3.2 Language Support for Data Layout Transformations
3.2.2 Data Layout Transformation Pragmas
en relación con el recurso hídrico
A partir de la matriz de evaluación formativa se elaboró un diagrama tela de araña, el cual presenta una síntesis gráfica del ejercicio de evaluación en el que se observa la puntuación asignada a los parámetros evaluados con respecto a la escala de puntaje esperado (figura 8).
DISCUSIÓN DE RESULTADOS
La gestión del recurso hídrico en las estrategias y componentes del programa Finca Florverde
El recurso hídrico, su disponibilidad, manejo y administración son asuntos esenciales del día a día de los floricultores y la variedad de formas en que el agua es protagonista de los procesos de la producción y exportación de flores exige que el programa Finca Florverde responda a una serie de expectativas en términos de marcar pautas de buen manejo en la misma variedad de frentes. Esto es lo que se aprecia en el contenido del
0 1 2 3 4 5 Implementación de buenas prácticas ambientales Mejoramiento continuo a través de estándares ambientales Cooperación y vínculos Producción cientíBica y ejecución de proyectos Gestión de la información Relaciones entre el Programa y las autoridades ambientales Política y planeación del Programa Figura 8. Diagrama tela de araña de la evaluación formativa de la gestión del programa Finca Florverde en relación con el manejo del agua en la Sabana de Bogotá Puntaje esperado Puntaje asignado
Estándar Florverde que atañe al recurso hídrico. Es una gama de recomendaciones de buenas prácticas en muchos frentes, organizado por temas. El contenido de los capítulos trata los diversos temas de manera detallada y especializada con base en el conocimiento y la investigación desarrollada en el sector. Ofrece un soporte bien fundamentado desde el punto de vista técnico y administrativo para el floricultor, pues si bien en su mayoría aborda temas de índole técnica, los complementa con temas de gestión y de formación.
La revisión de los capítulos del Estándar Florverde deja en evidencia que es un instrumento que permite indagar sobre el cumplimiento de una gran cantidad de prácticas de la actividad floricultora en lo referente al recurso hídrico. Por lo tanto los datos que se pueden recoger por medio de este instrumento pueden constituir una fuente importante de información para establecer las condiciones en las que el floricultor esta manejando el recurso. No obstante, el contar con un dato que aporta a las estadísticas es el primer paso, el siguiente debe ser la consolidación y análisis de los datos para darles un significado y que así perfilen la situación real de uso del recurso por una empresa, luego, estudiar cómo ese perfil de uso del agua junto con los perfiles de otras empresas permite reunir información relevante acerca de la demanda sectorial del recurso, para posteriormente establecer lo que representa respecto al estado de la oferta hídrica del territorio en el que las empresas están ubicadas.
La elaboración de los esquemas sobre la gestión del Programa referente al agua, así como la consulta de fuentes de información primaria y secundaria dan cuenta de la importancia y la relevancia que el Programa le ha dado al tema de manejo del recurso hídrico a través de su inclusión en las diferentes estrategias que componen el Programa y a través del tiempo, desde la creación del Programa hasta la fecha. Así mismo, es notable el interés de que el buen manejo del recurso hídrico siga siendo fundamental en las estrategias del Programa, de acuerdo con el más reciente ejercicio de planeación de Florverde.
Las entrevistas que se realizaron a los integrantes del equipo Florverde permitieron obtener información acerca del funcionamiento del Programa, el desarrollo y los cambios que está teniendo Florverde, lo cual tiene una incidencia en la gestión del recurso hídrico que realiza. La entrevista con la directora del Programa, Ximena Franco, permitió conocer desde la dirección del Programa el balance de logros y retos que tiene Florverde con miras a la gestión del recurso hídrico. La entrevista con Mónica Vera, encargada del sistema de indicadores, permitió obtener información sobre el funcionamiento del sistema de indicadores socioambientales de Florverde, las perspectivas de mejora del sistema y un balance sobre el uso y el impacto que tiene esta estrategia para los floricultores. La entrevista realizada a Fernando Montero, coordinador de proyectos ambientales de Florverde, permitió hacer un recorrido del desarrollo del Programa y del papel que ha desempeñado el Programa como vocero gremial de los floricultores en la gestión del recurso hídrico, así como describió la relación del Programa con otras entidades y con las autoridades ambientales.
