Chapter 3: Development and validation of the Intellectual Disability Literacy Scale for
3.3 Results
3.3.13 Concurrent validity
listas únicas en los eventos electorales de todo tipo...”.64
Recordemos quiénes forman el FRA: los dos PC, un grupo de oficiales de las fuerzas armadas, Lora, el PRIN de Lechín, el POR(C) y un partido socialista. Como nuestra sección boliviana se supeditará al FRA, quiere decir que se supeditará a todos esos partidos. Quiere decir, por ejemplo, que si hay elecciones en los sindicatos iremos en una lista unitaria con el burócrata Lechín. O que si hay elecciones nacionales iremos en una lista unitaria con el burgués reformista General Torres, a quien hasta ayer denunciábamos como un peligro equivalente a Banzer para las masas bolivianas. Esto significa, lisa y llanamente, la liquidación del trotskismo en Bolivia. Así lo reconoce el POR(C) quien, a diferencia de Germain, afirma honestamente que “... debemos olvidar nuestras siglas partidarias para actuar en un frente sólido”.65
¿Qué es este “frente sólido”? ¿Un frente antiimperialista o, acaso, un frente obrero? Para el POR(C), y para Lora, es un frente antiimperialista. Tanto en ese caso como en el otro, no podemos perder nuestra independencia política en ese organismo. El IV Congreso de la III Internacional fue categórico al respecto. Por otra parte, si el objetivo es independizar a la clase obrera de todo sector burgués, no entendemos cómo podremos lograrlo olvidando “nuestras siglas partidarias”.
Para nosotros, el FRA sería un frente antiimperialista si, como ocurre en cualquier frente, todas las organizaciones que participan en él mantuvieran su independencia política y organizativa. Como no ocurre así, sino a la inversa, el FRA no es un frente, sino un nuevo “partido”, con un programa más o menos antiimperialista. Por su parte, Germain es muy cuidadoso, lo define por la negativa: el FRA no es un frente popular por tres razones:
1) El programa (no el manifiesto) es “explícitamente socialista en su carácter y en sus propósitos...”. “La línea de esta carta es sustancialmente la de la teoría de la revolución permanente”.
2) Las “Fuerzas Armadas Revolucionarias dirigidas por el mayor Sánchez, han declarado que están a favor de la Revolución socialista y adhieren al marxismo leninismo”.
3) “Que el FRA, en oposición al Comando Político, no es una coalición con la burguesía, ya que ni un solo partido burgués participa en él”.66
Examinaremos cada uno de estos argumentos para descubrir los grandes engaños. Las cuatro frases que hacen decir a Germain que se trata de un programa de revolución permanente son las siguientes:
1) “El pueblo... está preparado para luchar por el socialismo como su objetivo político”;
2) “Todos los sectores revolucionarios se unieron bajo la bandera de la lucha contra el fascismo, la liberación nacional y la construcción del socialismo”;
3) “Nuestra posición patriótica, abierta públicamente a una alianza con los sectores progresistas,
64 Revista de América, No. 8/9, mayo-agosto de 1972, p. 21. 65 Combate, número especial citado.
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no implica valla alguna para nuestra posición de clase, ya que la alianza que nosotros establecimos y al frente de la cual nos colocamos en su lucha por la liberación y el socialismo, expresa la ideología de la clase obrera”;
4) “Solivia tiene que lograr la culminación del histórico proceso de liberación y construcción del socialismo, dentro de la estructura del desarrollo revolucionario a una escala latinoamericana”.67 La III Internacional alertó a los partidos comunistas contra el peligro que significaban los movimientos nacionalistas burgueses que acoplaban frases y consignas comunistas para mejor engañar a las masas. Las frases que hemos citado entran dentro de esta categoría. Si ese es el programa de la revolución permanente, todos los grandes partidos y personalidades burgueses argentinos son “socialistas” y “trotskistas”, y ni qué hablar del stalinismo criollo. Perón está, incluso, más a la izquierda. Dijo una vez que había que destruir “el ejército burgués y crear milicias obreras”; todos los días decía que había que luchar por el socialismo. El stalinismo repite todos los días que el objetivo histórico es construir el socialismo en la Argentina.
Un programa de revolución permanente no son dos o tres frases para agitar los días de fiesta, sino las consignas políticas extraídas de la realidad de la lucha de clases del país. En Bolivia no puede haber ningún programa de revolución permanente que no plantee claramente el problema del gobierno y de las fuerzas armadas: debe decir categóricamente que gobiernos como Torres nunca más deberán gobernar Bolivia, que se debe imponer un gobierno de las organizaciones obreras, apoyado en el campesinado sobre la base de la liquidación de las Fuerzas Armadas burguesas. Debe ser así porque esa es la experiencia inmediata y más reciente de las masas. Un programa de revolución permanente debe decir que la “crisis de la revolución boliviana es la crisis de su dirección”, de los Lechín, los PC de ambos signos, el socialismo, Torres, Lora, Sánchez, y debe plantear que lo que se impone es la construcción de un auténtico partido trotskista. Si no lo dice sólo hará demagogia ante las masas, embelleciendo la imagen de esos traidores.
