2.8 Previous Work (Peter Moore’s Tunnel)
3.1.5 Condensation
Las elecciones de 2003 y la asunción de Néstor Kirchner como presidente de Argentina trajeron consigo una estabilidad institucional que supuso una nueva etapa en la
78 El principal actor asociado a la toma del espacio público lo constituyeron las asambleas populares. Se
calcula que se registraron más de 200 experiencias de este tipo. La mayoría de ellas se produjeron en Buenos Aires, en barrios de clase media y clase media-alta. (Pereyra, 2003: 149).
79 Una muestra de estos materiales fue invitada en 2002 al Foro Social Mundial de Porto Alegre (Brasil) y
en 2003 al Festival de Cine de Berlín.
80 Es el caso de Matanza (Grupo Primero de Mayo, 2002), que fue estrenada en el cine Cosmos en
evolución de la realización documental militante. Este periodo se caracterizó por la desaparición de un importante número de agrupaciones de realizadores pertenecientes a esta tipología81. Los grupos afectados resultaron ser los de menor recorrido histórico, ya que su surgimiento coincidió con el estallido del 19 y 20 de diciembre de 2001 y el afán de sus miembros por registrar ese momento o por experiencia de representación concreta asociada a dicha coyuntura, por lo que se trató de formaciones que no tenían voluntad de continuidad en el tiempo. Por el contrario, durante esta última etapa los grupos que sí presentaban un bagaje histórico, así como los que se habían creado recientemente pero estaban asociados a estos82, han continuado con su actividad y sus objetivos de carácter político, caracterizándose por la institucionalización de sus prácticas de realización. Esta institucionalización se canalizó a partir de la demanda de apoyo por parte del INCAA que, no obstante, se había configurado como un reclamo histórico por parte de la mayoría de los grupos de documental militante contemporáneo. Para ello, y buscando la defensa de sus intereses como colectivo, estas agrupaciones se organizaron externamente, aunque las primeras iniciativas de este calado no obtuvieron los resultados esperados. De hecho, no fue hasta la configuración de la asociación Documentalistas Argentinos (Doca), en el año 2006, cuando las peticiones al Estado resultaron más efectivas, ya que como resultado de la acción corporativista de esta asociación, que actuó en conjunto con las organizaciones que otros documentalistas de carácter independiente habían creado, el INCAA dictaminó la resolución 236, también denominada quinta vía o vía para el documental digital, a través de la cual se hacía efectivo el fomento de la producción nacional de documentales. Con el paso del tiempo, la presión ante este organismo oficial se materializaría en otras concesiones, como el apoyo a la producción de proyectos, edición de catálogos o copias en DVD de sus films. Sin embargo, las particularidades de Doca distinguieron en sus inicios a esta organización de los otros dos proyectos que aglutinan a los documentalistas de Argentina. Estas diferencias se materializaron en el concepto que presentaron en torno a la figura del documentalista y en qué perfiles de profesionales debían de integrar la asociación, ya que la configuraron como un espacio abierto donde tenía cabida cualquier integrante que participase en la elaboración de un documental. De la misma manera, se distanciaron en la cuantía que cada proyecto debía
81 Los ejemplos más significativos pertenecieron al Grupo Primero de Mayo, Venteveo Vídeo o La
Conjura TV.
82 El grupo Mascaró Cine Americano surgió en 2002, pero sus miembros habían formado parte de Cine
recibir del Estado, que para estos debía ser notablemente menor que lo que consideraban otras asociaciones. Por último, también se distinguieron por presentar una modalidad de organización interna propia, basada en las características que habían desarrollado en sus respectivos grupos, como la toma colectiva de las decisiones.
En lo que respecta a los modos de producción, estos se han visto modificados sustancialmente, ya que en la tercera etapa la noción de grupo ha desaparecido. En este sentido, y aunque conserven el carácter colectivo de sus producciones, lo cierto es que para cada nueva película que elaboran estos realizadores desarrollan un equipo de trabajo diferente. No obstante, en cada agrupación persiste un número reducido de integrantes que forman parte de la iniciativa desde sus inicios, que llevan a cabo roles diferenciados en el proceso de elaboración del film y acordes a su grado de especialización, como ocurriera en su primera etapa.
El apoyo estatal con el que confeccionan sus producciones también se ha notado en el ámbito de la distribución de las mismas, que ahora es múltiple y abarca a diversos soportes y canales de comunicación. Así, en la actualidad sus películas se exhiben en salas de cine de circuitos comerciales, aunque reducidos, y se han valido de Internet como un espacio de difusión de sus producciones83. Sin embargo, y sin abandonar su identidad militante, continúan difundiendo autónomamente sus películas a través de redes de distribución alternativas, como han hecho desde sus inicios.
Por último, la tercera etapa del cine militante contemporáneo, aunque sigue presentando unos objetivos de carácter político, se ha caracterizado por proyectar unos trabajos de los que se desprende una mayor experimentación y preocupación por la forma y la elaboración estética. En esta línea, los temas abordados se han reducido y se concentran en distintas manifestaciones a propósito del movimiento obrero y su memoria histórica, sobre todo desde una óptica marxista. En lo que respecta a la preocupación formal de las películas, de las cintas de reciente elaboración se desprenden nuevas estructuras narrativas y una presencia híbrida de géneros cinematográficos, pues a los documentales se les añaden elementos procedentes de la
83 El PTS creó en 2009 TV-PTS y, con posterioridad, La Izquierda Diario, medios digitales que en parte
son nutridos de contenidos por los miembros de Contraimagen. También utilizan las redes sociales, especialmente YouTube, como soporte de difusión de los mismos. Estos son de producción propia y abarcan desde los videos de noticias sobre la clase trabajadora hasta la ficción. Es el caso de la web-serie
ficción y son varias las experiencias de realizadores militantes que se han decantado por representaciones políticas íntegras de tipo ficcional84.