Son varios los motivos por los cuales dentro de las universidades hubo –y existe en un amplio sector- indiferencia por participar en la política. Menciona Chávez Granadino que existe un desprestigio de la política entre los universitarios a causa de dos factores: la crisis económica y la violencia política experimentada en el país en los noventa (C hávez, 1999: 73).
El radicalismo en las universidades públicas que trataron de imponer movimientos subversivos como el PCP-Sendero Luminoso y el MRTA, la intervención
militar y administrativa, la falta de garantía y violaciones de los derechos de estudiantes y docentes, crearon un síntoma de temor en involucrarse en política, que se reflejó luego en el desinterés por los acontecimientos políticos internos y en los extramuros.
El resultado se tradujo en la expresión de toda una generación indiferente, interesada en sí misma, alejada de cualquier actividad política, porque era mejor no participar, no ser confundido con un agitador o subversivo; ‘generación X’ fue llamada por todo ello; hasta que la defenestración de los magistrados del Tribunal Constituciona l los llevó a expresar su protesta en la calles en junio de 1997, resaltándose el despertar de los jóvenes.
Este camino de marchas y contramarchas, recorrido por el nuevo movimiento estudiantil a finales de la dictadura, ha dejado como lección que la acción política es importante, es la única manera que la sociedad tiene para organizarse y resolver sus problemas. Sin embargo, la práctica tal cómo la perciben, los distancia.
La política es considerada por los jóvenes un problema, corrupción, puro interés personal o de grupo, donde priman las ansias de poder, el ciudadano pierde su el tiempo para beneficio de unos pocos y, por todas estas razones, ningún beneficio se puede conseguir a favor del país.
Cuadro N° 18
¿Qué opinan los universitarios de la política?
‘En realidad soy bastante renuente en lo que respecta a la política, para ser sincero. Quizás muchos de los jóvenes hemos confundido a los políticos con la política y eso ha generado una cierta desconfianza. Tengo muchos compañeros que no quieren saber nada con los centros federados. Hay muchos que recelan de eso, no les interesa, les parece mafioso y cosas así’.
‘Todo lo que estamos pasando como universitarios es una consecuencia de todos los acontecimientos que nos han pasado anteriormente, la universidad estuvo tomada por los senderistas, internamente y, luego, externamente en el periodo de Fujimori, ambos sucesos han anestesiado a la sociedad. Esa es la consecuencia que nosotros estamos entre comillas pagando’.
‘Se ha perdido bastante interés y la mayoría lo ve como algo negativo, la política son las personas que hacen la política. No ven en sí en qué consiste la política, cuál es aporte de la política. Porque un país sin política, no tiene piso, no tiene territorio; es necesario’.
‘Nadie podría decir que no es importante, el asunto es que a nadie le nace pegarse a la política, precisamente por esa desilusión, no es una cuestión de conciencia, es una cuestión de sentimientos, no se siente con esa responsabilidad’.
Es de prever, que las esperanzas que los universitarios puedan tener en el sistema democrático, como mejor alternativa de gobierno y funcionamiento del Estado, con participación efectiva de los ciudadanos en las decisiones más relevantes, caminan a la par con sus ideas sobre la política como actividad.
La democracia como un gobierno de participación y representación, tal como se la piensa, es una utopía, apelar a la democracia como sistema, no es más que una quimera de la que se vale el discurso político para convencer a la gente de un orden que no es posible, porque más allá del discurso, priman los conflictos de intereses subalternos.
En ese sentido, a la democracia se le termina relacionando con el desorden, con la anarquía, con falta de autoridad, en donde cada quien puede hacer lo que quiere; el público no toma en cuenta que en el orden democrático rige la ley. Porque en la realidad que observa el público estudiantil, priman los beneficios que el poder otorga ante la ley, es una imagen devaluada la que se tiene del Poder Judicial.
Todo ello puede llevar a pensar que a veces es necesario el autoritarismo, el orden impuesto por una mano dura, que tenga posibilidad de gobernar sin obstáculos y tomar decisiones más allá de los intereses de los grupos políticos y élites económicas. Situaciones que lamentablemente el país ha vivido muchas veces, con dolorosos resultados sociales, políticos y económicos. Fueron más las dictaduras las que han gobernado en el Perú del siglo XX, que los cortos periodos de regímenes democráticos.
Sin embargo, las ma las prácticas políticas en los regímenes democráticos, dejan dudas para aprender las lecciones pasadas; más a la gente joven. cuya memoria del pasado es ligera y el presente recibido se impone en sus imágenes y comprensión de la sociedad.
Cuadro N° 19
a. Tendencia Política
Luego de analizar aquello que piensan los universitarios sobre la política y acerca de sus esperanzas en el sistema democrático, queda conocer si es que en ellos existe de manera general, una adherencia o identidad hacia una determinada tendencia u orientación política.
