alumnas a asistir al culto matutino todos los domingos de este trimestre.” (Esto es una meta de respuesta de conducta.)

MAESTRO. — ¿Cuántas de ustedes saben tocar un instrumento?

RESPUESTAS. — Yo sé (con alguna indicación de qué instrumento) o yo no. MAESTRO. — ¿Qué tipo de música les gusta más?

RESPUESTAS. — Rock pesado, rock liviano (y otros similares).

MAESTRO. — Si estuvieras tocando en una banda que debería hacerlo para el presidente de la república y tuvieras que elegir la música, ¿qué elegirías? RESPUESTAS. — Música patriótica. Algo que haga lucir al saxofón, ya que

él lo toca.f13

MAESTRO. — En otras palabras, seleccionarías algo adecuado para la

ocasión o algo que le gustara al presidente. ¿Todo el mundo tiene el mismo gusto?

RESPUESTAS. — ¡Por supuesto que no! ¡Mi familia odia el rock pesado! MAESTRO. — ¿A Dios le gusta la música y el canto?

RESPUESTA. — Supongo que sí.

MAESTRO. — Busquemos en la Biblia el Salmo 100. Mientras yo leo, quiero que ustedes encuentren la respuesta a tres preguntas (el maestro escribe las siguientes preguntas en el pizarrón).

• ¿Qué tipo de música le agrada a Dios? (alegre)

• Cuándo entramos al culto de adoración, ¿qué debemos dar a Dios? (Acción de gracias y alabanza.)

Luc. 1: 1-4

Una de mis ex estudiantes preparó lo siguiente como plan de un estudio con una meta de conocimiento. Este ejemplo ilustra el hecho de que este enfoque también puede usarse para un estudio de ese tipo. Indicó su meta de esta manera:

“Tratar de guiar a los alumnos a dominar algunos hechos básicos sobre la redacción de cada uno de los cuatro Evangelios.”

La maestra llevó a la clase cuatro fotografías de la misma persona tomadas en diferentes épocas y lugares.

MAESTRA (mostrando las cuatro fotos a los alumnos). — ¿Qué tienen en común estas cuatro fotos?

RESPUESTA. — Son de la misma persona. MAESTRA. — ¿En qué son diferentes?

RESPUESTAS. — Han sido tomadas en distintos lugares. La persona tiene ropas diferentes. Sólo dos de ellas han sido tomadas al aire libre.

MAESTRA. — ¿Por qué razones son diferentes?

RESPUESTAS. — Han sido tomadas en épocas distintas. Una de ellas fue tomada por un fotógrafo profesional. La persona usa joyas diferentes en cada foto.

MAESTRA. — Pero todos estamos de acuerdo en que es la misma persona. ¿Podemos tener alguna idea de su personalidad por medio de estas fotos? Si es así, ¿qué?

RESPUESTAS. — Es atlético, porque en una de las fotos está jugando al tenis. Y en otra aparece en una fiesta.

MAESTRA. — Tenemos cuatro “fotografías” de Jesús a nuestro alcance. Las llamamos “los cuatro Evangelios”. Ninguno es más válido o mejor que los otros, pero cada uno presenta la vida y ministerio de Jesús desde una perspectiva diferente. El médico Lucas nos da una breve declaración de por qué escribió su Evangelio. Busquemos Lucas 1, versículos 1 al 4 y,

mientras leemos, encontraremos las respuestas a las siguientes preguntas:

1. ¿Eran los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan los únicos relatos de la vida de Jesús que se escribieron? (No, Lucas dice que fueron “muchos”.)

2. ¿Qué era algo que Lucas se proponía hacer? (Quería escribir su historia ordenadamente.)

3. ¿Cuál era el motivo de Lucas para escribir? (“Para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.”)

Rom. 7: 4-25

Esto también fue preparado por un estudiante para una clase de adultos jóvenes. La meta del maestro era:

“Tratar de guiar a mi clase para profundizar su vida espiritual íntima por medio de:

(1) comenzar la práctica de la lectura bíblica diaria,

(2) orar a diario con otra persona,

(3) comenzar un grupo de estudio y oración en la oficina, o

(4) escoger alguna actividad similar que produzca el mismo resultado.”

MAESTRO. — ¿Quién me puede explicar qué es una personalidad dividida? RESPUESTA. — Es una persona que muestra dos personalidades diferentes

en momentos diferentes.

MAESTRO. — ¡Muy bien! De hecho, puede haber más de dos personalidades en el mismo cuerpo. ¿Cuál es el ejemplo, de la realidad o la ficción, más famoso que ustedes conocen?

RESPUESTA. — El doctor Jekyll y el señor Hyde.

MAESTRO: ¡Muy bien! Díganme, ¿cómo se sentirían si tuvieran una personalidad dividida?

RESPUESTA. — No me gustaría. Ya tengo bastante problema con la mía. MAESTRO. — Cuando pensamos en el doctor Jekyll y en el señor Hyde,

pensamos que una personalidad dividida es algo malo. Pero ¿saben que el apóstol Pablo se consideraba a sí mismo como una personalidad dividida? RESPUESTA. — ¡No se puede creer! ¡Usted está bromeando!

MAESTRO. — Veamos en Romanos 7. Voy a empezar a leer en el versículo 15 y quiero que encuentren las respuestas a estas dos preguntas:

• ¿Qué versículo le señala mejor el conflicto que Pablo tenía en su vida? (Las respuestas pueden variar. Que un par de alumnos lea el versículo que elige para apoyar su respuesta.)

• ¿Cómo se sentía Pablo en cuanto a este conflicto? (Se sentía muy desdichado.)

Digamos una palabra final. Ningún maestro usará siempre este método exactamente como es sugerido aquí. Cualquier plan puede llegar a ser

monótono. Los maestros deben variar en sus procedimientos, pero los mismos principios pueden usarse cualquiera que sea la situación.

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