4.3 The Use of Evolutionary and Genetic Algorithms: The Introduction of Selection
4.4.1 DNA: Design Case Study of a Constructive Solid Geometry ‘Building-Block’ Approach
- En la tabla y figura Nº 01, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 57 % sus edades oscilan entre 6 – 11 años, lo que significa que el abandono infantil se produce durante la niñez y están expuestos a varios riesgos sociales al no contar con la orientación de sus padres.
- En la tabla y figura Nº 02, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 60 % son mujeres y estas cifras nos demuestran que la mayoría de estos residentes son de sexo femenino y por consiguiente la situación de abandono es más preocupante porque se exponen a violaciones o vejaciones al no contar con el amparo de sus padres.
- En la tabla y figura Nº 03, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 49 % pertenecen a familias nucleares, es decir que están compuestas por el padre, la madre y los hijos. Sin embargo debemos agregar que se trata de familias con problemas de violencia y que ponen en peligro la formación integral de los hijos.
Esto se evidencia en las opiniones recogidas de los residentes de este albergue que manifestaron lo siguiente:
“Yo vivía con mi papá, mi mamá y mis hermanitos, pero mi papá mucho le pegaba a mi mamá y abandonaba la casa sin dejarnos dinero para comer…” (Mujer, M.T.E., 11 años).
La familia nuclear es la familia conviviente formada por los miembros de un único núcleo familiar, el grupo formado por los miembros de una pareja y/o sus hijos. Las definiciones más amplias consideran en un núcleo familiar tanto a los grupos formados por dos adultos emparejados, con o sin hijos, como a los formados por un adulto con uno o varios hijos.
Es la familia conviviente formada por los miembros de un único núcleo familiar, el grupo formado por los miembros de una pareja y/o sus hijos. Las definiciones más amplias consideran en un núcleo familiar tanto a los grupos formados por dos adultos emparejados, con o sin hijos, como a los formados por un adulto con uno o varios hijos. Algunas definiciones más restrictivas la reducen a los casos en los que están presentes los dos progenitores.
Una persona no puede pertenecer a dos núcleos familiares a la vez. Si los hijos forman parte de otro núcleo (si están casados o si tienen hijos) no forman parte del núcleo inicial, con independencia de que convivan o no. (JACOBSON, Neil y
Una familia nuclear se compone normalmente de un padre, madre y sus hijos, sean biológicos o adoptados. La familia nuclear ha sido tradicionalmente la unidad básica de la estructura de la familia más grande. Es desde la familia nuclear que se aprenden varios valores como el amor, la tolerancia y la convivencia. Sin embargo, las tasas crecientes de divorcio, los matrimonios retrasados y el parto retrasado continúan afectando a la prevalencia de la familia nuclear. Varios factores caracterizan a la familia nuclear.
- En la tabla y figura Nº 04, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 52 % provienen de hogares que tienen como jefes de hogar con estado civil casados. Estas cifras nos permiten deducir que a pesar de ser casados, lo jefes de familia no han asumido su responsabilidad de brindar protección material y moral de sus hijos.
Esto se evidencia en las opiniones recogidas de los residentes de este albergue que manifestaron lo siguiente:
“En mi hogar mi papá es el jefe de familia y está casado con mi mamá, pero el aparte tiene otra mujer en la calle y también tiene hijos con ella, por eso mucha pelean con mi mamá y él nos abandona cada vez que se le ocurra y nadie le puede reclamar nada…” (Varón, J.A.A., 13 años).
El término casado se utiliza para designar a aquella persona que ha contraído matrimonio, es decir, es el estado civil que pasa a tener un individuo a partir del momento que contrae matrimonio.
El mencionado estado civil perdurará desde el mismo instante en el cual el juez de paz certifique el matrimonio en cuestión hasta que por algún motivo el mismo se rompa.
Entre los motivos que pueden ocasionar la disolución del vínculo se cuentan los siguientes: fallecimiento del cónyuge, pasando a ser su estado civil viudo/a, según corresponda, ruptura de la unión matrimonial como consecuencia del divorcio, o en su defecto por la declaración de parte de la justicia de la nulidad del matrimonio motivada la decisión por una razón de peso.
En tanto, el matrimonio es la institución social que otorga el estado civil de casado, creando el vínculo conyugal entre los miembros. Esta relación es reconocida no solamente por las disposiciones jurídicas vigentes de una nación sino también por los usos y costumbres del territorio pertinente. (MARTÍNEZ CABALLERO, Alejandro; 2014).
