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M uchos trabajos de investigacidn han definido que el encalado tiene un efecto positivo at incrementar el P del suelo disponible para la planta y la disminucion de A! soluble, sin embargo, algunos trabajos de investigacion tambien reportan un efecto nulo o, aun negativo.

En Mexico, el C IM M Y T (1971), reporto en un trabajo de encalado y fertilizacidn fosforica en andosoles, donde encontro que hubo una interaction negativa, estadisticamente significativa, entre el efecto de la cal y del P en el rendimiento de maiz.

Rodriguez y Leon, citados por Munevar, (1978), demostraron que en los suelos volcanicos de Antioquia, la aplicacion de cal a diferentes niveles, hasta de 10 ton.ha '1 , no afectaron el rendimiento de maiz, independientemente de la cantidad de fertilizante fosforico aplicado.

Parra (1971), en suelos volcanicos de la zona cafetalera de Colombia, mostro que el encalado aumenta la eficiencia del fertilizante fosforico aplicado a maiz, pero

tambien algunos resultados indicaron que el rendimiento de frijo! disminuyo cuando se aplican mas de 2 ton.ha-1 de cal.

Munevar, (1978), en un estudio del efecto del encalado en la fijacion de fosforo por diez andosoles colombianos, utilizando una cantidad de cal equivalente at doble del Al intercambiable en cmol(+).kg'1 encontro que el encalado en las dosis indicadas aumento la retencion de P en varios andosoles, aun cuando hubo un ligero incremento del pH de los mismos.

E n Guatemala, Galicia (1981), realizb un trabajo sobre encalado y la respuesta al P en suelos acidos de Izabal, con tomate como planta indicadora, encontrando respuesta favorable de la disponibilidad del P a bajos niveles, pero cuando hubo un exceso, esta disponibilidad decrecio, aun con las aplicaciones de P.

M ayaka et al., (1990), en India, evaluaron los efectos de adiciones de cal (0 hasta 6.4 ton.ha'1 de C a C 0 3) y fosfato (0 a 60 kg. P2Os.ha'1) sobre las propiedades qutmicas de un suelo franco de aluvion, acido, haciendo experimentos en macetas durante 120 dtas. Las interacciones de cal y fosfatos sobre la disponibilidad de P fueron significativas durante todo el periodo de estudio. Los niveles de Al, Mn y Fe, fueron mas bajos significativamente por la aplicacibn de cal. Los contenidos de Fe

intercambiable y soluble fueron reducidos en los 3 niveles de encalado.

Schmidt et al., (1990), en un estudio factorial con encalado y fosforo, en suelos arcillosos de origen volcanico, bien drenados, en el oeste de Java, con un analisis previo de suelo que indicb un pH de 5.0, P disponible (B ray P -1 ) de 5.9 ppm. y saturacibn de aluminio del 17 % , encontro respuesta en arroz a la aplicacion de P

aumentando la produccidn, no asf el encalado. En frijol y cowpeas, respondieron ambos al encalado y al P, pero los rendimientos descendieron por enfermedad. La production de raiz de Cassava tuvo una menor respuesta a P que las anteriores, pero fue el unico cultivo que mostrd interaction: encalado X P. Esto fue atribuido a limitada respuesta a P cuando se encala, respuesta significativa cuando no se encala y marcada respuesta a la cal cuando no se usa P. La eficiencia del uso del P en los 3 cultivos fue mayor en dosis de 10 kg. de P.

Kuntze et al., (1990), presentaron la interpretacidn de estudios de 60 afios en Alemania, con encalado usando fertilizantes acidos y basicos con P, K y C a en pastos. Los fertilizantes basicos mantuvieron el pH, mientras que los acidos lo bajaron y ademds estos ultimos tuvieron menor grado de humificacidn.

To ) (1993), en los Pafses Bajos, hizo un estudio del impacto del encalado y fertilizacidn sobre nutrientes foliares, vegetation, microflora, microfauna y nematodos en vegetaciones forestales, principalmente Pinus sylvestris y algunas especies de madera dura. Los tratamientos involucraron de 0 a 18 ton.ha'1. de C a C O s y de 0 a 9 ton.ha-1 de cal dolomftica. El encalado aumento el pH del suelo y la fertilizacidn proveyo el estado nutrimental al suelo, asimismo, no parecio haber un efecto sobre la mineralizacidn de un modo sistematico, pero el impacto de la cal y P fue mas obvio en vegetacion de mayor edad que joven.

Alvarado y Cajuste (1993), en suelos derivados de cenizas volcdnicas, con aplicaciones de cal (0-300 mg. 100 g '1 ) y P (0 -4 0 0 mg. 100 g '1) en 7 andosoles (p H de 5.7 a 6.4) en Mdxico, no obtuvieron efectos significativos sobre la extractabilidad

del P o sobre la maxima capacidad de adsorcion, pero se observo una ligera reduccion en ta adsorcion de P en algunos suelos. La energia de enlace (ligadura) disminuyd con las aplicaciones de cal y P.

D zaba (1994), en un estudio con arroz cv. Durado precoz y Cassava cv. M.A. 575, en el Congo, sobre suelos ferraliticos, aplicando C a O y/o P, obtuvo una respuesta para Cassava, en ambos casos, C a O y P, habiendo alta produccidn y suministro de P en ios suelos, con un mayor efecto cuando se encontraban combinados. En arroz no hubo respuesta. Aplicaciones de C a O parecen incrementar ia disponibilidad de P en e! suelo.

