PART I. DEFINING AND MEASURING FRAGILITY
3.3. DATA AND METHODOLOGY
man frecuentemente en áreas de riesgo naturales, por ejemplo sobre lugares en pendientes abruptas o en áreas en peligro de inundaciones, lo cual es un riesgo para los propios habitantes y para sus alrededores. Además, por lo ge- neral no se respetan las reglamentaciones oficiales de uso del suelo y su desarrollo se da de manera muy irregular, de tal forma que para regulaciones posteriores debe ser trazada una nueva red de calles/caminos, que en muchos casos está vinculada en parte con reasentamientos considerables y con problemas tanto financieros como sociales.
d) Conclusiones
De aquí se desprende que las fuentes principales de contaminación son las “aguas servidas y efluentes/vertidos cloacales de origen domiciliario”, las “descargas de efluentes industriales” sin pretratamiento, o directamente sin tratamiento alguno y, sumado a ello, la gestión inadecuada y poco efectiva de los residuos sólidos urbanos en la mayoría de los distritos. Esto se caracteriza por:
1. Proliferación de “basurales a cielo abierto” de distintas dimensiones, características y grado de actividad, que responden a un comportamiento dinámico y recurrente de formación.
2. Asociado al ítem anterior, acumulación y vertido (vuelcos clandestinos) de residuos sólidos en las márgenes, en el espejo de agua y en los canales y arroyos tributarios, que generalmente ocasionan inundaciones localizadas. 3. Sectores con insuficiente y/o deficiente o nulo sistema de recolección de residuos sólidos urbanos a nivel domi- ciliario, fundamentalmente en zonas de asentamientos informales de dificultosa accesibilidad o nuevas urbaniza- ciones ausentes de infraestructura vial (entre otras carencias).
Como consecuencia del manejo inadecuado de los residuos sólidos en las actividades de recuperación y reciclaje informal, tarea a la cual se dedican muchos de los habitantes (conocidos como “segregadores” o “cartoneros”), se ha generado una gran cantidad de “microbasurales y basurales a cielo abierto”.
Por el impacto que produce esta realidad, y dado su carácter altamente dinámico, afectan negativamente a un es- pectro poblacional muy amplio, ya que, además de sus damnificados directos e inmediatos, extiende su influencia por doquier, degradando progresivamente el ambiente, la salud y la calidad de vida de la población en general, aún de la que no está en contacto directo con los RSU (Residuos Sólidos Urbanos), no reconociendo límites territoriales en su expansión y generando pasivos ambientales en aquellos sitios donde se han realizado vertidos clandestinos durante largo tiempo.
Por lo hasta aquí analizado, se observa riesgo de inundaciones, y contaminaciones de suelo y agua. Así también existe la problemática referida a la insuficiencia de la infraestructura de servicios, irregularidad en la tenencia de la tierra, inadecuada gestión de residuos sólidos, y disparidad en el ordenamiento territorial, entre otras.
En el caso de ambas cuencas existe un marco legal y normativo muy avanzado que permite llevar a cabo las tareas necesarias para resolver esta problemática. Es importante poner énfasis en la parte operativa de estos entes (ACU- MAR y COMIREC) e indagar en las falencias dentro de ambos organismos. Ya que, con todas las facultades que disponen, pueden normativamente afrontar los problemas.
Como corolario para ambas cuencas, sus aguas terminan en el Río de la Plata, esta es la mayor fuente de agua dulce de la República Argentina. Por día fluyen hacia él 2,3 millones de m3 de aguas negras sin tratar y 1,9 millones de m3 de descargas industriales. Como consecuencia, hay una franja de varios centenares de metros adyacentes a la costa con aguas cuyos niveles de contaminación son altos. Las playas no se pueden usar. Este impacto ambiental ya es un problema grave y debe ser solucionado mediante una serie de obras de infraestructura relativas al proceso de tratamiento y deposición de residuos cloacales domiciliarios e industriales.
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Cuenca del Salado
La cuenca abarca 170.000km2, es decir, más de la mitad de la superficie de la provincia de Buenos Aires (55%), atra- viesa 58 partidos bonaerenses y es la más importante de la Argentina en términos socioeconómicos. La actividad agropecuaria es importante en la economía de la Provincia y la cuenca del río Salado es responsable del 25 al 30% de la producción nacional de granos y carne.
Esta cuenca no se trata de un área homogénea, sino que puede dividirse en tres regiones hídricas: Región Noroes- te (66.000km2), Región Salado – Vallimanca – Las Flores (99.000km2) y Región de Las Encadenadas del Oeste (11.000km2). Hasta hace poco tiempo ni la Región Noroeste ni la Región Encadenada del Oeste drenaban directa- mente hacia el Río Salado. La Región Noroeste no poseía un sistema de drenaje de agua superficial desarrollado, y la Región de Las Encadenadas del Oeste formaba un sistema cerrado que drenaba hacia el Lago Epecuén (Fuente Plan Maestro Integral De La Cuenca Del Salado).
