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Chapter 3 Research Methodology

4.2 Field Work

4.2.2 Data Creation and Processing

El alza de precios en la década de los años setenta tuvo severos efectos en las principales economías capitalistas y la industria petrolera y preparó el escenario para la caída del precio en los ochentas. La situación sería muy diferente con la caída de los precios que empezó a principios de los años ochenta y que alcanzaría su punto más álgido en 1986, puesto que el impacto no sería sobre las grandes economías capitalistas, sino sobre los países exportadores de petróleo y en especial sobre la OPEP. Esto marcaría el fin del mercado controlado por la OPEP, y daría pie a un mercado bajo las directrices de los consumidores y del CPT. La fuerte subida de los años setenta y principios de los ochenta cambió la estructura de la industria del petróleo y de la economía mundial.

La recesión mundial, las políticas de ahorro de energía, el desarrollo de fuentes alternas de energía y un aumento en el número de países productores hizo inevitable la baja de precios (Rodríguez-Padilla, 1991, p.115). El conjunto de estas disposiciones y la crisis que se presentó en el capitalismo redujeron la demanda del petróleo. El consumo mundial descendió en 5.2 por ciento en 1980 y continuó su descenso en los siguientes tres años en 3.4%, 3.3 y 1.9 por ciento respectivamente. Se recuperó modestamente en 1984 al crecer en 2.0 por ciento pero cayó nuevamente 1.0 por ciento en 1985. El descenso total de la demanda mundial en 1985 es de aproximadamente 6.3 millones de barriles por día, que en comparación con aquélla de 1979, refleja una caída absoluta de 12.2 por ciento (Charara, 1988, p.19). En cambio, la oferta aumentaba como respuesta a la incorporación de las nuevas zonas productoras, lo que creo un ―exceso‖ (oil glut). Entre 1970 y 1986, la producción conjunta de la URSS, México, China, Canadá y Mar del Norte aumentó un 140% (de 1 a 2.3 mmbd). La creciente producción No-OPEP, contrarrestó la caída de la producción OPEP, cuya participación de mercado pasó de ser superior al 50% de la producción mundial en 1976 a 29.5% en 1985 (Carmona y Jones, 2008, p. 4). Esta

combinación de eventos produjo una caída en el precio del petróleo sostenida de 1980 a 1985 –el Arabian Light pasó de 96.6 dpb en 1980 a 28.2 dpb en 1986 (ver gráfica 2.2).

Como primera respuesta por parte de la OPEP a la caída del precio internacional de petróleo en marzo de 1982 se acuerdan colocar límites o cuotas a su producción. Se acuerda fijar el techo de producción en 17.1 mbd –cifra que contrasta con los 30 mbd producidos dos años atrás- de los cuales 7.15 son de Arabia Saudita, sin embargo, el techo se sobrepasó, demostrando los problemas de coordinación de la OPEP y postergando la debacle en los precios. Arabia Saudita en estos años se vuelve el ―productor bisagra‖ (swing producer), y realiza diversos esfuerzos para estabilizarlo, pero no tiene éxito. De 1980 a 1985 los ingresos de éste país habían caído en un 75% (Parra, 2003, p. 27). Ante la caída en picada que tiene el precio, los países de la OPEP y los productores independientes, en 1985, se enfrascan en una lucha por el mercado. Con el fin de recuperar los mercados perdidos, Arabia Saudita deja de sostener el precio e inicia a vender bajo el sistema netback, el cual consiste en calcular el precio de su crudo a partir del precio de los productos que se obtienen de él, menos un margen de refino. Esto provocó una subida en la producción y el desplome del precio, situación que obligó al abandonó de este sistema al poco tiempo (Babusiaux et al, 2007, p.35).69 Con este nuevo sistema de precios se rompe el precio de reemplazo de la industria que había sido fijado por la OPEP en los años setenta.

