E. TRADEOFFS
2. Deniability Over Time
Como primer indicador relevante se estudia la evolución de los cortes de agua entre los años 2010 y 2013. Entre 2010 y 2012 se produce aumento mientras que entre 2012 y 2013 se produce una reducción del número de cortes de agua. Las gráficas de la Figura 48 nos muestran que a finales de 2010 el 40% de la población encuestada sufría solo 3 días de cortes de agua al mes y el 30% 5 días de cortes al mes, frente al 20% que sufrían 7 días e incluso el 10% de la población sufría más de 10 días de cortes de agua al mes.
Para el año 2012 la situación había empeorado notablemente y solo el 10% sufría 3 días de cortes de agua al mes, el 15% sufría 5 días, el 15% sufría 7 días y el 60% de la población sufría más de 10 días de cortes de agua al mes.
En el año 2013 el 20% de los encuestados sufrían 3 días de cortes al mes, el 25% sufrían 5 días, el 15% 7 días al mes y el 40% sufría más de 10días de cortes de agua al mes.
En Figura 45, Figura 46 y Figura 47 se aprecia que frente a un reparto uniforme de los cortes en 2010, se pasa a una situación en 2012 donde las áreas donde hay menos cortes de agua se concentran en las cercanías al depósito y en las zonas cercanas al hospital. En 2013 la zona que menos cortes presenta se sitúa cerca del depósito, pero el resto de áreas con pocos cortes de
63 agua quedan repartidas más uniformemente que en el período anterior. El valor 1 pertenece a tres días de corte al mes, el valor 2 a cinco días, el valor 3 a 7 días y el valor 4 a más de 10 días. Para explicar estos resultados hay que tener en cuenta que la implementación de la red de distribución se desarrolló entre 2004 y 2009. Cuando en 2010 se realizó el primer estudio cuantitativo los resultados reflejaban las buenas condiciones de la red inmediatamente después de la ejecución de las infraestructuras. En 2012 ya había transcurrido un período donde la ONG exterior no había intervenido y las labores de operación y mantenimiento habían quedado delegadas a la institución responsable del abastecimiento de agua. Entre 2012 y 2013 se llevó a cabo un proyecto de acompañamiento de la ONG a los técnicos centrándose en la formación y seguimiento de las labores de gestión y operación de la red. Frente a la inversión inicial de 300.000 euros que se utilizaron en la fase de implementación de las infraestructuras, en esta fase de acompañamiento solo se invirtieron 20.000 euros.
Por tanto se explica así como tras los resultados favorables conseguidos inmediatamente después de finalizar la implementación de infraestructuras se produce un retroceso significativo en el servicio de abastecimiento de agua en el período posterior. Cuando se produce de nuevo el acompañamiento por parte de la ONGD, a pesar de que la cuantía de inversión proporcionalmente es muy inferior, vuelven a mejorar los resultados del servicio.
Figura 45. Distribución cortes 2010. Fuente: elaboración propia
Figura 46. Distribución cortes 2012. Fuente: elaboración propia
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Figura 47. Distribución cortes 2013. Fuente: elaboración propia
Figura 48. Cortes de agua. Fuente: elaboración propia
Del mismo modo se ha analizado la evolución de la percepción sobre las mejoras en abastecimiento de agua entre 2010 y 2013. La Figura 52 muestra que en el año 2010 la percepción de la población sobre las mejoras en el sistema de abastecimiento de agua ocurridas en los últimos cinco años se distribuye de forma que el 65% de los encuestados consideraban que había mejorado, frente al 35% que consideraba que no había mejorado. Para el año 2012 estos valores bajan hasta que solo el 35% de la población consideraba que el abastecimiento había mejorado en los últimos cinco años y el 65% consideraba que no había mejorado.
En el año 2013 la opinión favorable vuelve a remontar y pasa a un 45% de la población encuestada considerando que el sistema había mejorado.
Durante los años 2010 y 2012 la distribución de los resultados parece uniformemente repartida a lo largo de los distintos barrios, pero en 2013 se aprecia un notable incremento de población que responde negativamente sobre las mejoras localizadas en las cercanías del depósito principal de suministro.
La explicación puede ser de nuevo encontrada en el acompañamiento producido entre los años 2012 y 2013. Tras la fase de implementación de las infraestructuras la percepción de la población es muy positiva, pero esta se deteriora a medida que se deteriora el sistema dejado en manos exclusivamente de los técnicos locales. Después de acompañar de nuevo a los técnicos en las tareas de gestión y operación la mejora en el servicio se refleja en la mejora de la percepción de la población sobre el sistema.
65 El hecho de que la población localizada en las cercanías del depósito principal opine que para ellos el sistema no ha mejorado durante el último período se puede explicar entendiendo que la medida principal en la gestión consistió en planificar una serie de sectores a lo largo de la red. Durante la fase comprendida entre 2010 y 2012 algunas áreas eran servidas regularmente mientras otras eran cubiertas esporádicamente. Las zonas cercanas al depósito eran servidas regularmente. En un intento por mejorar el servicio se desarrolló un plan de cobertura a sectores según el cual cada zona era servida de igual manera. En este reparto más equitativo la zona del depósito se veía perjudicada porque cedía parte de su suministro a otras zonas no servidas anteriormente. (Ver Figura 49, Figura 50 y Figura 51)
Figura 49. Mejoras abastecimiento 2010. Fuente: elaboración propia
Figura 50. Mejoras abastecimiento 2012. Fuente: elaboración propia
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Figura 51. Mejoras abastecimiento 2013. Fuente: elaboración propia
Figura 52. Mejoras abastecimiento. Fuente: elaboración propia
También se ha evaluado la evolución de la formación en higiene desde 2010 a 2013, registrándose una consolidación del proceso de formación. La Figura 56 muestra que en el año 2010 el 40% de la población encuestada había recibido formación en higiene. Se produce una mejora y para el año 2012 asciende al 60% la población que responde haber recibido formación en higiene. Durante la fase de acompañamiento sigue esta tendencia de consolidación de la formación y en 2013 el 75% de la población encuestada responde haber recibido formación en higiene.
La Figura 53, Figura 54 y Figura 55 representan los valores de estos estudios representados geográficamente, donde el valor 1 indica las personas que han recibido formación en higiene y el valor 2 indica las personas que no han recibido tal formación.
Como se puede observar en los tres períodos la distribución es equitativa por barrios, dándose un reparto equitativo de la población que ha recibido formación en higiene. Esto constata que el trabajo de sensibilización en este campo se ha desarrollado con parámetros de equidad, y se ha buscado un desarrollo uniforme.
Debemos considerar que la formación en higiene debe de ser continua a modo de refuerzo pero que la sensibilización principal se basa en acceder a la población que no ha recibido antes formación alguna.
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Figura 53. Formación 2010. Fuente: elaboración propia
Figura 54. Formación 2012. Fuente:
elaboración propia
Figura 55. Formación 2013. Fuente: elaboración propia
Figura 56. Formación. Fuente:
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