A partir de sucesivas inundaciones de áreas rurales, pueblos y ciudades ocurridas con mayor frecuencia desde el año 1980 se implementa un Plan Maestro Integral para la cuenca del Salado, cuyos objetivos son:
• Reducir los impactos negativos que tienen las inundaciones y sequías en la economía de la cuenca, y consecuen- temente en la provincia y el país.
• Mejorar las condiciones económicas de la cuenca a través del desarrollo sustentable de su potencial, y en particu- lar de las actividades económicas relacionadas con las empresas agrícolas y ganaderas.
• Preservar y desarrollar el valor ambiental de la cuenca, especialmente sus humedales;
• Desarrollar lineamientos y formular recomendaciones para la implementación de un marco institucional que permita el planeamiento y la administración efectiva del recurso hídrico.
• Evitar inundaciones de los cascos urbanos. • Mejorar la circulación de los caminos de tierra.
Problemática de la Cuenca
A) Inundación del área rural y urbana
Dada la vasta área que circunscribe esta cuenca y su geografía -se trata prácticamente en su totalidad de una lla- nura con muy poca pendiente-, las inundaciones afectan a una extensión importante, abarcando por igual zonas rurales y urbanas. Las consecuencias suelen ser graves, la perdida de infraestructura vial tanto nacional, provincial y municipal y la infraestructura ferroviaria dificulta e impide la circulación de bienes agrícolas y ganaderos por los caminos. Esto en momentos de catástrofes redunda en una pérdida de capital físico tanto por la propia inundación como por la imposibilidad de transportar estos bienes.
Por esta razón y porque la producción agrícola-ganadera determina la vida de la economía regional, es imperativo la aceleración del desarrollo del Plan Maestro para la cuenca.
B) Calidad de agua de los acuíferos
Este problema no es exclusivo de esta cuenca, pero debe ser tratado porque en todo su territorio viven aproximada- mente 1,5 millones de personas. Para empezar a resolver el problema se debe actuar en conjunto con los organis- mos que tienen la capacidad para proveer la tecnología para potabilizarla por un lado y la concientización de su uso racional por el otro. En la Provincia existe una multiplicidad de organismos que son el Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento Rural (SPAR) y la Dirección Provincial de Servicios Públicos de Agua y Cloacas (DIPAC) para la provisión de infraestructura. También tienen relevancia en el proceso los concesionarios, promulgando un uso racional del recurso y los organismos reguladores garantizando la calidad mediante parámetros ambientales. Si no se coordinan sus actividades la calidad diferirá de un partido a otro.
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C) Degradación de los suelos, salinización y sobreexplotación
La salinidad, producto de la ocupación del agua por un largo periodo de tiempo y la sobreexplotación de la tierra por la falta de capacidad de los productores más chicos a la rotación de cultivos, tiene un impacto directo en la productividad del suelo. Esta problemática puede ser subsanada por una política de incentivos hacia la rotación de cultivos y la concientización de los productores. Respecto a la salinización los manejos de los excedentes de agua, se deben respetar los lineamientos expuestos en el Plan Integral del Salado, que determina las obras para solucionar esta situación.
D) Sobreexplotación de acuíferos en los centro urbanos
Los acuíferos actualmente sufren de una explotación no sustentable, debido principalmente al movimiento de per- sonas desde las zonas rurales hasta las ciudades próximas. Este tipo de migración resultó en una sobreexplotación del recurso por parte de los prestadores locales debido a la falta de concientización y de capacidad económica para expandir el servicio por insuficiencia de escala. La Autoridad del Agua (ADA) debe hacer esfuerzos para controlar este recurso y evitar su sobreexplotación. Lo que debería hacer la Provincia es asistir a estos prestadores ya sea a través de financiación, tecnología o recursos humanos para lograr la prestación de un servicio de calidad y respon- sablemente. Por otro lado, una vez hecho esto, la ADA debe mantener un control riguroso sobre los prestadores del servicio.En todas las cuencas se debe seguir un objetivo general, orientado a prevenir la contaminación, a eliminar las consecuencias de la misma y a preservar su calidad, asegurando un uso sustentable del recurso. Dado que la contaminación del agua subterránea está íntimamente relacionada con el estado del agua superficial, la atmósfera, la lluvia y el suelo a través del ciclo hidrológico, su protección debe encararse al mismo tiempo y con medidas que apunten a la preservación del ambiente de manera global.
