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2.4 Electric Vehicles

2.4.5 Factors affecting EV Adoption

2.4.5.5 Consumer Perception and Consumer Behaviour

El comportamiento demográfico de la matrícula femenina y masculina constituye una dimensión ampliamente problematizada, punto de partida en ocasiones de los diagnósticos que dan origen a las iniciativas institucionales. Por lo mismo, a pesar que en el primer capítulo se abordaron algunas cifras y datos estadísticos, es preciso volver a ellos pero esta vez respecto a cada una de las experiencias analizadas. Los datos estadísticos, los cuales serán presentados en el presente capítulo, emergen como argumentos y respaldos empíricos en pos de visibilizar la participación diferenciada y desigual por sexo en determinadas áreas del conocimiento.

Es preciso señalar que los datos ocupan distintos lugares de relevancia y son utilizados para diversos objetivos. Por ejemplo, el descenso o estancamiento de la participación femenina en los espacios de ciencia y tecnología son uno de los soportes argumentativos para la activación de políticas de acción positiva, como la realizada en la FCFM, o para modificar los procesos de difusión y selección universitaria, como lo es el caso de FEN.

Ahondando más en la utilización del recurso estadístico para otorgar evidencia empírica de la segregación por sexo, la política de discriminación positiva de la FCFM fomenta la creación del “Programa de Ingreso Prioritario de Equidad de Género” considerando el estancamiento del porcentaje de participación femenina en la facultad.

“el año 2000 nos empezamos a preocupar, un grupo de académicas de acá, porque éramos pocas académicas y además las alumnas estaban como estancadas, o sea si tu viste ese gráfico, en realidad en treinta años, había aumentado entre un 9 y 10% la cantidad de mujeres que ingresaban a la facultad, pasando como de un 10% en los años 80 hasta el 2012 es un 19% o un 20%, entonces de ahí esa fue una motivación, y estaba por un lado, uno pensaba pucha se deberá por el ambiente interno de la universidad es súper hostil para las mujeres, la sociedad es la que la que realmente las marca mucho antes que no vengan que es lo que no le parecía lo más natural, pero además pudieran haber cosas mezcladas” (Coordinadora, UCH-FCFM)

La baja participación de las mujeres en el área de la ciencia y tecnología, y particularmente en la FCFM4 (Gráfico 1.), permite comenzar a plantear, o al menos la

búsqueda, de explicaciones o interpretaciones para el fenómeno.

Gráfico 1. Porcentaje de matrícula por sexo en Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM)

Elaboración propia a partir de la Base de Datos DEMRE 2005-2015.

Junto con la problematización de la baja participación de las estudiantes, también se visibiliza y evidencia la escasa participación de las mujeres académicas al interior de la facultad. Estos hechos visibilizan la existencia de obstáculos para que las mujeres puedan desarrollarse en espacios de creación de tecnología, en la incidencia y participación de los procesos de desarrollo económico y social, y finalmente, el poder retribuirse de una disciplina que goza de prestigio social y alta remuneración.

El bajo porcentaje de alumnas puede tener muchas razones de tipo social e históricas, los cuales hacen que la mayoría de las mujeres no perciban la ingeniería como una carrera que les permita alcanzar un desarrollo pleno en el contexto profesional y personal. Parte de estos problemas es el número reducido de mujeres, tanto estudiantes como académicas, en el campo de la ingeniería (Documento N2)

Lo anterior, obtiene respaldo con los patrones identificados al interior de la publicación “Desde el Biombo a la Cátedra” (2013) que establece la existencia de la segregación horizontal en la participación de estudiantes de pregrado, cristalizándose en la masculinización de la

4La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas considera la formación profesional de las siguientes carreras de

pregrado: Astronomía, Ciencias de los materiales, Ciencias de la Computación, Física, Geofísica, Geología, Ingeniería Civil, Ingeniería en Minas, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Industrial, Ingeniería en Matemática, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química, Biotecnología.