Además, el programa debe expresarse en la política concreta que se aplica en la acción. Que nosotros sepamos, el FRA jamás propagandizó este programa. El folleto donde el FRA hace conocer oficialmente sus posiciones, no lo incluye, pero sí incluye el manifiesto, donde aclara que está por un gobierno popular.
¿Son necesarias más pruebas de que estas frases “trotskistas” son un caso típico del anzuelo que tiende un movimiento nacionalista burgués para que se lo traguen las masas? Germain, al caracterizarlas como un “programa de revolución permanentemente”, ¿no está demostrando que él se tragó el anzuelo?
El segundo argumento de Germain es el de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias del mayor Sánchez “están a favor del socialismo y adhieren al marxismo leninismo”. El folleto del FRA de que hablábamos incluye una carta abierta de las FAR y otra del mayor Sánchez, que cuentan con la aprobación del POR(C), dado que éste las publicó en un lugar destacado de su periódico
Combate. (A menos que se trate de una publicación impuesta por la disciplina del FRA). Esto
significa que el compañero Germain también debe conocerlas. Escuchemos al mayor Sánchez: “Se me atribuyen calumniosamente declaraciones o propósitos que me son ajenos. Unas veces se
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dice que soy miembro del ELN o que he pedido mi incorporación a esa organización, sostienen que patrocino la disolución de las Fuerzas Armadas y su reemplazo por milicias armadas, afirman que tengo el propósito de vietnamizar el país... Nada más falso”.68
¿Escuchó, camarada Germain? ¡Nada más falso! El mayor Sánchez está por mantener las fuerzas armadas y en contra de las milicias. ¡Qué extraño ejemplar de “marxista leninista”! Pero hay más: “Jamás, antes de ahora, los cuarteles, templo del civismo de la juventud boliviana, habían sido convertidos en cárceles, donde se tortura y se fusila. Jamás el ejército nacional se había prestado...”.69
Ahora nuestro “marxista leninista” se olvidó del asesinato de un prisionero desarmado y herido, el Che Guevara, en ese “templo de civismo”. ¿No le da náuseas mentir tanto a los nuevos cuadros, compañero Germain? ¿Usted les ha mostrado esto que dijo Sánchez?; “Mi lucha no tiene otro objetivo que el de lograr la integración de las fuerzas armadas con su pueblo”. “Estamos viviendo un momento histórico y quiero en esta oportunidad anunciarles que, por decisión espontánea y patriótica, se ha organizado el instrumento político de unidad que nos llevará a la victoria, integrado por todas las fuerzas políticas de izquierda, movimientos sindicales, universitarios y populares, las FAR y la Policía Boliviana”. “Nuestra lucha no es antimilitarista, es esencialmente antiimperialista. Ninguna revolución podrá marchar sin el concurso y el esfuerzo de las fuerzas armadas, institución nacida de la entraña misma del pueblo para el servicio del pueblo”.70
Como vemos, nuestro “marxista leninista” descubre ahora que las fuerzas armadas son una “institución nacida de las entrañas del pueblo” (y no el brazo armado del régimen burgués), y que “ninguna revolución podrá marchar sin su concurso”. Y menos aún, agregamos nosotros, si se propone destruirlas.
En esta clarísima exposición del “marxista leninista” mayor Sánchez está también la respuesta al argumento de Germain de que el FRA no es un frente popular porque en él no hay partidos burgueses. El mayor Sánchez ha dicho que en el FRA está la “Policía Boliviana”, y las FAR no son menos explícitas:
“Se está con los que traicionan las instituciones armadas, aliándose con el MNR que está vetado por las Fuerzas Armadas, o se está con las mayorías nacionales; se está, en fin, con los que cometen crímenes comprometiendo el prestigio y el honor de las Fuerzas Armadas y la Policía bolivianas, o se está con la patria”.71
Y más aún, “como todos los hombres y mujeres que luchan contra los sanguinarios y antipatriotas que están manchando con sangre a nuestras instituciones cada uno de nosotros, militares y policías, debe tomar su propia decisión”. “Por nuestro pueblo, por nuestras instituciones, debemos cumplir con este deber de boliviano: ¡Morir, antes que esclavos vivir!”72
68 Combate, No. 9, enero de 1972, p. 14.