4.5.2. Infraestructura pluvial en ejecución y a realizar
Si bien cualquier organismo con competencia puede iniciar una obra donde se involucre una necesidad de hacer un manejo racional del agua, la potestad final sobre su aprobación o no la debe hacer la provincia de Buenos Aires a través de su organismo competente que es la Autoridad Del Agua (ADA). Hacer mención a todas las obras que se están realizando -tanto en la Nación, la Provincia o los municipios- que son necesarias para posibilitar un manejo adecuado de este recurso, resultaría demasiado extenso y no aportaría para un mayor entendimiento de la proble- mática. A continuación se presenta una lista resumida de las obras más relevantes y las que tendrían un mayor impacto en términos socioeconómicos.
1. Implementación del Plan Provincial de calidad del agua.
2. Cumplimiento de las obras del Plan Maestro del Río Salado en las cuencas inferior y media. 3. Control de la erosión costera en el litoral atlántico.
4. Rehabilitación de vías navegables del Delta del Paraná.
5. Control del ascenso de las napas freáticas en la zona sur del Conurbano. 6. Finalización de las obras en la Cuenca del Reconquista.
7. Potenciamiento de la realización de obras en la Cuenca del Matanza-Riachuelo.
8. Saneamiento de arroyos en la Cuenca del Río de la Plata: Las Piedras, Las Perdices y San Francisco.
9. Mantenimiento permanente del sistema de arroyos urbanos a través de la organización del trabajo vecinal en forma cooperativa.
10. Plan Maestro del área del Gran La Plata. 11. Plan Maestro de la Cuenca del Luján.
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4.5.3. Agua y cloacas.
4.5.3.1 Regulaciones originales en los ’90, sus modificaciones posteriores y las empresas concesionarias. a) La descentralización y privatización del servicio, con sus carencias
Un proceso de descentralización iniciado en 1980 otorgó a las provincias la responsabilidad de los servicios sani- tarios de agua potable y desagües cloacales administrados por Obras Sanitarias de la Nación (OSN), en algunos casos antes de esa década ya prestaban servicios empresas provinciales, como Obras Sanitarias de Buenos Aires (OSBA), en mano de los gobiernos provinciales y municipales (a excepción de la Ciudad de Buenos Aires y el Co- nurbano bonaerense).
En este proceso, las provincias seleccionaron distintos modelos de prestación para los servicios que poseía bajo su órbita, que comprenden desde la transferencia a municipios y cooperativas, hasta la creación de empresas públicas provinciales. A su vez, algunos municipios adoptaron a nivel local algunos de los modelos de prestación: directa, concesionada o mixta (AIDIS, 2004; CIPPEC, 2007).
A esto le siguió un proceso de privatización de prácticamente todos los servicios públicos, entre ellos los de agua corriente y cloacas, que tuvo su punto inicial con la promulgación de la Ley N° 23.6967 . Secuencialmente, provocó
la concesión de los servicios sanitarios a capitales privados, tanto locales como extranjeros. En esta secuencia, a principio de los ‘90 se privatizaron a nivel nacional y para el final de la década, diez provincias habían privatizado los servicios sanitarios a su cargo.
A raíz de ello, los segmentos menos solventes de la población quedaron fuera de esta exacerbada lógica del merca- do. No es de extrañar, por ende, que gran parte de la población argentina aún carezca de servicios tan elementales como los de agua corriente y cloacas. Considerando sólo los hogares urbanos, 11,8% del total no dispone de agua de red (Garnica, 2005).
Al igual que en la concesión de otros servicios públicos, a partir de las licitaciones nacionales e internacionales de pliegos para la prestación de los servicios sanitarios que prestaba OSN, se firmó un acuerdo entre el gobierno y la empresa privada adjudicada (Aguas Argentinas S.A.), cuyo documento con forma de contrato establecía cierta exclusividad de prestación en la zona concesionada y una regulación detallada de incentivos, régimen de tarifas, requerimientos de calidad y cantidad, programas de optimización y expansión del servicio, penalidades, cláusulas de extinción contractual y mecanismos para la solución de conflictos (Abdala, 2007).
Por otro lado, para resolver las zonas grises de los contratos, éstos preveían distintos mecanismos de audiencia pública (renegociación de tarifas) y acuerdos entre el poder concedente y prestador; para que en el largo plazo de la concesión, el contrato pueda ir adaptándose a las dinámicas de las realidad.
En este contexto privatizador, las provincias que anteriormente se habían hecho cargo -directa o indirectamente- de los servicios sanitarios, iniciaban distintos procesos de privatización o transferencia a otros tipos de prestadores municipales, cooperativos o mixtos. En algunos casos, debido a los malos resultados obtenidos los prestadores municipales, tuvieron que dejar que la Provincia volviera a hacer cargo del servicio.
b) La legislación provincial y organismos de regulación provincial
El marco regulatorio vigente establece un único régimen jurídico del servicio sanitario “único y uniforme”, aplica- ble a todo el ámbito de la provincia de Buenos Aires, independientemente de que dicho servicio sea de titularidad de la Provincia o municipal, imponiendo iguales derechos y obligaciones para todos los prestadores, sean estos personas jurídicas públicas o privadas.