Esta característica, común a las diferentes organizaciones de economía solidaria, se refiere a los múltiples roles de los asociados del FE, quienes ostentan simultáneamente la calidad de asociados – propietarios y clientes, adicionalmente están en capacidad de asumir el rol de dirigentes, con lo que la propiedad, la gestión y el control confluyen en la misma persona, quien hace parte de diferentes grupos de interés.
62
En la Gráfica 9, Pineda (1999), presenta los diferentes grupos de interés en una empresa privada capitalista, entre ellos se configuran relaciones de conflicto generadas en objetivos comerciales antagónicos:
Gráfica 9. Grupos de interés alrededor de la empresa capitalista
Fuente: Pineda 1999
- Los proveedores, buscan obtener mayores precios y menores plazos para los insumos.
- Los clientes desean menores precios y mayores plazos de pago. - Los trabajadores se interesan por alcanzar una mayor remuneración.
- Los propietarios en su propósito de obtener mayor rentabilidad para su inversión, desean pagar un menor precio por los insumos u obtener mayores plazos de los proveedores, lograr que los clientes paguen el mayor precio en el menor plazo posible y reducir costos pagando lo menos posible al trabajador. En las organizaciones de economía solidaria ocurre algo diferente, se presenta el doble carácter del asociado dependiendo de la finalidad de la empresa, es así como en una cooperativa de trabajo asociado, el asociado es al tiempo trabajador; en una organización cooperativa de distribución, el asociado es simultáneamente propietario y proveedor, y en entidades de servicio como las cooperativas de comercialización, financieras, mutuales y los fondos de
63
empleados, el asociado es al tiempo el cliente. Estas relaciones de identidad se pueden observar en la Gráfica 10.
Gráfica 10. Grupos de interés en las organizaciones solidarias
Fuente: Pineda, 1999.
Como propietario el asociado se interesa por obtener los mayores beneficios acorde con su participación económica y los propósitos del FE; como cliente, el asociado demanda servicios eficientes y oportunos a un costo razonable y en su papel de dirigente debe establecer el rumbo estratégico del FE, ya no solo pensando en su beneficio particular, sino en los intereses del colectivo.
Si se da el caso que en el FE los colaboradores puedan ser asociados, surgen nuevos intereses ya que como trabajador su prioridad será conservar el empleo y obtener una buena remuneración.
Esta diversidad de roles e intereses genera dificultades en la gestión cuando el asociado no asume el papel correspondiente en el momento adecuado, es así
64
como durante la Asamblea o cuando asume compromisos sociales en algún comité o la Junta Directiva, debería reconocerse como dirigente responsable por tomar las mejores decisiones para todo el colectivo; en la cotidianidad su participación en los servicios y beneficios debe asumirse como un usuario (cliente) respetando los criterios de igualdad y equidad.
En este sentido Álvarez, y otros (2000), realizan un interesante análisis desde la Teoría de la Agencia describiendo las relaciones entre los actores o diferentes grupos de interés y los problemas que pueden surgir; las relaciones son las siguientes:
Gráfica 11. Relaciones entre los miembros de una cooperativa.
Fuente: Álvarez, 2000.
1.- La relación que surge entre los asociados - propietarios y el gestor o gerente, que puede definirse como la relación pura de agencia, en la que el propietario (el asociado) encarga al gestor (el gerente) la realización de una tarea a cambio de una remuneración, otorgándole amplias facultades, separando de esta forma la propiedad y la gestión. Los riesgos de la relación surgen por la disparidad de intereses entre uno y otro, un gerente puede trabajar con otras motivaciones elevando los costos de transacción, y los propietarios deben establecer incentivos para lograr que el gerente realice todo el esfuerzo posible para avanzar en los objetivos del principal y no en los suyos particulares.
2.- La relación que se establece entre los asociados como directivos (Junta Directiva) y los demás asociados como propietarios. Lo que permite el surgimiento de una ―especial relación de agencia‖. Aunque todos son asociados, los directivos cuentan con mayor información, responsabilidades y capacidad de decisión con lo
65
cual podrían buscar satisfacer intereses particulares y asumir una condición de ―dueños‖ frente a los demás asociados, desdibujando la característica básica de la democracia y la participación.
3.- La relación que surge entre los directivos y los trabajadores, que se considera como una típica relación laboral.
Los autores expresan que las relaciones de agencia generan dos tipos de problemas34: dificultades para la financiación y baja motivación para realizar inversiones; el primero presenta como una dificultad las prácticas para distribuir excedentes, vía intereses antes del cierre contable de forma que se reducen las reservas para realizar retorno cooperativo. El segundo se refiere a que los asociados no invierten en la entidad a largo plazo, ni toman decisiones que impliquen mucho riesgo, además la igualdad de condiciones con que ingresan los nuevos asociados, quienes participan equitativamente en la distribución de beneficios aunque su aporte haya sido reciente.
Como ―mecanismos de salvaguardia‖ para reducir estas dificultades, los autores recomiendan mecanismos internos como la concentración geográfica y mecanismos regulatorios como la toma de decisiones consensuada en la asamblea, la destinación de reservas para fondos de educación y la adopción de cuotas de ingreso y penalidades de retiro para evitar la rotación de asociados. Aunque las relaciones de agencia y sus riesgos se evidencian también en los fondos de empleados, sus dificultades se reducen con mecanismos de gestión tan importantes como la educación, el establecimiento de una carrera dirigencial, favorecer y fomentar la participación, las decisiones equitativas que atiendan los intereses tanto de los asociados típicamente ahorradores, como los de aquellos que hacen uso del crédito permanentemente.