78.4% 83.8% 81.0% 21.6% 16.2% 19.0% 2015 2010 2005

Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, con una cifra de un 80,8% de matrícula masculina, y le sigue la Facultad de Economía y Negocios con un 58,7% de varones matriculados. En el caso del estamento académico la publicación señala a modo de ejemplo en relación a las cifras, que “en la facultad de Ciencias Físicas la relación es 8 académicos por cada académica, en la de Economía y Negocios la relación es 5 a 1” (Vicerrectoría, 2013, p. 46).

Gráfico 2. Porcentaje de matrícula por sexo en la Facultad de Economía y Negocios (FEN)

Elaboración propia a partir de la Base de Datos DEMRE 2005-2015.

En el caso de la iniciativa de la Facultad de Economía y Negocios, la reflexión se encuentra estrictamente asociada al descenso de la participación femenina de la matrícula de la facultad5 (Gráfico 2.), lo cual implicaba realizar acciones antes que la diferencia fuese aún más

pronunciada.

“hace unos cinco años atrás nos empezamos a dar cuenta que en la matricula empezó a decaer el porcentaje de mujeres, que es un poco el problema que tenía Ingeniería pero más acrecentado, nosotros estamos como en el 60-40 si sumamos las tres carreras en total, pero si tu veías los datos la tendencia iba a la baja” (Directora Ejecutiva, UCH-FEN)

Es importante mencionar que los estándares respecto a una condición desbalanceada respecto a las diferencias por sexo en la participación en la facultad, asume la relación de un 70% de participación masculina frente a un 30% de participación femenina. Sin embargo, lo relatado por la experiencia invisibiliza los datos de la publicación (2013), donde uno de los elementos trascendentales es la escasa presencia femenina al interior del estamento académico de la facultad.

5La Facultad de Economía y Negocios contempla la formación profesional de carreras como Ingeniería

Comercial, Ingeniería en Información y Control de Gestión y Contador Auditor. 61.1% 58.4% 57.3% 38.9% 41.6% 42.7% 2015 2010 2005

El reconocimiento que las áreas de la formación en ciencia y tecnología, especialmente en ingeniería, constituyen espacios tradicional e históricamente masculinos, obedece al primer paso para iniciar cualquier tipo de reflexión crítica. Es ejemplo de ello, instituciones como la Universidad de Santiago de Chile (USACH), institución caracterizada por la formación superior del área ingenieril.

“somos una universidad que ha tenido como una línea mucho más masculinizada a través de las ingenierías, no sé por ejemplo, una anécdota que me contaban hace un tiempo que como en el 60, casi llegando a como a mediados de los 60, la escuela de artes y oficios no habían baños de mujeres, eso habla también como la población mínima de estudiante, y en este momento tenemos casi la mitad de la población mujeres, claro esto en la población total, porque claro hay carreras que tienen mucho más mujeres, y otras que tienen mucho más hombres, y eso lo que hace es equiparar la balanza” (Encargada, USACH-VICE)

A pesar que en los últimos años la participación femenina en el conjunto de carreras de ingeniería6 civil, de ejecución y otras ha ido en aumento, el porcentaje se encuentra lejos de

un proceso de “feminización” del espacio (Gráfico 3.). La mantención de la diferencia permite dar cuenta de la presencia de obstáculos, resistencias y barreras para el aumento de la participación de mujeres en espacios de la ciencia y tecnología. A partir de la perpetuación de las cifras y tasas de participación desigual entre los sexos, la equidad de género se posiciona como uno de los principales objetivos para el punto focal de género anidado en la USACH, al menos en su dimensión cuantitativa.

Gráfico 3. Porcentaje de matrícula por sexo en el total de carreras ligadas a la ingeniería (USACH)

Elaboración propia a partir de la Base de Datos DEMRE 2005-2015.

6Las carreras de ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile que fueron contabilizadas en los datos

analizados, fueron: Por un lado las ingenierías civiles (En electricidad, geografía, industria, informática, mecánica, metalúrgica, en minas, en obras civiles, química); por otro lado las ingenierías en ejecución (electricidad, geomensura, industria, computación, mecánica, metalúrgica, en minas, en química, en climatización), y por último, otras ingenierías (Ambiental, física, matemática, estadística, biotecnología).

