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5. Methodological approach

5.4. Data collection: Qualitative interviewing

Pepe Rodríguez define las fuentes como toda persona que de un modo voluntario y activo facilite algún tipo de información al periodista. (…) También, considera como fuentes a todo depósito de información de cualquier tipo que sea accesible y consultable por el periodista (prensa, libros, archivos, etc.) (RODRÍGUEZ; 1996: 67)

En este caso, se trata de fuentes documentales y Rodríguez incluye todo tipo de fondo documental, en cualquier soporte que sea medianamente accesible por parte del periodista. Dentro del primer grupo, fuentes personales, P. Rodríguez sintetiza cuatro bloques genéricos: temporalidad, contenido informativo, estructura de la comunicación y la ética.

El eje temporal presenta la frecuencia o asiduidad de la consulta a la fuente. La disponibilidad de una fuente que garantiza su asiduidad, así como la credibilidad alcanzada en actuaciones anteriores, definen su productividad y postulan el carácter y la calidad de un eventual acceso en el futuro.

En lo referente al contenido informativo, las fuentes pueden ser puntuales, en relación con la especificidad de lo investigado, o bien abarcar fines informativos diversos, cubriendo un mayor espectro de situaciones o campos de conocimiento, constituyéndose de esta forma en fuentes generales.

Al considerar la estructura de la comunicación, las fuentes pueden ser públicas cuando no media una relación diferenciada con el profesional investigador con respecto a la materia informada: la existencia de tal vínculo transforma dichas fuentes en privadas. Una mayor restricción y el carácter no asumible de forma nominal de lo informado constituye a las fuentes en confidenciales.

La taxonomía ética se define según la voluntad de la fuente de brindar la información requerida, de forma tal que la colaboración espontánea y activa define a las

fuentes voluntarias. Por el contrario, son fuentes involuntarias aquellas que soportan algún tipo de presión para su cooperación

(RODRÍGUEZ, 1994: 68-70)

Del mismo modo que Rodríguez diferencia entre fuentes personales y documentales, lo hace Caminos Marcel (1997). Este autor, en el primer caso considera:

• La duración de la relación que el periodista mantiene con la fuente: distingue entre fuentes estables si el vínculo permanece en el tiempo y provisionales, si el contacto es circunstancial.

• La posición desde la que actúa la fuente: en este caso, Caminos Marcet diferencia entre públicas, privadas, confidenciales y expertas.

• La actitud con la que se enfrentan a la investigación y al periodista: pueden ser fuentes activas, cuando toman la iniciativa de contactarse con el periodista y por ende, es muy común que tengan sus propios intereses para dar a conocer alguna información determinada. Por otra parte, las fuentes pueden ser pasivas: brindan información a pedido del periodista, son útiles para confirmar datos que el periodista ya posee, pues debido a su pasividad, muchas veces no quieren darse a conocer y la información, a veces, no es publicable.

En el caso de las fuentes documentales o escritas, Caminos Marcet (1997) incluye todo tipo de documentos con información útil para el periodista, ya se trate de documentos secretos o privados archivos públicos y privados, libros, revistas, etc.

El medio encuentra, al decir de Borrat (1989), un amplio arco de modelos de actuación de los roles de fuente. La actitud más reacia a comunicar información corresponde a la fuente resistente; sin llegar a bloquear el acceso, opone fuertes obstáculos, restricciones y reticencias a quien busca en ella información. Por el contrario, la fuente abierta no opone resistencia; pero tampoco asume la iniciativa: necesita ser buscada para que comunique información. La fuente espontánea asume ella misma la iniciativa de informar al público. La fuente ávida adopta igual actitud pero con una carga de intensidad y urgencia mayor. Cualquier actor tiende a atribuirse este rol cuando, encontrándose en una situación de conflicto, necesita la comunicación masiva, por el periódico, de mensajes informativos que sirven a sus intereses y perjudican a los

de su antagonista. La fuente compulsiva toma la iniciativa con tantos recursos estratégicos de su parte como para obligar al periódico a comunicar su información. Cada uno de los elementos de esta tipología se manifiesta en actores sociales que ocupan posiciones de poder. Desde su lugar social, protegen la reserva en la fuente resistente y, por el contrario, exigen la obediencia del destinatario en la fuente compulsiva.

La fuente opera sobre la realidad mediante una serie de inclusiones, exclusiones y jerarquizaciones de los datos que extrae de ella. Informa narrando, como se mencionó antes, construye sus relatos informativos. Excluir, incluir y jerarquizar son decisiones básicas en la producción de todo relato informativo y, por lo tanto, ninguna fuente puede escapar a ellas.

Cada fuente de información produce una versión entre otras posibles de lo que efectivamente ha ocurrido. Del mismo modo que el medio, es productor de una actualidad periodística política singular e irrepetible, diferente de la efectuada por sus pares, cada fuente produce un relato informativo singular e irrepetible del hecho noticiable.

La potencia informativa del periodista se pone de manifiesto en el número, la calidad y el pluralismo de sus fuentes de información. Ante un hecho noticiable determinado, el medio necesita disponer de varias fuentes contrastables para que su propia versión no sea mera transcripción o reproducción de la que le ha proporcionado una sola fuente, ni refleje tan sólo la versión de una de las partes del conflicto.

La política de las grandes empresas de medios parece resolver la cuestión de la calidad de sus fuentes, entendiéndola como la calidad profesional y el alto rango que ocupan en el sistema político. La calidad profesional es medida según las pautas de la propia profesión: por eso, el medio privilegia en su trato a las agencias de noticias y los gabinetes de prensa.

Es así que el medio publica mucha información recibida de, o buscada en, las fuentes gubernamentales. Al mismo tiempo, articula esa información con la que le proporcionan las fuentes no gubernamentales. Esta últimas componen un grupo muy heterogéneo que van desde las fuentes cercanas al gobierno hasta las fuentes de la

oposición, necesarias para contrastar las informaciones de las fuentes gubernamentales pero también para ofrecer informaciones importantes en sí mismas, ya por referirse a las propias fuerzas opositoras donde se ubican, ya por referirse a otros actores no gubernamentales.