Los planes de desarrollo regional son ordenanzas provenientes del gobierno nacional y contenidos en la constitución nacional de Colombia, en el título XII, en los Artículos 339 y 342 y en cumplimiento de la ley 152 de 1994.214 Los representantes políticos a cargos gubernamentales tanto de las gobernaciones departamentales como de los municipios, deben presentar un “plan de desarrollo programático”, al inscribir su candidatura. En caso de quedar elegidos, deben someter dicho plan a la aprobación de las comunidades en asambleas municipales y además al aval de otras instancias de gobierno, como congreso, asambleas departamentales o concejos municipales. Los planes de desarrollo duran mientras dure el periodo por el que fueron elegidos los representantes gubernamentales.215
El Plan de Desarrollo, en términos ideales, apunta a construir un escenario de encuentro regional en el cual converjan los más diversos actores sociales y factores de poder de una determinada región. Apunta, asimismo, a que se incluya en forma representativa a todos y todas en el propósito de hacer realidad -desde la gestión institucional y desde las prácticas sociales- la democratización política, económica, social y cultural. Es entonces un espacio para establecer alianzas estratégicas positivas, para el desarrollo social y el crecimiento económico con todos los sectores, sociales, políticos, económicos y culturales.216
El plan de desarrollo 2004-2007 para la región de Putumayo en la introducción firmada por el gobernador electo decía:
214Cf., CPC// de 1991, artículos 339-342.
215 En el artículo 311, de la CPC// de 1991, se encuentra con mayor claridad el mandato constitucional que se delega a las entidades territoriales y municipales las funciones en orden al desarrollo. El artículo 366 señala el logro de la calidad de vida como objetivo fundamental del Estado.
216Cf., Plan de Desarrollo Regional para el Valle del Cauca, 2004-2007: “Vamos Juntos por el Valle del Cauca”. Ordenanza No. 182, de Junio 11 de 2004. Oficina de Planeación, gobernación del Valle del Cauca, p. 1.
“Por ello el Plan de Desarrollo que hoy se presenta a la Honorable Asamblea del Departamento, se compromete con la construcción de un nuevo modelo de esencia humanística, de equidad social, de búsqueda de la paz, de participación, de enriquecimiento de la identidad cultural, ambiental y del conocimiento; un modelo que se fundamenta en el principio según el cual la democracia tiene sentido si primero son
las personas, si primero son los seres humanos”.217 (Ver cuadros de estructuración
del plan, anexos 4 y 5).
Sin embargo, paradójicamente, a pesar de que el plan fue elaborado con argumentos éticos, el gobernador fue revocado de su mandato junto a otros funcionarios antes de terminar su período de gobierno por malversación de dineros del pueblo putumayense.
Realmente, paradojas de esta naturaleza son el reclamo permanente de los pueblos de la región de Putumayo, “porque el territorio se ha convertido en laboratorio de experiencias de corrupción y engaño; llegan los dueños del ‘poder’ en tiempos de campaña, hacen falsas promesas basadas en bonitas teorías, son elegidos con el apoyo del pueblo humilde y se convierten luego en los saqueadores de sus riquezas”, afirmación que hace el doctor Eder Jair Sánchez al referirse a la destitución del gobernador del departamento. Por ello es necesario una educación para la participación política y la democracia, es esta una propuesta del Doctor Edgar Marulanda, Director de la OIM, entrevistado.
También se reclama que los planes de desarrollo no son programas a largo plazo que recojan el sentir de las comunidades, sino se reducen a planes de gobierno, que terminan con el período de los gobernantes de turno, así lo expresa el Director de Acción Social, líder del Municipio de Orito región de la alta amazonía.
Según la ley se entiende que el plan de desarrollo es un instrumento para la concertación y la gestión de las prioridades del desarrollo municipal o departamental, en donde se establecen los objetivos, metas, estrategias, programas, proyectos y 217 Cf., Plan de desarrollo Regional para el Putumayo, 2004-2007: Putumayo, Vive con Dignidad. Oficina de Planeación, gobernación del Putumayo, página de presentación, No 6.
recursos a alcanzar y a ejecutar, en un período específico. Como instrumento de gestión debe sintetizar las expectativas, necesidades y ambiciones de la sociedad que habita un territorio, ambiciones en busca de la paz o del fin de la exclusión o de mayores oportunidades. A este respecto el Abogado Jair Sánchez, representante de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, dice: “en estos planes de desarrollo nuestros pueblos no se sienten representados, sí sometidos”.
La planeación participativa en los procesos de desarrollo debería aumentar la capacidad de los gobiernos y de la sociedad para impulsar y hacer viables las ambiciones de bienestar en condiciones de equidad y sostenibilidad, en un marco de concertación y conciliación de motivaciones e intereses. Sería una loable tarea lograr un plan de manera participativa que incluya a todos los agentes, a todas las comunidades étnicas de la región, a las organizaciones sociales, a los gremios, a las poblaciones vulnerables –con prelación a las víctimas- y otros. Debe convertirse en un ejercicio de pedagogía que fortalezca los valores de la cultura democrática, consolide la institucionalidad del Estado Social de Derecho y, sin duda, contribuya a la convivencia y a la reconciliación.
Uno de los aspectos fundamentales del desarrollo humano en términos de eticidad, es la necesidad de rendir cuentas y entregar informes a las mismas comunidades – cosa que poco se hace- así como a los órganos de control del Estado y a entidades del gobierno (departamento nacional de planeación y la contraloría general de la república). El municipio se conecta con toda la institucionalidad estatal de la nación, a través de: a) la contraloría general, las contralorías departamentales, la procuraduría general y las gerencias regionales, que son las que controlan la acción de los servidores públicos y de los gobernantes en aspectos fiscales y disciplinarios. Para esta labor requiere de la entrega de información permanente por parte de las entidades locales; b) la contaduría general y el departamento nacional de planeación, además de diferentes ministerios orientan y regulan procesos de gestión en la nación. Para cumplir ese objetivo se establece varios informes a través de los cuales los municipios reportan su acción en diferentes ámbitos. A este respecto el Doctor Marulanda (OIM), durante la entrevista, dice que “es necesario
educar al pueblo y convencer a los gobernantes de la necesidad de la entrega de informes porque ello significa mantener la confianza en las comunidades y obtener de ellas el
respaldo en cada ejecución de proyectos”. Y continúa: “una comunidad bien informada es
una comunidad a favor de la gobernabilidad, así no todos los proyectos sean exitosos”. La
peor debilidad de un gobernante es el tener temor al rendir cuentas a sus comunidades. Y en este mismo aspecto el padre Campo Elías enfatiza: “para que haya un buen gobierno y para evitar la corrupción, es necesario el establecimiento de veedurías ciudadanas permanentes”
Cabe anotar finalmente que la diferencia entre los planes de desarrollo y los planes de vida, es que los primeros se hacen por mandato y los segundos se hacen por convicción de las mismas comunidades. En el primer caso el pueblo se acoge al plan, en el segundo, el pueblo hace el plan y se refleja en él, es su espejo. Los planes de vida recogen la historia de los pueblos y procuran seguir su curso; los planes de desarrollo recogen los programas de gobierno y los llevan al pueblo para ser aprobados.
4.7. Ejes fundamentales para lograr el desarrollo humano en la región de