En India, Parvathappa (1995), sobre un suelo franco arcillo arenoso, Cow peas cv. C -1 5 2 y girasotes cv. B S H 1 bajo diferentes tratamientos de encalado y uso de S y combinaciones de ambos, encontro una reduccion en la acidez del suelo con el uso de la cal y un incremento de C organico, N, P y S disponibles y C a y Mg intercambiables, mientras que el S solo incremento la acidez. Las mas altas producciones de semillas en ambos cultivos se obtuvieron con 2.5 ton. de cal al primer ano y la concentracion de aceite de girasol fue mas alta con el tratamiento de S solo.

Quaggio, J.A . et al., (1995), en un ultisol en Brasil, cultivado con frijol y sorgo de 4 anos, encalo con 3 materiales diferentes, aplicando de 3 a 8 ton./ha. Un mes despues del encalado, el pH del suelo a una profundidad de 20 cm. incremento iinearmente en Ios rangos de aplicacion de cal cocida. Para Ios otros dos fue curvillnea, pero a Ios 6 y 20 meses la respuesta fue similar en las 3, To d a s las cales

tuvieron efectos similares sobre la acidez extractable buffer y C a y Mg intercambiables.

Cajuste, L .J. (1994), en un experimento que se realize para evaluar las relaciones entre los fosfatos inorganico, organico y diferentes formas de A1 y Fe, extraidos de 3 suelos derivados de cenizas volcanicas, donde se equilibraron diferentes muestras de suelo con dos niveles de C a C 0 3 y C a fFfe P O ^.Fb O , durante tres periodos de incubacion y, usando un procedimiento secuencial de fraccionamiento, separaron las diferentes fracciones de P organico e inorganico y cuantificaron el F e y el Al en extractos de esos suelos. Concluyeron que el encalado tuvo poco efecto en las fracciones inorganicas de P, las cuales se incrementaron con los tiempos de incubacion, probablemente debido a la mineralizacion de la materia org&nica del suelo. Correlaciones significativas fueron encontradas entre las fracciones del P y A l y F e extractables.

Slodowski, P. (1995), realizando estudios sobre 14 perfiies de suelos cafbs distroficos, desarrollados en arenas, en regiones montariosas de Polonia, de los cuales la mitad fueron cubiertos con vegetacion forestal y la otra mitad usada como tierra cultivable, haciendo encalado y fertilization de los suelos forestales formados, disminuyeron la acidez del suelo y el Al e H intercambiables, e incrementaron la C IC y la saturacibn de bases. Las labores sobre suelos arables incrementb el P y Na intercambiables y, el P, K y Fe disponibles, no asi y el Mg, el cual disminuyo en sus formas intercambiables, solubles y disponibles.

E n Malasia, Norhayati, M. (1995), en un ultisol cultivado 3 afios con mafz, haciendo encalado con cal dolomitica, encontro que se incrementaron las concentraciones de C a y M g y decrecio el Al en la solucidn del suelo, en todos los afios, mientras que, los efectos sobre el P y el K fueron inconsistentes, ya que el encalado aumento el suministro de P, K, C a y Mg en todos los ciclos de m aiz excepto en el ultimo.

Versuchsanstall, K. (1995), en Alemania, en ensayos instalados desde 1954, evalud los efectos de 2 formas de fertilizante de P sobre pastos. Desde 1958 la mitad de las parcelas fueron encaladas para llevarlas a un mismo pH. Las escorias Th o m a s fueron m is efectivas que el fosfato crudo suave. El encalado incremento la produccidn y el valor nutricional del forraje, particularmente sobre parcelas sin P.

M e n g -C iF u et al., (1995), en China, de experimentos en maceta y en campo, durante 10 afios, indicaron que la aplicacion de cal en polvo a suelos rojos disminuyo la acidez y aumento el C a y M g intercambiables, ast como la produccion de grano. Las aplicaciones de 7.5 ton.ha'1 de cal incrementaron significativamente la materia organica del suelo, el N total y el P disponible. Los contenidos tanto de Z n como de C u se incrementaron con pH mas alto y hubo una correlacion significativa con el contenido de materia organica. Los contenidos de Zn y C u disponibles disminuyeron con la profundidad del suelo. Producciones de frijol fueron marcadamente incrementadas por la aplicacidn combinada de P y cal.

Alvarado y Cajuste (1996), en un estudio de encalado y disponibilidad de fosforo, en dos suelos de origen volcanico de Michoacan, con pH en agua de 5.7 y 6.2 y una capacidad de retencibn de P de 88 % y 75 % , demostraron que el pH aumento en ambos casos a 7 con C a C 0 3 ; asimismo, el P aumentb ligeramente con la aplicacion de cal. La aplicacion de P tuvo un efecto significativo tanto en el P del suelo, el rendimiento y el P vegetal.

3 .3 . Encalado de los suelos Scidos.

El encalado de los suelos acldos es una practica agricola m uy generalizada en el mundo, parece ser que su utiiizacion esta muy vincuiada a! inicio de la agricultura, pues acorde a lo pianteado por Avdonin (1976), existen evidencias de su utiiizacion desde el ano 55 A. C. en territorios de Europa.

E n los tropicos su utiiizacion ha sido muy controvertida y numerosos autores han tratado sobre su efecto en los suelos y plantas, entre los que se pueden mencionar a Buckman y Brady (1967), Sanchez y Salinas (1983), Medina (1985), Pastrana y M bndez (1990) y Pbrez et at., (1999), entre otros.

A u n cuando en las condiciones del tropico la utiiizacion de esta practica no es aceptada por todos, st hay un consenso en algunas de sus bondades y sus efectos daninos.