Entre junio y julio de 1986 la OPEP y varios países independientes (Angola, Egipto, Malasia, México y Noruega, los más importantes) sostuvieron reuniones para ver la manera de impedir que el precio cayera más. Ellos no eran los únicos, pues los países como EUA e Inglaterra veían también amenazados su producción, pues un precio demasiado bajo hace incosteable su producción, por lo que tendrían que salir del mercado. El colapso de los precios había significado pérdidas por 2000 millones de dólares a las grandes corporaciones en relación al año anterior (Delgado-Wise, 1999, p.64). Aunado a lo anterior, con los precios del petróleo a niveles tan bajos no resultaba rentable seguir invirtiendo en el desarrollo de energías alternativas y políticas de conservación. Estos puntos hacen evidente la necesidad de tener precios más elevados que permitan congeniar

69 Babusiaux et al. (2007, p.35)

This arrangement certainly allowed Saudi Arabia to regain marker share, but it led to a collapse in the oil price. Refiners were encouraged to maximize their throughput, since their margin per barrel was guaranteed. This resulted in a glut of products on the market, and prices fell. In consequence the price of crude fell also. In January 1986 the price of Arab Light was $ 25/bbl. By July the price had fallen to $8/bbl.

las necesidades de productores y consumidores. Pero, para complicar las cosas, en diciembre los sauditas saturaron el mercado. Lo que estaba detrás de esta medida era el hecho de que ellos querían sacar del mercado a los productores con los mayores costos de producción (Mar del Norte, EUA, México, etc). Esto ocasionó presiones en estas zonas, pues con los precios muy bajos se vieron en la necesidad de cerrar los pozos más caros, despedir personal y contratar menos equipo, lo que sacó a varias empresas del mapa petrolero, en especial las dedicadas a Exploración y Producción (E y P). (Carmona & Jones, 2008; Colmenares, 1988). En diciembre de 1986 la OPEP se reunió en Ginebra. La recuperación de los ingresos fue el tema principal de la reunión. El organismo fijó un precio de 18 dpb (35.2 dpb de 2009), basado en los precios promedio de diferentes crudos de petróleo. Al mismo tiempo acordaron fijar una cuota de producción de 1.5 mbd que aumentaba el total a 17.3 mbd. La estructura el acuerdo se mantuvo, con ajustes, de 1987 a 1989 (Yergin, 1991, p.764).

3.5.2 Efectos del desplome de los precios internacionales de petróleo

I) Las compañías petroleras

La caída del precio afectó directamente la capacidad tanto de las empresas públicas como de privadas para financiar sus operaciones, haciendo que los programas de exploración se suspendieran o retrasaran. Los limitados presupuestos de las compañías privadas fueron a parar a países seguros o fueron llevados al mercado de valores (Rodríguez-Padilla, 1991, p. 115). En este contexto, las empresas petroleras encontraron los medios para mejorar su posición financiera, ya que sus ganancias netas, activos, capital y gastos de exploración mejoraron considerablemente, lo que prueba su capacidad de adaptación al cambio. Un ejemplo de lo anterior fue el caso de la petroquímica, la cual representaba el 0.7% de los ingresos totales del sector en 1981 y para 1986 era del 13%, compensando las pérdidas producidos en el upstream. Lo anterior fue resultado del desarrollo tecnológico alcanzado, lo que les dio las herramientas para abordar la posición rentista que se presentaba en esos años en la industria. Lo que significó la inclinación de la balanza de poder a favor de las grandes empresas petroleras, obligando a cada país productor y con recursos a alinearse según sus planes (Delgado-Wise, 1999, p.59).

