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I.10 Composing 1-1 One-way Functions

I.11.2 Cyclic Groups

también menos discriminatorio y más inclusi-

vo. Creo que es uno de los mejores logros del

posporno: convertir el feminismo en una cosa

sexy. A nivel artístico también es muy impor-

tante, de hecho el posporno está modificando

el mundo del arte. En síntesis, los logros son

sexualizar el feminismo y sexualizar el mundo

del arte. Y hacerlo de una forma política, ética”.

Diana Pornoterrorista (entrevista). España, 2012

3.3 Kit subversivo y posporno:

apropiaciones, metodologías y herramientas

La pospornografía es una dinámica de empoderamiento de los sujetos disidentes frente a la norma sexual dominante que utilizan tácticamen- te las herramientas de producción simbólica construidas por otros para representar aquello que desean. El empoderamiento es

una dinámica social y cultural puesta en marcha por grupos de individuos a quienes, por razones de marginalidad, les ha sido negado el derecho a intervenir en el ámbito dominante de la so- ciedad. Este mecanismo actúa de tal modo que le permite acce- der a mayores cotas de visibilización, aceptación y participación en la toma de decisiones. (García del Castillo, 2011: 362)

Siguiendo esta definición, vale decir que las diferentes tácticas que los/as artistas-activistas del posporno llevan a cabo para representar sus deseos actúan a favor del empoderamiento. Y en este proceso de

toma de poder el discurso hegemónico se pone en jaque, se critica, se re-apropia.

En esta dinámica de empoderamiento se expresa una acción polí- tica de resistencia al poder, un proceso de subversión contra el discurso hegemónico sobre el sexo que será el background de la pospornografía. La resistencia llevada a cabo por las disidencias sexuales se materializa en la apropiación que hacen del discurso pornográfico, cuya producción les había estado siempre vedada. La apropiación es un concepto que nos permite comprender las prácticas que los sectores populares realizan al tomar para sí las herramientas, discursos y dispositivos que fueron ideados desde los sectores dominantes y que utilizan para sus propios intereses en lo que respecta a la producción simbólica y a la visibiliza- ción de sí mismos. Es decir, se apropian de aquello que fue construido por otros para ciertos fines y lo modifican para darle el sentido que desean. En esta línea, la apropiación implica una posición activa en la disputa por el sentido en la que los sectores marginados de la sociedad toman los recursos ajenos para hacer escuchar su voz y ganar espacio en la esfera pública. En lo que respecta a los bienes simbólicos (entre los que podemos encuadrar a la pornografía), la apropiación funciona también como un ejercicio de lectura por parte de los consumidores, una creación de representaciones disidentes al discurso normativo.

Por otra parte, vale recordar los aportes de Michel de Certeau (1996) sobre los usos y prácticas de los usuarios para dar cuenta de cómo el discurso posporno funciona tácticamente en sus “maneras de hacer” re- sistentes. De Certeau afirma que detrás de los consumos que realizamos cotidianamente hay una producción invisible, que da cuenta del modo particular en el que se realiza el consumo. Esta producción queda ocul- ta ya que no tiene un lugar donde mostrarse, dado que los sistemas de producción están en manos de los sectores dominantes de la sociedad. A estas “maneras de hacer”, que constituyen las múltiples prácticas a través de las cuales los usuarios se reapropian del espacio organizado por los técnicos de la producción sociocultural, De Certeau las llama tácticas.

La táctica se desempeña en cada circunstancia particular, no tiene un lugar propio desde donde observar y analizar los acontecimientos. Realiza jugadas en el tiempo, en cada momento pero con los recursos ajenos. Las tácticas de las que se valen los sectores marginados se en- cuentran determinadas por la ausencia de poder. De Certeau afirma que la táctica es el arte del débil frente al orden construido por el fuer- te. En este sentido, la pospornografía actúa tácticamente al apropiarse

de lo ajeno –las herramientas del discurso pornográfico– pero con una intención estratégica al querer introducir esas producciones en la esfera pública y, de este modo, participar en la toma de decisiones respecto a la representación de nuestras sexualidades desde su lugar propio y crítico.

3.3.1 Hazlo tú mismo, hazlo con otros

Mientras la industria pornográfica continúa produciendo un único dis- curso acerca del sexo, la producción de nuevos discursos acerca de las sexualidades prolifera sin pausa. Y todo gracias a la iniciativa autoges- tiva de sus creadores. Porque el posporno no sólo desafía los contenidos sexuales ideológicamente vinculados a la heteronormatividad, sino que también implica un posicionamiento crítico contra las formas de pro- ducción, circulación y consumo de la industria del cine porno como parte del engranaje capitalista. Este último punto, vinculado a la metodología de producción autogestionada y anticapitalista es aquel que el posporno hereda de la cultura punk y su modalidad de acción do it yourself (DIY). La propuesta es cultivar una forma de hacer pornografía autogestionada, desde casa, con las herramientas y dispositivos que estén a la mano y, principalmente, libre de cualquier imposición marcada por el mercado o el poder. Sin depender de nada ni de nadie, la metodología DIY implica hacerse cargo de producir por cuenta propia aquello que no existe en el mercado porque no es acorde a los intereses de las fuerzas dominantes.

No somos teóricas, venimos de activar