La entrevista a Rómulo Camacho, profesional de la CAR permitió conocer la opinión y posición de un representante de la autoridad ambiental acerca de la gestión del recurso hídrico que han realizado los floricultores. También suministró información de carácter técnico en especial acerca de los recursos hidrogeológicos de la Sabana de Bogotá. Especialmente permitió conocer la posición de la autoridad ambiental, en este caso la CAR, acerca del desempeño de sus funciones como entidad administradora del recurso hídrico en su jurisdicción y la relación que ha existido entre dicha entidad y los floricultores.
El taller DOFA fue una actividad en la que un grupo de floricultores realizaron una discusión en la cual compartieron sus apreciaciones sobre la gestión del recurso hídrico del programa Finca Florverde, y sus opiniones acerca del significado que tiene el Programa, de los objetivos que tiene, del desarrollo que ha tenido así como de las expectativas que tienen con respecto al Programa, todo esto en relación con las condiciones y manejo del recurso hídrico de los floricultores en la Sabana de Bogotá. Las ideas manifestadas en el taller que se reflejan en la matriz DOFA, así como la síntesis de algunos de los comentarios de los participantes transcritos de forma literal y la síntesis del cuestionario orientador del taller expresan el buen concepto que los floricultores tienen del programa Finca Florverde, de los avances que ha promovido, así como de los logros de las estrategias que componen el Programa como el sistema de certificación, la adopción de principios de producción más limpia y de mejoramiento continuo a través de la implementación de buenas prácticas; destacan la solidez de los instrumentos que se han producido gracias al desarrollo del Programa como el Estándar Florverde y la Guía de buenas prácticas ambientales para cultivos de flores y ornamentales.
Los floricultores resaltan especialmente como aspectos que demuestran los beneficios del Programa la adopción de prácticas como la medición del consumo de agua que captan de fuentes superficiales y subterráneas, y del agua lluvia, así como la medición del consumo de agua en el proceso de fertirriego. Explican que otro acierto del Programa ha sido el desarrollo del sistema de información, el cual ha permitido a través de la información obtenida hacer gestión del recurso tanto a escala empresarial como gremial. El uso de sistemas de riego de mayor eficiencia, las prácticas de monitoreo en los procesos que requieren agua, y en general de las prácticas de cultivo que permiten la optimización del recurso y el ahorro de agua, el aumento en el aprovechamiento del agua lluvia, el uso de reservorios, son otras acciones que muestran el aprendizaje y la disposición de mejoramiento continuo de los floricultores en el desarrollo de su actividad agrícola. Así mismo destacan como una gran fortaleza el carácter voluntario que tiene el programa Finca Florverde.
La matriz DOFA es un producto que puede considerarse en sí mismo un resultado de un ejercicio de reflexión y autoevaluación hecha por los floricultores que participaron en taller, respecto a las fortalezas y oportunidades que ven en la gestión hídrica del Programa, e igualmente de las debilidades y amenazas que debe superar y enfrentar.
En ese sentido, la discusión del taller también se prestó para que los floricultores expresaran su preocupación y descontento por las dificultades que han tenido con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) debido a la falta de diligencia y agilidad en los trámites de concesiones, permisos y autorizaciones para el uso de las fuentes hídricas. Más aún, los floricultores manifiestan que no ha sido posible la suscripción de un Convenio de Producción más Limpia y la consecuente decisión y voluntad de la entidad de trabajar de manera conjunta con el sector floricultor. Si bien hay un mutuo reconocimiento del desempeño y las funciones que llevan a cabo tanto la CAR, como el gremio floricultor y particularmente las empresas de flores, incluso hay experiencias de trabajo conjunto, los aportes obtenidos en la presente investigación demuestran que la relación entre la CAR y el gremio floricultor, representado por Asocolflores y el programa Finca Florverde no presenta continuidad en las iniciativas de trabajo conjunto que pudieron plantearse en el pasado, además, que la comunicación entre las partes no es fluida y por tanto no arroja los resultados esperados.
El distanciamiento y la falta de confianza entre la CAR y los floricultores dificulta su relación y por ende afecta en forma negativa las acciones de la gestión del recurso hídrico en el sector floricultor.
De otra parte, la matriz DOFA también recoge otros temas que requieren atención como la necesidad de mejorar y fortalecer los indicadores que se han desarrollado a través del programa Finca Florverde referentes al recurso hídrico. Los floricultores resaltan la importancia que tienen los indicadores existentes para el sector, pues permiten evaluar el desempeño de las empresas en términos del consumo de agua reportado. Sin embargo, los floricultores manifiestan que siendo una herramienta de gran utilidad, en la práctica no se usa para la toma de decisiones en términos de la gestión del recurso en las empresas. Se requiere que el indicador se perfeccione para que permita medir la eficiencia en el uso del recurso, por eso se llama la atención sobre la necesidad de contar con indicadores que estén ligados a la producción, así mismo se espera avanzar en el conocimiento de la huella hídrica de la actividad floricultora.
