• No results found

Decision Support and Trade-off Techniques

The Iron Triangle The System Benefits

6. Decision Support and Trade-off Techniques

dremos tener un saber total: la totalidad es la no verdad”

4

.

Cada sociedad es responsable de sus conocimientos y sus ig- norancias. Nuestra sociedad del conocimiento es también una enorme fábrica de ignorancia estratégica y desinformación sistémica5. El avan-

ce del conocimiento aumenta proporcionalmente el de los no-saberes6.

Vivimos en una sociedad cada vez más consciente de estos no-sabe- res que progresa entonces, no tanto aumentando sus conocimientos, como aprendiendo a gestionar sus desconocimientos7. Lo que no se

sabe, el saber inseguro, las formas de saber no científico y las ignoran- cias no han de considerarse como fenómenos imperfectos, sino como activos en un nuevo ecosistema de aprendizaje.

Aprender significa saber tomar decisiones sobre qué es lo relevante y lo irrelevante, hacia dónde mirar y cuándo hacerlo, y sobre qué velar la mirada, a quiénes escuchar y a qué colectivos ignorar8. Aprender hoy

no es tanto apropiarse de la verdad como ser capaces de dialogar con la incertidumbre. Aprender hoy es saber navegar en un océano de in-

4 Morin, 1994, p. 101. 5 Broncano, 2019, p.70. 6 Ravetz, 1990, p.26. 7 Innerarity, 2009, p.43. 8 Broncano, 2019, p.18.

certidumbres a través de archipiélagos de certeza9, actuar sin saber qué sucederá, vivir

en la incerteza sin sentirse inseguro. Apren- der es lo que hacemos cuando no sabemos qué hacer. En este contexto, aprender se ha vuelto una actividad imprescindible. Enseñar también.

La educación se encuentra hoy en una en- crucijada10. Una encrucijada provocada por

un cambio hacia una época global, digital, desbocada, que ha llevado a los sistemas educativos formales a una crisis que afecta tanto a su relación con su entorno, como a sus estructuras internas, planteando gran- des desafíos a los sistemas educativos y a sus principales actores, escuelas, docentes, estudiantes y gobiernos.

En este contexto, las preguntas que debe- mos hacernos desde la educación son ¿qué es lo más relevante que las sociedades debe- rían promover en sus jóvenes para que estos puedan actuar en el presente y en el futuro en todo tipo de situaciones?11, ¿qué compe-

tencias fundamentales necesitan desarrollar y dominar?, ¿qué capacidades necesitarán contar los jóvenes para abordar los retos inesperados e inconstantes a los que se en- frentarán en el futuro?12. En definitiva, ¿qué

puede hacer y ser cada persona?, ¿qué pue- den hacer los sistemas educativos para res- ponder a estas preguntas?

En el centro de este desafío, encontramos la esencia de lo humano y la necesidad de ar- ticular políticas que garanticen a todas las personas una vida digna. “El desarrollo hu- mano tiene por objetivo las libertades huma-

9 Morin, 2001, p.11. 10 Fernández Enguita, 2016. 11 Nussbaum, 2009, p. 18. 12 Scott, 2015.

nas para desarrollar todo el potencial de cada vida humana”13, sostienen desde el Programa

de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Una vez más, desde una mirada educativa, nuestro reto es cómo podemos garantizar que, llegado el momento, las personas (todas ellas) puedan vivir una vida de aprendizaje14,

porque solo la capacidad para el aprendizaje, nos capacita para afrontar la complejidad e incertidumbre del mundo por venir.

Para definir lo que se necesita aprender hoy (y, en consecuencia, cómo debemos aprender hoy), no basta solo con prestar atención a la sociedad de hoy (adaptarse a lo que tenemos) o tratar de imaginar las demandas de la socie- dad del mañana (desarrollar la capacidad de adaptación), sino que implica, también, ser capaces de proyectar e imaginar todo aque- llo que necesitaremos para poder cambiar y transformar esa misma sociedad que estamos viviendo o en la que viviremos en el futuro. En consecuencia, no se trata tanto de formar a niños y jóvenes para que se ajusten a un mol- de específico, como entender que la escuela puede y debe servir de base para que las per- sonas tomen decisiones bien fundadas y sean ciudadanos activos y participativos, informa- dos y críticos en una variedad de contextos de la vida. En la base de la pregunta sobre qué debemos enseñar hoy (y qué debemos apren- der), se encuentra el doble reto de una educa- ción para la conservación (de los valores y la herencia del mundo) y para la transformación. Uno de los mayores desafíos que los sistemas educativos deben abordar hoy, por tanto, es dotar a los alumnos de las competencias y las habilidades que les permitan responder de manera flexible y proactiva a los cambios15. 13 PNUD, 2016, p. 1.

14 Claxton, 2008.

15 Redecker et al., 2011, pp. 28-30.

| MIRAD AS SOBRE LA EDUCA CIÓN EN Ibero américa 2020 | COMPETENCIAS P ARA EL SIGL O XXI EN Ibero américa

Las importantes transformaciones sociales, demográficas y económicas que estamos experimentando están cambian- do la demanda de competencias y habilidades: las habili- dades cognitivas y artesanales rutinarias están perdiendo terreno en favor de las habilidades interpersonales, de pro- cesamiento de la información y otras habilidades de orden superior16.

En la actual sociedad de la información y del conocimiento, caracterizada por la globalización, los cambios en el merca- do laboral, el crecimiento exponencial de las tecnologías de la información y la comunicación, y la abundancia y accesi- bilidad a la información y el conocimiento, nos enfrentamos constantemente a nuevas necesidades (y nuevas formas) de aprendizaje que la educación formal y obligatoria debe intentar satisfacer.

La educación en general, no solo la escolar, tiene ante sí el reto de ayudarnos a dar sentido a los datos y a toda esta información que encontramos a nuestro alrededor. La educación es la única herramienta que tenemos para que, al mismo tiempo que aumentan los contenidos y nuestro acceso a ellos, crezca también nuestra capacidad de com- prenderlos y de transformarlos en conocimiento. Pero, para hacerlo, necesitamos conocimientos fundamentales y bien estructurados que nos ayuden a comprender el mundo, además de habilidades y competencias que nos ayuden a actuar sobre él. 16 OCDE, 2013.

nos enfrentamos

constantemente

a nuevas

necesidades (y

nuevas formas) de

aprendizaje que la

educación formal

y obligatoria debe

intentar satisfacer.

2.

Conocimiento