El matrimonio establece entre los cónyuges una serie de derechos y obligaciones fijados por el Derecho, los cuales estarán de alguna manera influenciados por los hábitos de la región que se trate. La finalidad del mismo, además de lo que sostienen algunas creencias religiosas, será la de brindar un
La forma tradicional del matrimonio se da entre un hombre y una mujer con la estricta finalidad de construir ambos una familia, es decir, que sea el marco ideal para que la pareja proceda a la procreación, aunque, como es de público conocimiento, en la actualidad por el reconocimiento de las minorías, muchas legislaciones han aceptado que personas del mismo sexo también puedan contraer matrimonio.
Y por su lado, el divorcio es una de las razones más comunes que llevan a la culminación del estado de casado de una persona. El adulterio, la violencia, las infidelidades reiteradas, la falta de acuerdo mutuo, la inestabilidad emocional de alguna de las partes, resultan ser algunas de las causas más comunes del mismo.
La tramitación del divorcio se lleva a cabo en un tribunal civil o de familia y el comienzo del trámite pueden iniciarlo ambas partes de común acuerdo o una sola aunque no tenga la anuencia de la otra. Una vez que la sentencia se emite el estado civil de la persona en cuestión deja de ser el de casado para ser divorciado, es decir, no vuelve a ser soltero.
- En la tabla y figura Nº 05, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 51 % opinaron que con mayor frecuencia sufrieron de maltrato psicológico en su hogar. De estas cifras se puede deducir
que la mayoría de estos niños y adolescentes son víctimas de maltrato psicológico, es decir que han sufrido insultos, gritos y humillaciones por parte de sus padres dentro de su hogar
Esto se evidencia en las opiniones recogidas de los residentes de este albergue que manifestaron lo siguiente:
“En mi casa mi papá y mi mamá siempre me gritaban por cualquier cosa, me decía que soy una buena para nada y que mejor no hubiese venido al mundo y me ponía muy triste…” (Mujer, S.Q.V., 14 años).
La negligencia y el maltrato emocional pueden causar mucho daño a un niño. Con frecuencia es difícil ver o probar este tipo de abuso, así que otras personas probablemente no ayudarán al niño. Cuando un niño está siendo maltratado física o sexualmente, el maltrato emocional usualmente también está ocurriendo al niño.
Estos son ejemplos de maltrato emocional:
No proporcionar al niño un ambiente seguro. El niño es testigo de violencia o maltrato severo entre los padres o adultos.
Críticas constantes o culpar a los niños por los problemas. El padre o encargado del cuidado del niño no muestra
preocupación por el niño y se rehúsa a recibir ayuda de otros para el niño.
Problemas en la escuela.
Problemas alimenticios que causan pérdida de peso o un aumento deficiente del peso.
Problemas emocionales como baja autoestima, depresión y ansiedad.
Comportamiento extremo como mal comportamiento, intentar demasiado complacer, agresividad.
Problemas para dormir.
Quejas físicas vagas. (FIGUEROA TRELLES, Wilfredo; 2013).
El abandono infantil, también llamado maltrato psicológico, es una forma de maltrato a los niños y ocurre cuando alguien intencionalmente no le suministra al niño alimento, agua, vivienda, vestido, atención médica u otras necesidades.
El abuso psicológico ocurre cuando una persona provoca dolor mental o emocional, angustia o sufrimiento a un niño de manera intencional. El abuso psicológico incluye el rechazo, insultos, amenazas, humillación, intimidación o acoso por medio de palabras o acciones. También puede incluir ignorar al niño, no hablarle o aislarlo de su familia, sus amigos o sus actividades regulares. Se produce abuso psicológico asimismo cuando una persona anima, usa o enseña a un niño a hacer algo ilícito.
- En la tabla y figura Nº 06, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito
Salaverry; el 54 % consideran a la actitud agresiva de los padres como la principal causa del maltrato infantil. De estas cifras se puede decir que la agresividad de los padres es la principal causa para maltratar a los niños y adolescentes dentro de su hogar, situación que vulnerar la salud de estos residentes del albergue en estudio.
Esto se evidencia en las opiniones recogidas de los residentes de este albergue que manifestaron lo siguiente:
“Mi papá siempre se muestra agresivo con todos en la casa, por todo grita y si no hacemos caso nos golpea…” (Mujer, A.P.R., 12 años).
Los padres que gritan, insultan o golpean a sus hijos, o muestran hacia ellos un grado relativo de, agresividad, estimulan una actitud violenta y desafiante por parte de sus hijos. Las secuelas, a veces irremediables, pueden quedar grabadas en los niños antes incluso de que lleguen al colegio.