II) La OPEP y los países exportadores de petróleo

Sin duda la caída del precio del petróleo fue un severo golpe al poder de la OPEP que du- rante una década fue extremadamente fuerte en la escena petrolera mundial. La organiza-

ción continuaría siendo un actor importante pero no con la importancia de antaño. El des- plome del precio repercutió negativamente en estos países donde el petróleo es la parte más representativa de sus ingresos fiscales, les restaba recursos para pagar sus cuantiosas de- udas adquiridas desde los años setenta y restringía los recursos necesarios para hacer por sí solas las actividades de exploración y producción. La estrategia rentista había sido equi- vocada. Con la situación internacional de principios de los años ochenta la industria petro- lera internacional experimentó una escasez de fondos para le exploración y pr oducción. Tanto las instituciones financieras internacionales como el BM y los bancos privados res- tringieron sus préstamos. La nueva realidad económica hizo que los países productores compitieran entre ellos para allegarse de socios privados que le ayudaran a mantener sus proyectos de exploración y producción. Los países dieron una serie de facilidades fiscales para atraer al capital externo y empezaron abrir su parte de upstream al CPT, dando mar- cha atrás a lo sucedido en los años setenta (Rodríguez-Padilla, 1991, pp. 115-116).

El precio de la OPEP ya no sería el precio regulador del mercado. A principios de los años ochenta se produce un exceso de petróleo en el mercado (West Texas Intermedia- te, WTI), esto daría pie a una de las innovaciones más representativas en el sector petrole- ro: la introducción, en 1983, de los contratos a futuro70. En 1981 se lanzaron contratos de

futuro para gasolina y para 1983 se proyectaron los primeros contratos a futuro de petróleo crudo en la New York Mercantile Exchange (NYMEX). Con estos pasos se empezó a mermar el poder de la OPEP como el fijador único de precios71. En pocos años los contra-

tos a futuro fueron utilizados por el CPT, por algunos países productores y los grandes conglomerados financieros. Además, significó que el crudo de referencia pasó a ser el WTI en vez del Arabian Light, éste último usado por la OPEP (Yergin, 1991, pp.724-726)

70 Yergin (1991, p.724):

When a commodity is largely sold in spot markets, with prices that are very volatile and uncertain, buyers and sellers tend to try to find a mechanism to minimize their risk. That is what gave rise to futures markets, which allow a buyer to acquire the right to buy the commodity at some month in the future at a specific, known price. He is able to lock in his purchase price; he knows his risk.

Similarly, a producer can sell his production forward, even before it is produced or, in the case of agricultural products, harvested .

71 Juhasz (2008, p.143) comenta:

NYMEX‘s first demonstration that it had replaced OPEC as the setter of global crude oil prices came in 1984. In October, OPEC tried to raise the price of crude oil by lowering production quotas. NYMEX traders did not budge, and the price for crude oil did not waver on the trading floor. OPEC officials continued to declare that prices would rise. Instead, the cost of oil futures on NYMEX fell. By December, futures prices were 5 percent lower than at the time of the original OPEC

III) Los países consumidores

Los principales países consumidores (países desarrollados) resultaron beneficiados de la caída de los precios. Si los dos shocks petroleros en los años setenta significó una gran transferencia de riqueza de los consumidores a los productores, la caída del precio en 1986 representó una transferencia de 50 mmdd que retornó a los países consumidores (Yergin, 199, p.764). La caída de los precios les permitió tener una recuperación inmediata a la cri- sis de principios de los años ochenta, les permitió apropiarse de grandes transferencias de dinero proveniente de los países petroleros y desquebrajar el papel de la OPEP en el mer- cado petrolero. En los años siguientes sus economías se recuperaron, teniendo a su disposi- ción petróleo más barato que a principios de los ochenta, lo que aumentó sus compras e incluso relajó sus políticas de ahorro, como lo hizo EUA.

Hasta aquí se hizo un recuento sobre los hechos más importantes de la historia del petróleo que marcaron su rumbo hasta principios de los años ochenta. Con este recorrido por la historia petrolera se pudo conocer los principales actores en la industria y sus acci o- nes para el logro de sus fines a través del tiempo. Este recuento histórico sienta las bases para el análisis de la segunda mitad de los años ochenta a la fecha, período que es el centro de nuestro trabajo de investigación.

Capítulo 4