Directora Titular desde 1997
Nací en los Llanos de La Rioja, hace más de 40 años. En el seno de una familia humilde. Mi progenitor descendiente de padres rurales, dedicados al a rudo de campo, mi madre hija natural, conformaban un grupo familiar de seis hermanos, en donde los hijos mayores ayudan al sostenimiento de la misma con su trabajo responsable y sacrificado.
En la humilde casa en la que me crié, junto a mis tres hermanos siempre reinaron los consejos de obediencia, honestidad, y verdad. Nos inculcaron por sobre todo el amor a Dios y respeto a la Iglesia Católica, cumpliendo con los Mandamientos que emanan de esta creencia.
En cuanto a lo político, vivimos plenamente el Peronismo, con admiración por Eva (su esposa) su lucha por la clase obrera, en la que la mayoría de la población se identificaba.
Aun perteneciendo a la clase media, fuimos educados en un colegio Privado- Católico, continuando con las mismas exigencias que nuestros padres nos enseñaron: el cumplimiento a nuestras obligaciones, la puntualidad, el Deber y el Derecho, son los pilares fundamentales del Ser.
El trabajo de obrero rural de mi padre y de costurera y ama de casa, mi madre, el gusto por el aseo, por el amor a la vegetación, al servicio solidario y la Fe en Dios, hicieron muy feliz mi infancia y adolescencia, las vivencias provocadas en mi tranquila ciudad, fueron forjando mi personalidad.
Estudie como Profesora para la Enseñanza Primaria, luego curse tres años la Carrera de Ingeniera en Recursos Naturales para Zonas Áridas, allí descubrí la importancia del mundo Natural, posteriormente tuve que abandonar para obtener mi titularidad en la ciudad Capital.
Después de pasados varios años como Maestra de grado en escuelas Urbanas, accedí a través de concurso por ascenso de jerarquía, al cargo de Directora de Escuela Rural Personal único.
En el año 1997, llegue por primera vez a hacerme cargo de una escuelita rural: Escuela N° 349, en la Localidad de Los Bordos.
141
Recuerdo aquel primer día cuando fui, me encontré con un lugar muy humilde, desprovisto de materiales didácticos, de estudio, bibliografía, etc. un escenario frívolo ayudado por un colorido marrón oscuro. Los alumnos provenientes de hogares carenciados, una matrícula baja, todos concurren a una misma aula niños de diferentes años de escolaridad quienes manifestaban a diario se deseo de regresar a sus hogares antes del horario establecido, quizá por la falta de espacio físico y la falta de recursos.
La escuela contaba con una aula, una pequeña cocina y dos sanitarios, un extenso patio descubierto, sin alambrado perimetral, con unos pocos árboles de algarrobo en el patio y ya casi secos, en el fondo el proyecto de una capilla convertida en lugar de paseo para el ganado caprino del lugar.
La Educación en ese momento se encontraba en una etapa de transición (el paso a la Ley Federal) en la que el Ministerio de Educación de la Nación llama a las escuelas a concursar proyectos Innovadores. Inmediatamente y ante la realidad que nos cobijaba, puse en juego mis conocimientos de gestión y liderazgo, enfocando una visión renovadora y de cambio que urgía en esa institución.
Elabore mi Primer Proyecto basado en el Mejoramiento de la Lectura, una herramienta eficaz de un modelo pedagógico actual, y en ella estaba implícita la necesidad de mejorar muchos aspectos escolares, que vincula los conocimientos con los recursos apropiados, cuyo título fue:” Queremos leer.” Este fue aprobado y con el logramos invertir lo presupuestado, es decir concretar nuestros objetivos
Fue una experiencia conmovedora e impactante para la comunidad educativa al visualizar cambios importantes y novedosos como lo es: contar con una sala de lectura, además del aula, con biblioteca bien equipada, una computadora, con un espacio físico adecuado, con un nuevo colorido que invita a nuestros alumnos y docentes a poner en marcha nuevas prácticas pedagógicas e innovadoras.
Esto fue un punto de partida para mejorar no solo el aspecto físico, sino mejorar nuestras prácticas y estimular a la comunidad a acercarse a la escuela.
Paralela a esta actividad, continuo en la búsqueda de alternativas de Enseñanza- aprendizaje no solo para mejorar la calidad educativa, sino también la calidad alimentaria de nuestros niños, básicamente en lo que se refiere a una equilibrada dieta, en la que estén presentes los nutrientes y vitaminas que ellos necesitan.
Esta iniciativa, no se baso en la elaboración de recetas de cocina, sino que consistía en aprender a cultivar la tierra, creando la Huerta Escolar.
142
A través del trabajo de Huerta, logramos relacionarnos con el Programa Pro-Huerta del INTA, obteniendo capacitación, asesoramiento, recursos y el certificado de Promotoras.
En este fascinante camino en el que tuvimos que transitar, tuvimos en cuenta aspectos relacionados con los contenidos que aprenden nuestros niños, dentro de la huerta, cuanto y para que, relacionamos la teoría con la práctica, incluyendo contenidos significativos.
En esta búsqueda de alternativas, supimos que se venían desarrollando a nivel educativo en la provincia, Escuelas Productivas, en la que no pudimos acceder pero si comenzamos a Desarrollar acciones con la Comunidad.
Entre la que se destaca:
Colocación de la Energía eléctrica
El Proyecto de Almacenamiento d Agua en Piletas y Bebederos, para consumo Humano y Animal.
La instalación de la planta potabilizadora.
Todas estas acciones surgen por el amor al prójimo, a nuestros niños que nos necesitan y una vocación docente y de servicio, lo siento a cada momento como parte de mi vida, muchas veces demostrado al trabajar en vacaciones, los fines de semana y fuera de horario escolar, no para que me admiren, sino lo hago por propia convicción, junto a quienes ponen de manifiesto el mismo interés y las mismas ganas, de ver crecer, de dar a los demás, con justicia y equidad, como parte de una educación democrática y en donde se vivencia la verdadera autonomía.
Con compromiso, responsabilidad y amor, hemos logrado lentamente transformar la realidad con la que inicialmente me encontré en este lugar que Dios me encomendó. “ Aprender …en el mundo del trabajo ,no es un momento ni una técnica, sino que es una actitud, una cultura, una predisposición critica que alimenta la reflexión y que ilumina la acción”(Gore, Ernesto,1998).
143
XI.5. Prof. Zulema Goyochea