71.5% 76.4% 76.5% 28.5% 23.6% 23.5% 2015 2010 2005

Otra de las instituciones históricamente masculinizadas que ha presenciado una importante incorporación de mujeres a sus carreras de formación en ingeniería7, es la

Universidad Técnica Federico Santa María (Gráfico 4.). Sin embargo, a pesar de que hay un aumento significativo ello no significa que exista un proceso de feminización de la matrícula, por el contrario, aún la presencia femenina es sustantivamente menor que la masculina.

Gráfico 4. Porcentaje de matrícula por sexo en el total de carreras ligadas a la ingeniería (UTFSM)

Elaboración propia a partir de la Base de Datos DEMRE 2005-2015.

En relación al caso de la iniciativa “Mujeres para Ingeniería” de la Pontificia Universidad Católica, las cifras también aparecen como soportes o recursos para la movilización de problematizaciones respecto a la baja participación femenina. En sus informes de diagnóstico formulados como una acción de catastro de las condiciones de la Escuela de Ingeniería UC se indica lo siguiente:

en las carreras de Ingeniería en Chile no superan el 25%. Por su parte, en Ingeniería UC ha aumentado a paso lento el número de mujeres hasta llegar al 21,4% en la matrícula 2013 y a 26% en la del 2014. La Escuela de Ingeniería UC ha asumido el desafío de atraer el talento femenino a sus aulas (Informe Final. Mujeres Para Ingeniería UC)

Los documentos exponen la participación histórica femenina en la Escuela de Ingeniería, como ya fue mencionado en relación a la matrícula de pregrado, pero también las cifras de participación de mujeres docentes al interior de la escuela. Se indica que en 1991 se contemplaba un 6% de participación, aumentando tan sólo un punto porcentual para el año 2005. Para el año 2010 el valor alcanza el 8%, mientras que el último registro que cuenta el documento (2014) indica un 10% de participación femenina en el estamento académico. Ésta

7 Las carreras de ingeniería de la Universidad Técnica Federico Santa María contempla ingenierías civiles

(ambiental, de minas, eléctrica, electrónica, industrial, informática, matemática, mecánica, metalúrgica, química, telemática) y otras ingenierías como la comercial, aviación comercial, diseño y fabricación, prevención, construcción civil y ejecución.

70.7% 74.3% 80.0% 29.3% 25.7% 20.0% 2015 2010 2005

última cifra replica las diferencias explicitadas al interior de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

Sin embargo, al igual en los casos anteriores como el de la USACH y UTFSM, en el conjunto de carreras ligadas al área de la ciencia y la tecnología8 se ha presentado un aumento

paulatino (Gráfico 5.) en la matrícula femenina, más allá de la activación de iniciativas o acciones por parte de las instituciones de educación superior en la atracción de mujeres a dichos espacios.

Gráfico 5. Porcentaje de matrícula por sexo en el total de carreras ligadas al área de Ciencia y Tecnología (UC)

Elaboración propia a partir de la Base de Datos DEMRE 2005-2015.

Sólo para complementar información, e intentando observar que la incorporación femenina a espacios masculinizados se encuentra por sobre las iniciativas y acciones institucionales, es que por ejemplo la Universidad de Concepción, también presenta un aumento paulatino de la matricula femenina en el área de la ciencias y tecnología9 (Gráfico 6.)

A partir de los datos expuestos, que también fueron soportes para motivar reflexiones al interior de las instituciones de educación superior, es posible concluir que el área de formación en ciencia y tecnología aún se encuentra dominada por los varones, considerando la alta cifra de participación masculina tanto en el estamento académico como en la matrícula de pregrado. Sin embargo, entre la década que cubre el periodo entre 2005 a 2015, la participación

8Las carreras ligadas al área de la ciencia y tecnología en la Universidad Católica considera la formación en: Física,

Astronomía, Matemática, Construcción Civil y la ya mencionada Escuela de Ingeniería.

