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Chapter 3: Biopsychosocial Determinants of Health

3.4 Coping Behaviours and Buffering Characteristics

Actualmente existen varios tipos de syllabus para la enseñanza de idiomas que generalmente no trabajan independientemente uno de los otros, por lo que casi todos los syllabus de enseñanza de lenguas son una combinación de dos o más tipos; sin embargo, siempre hay un tipo de syllabus dominante en el diseño de un material didáctico. A continuación se mostrarán los seis tipos de syllabus propuestos por krahnke (1987)

Syllabus estructural:

Es el tipo de syllabus en el que el contenido es un conjunto de formas y estructuras gramaticales como verbos, tiempos gramaticales, etc. Savignon (1983) por su parte, señala que en el desarrollo de la competencia comunicativa algunos de los programas de lenguas se fundamentan en la estructura superficial al significado, lo que lleva a que el lenguaje se enseñe a través de un proceso progresivo que va de tareas mecánicas y estructuradas hasta un uso significativo del lenguaje.

Por otra parte, otros programas se basan en que la enseñanza del lenguaje se da partiendo del significado a la estructura superficial, requiriendo que la experiencia comunicativa preceda la práctica de ejercicios lingüísticos formales. Una de las características positivas de este syllabus es que la gramática es el componente más general de la competencia comunicativa debido a que cada aspecto de la lengua envuelve la parte gramatical. Sin embargo, un punto negativo sobre este tipo de syllabus es que los estudiantes probablemente puedan aprender la estructura y puedan reflejar su conocimiento en un examen, pero este conocimiento puede no manifestarse dentro del uso real de la lengua. Entonces, el estudiante puede aprender la estructura de la lengua pero no es seguro que la pueda usar en un contexto real.

Syllabus situacional

Es el tipo de syllabus en el que el contenido es un conjunto de situaciones reales e imaginarias en las que usualmente el lenguaje se usa para poder

expresarse, por ejemplo una situación en una tienda para comprar algo o una situación en la que tengan que preguntar una dirección. Existen tres tipos de syllabus situacionales diferenciados por el tipo de información: Limbo, concrete y mythica. La situación en el syllabus limbo trata de darle menos importancia al escenario de la situación y más importancia a la lengua que se ve envuelta dentro del contexto. La situación concrete es lo opuesto a la anterior ya que se enfoca en el lenguaje del escenario en si, por ejemplo, ordenar comida en un restaurante. Por último, la situación mythical depende de historias, guiones, personajes y lugares ficticios para poner en práctica la lengua que se está aprendiendo.

Uno de los aspectos positivos de este tipo de syllabus es que por medio de las situaciones en la enseñanza de lenguas, los estudiantes se pueden enriquecer con aspectos sociales y culturales acerca de la lengua. Sin embargo, un aspecto negativo es que es muy difícil crear un escenario real y auténtico para el aprendizaje de la lengua.

Syllabus por Competencias

Es el tipo de syllabus en el que el contenido se basa en un conjunto de habilidades específicas que hacen parte en el uso del lenguaje. Por lo tanto, siguiendo Chastain (como se cita en krahnke, 1987) el término Skill debe referirse a un modo de lenguaje, es decir hablar, leer, escuchar o escribir. Por medio de estas habilidades el individuo podrá ser competente en el uso de la lengua independientemente del contexto donde la utilice. Es importante reconocer que no todos tenemos el mismo grado de desarrollo en cada habilidad, por lo que a

algunas personas se les facilite comprender una temática a través de la lectura mientras que a otros por medio de audios o diálogos.

Por otra parte, éste tipo de syllabus no se asocia completamente a ninguna teoría de aprendizaje, se espera que el lenguaje sea decodificado en habilidades para facilitar su aprendizaje y que luego el aprendiente las conecte en un todo al utilizarlas. Por lo tanto, este tipo de syllabus refleja una teoría reduccionista del lenguaje que llega a satisfacer las necesidades inmediatas del alumno, por lo que es utilizado por programas que quieren que sus estudiantes adquieran una habilidad específica en corto tiempo. La enseñanza de este tipo de syllabus en niños debe ser acompañada por contenido para lograr desarrollar sus capacidades cognitivas y académicas junto con la nueva lengua.

