NUMERAL INCORPORATION DATA
3.4 Continuous vs initial or final occurrence of numeral handshape
La OMS dice que para mejorar la salud, las personas deberían incluir un mínimo de treinta minutos de actividad física de intensidad moderada la mayoría de días de la semana. Para sujetos de hasta 17 años de edad, esta cifra debería aumentarse a 60 minutos diarios (OMS, 2003; OMS, 2010). Datos como éste deben ser tenidos en cuenta por gobernantes en sus políticas educativas y sociales.
Todos los países europeos destacan la relevancia de la Educación Física en los centros educativos como lo demuestra el hecho de que esta asignatura tiene carácter obligatorio en Primaria y Secundaria en toda Europa, y además proponen la actividad física y deportiva como una forma ventajosa de usar el tiempo libre (Eurydice, 2013). Tomando como referencia la citada fuente, se analiza a continuación como se concreta esta afirmación.
En primer lugar se hará referencia a la actividad física en horario lectivo, o lo que es lo mismo, la asignatura de Educación Física:
La mayoría de los países destacan entre los objetivos básicos de la Educación Física en la escuela el desarrollo físico, personal y social de los jóvenes, además de que adquieran un estilo de vida saludable (Eurydice, 2013). Para alcanzar dichos objetivos los países asignan unas horas semanales para impartir Educación Física aunque este número difiere bastante de unos países a otros (Eurydice, 2013). De este modo, comparando el promedio de horas lectivas de Educación Física en Primaria en el curso 2011/12 respecto al mínimo de horas recomendado por curso teórico, Irlanda se encontraría en el último puesto con 37 horas anuales en contraposición con la que ocupa el primer puesto que es Francia con 108 horas al año. En Secundaria los datos varían de las 24-35 horas anuales en España, Malta y Turquía en contraposición a las 102-108
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horas al año de Francia y Austria (Eurydice, 2013). En Primaria, en la mitad de los países, la carga lectiva de la asignatura en cuestión es un 9-10% del total de horas lectivas encontrando naciones como Hungría, Eslovenia y Croacia con un 15% e Irlanda con un escaso 4%. Por su parte, en Secundaria el porcentaje mínimo de horas recomendadas a la Educación Física se sitúa entre el 6% y 8% del total de horas lectivas en la mayor parte de estados. Vuelve a encabezar la lista Francia, con un 14% mientras que España, Malta o Turquía tienen sólo un porcentaje de entre 3% y 4% (Eurydice, 2013). Si se compara la distribución de horas de Educación Física entre Primaria y Secundaria dentro del mismo país también se obtienen datos llamativos. De este modo países como Estonia, España, Malta, Croacia o Turquía tienen el doble de horas lectivas en Primaria que en Secundaria; en Bélgica, Francia o Chipre, de forma contraria, se da más importancia a la asignatura en Secundaria que en Primaria; mientras que en Austria, Noruega, Finlandia o Irlanda la proporción es prácticamente la misma (Eurydice, 2013).
Por otro lado, a continuación se aborda como los países tratan la práctica de actividad física fuera del horario escolar.
Los estados europeos entienden que deben animar a los jóvenes a mantenerse físicamente activos fuera del horario regular y utilizan las actividades extraescolares o extracurriculares como medio (Eurydice, 2013). Estas actividades persiguen los mismos objetivos que los que se tratan de conseguir con la Educación Física complementando la citada materia escolar a través de aspectos como el refuerzo del trabajo en equipo, comunicación, cooperación o vínculos entre centros escolares y su entorno. De este modo, la mayoría de los países europeos cuenta con una oferta de actividades extraescolares cuya organización corresponde a las administraciones nacionales, regionales, locales o los centros escolares, según el caso (Eurydice, 2013). España se encuentra en el grupo de países cuyos ministerios firman acuerdos a distintos niveles
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con el resto de las administraciones públicas y aportan fondos para actividades extraescolares de modo que frecuentemente las citadas administraciones llevan a cabo eventos deportivos a nivel local, regional o local (Eurydice, 2013). De forma más concreta en este país se ha desarrollado la iniciativa “Deporte en edad escolar” gestionada por el Consejo Superior de Deportes en colaboración con las Comunidades Autónomas, cuyo objetivo es fomentar actividades extraescolares en centros escolares, clubes o asociaciones y está dirigida a deportistas en edad escolar, dándoles la oportunidad de participar en campeonatos nacionales, recibir premios deportivos o becas y formar parte de iniciativas que promuevan la actividad física y el deporte en los centros escolares (Eurydice, 2013). Tomando como base la citada referencia bibliográfica se concretan estas actividades extraescolares agrupándolas en tres categorías:
La primera de ellas son las competiciones y otro tipo de eventos. Abarcan jornadas olímpicas, festivales deportivos o campeonatos. Se dirigen a alumnos de Primaria y Secundaria siendo los centros los encargados de organizar el primer nivel de las competiciones que después se trasladan a nivel local, regional, nacional e incluso internacional en algunos casos. Los fondos para financiar los torneos pueden ser públicos o privados y se suele contar con la ayuda de voluntarios. Países como Alemania financian el programa de entrenamiento olímpico juvenil en el que compiten equipos escolares en diferentes disciplinas olímpicas a nivel local, regional y nacional. Reino unido, por su parte introdujo los Juegos Escolares, antes de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, para motivar a los jóvenes a participar en el deporte de competición.
El segundo grupo son las actividades relacionadas con la salud. Comprenden programas específicos que mediante actividades extraescolares tratan problemas concretos, cuestiones generales de salud o adquisición de hábitos saludables en la vida
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diaria. Por ejemplo Islandia a través del proyecto “Centros que promueven la salud” persigue mejorar aspectos como la dieta, higiene dental, movimiento y seguridad o salud mental.
Finalmente el tercer grupo lo conforman las medidas para una jornada escolar activa. Estas actividades que se consideran parte integral de la jornada escolar se organizan en determinados momentos dentro del horario como los recreos o de camino a la escuela. Podemos encontrar el ejemplo de Finlandia, al ser un país referencia en Europa en cuanto a rendimiento académico, que apuesta fuerte por este tipo de actividades. Plantea un programa llamado “Escuelas Finlandesas en Movimiento” que coordina planes de acción con otros previos con el objetivo de aumentar la actividad física durante los días lectivos. Por su parte Dinamarca oferta actividades originales como “carreras matutinas” antes del comienzo de las clases y Eslovenia establece recreos más largos en sus centros escolares para poder realizar actividades físicas en el patio o en el gimnasio.
Tras finalizar esta revisión sobre la actividad física en el sistema educativo y haber visto previamente como la misma mejora el rendimiento académico, en el siguiente punto se trata otro aspecto que puede incidir en el aprendizaje del alumnado como son las orientaciones de meta.
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