Toda la información obtenida en las entrevistas, el taller y la matriz DOFA, así como la revisión de fuentes secundarias se utilizó e involucró en el desarrollo de la presente investigación, específicamente en los siete parámetros evaluados. El resultado final que integra toda la información recogida es la matriz de la evaluación formativa que se observa en el anexo 6.
Evaluación formativa de la gestión del programa Finca Florverde con relación al recurso hídrico
Implementación de buenas prácticas ambientales en relación con el manejo del agua
El gremio floricultor atendió las orientaciones propuestas por el estudio Dimensión ambiental del cultivo de flores en Colombia y fue más allá. Más que promover e impulsar entre sus empresas afiliadas las recomendaciones para el manejo de los recursos naturales, entre ellos el agua, organizó un Programa que integra un conjunto de estrategias tendientes a dirigir y coordinar los esfuerzos, recursos y acciones de sus empresas afiliadas teniendo como premisa mejorar los procesos de producción, con base en el principio de producción más limpia, es decir, promoviendo la reducción de insumos, agua y energía. También promoviendo el uso de sustancias de menor toxicidad y luego, promoviendo la reducción en el uso de plaguicidas, estimulando una producción de mejor calidad, y en suma, desarrollando el concepto del manejo sostenible de los recursos naturales relacionados con la actividad productiva.
El conjunto de estrategias del Programa se ha venido ejecutando con el propósito de lograr que las empresas asociadas conozcan e implementen buenas prácticas en todas las actividades del sistema de producción, que involucran el uso del recurso hídrico. El Programa ha utilizado todas las herramientas que tiene y todos los medios con que cuenta para este fin.
El propósito del Programa en el que se ha basado y al que ha dirigido sus acciones en materia de manejo del recurso hídrico es “facilitar criterios que permitan a los productores administrar racionalmente las fuentes de agua superficial o subterránea, así como optimizar los consumos de agua en los procesos, de acuerdo con la disponibilidad de tecnologías” (Montero y Quintero, 2010). La orientación del Programa en este tema, como en los demás incluidos en las Guías de buenas prácticas ambientales y en el Estándar Florverde, ha sido que las empresas de flores den cumplimiento a la normatividad ambiental vigente, y que además de cumplir esas normas, los floricultores a través de sus empresas de manera consecuente con su compromiso ambiental y la responsabilidad con la que ejercen su actividad agrícola, aspiren a mejorar cada vez y mejoren la gestión del recurso hídrico con base en el conocimiento, la tecnología y la práctica de una actividad productiva sostenible en términos sociales ambientales y económicos.
Las evidencias de que los floricultores realizan buenas prácticas se encuentran de muchas formas. En el campo verificando las condiciones en las que se da el proceso productivo, en la forma como han cambiado las prácticas de producción, en el uso de tecnología en los cultivos, en el desarrollo y los temas de la investigación del sector, en la información recopilada y documentada por el programa Finca Florverde en boletines y artículos de revista, así como en los reportes de los datos de los indicadores del sistema de información del Programa.
En seguimiento a las acciones que ha realizado el Programa enfocadas en el tema hídrico, se puede mencionar ejemplos de estudios de caso como la reutilización de lixiviados de hidroponía en el cultivo de claveles, un trabajo en el que la empresa C.I. Agromonte® S.A. explica que los lixiviados pueden reutilizarse con el fin de recuperar los nutrientes que se pierden con los vertimientos. Con esa técnica se reduce el consumo del agua y los costos de producción, además de minimizar el impacto sobre el ambiente (Florverde, 2010). Los estudios de caso también muestran como las empresas han realizado y documentado buenas prácticas años antes de la creación del Programa, así había ejemplos de buenas prácticas empresariales que se podían reseñar incluso al poco tiempo de que el Programa empezara a operar. Ocurre con un estudio de caso de 1997, en el que la empresa Agrícola Cunday S.A. presenta algunos procedimientos que implementó en relación con el proceso de irrigación, menciona la instalación de riego por goteo de botón individual por matera para plantas madres, la implementación de riego diario manejándolo con ciclos de forma permanente, de acuerdo con chequeos
directos y posteriormente considerando las lecturas de tensiómetros y
evapotranspiración; en las siembras menciona la instalación de sistemas de riego de microaspersión (Florverde, 1997).