9Las carreras asociadas al espacio de ciencia y tecnología en la Universidad de Concepción son las áreas de

formación en: Ingeniería Civil (biomédica, de materiales, teleinformación, estadística, Aeroespacial, eléctrica, electrónica, industrial, informática, mecánica, metalúrgica, química, matemática) y por otro lado, la bioingeniería, geología, ciencias físicas, astronomía y geofísica.

69.3% 76.3% 75.4% 30.7% 23.7% 24.6% 2015 2010 2005

femenina ha ido aumentando: En orden ascendente, en un 2,6% en la FCFM; en un 4,3% en UDC; en un 5,0% en la UC; en un 6,1% en USACH; y finalmente en un 9,3% en la UTFSM.

Gráfico 6. Porcentaje de matrícula por sexo en el total de carreras ligadas al área de Ciencia y Tecnología (UDC)

Elaboración propia a partir de la Base de Datos DEMRE 2005-2015.

Pese a que es posible registrar un aumento de participación femenina en la matricula del área de tecnología en todo el sistema educación superior (Gráfico 7.), es insuficiente frente a una matrícula masculina que se ha encontrado al menos durante 30 años fluctuando en un 80%. Mientras que la tasa de participación femenina se ha mantenido entre el 19% y 20%, habiendo aumentado en tres décadas sólo 3,4 puntos porcentuales.

Gráfico 7. Porcentaje de matrícula de pregado en educación superior por sexo en área de tecnología

Elaboración propia a partir de los datos del Servicio de Información de Educación Superior (SIES) 73.3% 76.0% 77.6% 26.7% 24.0% 22.4% 2015 2010 2005

Participación Masculina Participación Femenina

77.3% 81.1% 78.0% 80.7% 22.6% 18.8% 21.9% 19.2% 2015 2005 1995 1985

Las brechas entre varones y mujeres en la formación al interior del área de tecnología permanecen, pudiendo declarar la continuidad de la masculinización de las carreras de ingeniería, ciencias y matemáticas. Sin embargo, sin la intención de evaluar la efectividad de las acciones o iniciativas institucionales, la participación femenina ha ido aumentando en términos de matrícula en pregrado como el porcentaje de mujeres al interior de la población femenina que están escogiendo formarse en este tipo de áreas, esta vez en relación a la educación superior universitaria (Gráfico 8.). En diez años (2005 a 2015) ha aumentado, en 3,2 puntos porcentuales, el porcentaje de mujeres que han elegido incorporarse a espacios de formación profesional universitaria en ingeniería, ciencias y matemáticas. Pero las brechas se mantienen dado que los varones, en referencia al total de la población masculina, sigue siendo su primera elección profesional universitaria.

Gráfico 8. Porcentaje intragrupal de mujeres y varones que escogen carreras de formación en el área de tecnología en la educación superior universitaria

Elaboración propia a partir de los datos del Consejo Nacional de Educación (CNED)

Los referentes y experiencias “emblemáticas”.

En términos concretos, la inserción femenina a espacios masculinizados o la búsqueda por la igualdad de género se ha constituido en una pretensión de las instituciones de educación superior de distintos países del globo. Los procesos de globalización permiten la socialización de diferentes intervenciones, prácticas institucionales o experiencias en otras regiones del mundo, constituyéndose en referentes en el momento de problematizar ciertas temáticas.

47.4% 45.2% 43.5% 17.5% 15.8% 14.3% 2015 2010 2005 % de Mujeres % de Varones

Las comunidades universitarias, principalmente anglosajonas, han problematizado las diferencias de género en la inserción al área académica, particularmente en espacios de ciencia y tecnología. Es ejemplo de ello, las iniciativas y acciones analizadas posicionan como referente la experiencia del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que hace al menos una década viene aplicando diferentes acciones afirmativas para incorporar “diversidad” al espacio formativo.

