3.5 Dependability issues in modern reconfigurable FPGAs
3.5.1 Dependability issues in dynamically reconfigurable systems
I. 11. 1. Dosis recomendada
Se recomienda la administración de 3 dosis de vacuna, con un intervalo de un mes entre las dos primeras dosis, y una tercera dosis a los 5 meses de la segunda (0, 1 y 6 meses ó 0, 30 y 180 días). En determinados colectivos en los que interese obtener rápidamente un nivel protector de anticuerpos, se puede administrar una pauta rápida de 0, 1 y 2 meses con una eventual dosis de refuerzo a los 12 meses. La pauta de 0, 1 y 2 meses, pese a requerir una cuarta dosis posterior, sería preferible a la pauta clásica en hemodializados, situaciones de postexposición, grupos en que pueda ponerse en duda a priori su grado de colaboración, como puede ser el caso de los UDVP o reclusos, o
también cuando se precise conseguir una protección rápida, como sería el caso de viajeros internacionales. La dosis a emplear varía según el producto comercial. La pauta habitual de la vacuna Engerix® (GSK o GlaxoSmithKline) para los menores de 15 años es de 10 µg y de 20 µg para los adultos18. Dosis
de 40 µg estarían indicadas en inmunodeprimidos (hemodializados, transplantados, pacientes con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o SIDA, etc)51.
Si se utiliza la otra vacuna recombinante disponible, Recombivax HB® (Aventis Pasteur MSD), la dosis es de 10 µg para los mayores de 19 años y 5 µg para recién nacidos y menores de 19 años.
Es preciso insistir en que la pauta habitualmente recomendada (0, 1 y 6 meses), al igual que otras pautas para otras vacunas, es sólo una referencia. Moderadas alteraciones en su cumplimiento influyen poco en el resultado final y son a veces inevitables para integrar a un mayor número de personas en los programas de vacunación. En general, se recomienda proseguir las pautas interrumpidas por cualquier motivo, sin que sea necesario volver a empezar. No obstante, se considera conveniente que el intervalo entre la primera y la segunda dosis de la primovacunación no sea muy prolongado, mientras que por el contrario existe un amplio margen para la administración de la tercera dosis52.
Las dos primeras dosis inician la producción de antiHBs y estimulan la inmunidad para una respuesta secundaria al antígeno. La tercera dosis estimula la respuesta secundaria, actuando biológicamente como una dosis de refuerzo. El título de anticuerpos tras la administración de las tres dosis oscila entre 0 miliUnidades Internacionales/mililitro (mUI/ml) y más de 10.000 mUI/ml.
En España, debido a la descentralización sanitaria y a las transferencias a las Comunidades Autónomas (CCAA), existen actualmente diferentes calendarios vacunales para la administración sistemática de vacunas. En la mayoría de las CCAA se vacuna a los niños recién nacidos y/o a los
adolescentes siguiendo la pauta 0-2-6 ó 0-1-6 meses. En recién nacidos de más de 2000 gramos de peso se administra la pauta habitual sin realizar anticuerpos postvacunales. En niños prematuros de madre con AgHBs negativo, la pauta se iniciará cuando alcancen los 2000 gramos de peso. Los recién nacidos de madres con AgHBs positivo se vacunarán en las primeras 12 horas tras su nacimiento, cualquiera que sea su peso, administrándose además inmunoglobulina antihepatitis B (IGHB: 0,5 ml intramuscular en las primeras 12 horas de vida), en sitios diferentes, completando la vacunación al primer y sexto mes53.
La dosis de vacuna recomendada por el fabricante podría ser reducida sin afectar a su efectividad en recién nacidos, niños y adultos. Esto sería de vital importancia, sobre todo, en países en desarrollo, donde la infección por el VHB es endémica, pues se abarataría considerablemente el coste de los programas de vacunación54. Se ha vacunado a recién nacidos en el continente africano con 1,5 µg por dosis de vacuna y se ha concluido que en esas condiciones una pauta con dosis reducida resulta coste-efectiva55.
I. 11. 2. Vía de administración
La vía de administración de la vacuna recombinante, al igual que de la vacuna plasmática y que otras vacunas adsorbidas en hidróxido de aluminio, es la intramuscular (IM) profunda en deltoides. En los recién nacidos y niños pequeños es preferible emplear la cara anterolateral del muslo6,56,57.
La vía subcutánea (SC), a igualdad de dosis, es menos inmunógena, tanto en términos de tasas de seroconversión como en títulos alcanzados; sin embargo, estaría aconsejada en determinadas situaciones, como en pacientes con trastornos de la coagulación en los que debería evitarse la vía IM58.
Con la finalidad de reducir los costes de los programas de vacunación, se ha investigado la inmunogenicidad de la vía intradérmica (ID) empleando dosis bajas de vacuna de hasta una séptima parte de la dosis estándar59. Sin embargo, la respuesta inmunitaria proporcionada por la vía intradérmica es generalmente peor y los CDC la han desaconsejado como vía sistemática en los programas de inmunización60. No obstante, podría aceptarse en adultos jóvenes sanos cuando los costes económicos de dichos programas puedan constituir un obstáculo a la implantación del programa de vacunación. En todo caso, es preciso tener en cuenta que la técnica de la vía intradérmica es difícilmente reproducible, y se ha asociado a frecuentes reacciones locales e hiperpigmentación de la piel en el sitio de la inyección, por lo que, en caso de utilizarse, debe hacerse por personal bien entrenado61.
I. 11. 3. Conservación de la vacuna
La vacuna debe ser almacenada a una temperatura entre 2º y 8ºC. Aunque se trata de una vacuna relativamente estable, la congelación produce un daño irreversible, por lo que no debe en ninguna circunstancia, emplearse una vacuna que haya sido congelada de forma accidental14.
El tiempo de caducidad de la vacuna es de unos 3 años.