Gritar a un niño no es tan malo como insultarle, e insultarle no tan malo como pegarle; pero no es sólo el grado de agresividad de los padres lo que cuenta, sino también la frecuencia con que los niños son víctimas de los malos tratos.
Así, pues, la agresividad de los padres hacia los hijos empieza a almacenarse a una edad mucho más temprana de lo que se puede imaginar. Esta es una de las conclusiones más importantes, porque
significa que la prevención y la corrección deben llegar cuando los niños son bebés.
Otro dato demostrado es que, a medida que crecen, los chicos muestran más agresividad que las chicas. En esto hay una combinación de factores; el más importante es la forma diferente en que niños y niñas expresan su agresividad. Los niños lo hacen de una forma más física, más obvia, y las niñas tienden a mostrar lo que llamamos "agresividad relacional”: excluyen de su entorno a las personas que no desean, emplean expresiones y miradas indirectas, etc.
En la mayoría de los casos hay un factor que marca un antes y un después a la posible superación de las secuelas: el colegio. Si el niño ha desarrollado una personalidad problemática a causa de la agresividad con que los padres le han tratado, es más complicado que cambie y que mejore una vez que ha entrado en la vida escolar. Son los padres los que necesitan terapia, no los hijos... tienen que tratar a sus hijos sin gritos, insultos o golpes, deben animarles cuando hacen las cosas bien, estar con ellos, y no sólo dirigirse a los niños cuando han hecho algo mal. (PAREDES TRIGOSO, Tania; 2012).
Sin embargo, la agresividad y violencia en los niños y adolescentes también puede aparecer cuando no han sido educados con la autoridad adecuada por parte de los adultos: Pues toda criatura que crece, se desarrolla y va interrelacionándose con el mundo social ha de poder respetar normas, prohibiciones y leyes que rigen la vida en
común. Los padres son los primeros representantes de ese marco de convivencia, y han de poder marcar los límites de lo que se puede y no se puede hacer en cada situación y circunstancia. La tendencia espontánea de los niños y los adolescentes es la de satisfacer deseos y dar rienda suelta a sus pulsiones más primitivas. Ello no siempre es posible ni conveniente, por lo que se hace inevitable frustrar en muchas ocasiones esos impulsos desiderativos... con palabras esclarecedoras, y a veces sin excesivas explicaciones.
Por otro lado, no podemos pensar que todo recae exclusivamente sobre la conducta de los padres. Hay también otros factores que contribuyen decisivamente a fomentar la violencia y la agresividad en los niños, como los medios de comunicación, que tienen mucha influencia en ellos.
Cuando se percibe a los padres de familia como aquellos que deben amar, proteger, orientar y apoyar a sus hijos en sus posibilidades de desarrollo y potencialidades diversas, resulta difícil entender por qué el maltrato infantil cobra tan amplio espacio es las estadísticas sociales globales del país.
Una de las primeras explicaciones sobre el fenómeno intentaba atribuir el maltrato infantil a graves alteraciones psicológicas en los padres, tales como esquizofrenia o psicosis maniaco-depresiva. Posteriormente, han sido objeto de innumerables estudios los modelos de interacción agresor-víctima en el núcleo familiar, al lado
infantil a todo nivel. En términos generales, puede anotarse, sin riesgo alguno de equivocación estadística o científica, que un buen número de padres que maltratan a sus hijos han sido maltratados de una u otra forma en su infancia.
Pero también es importante estudiar el/los tipo(s) de familia al interior de los cuales se registran casos de maltrato infantil. Influyen, entre otros factores, el número de integrantes en la familia y la relación marital. Veamos: Por un lado, muchos hijos representan, en ocasiones, una carga importante de stress para los padres y, también, una relación marital inestable y tormentosa porta en sí misma manifestaciones de violencia y desencadena, inevitablemente, maltrato infantil. Por ejemplo, un padre que maltrata a su esposa e hijos o sólo a la esposa y ella a sus hijos. Como se había señalado, el entorno sociocultural y familiar todavía soporta ideas como que los hijos pertenecen a los padres y que ellos pueden decidir sobre su destino, bien sea por tradición, creencias religiosas, situación económica, etc.
Es necesario mencionar que la dependencia del niño respecto de los adultos en nuestra sociedad, constituye por sí misma un factor de riesgo. Frente a una situación de desequilibrio en el grupo familiar, la primera víctima suele ser el niño. También resulta importante destacar que los niños no constituyen grupos de presión social específicos, lo que permite la existencia de conductas de abuso por parte de los adultos, sin que exista una sanción social efectiva.