Syllabus basado en tareas

Este tipo de syllabus basa su contenido en una serie de actividades complejas que los aprendices necesitan para poner en práctica la lengua que están aprendiendo. Estas actividades intentan recrear situaciones y contextos del mundo exterior dentro del aula de clase basadas en las necesidades de los aprendientes. Por lo tanto, se requiere que el estudiante adquiera y aplique procesos de evaluación, selección, combinación, modificación o suplementación ante las actividades propuestas. Se espera que de esta manera el estudiante adquiera experiencia y demuestre interés y motivación al aprender la lengua.

La teoría del lenguaje de este syllabus se centra en la teoría de Krashen (1993) quien argumenta que la adquisición del lenguaje de da por medio de la

experiencia, es decir, a través de su uso. Además, este tipo se syllabus puede ser combinado con otros más tradicionales como el estructural; al ser flexible puede ser adaptado para todo tipo de edades y niveles de lengua. Es altamente reconocido por promover por medio de tareas el entendimiento de los diversos aspectos culturales que están sujetos a la lengua, por lo que se aprende fácilmente a interactuar con el otro dependiendo del contexto.

Syllabus basado en contenido

Este no es un syllabus para enseñanza de lengua en si sino que el propósito principal es enseñar contenido por medio de la lengua que se aprende. De este modo, las necesidades del estudiante se suplen inmediatamente, en la medida que los estudiantes aprenden la lengua y el contenido de manera simultánea; por ejemplo, enseñar ciencias sociales en el idioma que los estudiantes necesitan o quieren aprender. Por lo tanto, la lengua se aprende en su uso. Se aconseja aplicar este syllabus a corta edad puesto que se facilita el aprendizaje.

Syllabus nocional/funcional:

Es el tipo de syllabus en el que el contenido es un conjunto de funciones que se necesitan cuando la lengua se pone en práctica o las nociones que se necesitan para poder expresarse como informar, disculparse, preguntar, etc.

Wilkins (1976) planteó un programa nocio-funcional de la lengua, en este analizó el sistema de significados que el alumno podría necesitar para comunicarse y lo formuló en términos de nociones como tiempo, secuencia,

frecuencia; y funciones como pedir, ofrecer, quejarse. Wilkins (1976) propuso que los alumnos aprendieran a partir de las actividades y terminaran en la lengua. Este modelo fue criticado debido a que sustituía una lista de elementos gramaticales por otro tipo de listas con categorías nocio-funcionales.

Una gran ventaja de este tipo de syllabus es que incluye información real de la lengua mientras que el estructural no. Sin embargo, una de las desventajas de este tipo de syllabus es que el contenido está atado a un uso específico de la lengua, dejando así varios aspectos inconclusos si el estudiante se llega a ver envuelto en otro contexto.

Syllabus Comunicativo

Este tipo de syllabus no hace parte de los seis tipos de syllabus propuestos por krahnke (1987). Sin embargo, de acuerdo con Richards y Rodgers (1986) una de las primeras propuestas de syllabus comunicativo fue descrita como nocional- funcional, debido a que, si el contenido de este syllabus se aprendía correctamente, el estudiante estaría mejor preparado para desenvolverse en la parte escrita o la interacción oral debido a que tendrá más experiencia y conocimiento acerca de la lengua que se está aprendiendo en contexto.

Por otra parte, Yalden (como se cita en Godet, 1996) propone seis tipos de syllabus comunicativo, que deben de ser aplicados una vez se conozcan las características de la población implicada en el proceso de enseñanza y aprendizaje. El primer tipo de syllabus comunicativo es el estructural-funcional, el cuál puede llegar a “ser transicional para desarrollar comunicativamente los

conocimientos ya adquiridos” (152). El segundo tipo de syllabus incorpora una progresión estructural dentro de un marco comunicativo, así que la gramática y la pronunciación, por medio de especificaciones nocionales, funcionales y situacionales, organizan el syllabus.

El tercer tipo de syllabus comunicativo, radica en que el énfasis cambie de acuerdo con la progresión, lo cual, siguiendo a Allen (como se cita en Godet, 1996), se da en tres niveles: el nivel estructural, el nivel funcional y el nivel instrumental. El cuarto tipo de syllabus es el funcional, cuyos objetivos se plantean en ítems comunicativos, no- lingüísticos y determinan la selección y secuenciación de materiales. El quinto tipo de syllabus es el nocional, establecido bajo el modelo propuesto por Wilkins (1976). El quinto syllabus comunicativo Yalden lo denomina como el totalmente comunicativo, el cual regula una secuenciación cognitiva y lingüística por sí mismo, por lo que el “individuo externaliza un orden interno autoregulándose dentro de su zona de desarrollo próximo” (153).