Aunque, algunos han señalado el desfase en utilizar los términos de derecha o izquierda; en el lenguaje político, académico y de los medios, hablar en términos de derecha e izquierda, continua siendo válido. Su uso se conserva para decirnos que el debate ideológico no ha llegado a su fin.
Los resultados de la pregunta ¿con qué tendencia se identifica más?, indican que la mayoría no se siente a fin a ninguna tendencia (39%) o prefiere mantenerse como independiente. Son muy pocos aquellos que se identifican con una postura de derecha,
¿Qué esperanzas tienes en la democracia?
‘La democracia es algo utópico, bajo ese concepto se genera un montón de conflictos o todo el mundo se abandera de esa palabra cuando buscan otra cosa, en verdad, yo ahora no podría decir yo creo que hay una corriente que es nueva y que pueda traer nuevas cosas, no. Yo si estoy decepcionada, desde lo micro hasta lo macro’.
‘Es un abanderamiento de muchos partidos políticos que quieren llegar no más, quieren hacer ese afán de llegar y cuando llegan al final, al diablo la democracia y yo sigo con mi proyecto’.
‘Solo es un slogan, es un spot publicitario para llamar la atención e la gente, es como la marca Adidas, oye Adidas mira, entonces yo voy a comprar. Democracia todos los partidos dicen voy a restablecer la democracia, pero si nunca la hemos tenido, que van a recuperar’
‘Democracia absoluta nunca va a haber, porque si bien es cierto, la democracia busca la participación del pueblo, pero cuando hay que reglamentar, cuando hay mano dura, no hay democracia hay dictadura. Yo creo que siempre es necesario que haya una administración estricta mano dura en cuanto al gobierno, en cuanto a las entidades del gobierno, a las entidades estatales como particulares’.
‘La democracia en la que vivimos no funciona, es obvio, tiene un montón de trabas, de conflictos. La democracia es la mejor forma de gobernar, creo que sí funcionaría si arman un organigrama de gobernar en base a suplir las necesidades de la mayoría. Pero la democracia de ahora, eliges a alguien cada cinco años, solo eres libre en el momento en el que votas nada más, porque después de los cinco años, no lo puedes sacar, no le puedes hacer nada; en esa democracia no hay libertad, libertad restringida, no nos sirve’.
izquierda o centrista, esto nos dice del grado de politización que puedan tener las universidades, muy distinta a las décadas pasadas.
La respuesta de los jóvenes, en su mayoría, es no estar comprometidos con un pensamiento sólido, con una ideología o una doctrina que marque pautas de qué se debe hacer y recorte su opinión y expresión particular. El joven estudiante no desea estar regido por una manera en la que ha de pensar y actuar en forma predeterminada, o tener que asumir –como en el pasado- ciertas lealtades y compromisos partidarios.
Gráfico N° 8
Tendencia política a fin
Ninguna 39% Derecha 4% Centro derecha 6% Independiente 34% Centro izquierda 6% Izquierda 11% Derecha Centro derecha Izquierda Centro izquierda Independiente Ninguna
En este asunto, al desagregar los resultados por el tipo de universidad, podemos ver que, si bien la mayoría no opta por alguna tendencia, existe en las universidades públicas una mayor preferencia por una postura izquierdista frente a las privadas. En tanto, en las universidades privadas, las tendencias están mucho más parejas. También varía en elegir una postura política; en las universidades privadas, más que ser o llamarse independientes, no se define una tendencia política; en este segmento, a los jóvenes les resulta ajeno, casi sin importancia una definición política.
Cuadro N° 20 Tendencia política U. Públicas U. Privadas Derecha Centro derecha Izquierda Centro izquierda Independiente Ninguna 2% 7% 14% 6% 40% 31% 8% 4% 6% 7% 25% 50%
Puede añadirse que los estudiantes perciben el cambio y la diferencia de la universidad actual, reconocen que en la práctica las universidades se han despolitizado. La actividad de los partidos de izquierda, en las universidades públicas, está mermada y el estudiante tiene una orientación más al bienestar y desarrollo individual centrada, en su formación profesional.
Los ideales de los jóvenes frente a una tendencia política, se guía más por la práctica, la situación política que conocen les hace pensar que es necesario que mejore o cambie el sistema, este orden de desigualdad. No están a favor del liberalismo, tampoco con la utopía del comunismo, buscan una buena gestión de gobierno, no tanto una teoría ideológica.
Se privilegian las acciones y los actores, el mejor caudillo que haga cambiar lo malo, que aliente la participación de la ciudadanía, trabaje con ella y por ella. Ante la desilusión en la política se tiene una generación con ciudadanía aletargada, que piensa despertar en el futuro.
Sus esperanzas en el sistema están en acabar con la desigualdad social. El cambio es necesario porque tenemos una sociedad injusta que no responde a sus ideales; donde los beneficios socialmente producidos, deben ser compartidos por todos los miembros de una sociedad.
Cuadro N° 21