- En la tabla y figura Nº 07, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 49 % consideran a los golpes como las principales manifestaciones del maltrato físico a los que han sometidos en su hogar, es decir las golpizas que han recibido les ha ocasionado grandes laceraciones que han puesto en riesgo la salud y la vida de estos niños y adolescentes.
Esto se evidencia en las opiniones recogidas de los residentes de este albergue que manifestaron lo siguiente:
“Mi cuerpo siempre mostraba las huellas de los golpes que recibía a diario, por cualquier motivo me castigaban con puñetes, patadas o correazos, mucho he sufrido y no quiero regresar a casa…” (Mujer, A.P.R., 12 años).
El maltrato físico infantil o trauma infantil no accidental se refiere a fracturas y otros signos de lesión que ocurren cuando se golpea a un niño con ira.
Los signos físicos de maltrato infantil solían denominarse síndrome del niño maltratado. Este síndrome se refiere a múltiples fracturas que ocurren en momentos diferentes en niños demasiado pequeños como para haberlas sufrido a raíz de un accidente. La definición del maltrato infantil se ha pues expandido.
El maltrato físico tiende a ocurrir en momentos de gran estrés. Muchas personas que infligen maltrato físico también fueron
maltratadas en su infancia y, como resultado, a menudo no se dan cuenta de que el maltrato no es la forma apropiada de disciplina. Las personas que maltratan físicamente, a menudo, también tienen muy poca capacidad de controlar sus impulsos, lo cual impide que piensen en lo que sucede como resultado de sus acciones. (PERDOMO CUETO, G.; 2003).
El maltrato a los niños es un fenómeno universal que no tiene límites culturales, sociales, ideológicos ni geográficos; no existe país ni comunidad que escape a él, y se presenta tanto en países industrializados como en aquellos en vías de desarrollo.
Los modelos o métodos de educación de los hijos han cambiado de acuerdo con la época y la cultura, al igual que las características de la familia; sin embargo, el maltrato a los hijos ha persistido.
Se define como maltrato físico a cualquier lesión física infringida al niño/a
(Hematomas, quemaduras, fracturas, u otras lesiones) mediante pinchazos, mordeduras, golpes, tirones de pelo, torceduras, quemaduras, puntapiés u otros medios con que se lastime el niño. En la definición del maltrato infantil es necesario recalcar el carácter intencional, nunca accidental, del daño o de los actos de omisión llevadas a cabo por los responsables del cuidado del niño/a, con el propósito de lastimarlo o injuriarlo.
Aunque el padre o adulto a cargo puede no tener la intención de lastimar al niño, también se interpreta como maltrato a la aparición
de cualquier lesión física arriba señalada que se produzca por el empleo de algún tipo de castigo inapropiado para la edad del niño/a.
A diferencia del maltrato físico el castigo físico se define como el empleo de la fuerza física con intención de causar dolor, sin lesionar, con el propósito de corregir o controlar una conducta. No siempre es sencillo saber cuándo termina el "disciplinamiento" y comienza el abuso. En contraposición con el maltrato físico, el castigo corporal es una práctica muy difundida y socialmente aceptada. A pesar de ello, constituye una violación de los derechos fundamentales como personas, es un atentado contra su dignidad y autoestima, es una práctica peligrosa porque puede causar daños graves a los niños y constituye siempre una forma de abuso psicológico que puede generar estrés y depresiones. Los niños que sufren este tipo de castigo tienden a reproducir comportamientos antisociales y a convertirse en adultos violentos.
- En la tabla y figura Nº 08, se puede demostrar que del total de las y los residentes en el Albergue Infantil “Hogar de Esperanza” – Distrito Salaverry; el 55 % se consideran aterrorizados por el maltrato que han recibido en sus hogares de origen, castigos que le han generados grandes laceraciones en su vida espiritual y no quieren recordad para nada sobre su vida que han tenido en casa.
Esto se evidencia en las opiniones recogidas de los residentes de este albergue que manifestaron lo siguiente:
“Me siento aterrorizada por todos los castigo e insultos que he recibido en casa y lo peor que ha sido mi padre mi principal verdugo…” (Mujer, L.R.S., 16 años).
Hay un dicho que dice de tal palo, tal astilla, y eso justamente es lo que puede llegar a pasar con un niño que desde que comenzó su vida ha visto y recibido malos tratos por parte de alguno o ambos progenitores.
El niño va almacenando información conforme va creciendo y reflejará en los demás todo aquello que ha vivido. Toda esa experiencia va a transformar en un determinado adulto al niño maltratado, al igual que un niño que se desarrolla en un