Otro ejemplo de aplicación de buenas prácticas es un proyecto realizado por la empresa Colibri Flowers. El objetivo del trabajo era aprovechar el residuo vegetal producido en la actividad floricultora para transformarlo en papel. Este proceso que persigue un fin específico como es el aprovechamiento de los residuos vegetales, en su desarrollo involucra y genera otras acciones que también aportan a la sostenibilidad del proyecto. Se menciona que en los procesos que hicieron parte del proyecto piloto de esta investigación, fueron prioritarios la utilización de mano de obra y la recirculación de las aguas generadas (Asocolflores y Colibri Flowers, 2010).
De otra parte, la agenda prospectiva del clavel señala como fortalezas de los floricultores la posibilidad de contar con plantas de tratamiento de aguas para optimizar el manejo del recurso y optimizar la calidad del cultivo, también el establecimiento de canales de drenaje revestidos para recolección de aguas lluvias optimizando la utilización del recurso hídrico (MADR y Universidad Nacional de Colombia. Grupo de Biogestión, 2010).
Mejoramiento continuo a través de estándares ambientales en relación con el manejo del agua
En el mercado mundial de productos agrícolas, cada vez más competitivo y demandante, se le exige a los proveedores el cumplimiento de un grupo creciente de estándares, algunos sometidos a la legislación y otros voluntarios como los sistemas de
certificación ambiental (Hincapie et al., 2007). Estos han sido los escenarios en los que
se ha movido la gestión del programa Finca Florverde, en referencia al agua así como a los demás ejes temáticos que hacen parte del Estándar Florverde. Por una parte, se ha
instado a las empresas de flores a cumplir todas las regulaciones propias del marco legal colombiano. Adicionalmente, los instrumentos del Programa, entre ellos el Estándar y la implementación de buenas prácticas ambientales contemplan acciones para que se vaya más allá de lo que exige la ley.
Según el ejercicio de planeación de Florverde y Asuntos Ambientales de Asocoflores para el periodo 2011-2013, una de sus estrategias es el fortalecimiento del sistema de certificación Florverde, la cual comprende entre sus líneas de acción el desarrollo técnico de la normativa Florverde y la publicación de guías de interpretación de la norma, lo cual prevé un trabajo de mejoramiento continuo en los temas que aborda el Estándar, entre ellos, el tema hídrico.
El seguimiento y el cumplimiento de los estándares ambientales de la norma Florverde en el manejo del agua por parte de las empresas floricultoras es uno de los objetivos del esquema, sin embargo con ese instrumento solo no es posible inferir o generalizar sobre la puesta en marcha que hacen las empresas de las recomendaciones del Programa. Esto es por la forma en que esta concebido el documento de la norma, que presenta una lista de chequeo con criterios de cumplimiento y también por el objetivo para el cual fue elaborado, que es cumplir un papel de guía para el floricultor y de verificación para quien realiza la evaluación, sea esta interna en la finca o realizada por una entidad independiente.
Las evidencias del cumplimiento de los estándares por parte de las empresas de flores y el hecho de establecer cuántas empresas están cumpliendo los requisitos del tema hídrico, es decir, que llevan a cabo las buenas prácticas en sus fincas se vuelve una labor compleja. Por una parte, por la cantidad de requisitos y a su vez la cantidad de criterios que compone cada requisito; por otra parte, esta el hecho de que los requisitos están clasificados en tres niveles, la diferencia entre estos es que para la certificación Florverde se exige a las empresas el cumplimiento del 100 % de los requisitos nivel 1, el 95 % del nivel 2 y aunque se promueve su cumplimiento no hay porcentaje de exigencia para los del nivel 3. El tema hídrico en los diferentes capítulos del Estándar que lo tratan, tiene requisitos en todos los niveles.
Adicionalmente, en el proceso de certificación, la lista de chequeo del Estándar se acompaña de visitas de verificación, revisión de documentos y entrevistas con el personal responsable de estos temas en las fincas, actividades que son del resorte de acción de los Organismos Certificadores. Son dichas organizaciones las que realizan las auditorías y como resultado de ese ejercicio quedan los informes de las evaluaciones y auditorías, información analizada y consolidada por los mismos Organismos Certificadores; esa información se maneja, así como todo el proceso, con estrictas