Chapter 2: Literature Review
2.1 Definitions of Key Constructs in the Thesis
2.1.1 Defining Cognitive Performance
En 1992, después de la liberación de un grupo de cerca de 300 desaparecidos en 1991, se empezaron a realizar algunas manifestaciones a favor de la autodeterminación y en contra de las elecciones marroquíes en el Sáhara Occidental. Decenas de personas fueron deteni- das en dichas manifestaciones. En la mayoría de los casos, los detenidos fueron enviados al PCCMI, fueron torturados y pasaron allá varios meses desaparecidos sin ninguna co- municación con sus familias ni información sobre su destino, en condiciones inhumanas y degradantes antes de ser liberados o juzgados. En algunos casos como consecuencia de las torturas fueron llevados al hospital en una condición muy grave, y desde entonces se encuentran desaparecidos como El Koteb El Hafed y Said El Kairawani.
El régimen marroquí organizó un proceso judicial contra varios de ellos ante el Tribunal Militar de Rabat, el 29 de julio de 1993, siendo la primera vez que se llevaba a presos civiles ante un tribunal militar. Este fue el inicio de la fase que duró cerca de quince años (1992/2006), en la que tras manifestaciones en las calles por el derecho a la autodeter- minación, los detenidos eran acusados de desórdenes públicos, atentados a la seguridad nacional y la integridad territorial y traición a la patria, siendo procesados por tribunales militares sin ningún tipo de garantía judicial para los acusados.
En 1992, ya se había producido el alto el fuego entre el ejército de Marruecos y el Frente POLISARIO, y existía desde 1991 la MINURSO, instalada para verificar el alto el fuego y preparar la realización del referéndum de autodeterminación siguiendo las directrices de Naciones Unidas. La esperanza de la población saharaui en la misión de Naciones Unidas y la convocatoria a la vez de las elecciones marroquíes desataron la indignación y la movilización especialmente de los jóvenes.
El primer grupo de seis personas juzgadas por el Tribunal Militar de Rabat había sido de- tenido en Smara en dos épocas diferentes, entre octubre de 1992 y el 19 de mayo de 1993. Dicho grupo estaba constituido por una mujer, Kalthoum Ahmed Labeid El-Ouanat, y Brahim Jouda, El-Bar Baricallah y Mohamed Bennou, detenidos el 8 de octubre con motivo de las manifestaciones, y Ali Gharabi y Salek Bazeid detenidos en mayo de 1993. Las fechas obedecen a detenciones a evitar las manifestaciones en el primer aniversario de la MINURSO y la celebración de elecciones marroquíes en el territorio del Sáhara
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El oasis de la memoria
Occidental, mientras en la segunda fecha se trataba de manifestaciones en el aniversario de la declaración de la lucha armada del POLISARIO, el 20 de mayo de 1973.
Kalthoum fue detenida cuando acudió con su padre a una cita con el gobernador Jalil Edjil para aclarar su situación debido a que le habían llegado informaciones de que la policía la buscaba. Fue llevada y detenida en la misma sede de gobernación, y después conducida al centro clandestino del PCCMI en El Aaiún, donde estuvo detenida desaparecida durante diez meses, junto con el resto de detenidos. El 14 de mayo de 1993, Bazeid Salek de vein- tiún años, fue detenido por varios miembros de la Dirección de Seguridad Territorial en el instituto Hassan II donde estudiaba. Otros muchos jóvenes y niños fueron detenidos sobre las mismas fechas por miembros de la Dirección de Seguridad Territorial. Algunos en el mismo instituto escolar como Buhadda Brahim, Elbashir Laamir, Dah Habiba, Rgueibi Fatma, Azergui Fatma, Essaidi Mbarka, Ali Gharrabi, entre otros. Otros provenían de otras detenciones en El Aaiún y Smara.
En ese momento se encontraban detenidas unas cien personas en el PCCMI, según los testimonios recogidos varias de ellas de Smara y el resto de El Aaiún. Diez eran mujeres y había numerosos menores también. Todos los detenidos fueron sometidos a los mismos maltratos y torturas.
En julio de 1993, algunos detenidos en el PPCMI fueron liberados como Mrabbih Battah o Fadah Aghala. Por su parte, los que iban a ser juzgados por un tribunal militar fueron sacados del PCCMI y trasladados a Rabat. Las personas que fueron trasladadas para ser juzgadas fueron una mujer Kalthoum Laabeid, y varios hombres Youda Brahim, Bennu Mohamed, Melah Barikala, y Bazeid Salek.
Cuando empezó el juicio, nosotros teníamos abogados de oficio, la sesión fue a puerta cerrada. Cuando empezamos a expresar nuestras convicciones sobre el Sáhara Occidental, los abogados se retiraron de la sesión. El fiscal pedía conde- narnos a muerte, diciendo que había que ejecutarnos para que sea una lección para la juventud. Bazeid Salek.
El juicio se realizó en el día 29 de julio de 1993 ante el Tribunal Militar de Rabat, donde fueron evidentes todas las irregularidades cometidas por el Estado que hacían el propio juicio fraudulento e ilegal, ya que se realizó a puerta cerrada, fue negado el derecho a elegir un abogado defensor y los asignados de oficio nunca tuvieron acceso a la documen- tación inculpatoria. Asimismo, sus familiares tampoco tuvieron contacto antes ni durante el juicio.
El Tribunal Militar en Rabat condenó a las personas detenidas a veinte años de cárcel por haber atentado contra la seguridad del Estado. Si bien todas ellas denunciaron las torturas de las que fueron objeto y que sus declaraciones habían sido realizadas bajo tortura, el tribunal desoyó las denuncias y admitió como medios de prueba dichas declaraciones. Kalthoum con la colaboración de uno de sus custodios, envió a su hermano una cinta de casete donde denunciaba el trato que había sufrido en prisión y especialmente haber sido
víctima de violencia sexual. Las personas detenidas fueron reconocidas por Amnistía In- ternacional como presos de conciencia.
Pasaron cerca de tres meses aislados en un sótano, sin que sus familias conocieran su destino. Los presos recibieron, el 22 de noviembre de 1993, la primera visita del CICR, debido a las presiones que estaban haciendo los familiares y grupos de apoyo para inves- tigar su paradero y condiciones de detención. Finalmente, los detenidos fueron liberados, entre tres años y tres años y medio después de su detención, en mayo de 1996.
Tras la liberación, todas las personas liberadas sufrieron la presión de las autoridades ma- rroquíes como por ejemplo, visitas en sus casas, seguimientos y vigilancia. En algunos casos no les permitieron seguir adelante con sus estudios. Kalthoum fue una de las primeras mujeres que denunció la violación sexual de que fue objeto durante su captura, en una gra- bación que consiguió ser sacada a través de un custodio y que fue enviada a su hermano en los campamentos de Tinduf. Dicha denuncia fue incluida en un informe de Amnistía Inter- nacional.Posteriormente, durante unas vacaciones en 2002 murió en un aparente accidente automovilístico junto con otro activista saharaui.