Chapter 7 Computational fluid dynamic analysis
7.7 Comparison with conventional ejector
7.7.3 Critical back pressure comparison
El niño mientras crece necesita un ambiente cálido y seguro, en el cual los cambios las presiones y tensiones ambientales sean suaves y paulatinas para que el niño las vaya asimilando sin problemas; los padres deben evitar que los pequeños se expongan a situaciones agresivas, a espectáculos que lo sobre estimulen y exciten demasiado. Según lo expuesto a lo largo de este trabajo, es posible identificar diversas posturas frente al desarrollo de cada emoción, de los niños del sector rural por sus propias manifestaciones a los del sector urbano, sin embargo, la experiencia como maestros nos permite identificar y comparar con la teoría de diversos autores que nos hablan sobre el desarrollo emociona del niño.
Son varias las manifestaciones que se observan en la línea evolutiva de cada emoción, ya sea de tristeza, del miedo, de la cólera o amor. El recién nacido experimenta estas emociones y si bien resulta dificultoso evaluar ciertas sensaciones que pueda sentir, a medida que su vida psíquica crece y se desarrolla, estas manifestaciones se vuelven cada vez más claras.
El sistema bipolar placer-displacer, la diferenciación de las tres líneas evolutivas planteadas y desarrolladas extensamente en las páginas anteriores, el enriquecimiento de las conductas expresivas, como lo puede ser la sonrisa social presente a partir del tercer mes de vida, la intencionalidad y el entendimiento del concepto de dar, resultan sólo algunos ejemplos de esto.
Resulta evidente que desde el momento de la gestación el componente psíquico, si bien variable, conlleva una importancia particular. Los movimientos de la vida intrauterina y las reacciones frente a estímulos considerados malos o nocivos ponen en manifiesto este pensamiento. Por lo tanto, no es sorprendente que desde el nacimiento, y sobre todo el primer contacto con sus padres, con un mundo de afecto, termine por cerrar estructuras nerviosas, y ayude a la incorporación de estas pautas afectivas y así determinar el desarrollo del mismo.
En el niño en edad preescolar podemos observar el temor que presenta ante lo que no conoce completamente, mientras que muestra total curiosidad por aquello que desconoce en absoluto, entendible desde el punto de vista que de no sabe ni piensa en que quizás puede lastimarlo, en cambio aquello que conoce de a partes le da más inseguridad.
Tal como avanza el desarrollo emocional del niño, tenemos que decir que en la etapa escolar, se puede ver una forma reactiva, que experimentan principalmente los varones, que es el coraje. Los niños intentan mostrar su valor frente a las niñas y a las más diversas situaciones, ya sea con un sentimiento, con alegría, nostalgia, aprecio, amable a un compañero/a, etc.), volcando así el miedo o emociones hacia otro lado u ocultándolo y modificarlo de esta forma, demostrando a su vez se miedo al miedo, alegría a la alegría que se halla alentado por los adultos, por ejemplo: los menores no le tienen miedo a las cucarachas, un mecanismo que, hoy en día alcanza a hombres y mujeres, continuara vigente en la sociedad actual.
Generalmente, la mayor parte de los modelos de conducta se aprenden, sobre todo de los padres y las personas que rodean al niño. Para conseguir que el niño desarrolle su competencia emocional será, por lo tanto, imprescindible que los padres cuenten con la suficiente información como para poder desarrollarla en sí mismos y hacer que los niños también la aprendan y desarrollen. Si los padres son maduros e inteligentes emocionalmente y van aceptando progresivamente las cualidades tan positivas que tiene su hijo, éste recibirá mensajes positivos que le permitirán entender las consecuencias de sus conductas y por qué estas son o no favorables, entonces la educación emocional empezará, de hecho, desde el hogar.
Como se ha mencionado, la influencia del medio familiar es un elemento muy importante de la personalidad del niño aquella se forma con el ambiente, con la participación emocional que encuentra en el hogar base muy importante para dar el siguiente paso en la escuela
La orientación del individuo puede cambiar en diversas etapas de su vida, ya que el proceso del devenir de la personalidad continúa durante todo el ciclo vital. Pero no podemos negar que, hasta cierto punto, el niño puede ser considerado como un proyecto del hombre que será mañana. (Allport, 1973).
Es muy claro que en este sentido: “El hombre queda constituido, es decir, terminado en su evolución genética y epigenética, por lo que ocurre en los meses primeros de su vida. La co-existencia, es decir, su comportamiento con los demás estará determinado esencialmente por las vicisitudes infantiles. La familia o aquello que lo constituye, interviene, por tanto, de manera absolutamente forzosa como factor epigenético del desarrollo” (Rof Carballo, 1976, pp.379-380).
El profesor M. Yela 1976 cuando analiza la relación entre familia y nivel mental, llega a decirnos que “Todo parece indicar que la familia es el cauce habitual y primario por el que el poder conformador del ambiente puede llegar al hombre de manera a la vez temprana, motivante, persistente y personalizada, y facilitar la constitución de una personalidad que favorezca el desarrollo cognoscitivo y la liberación funcional de sus potencialidades. La familia parece el medio más idóneo para mejorar el nivel mental” (p.327)
La escuela no opera con individuos libres de toda influencia; no parte de cero su labor educativa. Las múltiples influencias, que el niño va interiorizando en el marco de sus relaciones familiares van configurando su personalidad; personalidad que va a estar presente en el periodo escolar. Si la escuela trata de formar al niño, necesariamente ha de superar una educación meramente instructiva, y coadyuvar a la familia en el proyecto personal del niño.
Los psicoanalistas, psiquiatras y psicólogos clínicos han enfocado su atención en la importancia de la porción integrativa de la personalidad (ego). La ansiedad, la fantasía, la confusión, el miedo y el desinterés complican el cuadro. La función de la madre es crucial, como sabemos, para el desarrollo de la personalidad del niño. Las madres deprimidas, abandonadas, frustradas y ansiosas o que abandonan a los niños, muchas veces por razones sociales y de empleo, pueden afectar la formación del ego en el niño. Vitor Da Fonseca (200).
Es por eso que cuando el padre de familia emigra no afecta demasiado a los niños ya que ellos entienden que él tiene que trabajar para el sustento del hogar. En cambio cuando es la madre la que emigra los niños sufren demasiado ya que ella es la encargada de educar, guiar, asear, alimentar y muchas veces reprender a sus hijos; es
ella quien los cuidará con amor de madre. Y a la vez ellos sintiéndose en un clima agradable darán lo mejor de sí en la escuela.
1.3.1.1. Problemas emocionales en los niños.
Los problemas emocionales en los niños provocan grandes dificultades de aprendizaje como la inestabilidad emocional y dependencia. Inseguros e inestables en el área afectiva; en ocasiones manifestar ansiedad, reacciones de agresividad, tensión, regresiones, oposiciones, reflexiones emocionales, negatividad, etc. La incertidumbre del yo tiende a crear en los niños una subvaloración peligrosa, que por lo general se asocia con una baja autoestima y fragilidad en su concepto de sí mismos.
Sentimientos de exclusión, rechazo, persecución, abandono, hostilidad y fracaso también se pueden detectar en los niños. La inestabilidad emocional es una de las características mencionadas con más frecuencia cuando se hace referencia a los niños con dificultades de aprendizaje. Hipersensibles y vulnerables, ya sea con una risa forzada o llanto exagerado, esos niños tienden a exhibir cambios de humor y de temperamentos rápidos e imprevisibles, que se reflejan en problemas perceptivos y en problemas motores. Vitor Da Fonseca (2004).