“tomamos experiencias del extranjero, por ejemplo había una que nos gustaba mucho que el MIT, el Tecnológico de Massachusetts, ellos tenían el mismo problema hace como diez años atrás o veinte años atrás, y ellos tenían otro problema no sé si te habrás dado cuenta que allá cuando postulan los chinos, los chinos todos, tenían que tener puros chinos, bueno, ellos hicieron queremos latinos, queremos negros, queremos de todo, de cómo diversidad étnica y además es cultural, y además género” (Coordinadora, UCH-FCFM)

“entonces en una primera instancia mucho del diagnóstico tiene que ver con su experiencia en temáticas de género, lo que ha sido la experiencia de universidades sobre todo de Estados Unidos, ahí vimos experiencia de MIT, que son experiencias reconocidas, en Harvard” (Jefe de proyectos, UC-ING)

Estas universidades se encontrarían en contacto e influencia de los cambios realizados por las corporaciones y organismos internacionales, o de las modificaciones de los principios que movilizan la denominada “responsabilidad social de las empresa”. A partir de los acuerdos gubernamentales en la búsqueda por igualdad de género, y de la intención por modificar las culturas organizacionales, es que las empresas comienzan a requerir “nuevos” rostros y las universidades inician un proceso de modificación de sus espacios formativos.

“una jornada de mujeres matemáticas que básicamente se hizo porque hace un par de años ya es como un interés de la comunidad internacional, no es un problema chileno, son áreas donde hay muy pocas mujeres en general” (Integrante, COL-MAT)

La implementación de acciones afirmativas para la inserción de “diversidad” se ha vuelto relevante en los espacios científicos, principalmente en las ciencias e ingenierías. Se ha instalado la necesidad en instituciones universitarias nacionales o al menos en algunas académicas, la preocupación por la generación de condiciones culturales e institucionales para la inserción de mujeres en el área.

Sin embargo, a pesar que ciertas iniciativas recuperan las experiencias de estas instituciones de educación superior, los referentes son variados y múltiples. Por ejemplo, el Colectivo de Mujeres Matemáticas articula su acción teniendo como experiencia la instancia

realizada en el Congreso Internacional de Matemática a través de la asistencia a una conferencia satélite que tenía por objetivo el dialogo de las diferentes experiencias y trayectorias femeninas en distintos países.

Una de las actividades organizadas durante ese encuentro fue una mesa redonda en la que mujeres de todo el mundo compartían sus experiencias y dificultades al desenvolverse en una disciplina mayoritariamente masculina como las matemáticas. Al término de la mesa, las que veníamos de Chile constatamos nuestra realidad con lo que acabábamos de escuchar, llegando a la conclusión de que muchos de los inconvenientes que percibíamos eran sutiles y por ende difíciles de identificar y de verbalizar (Documento N7)

Finalmente, e incorporando nuevos referentes, el caso de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) da cuenta de una intención por observar y evaluar intervenciones de países o contextos culturales no tradicionales, como son experiencias de universidades africanas, chicanas y asiáticas. Estas iniciativas serían acordes a la realidad nacional, dado que se vincularían a contextos de desarrollo económico, apertura de los estudios de educación superior y profesionalización de sectores subordinados o empobrecidos.

“las universidades de África tienen como desafíos similares como el de las universidades chilenas, yo sé que nosotros nos encanta compararnos con Europa y con Estados Unidos, quizás lo que pudiese ser más similar en Estados Unidos es en el estado de California porque tienen hartos mexicanos, porque tienen temáticas de integración bastantes similares a las nuestras pero en general nosotros somos mucho más parecidos a como estar reaccionando los países en Asia, como están reaccionando los países en África, que son países que están en vía de desarrollo, que empieza a masificarse el tema de la educación superior, y por tanto comenzamos a presentar problemas similares.”(Directora Ejecutiva, UCH-FEN)

Es importante observar que las iniciativas nacionales provienen de experiencias internacionales de diversas partes del mundo, fortaleciendo la intención por activar políticas de acción afirmativa u otros mecanismos por parte de instituciones nacionales. Reflexiones y estudios respecto a las condiciones, obstáculos y resistencias circulan por diferentes espacios institucionales posicionándose como experiencias a continuar, criticar o trasladar en relación a