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Conclusions and Next Steps

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Alternate definitions for ‘thought’ => deliberate

USING WIKIS AND WEBLOGS TO SUPPORT REFLECTIVE LEARNING IN AN INTRODUCTORY ENGINEERING DESIGN

5. Conclusions and Next Steps

y recursos suficientes para la constitución de procesos de seguimiento y evaluación de resultados, que sean como un espejo de la planificación y la gestión con enfoque de género. Este es realmente a nivel internacional el paso más difícil de alcanzar, ya que muchas veces es de por si laborioso conseguir cumplir las otras etapas previas, como para invertir en evalua- ción efectiva. Además que se hace necesario investigar y construir indica- dores y herramientas de seguimiento y evaluación con enfoque de género.

2. Nuevos códigos para medir la ayuda

Otro elemento fundamental que hay que reforzar para hacer un seguimiento adecuado de la ayuda es el uso y mejora de los Códigos de información del sistema o CRS, que promueve el CAD entre los países donantes. Además del CRS de orga- nizaciones para la igualdad de las mujeres, que está incluido en el sector de goberna- bilidad, existe también el marcador de género a aplicar a todos los proyectos de la co- operación, con el objetivo de medir el grado de incidencia que tiene para la igualdad

de género cualquier proyecto de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Los códigos y marcadores de género se renuevan y mejoran por el CAD en 2006, y desde el GENDERNET se difunde cada vez más su uso entre los países donantes y los OOII.

Cuanta más información tengamos podremos hacer un mejor seguimiento de los fondos y las acciones de género en el desarrollo. Por tanto es urgente poder di- fundir todavía más el uso de los CRS y los marcadores de género entre todos los do- nantes, y cada uno de ellos deberá promover entre sus actores el fortalecimiento en el sistema de información. De igual manera los OOII deberían informar al CAD de sus actuaciones en género, aprendiendo y difundiendo en sus oficinas el uso de los códigos de reporte del sistema. Es necesario que cuanto antes se pueda, hacer una reunión con los OOII para que se atengan al sistema de información del CAD.

Por otra parte, tanto el marcador de género como el código CRS encierran importantes limitaciones para la lectura de avances y resultados para la igualdad. El CRS no debería estar supeditado al código de gobernabilidad, sino que por la importancia del tema de género sería necesario contar con un CRS como sector para género. El CAD no considera género como un sector, mientras que entre las lecciones aprendidas desde Beijing, el enfoque GED, para ser más efectivo, re- quiere de actuaciones específicas, que si bien son parte de una buena aplicación de la gobernabilidad para la igualdad y no-discriminación, sin embargo requieren de un tratamiento más amplio en las políticas públicas de desarrollo.

Algunos sistemas como el de la Cooperación Española podrían iniciar un re- cuento de sus acciones con códigos y marcadores reformados, para obtener una información más detallada de los avances. El CRS debería hacer referencia explí- cita a la igualdad de género, mientras que el marcador debería denominarse de igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, asumiendo la nueva con- ceptualización utilizada por la mayoría de los países y organizaciones.

El código y el marcador de género deberían poder contemplar tres formas di- ferentes de computar las intervenciones de género o dirigidas a las mujeres:

1. Para computar proyectos o programas específicos de género para el empo- deramiento de las mujeres;

2. Para recopilar información de programas con enfoque MED, y

3. Programas propiamente GED. Es necesario hacer esta diferenciación dado que todavía muchas cooperaciones hacen proyectos destinados a las muje- res, que favorecen su posición y mejoran sus condiciones de vida, pero que no contemplan realmente un enfoque GED, donde se transforman las relaciones de género y se consigue un efecto para la toma de poder por parte de las mujeres y para la distribución de poderes para la igualdad. Con el actual marcador se incluyen y se miden por el mismo mecanismo a todo tipo de proyectos, sin diferenciar cuales realmente son proyectos de género y cuales no, aunque haya acciones dirigidas a las mujeres como beneficiarias. Este cambio en la concepción de los marcadores es necesario, aunque no podrá realizarse hasta pasa- dos unos años, puesto que en primer lugar hay que normalizar el uso regular del CRS y del marcador específico de género por todos los países donantes.

3. Nuevas técnicas de seguimiento

Considerando que las intervenciones de género obtienen muchos resultados a largo plazo y que sus efectos no son fácilmente medibles ni computables en mu- chos casos cuantitativamente, sería muy importante poder asumir otras técnicas para el seguimiento de los logros para la igualdad. Las técnicas de sistematización

de experiencias son muy adecuadas y compatibles con las metodologías de género.

Recopilan y analizan los resultados desde la participación y las aportaciones de los actores involucrados en todo el ciclo de desarrollo. Reflejan avances cualitativos y de proceso que son muy importantes y frecuentes en los periodos de transforma- ción de los proyectos de género.

Otra de las técnicas a utilizar es la metodología de gestión del conocimiento, que favorece el análisis de capacidades institucionales y la recopilación de lecciones y aprendizajes que acumulan las personas, las instituciones y los procesos de desa- rrollo, buscando vías para canalizarlos, acumular el saber adquirido por todas las personas, y no perderlo ante cambios en los puestos de decisión.

Estas técnicas de seguimiento vienen muy acorde con las políticas de género y desarrollo, y pueden favorecer a medio y largo plazo acciones de más calidad y eficacia en la cooperación.

4. Evaluación con enfoque de género, y gestión por resultados

Este es el momento de poder construir indicadores de género en el desa- rrollo que puedan servir a los actores para homogeneizar la evaluación de las intervenciones de género, además de trabajar de manera más frecuente la eva- luación de políticas de desarrollo con enfoque de género, para medir el grado de integración real de la transversalidad. Para ello, se requiere de un arduo tra- bajo en cuanto a homogeneizar mecanismos de evaluación adaptados a la ges- tión por resultados y que contemplen avances en cuanto a la aplicación de los principios de París.

En el modelo de análisis de la Cooperación Española, la etapa de seguimiento y evaluación con enfoque de género es un elemento todavía a conseguir, y por tanto ha de ser en los próximos cuatro años que se avance de manera significativa en esta dirección, para conseguir construir indicadores y sistemas de seguimiento y evaluación homogéneos para la diversidad de los actores, adaptable a las actua- ciones previstas en la Estrategia de género y que contemplen el seguimiento de los avances en los procedimientos para la eficacia de la ayuda. Además de indagar las nuevas técnicas de sistematización, y también de gestión del conocimiento, como forma de sacar un mayor partido al recambio de equipos y a las lecciones apren- didas por la puesta en práctica de los mandatos internacionales. Esto supondrá un importante avance de consolidación de esfuerzos tanto en la acción bilateral como multilateral.

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