Estado de Jalisco, 28 de julio, 2001)
INTRODUCCIÓN
La situación actual por la que atraviesa nuestro país presenta varias tendencias que son limitantes para el desarrollo sustentable; entre ellas, las manifiestas como contaminación y degradación ambiental, pérdida de conocimientos y tradiciones locales, aumento de la vulnerabilidad de las poblaciones y el uso de tecnologías ineficientes.
Asimismo, y debido a la falta de planeación con una visión integral del desarrollo, se ha generado una gran desigualdad regional caracterizada por una economía central con oportunidades de empleo y servicios a la comunidad, y una economía periférica con notable grado de marginación social. Esta realidad ha sido en parte, producto de la ausencia de la variable ambiental en la planeación del desarrollo, así como por la falta de una visión integral y dinámica de las profundas interacciones que se dan entre la sociedad, la economía, la tecnología y los recursos naturales de una región y que definen la dinámica particular de las comunidades.
Hoy en día la planeación del desarrollo requiere de un enfoque metodológico sistémico bajo una perspectiva integral, en la que el territorio sea analizado como un sistema complejo que es conformado por tres grandes sistemas: natural, social y productivo, cuyas interacciones son resultado de toda una dinámica interna particular, influenciada por agentes externos de carácter nacional e internacional.
Bajo este principio, se pretende abordar el Ordenamiento Ecológico Territorial del Estado de Jalisco (OETJ), por lo que se busca armonizar el desarrollo social y económico con la integridad y estabilidad de los ecosistemas, bajo un plan socialmente concertado, donde se contemple un modelo de uso de suelo que regule y promueva las actividades productivas con un manejo racional de los recursos mediante un instrumento que permita tener una visión integral de las estructuras y procesos que definen la dinámica territorial, a fin de resolver, prevenir y minimizar conflictos ambientales.
Si bien actualmente el ordenamiento plantea un modelo en que el sistema ambiental es la referencia primaria donde interactúan los sistemas productivos y sociales que hay que ordenar, este planteamiento debe de modificarse a un modelo donde los tres sistemas establezcan un mismo nivel de integración.
En este sentido, es necesario implementar procesos de planeación participativa, dando énfasis a las metodologías de asimilación de instrumentos de planeación en las diferentes etapas del estudio y con los diferentes actores sociales. Se requiere trabajar el ordenamiento con las diferentes entidades públicas, privadas y sociales, puesto que sólo con el consenso de las instancias involucradas en los grupos de trabajo de los sistemas natural, social y productivo, tendrá viabilidad el estudio y se convertirá en un verdadero instrumento de planeación.
Este propósito esta presente en el Plan Nacional de Desarrollo (1996-2001), donde se plantea que: "acorde con el crecimiento de los sectores productivos deberá existir el Reordenamiento Territorial para evitar la cancelación de opciones de crecimiento económico de la región a causa del deterioro de su ambiente, provocado por el mal uso en la gestión de los recursos".
JUSTIFICACIÓN
El Ordenamiento Ecológico dentro del marco del desarrollo sustentable deberá entenderse como: “El instrumento de la Política Ambiental cuyo objetivo es inducir y regular el uso del suelo y las actividades productivas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente y la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales a partir del análisis de las tendencias de deterioro y las potencialidades de aprovechamiento de los mismos” (LGEEPA, 1996), como base de la Política de Desarrollo Regional, donde se integren procesos de planeación participativa, con el fin de lograr la conservación y el aprovechamiento racional de los recursos naturales, minimizando su deterioro a través de la selección de sistemas productivos adecuados, en un marco de equidad y justicia social. Jalisco es la segunda entidad en importancia política y la cuarta más poblada del país, con aproximadamente cinco millones y medio de habitantes, de los cuales, el 56.3% se encuentran en la zona metropolitana de Guadalajara, y el resto, distribuidos en 9,861 poblaciones, ninguna de ellas superando el 5% de la población de Guadalajara, lo que implica una centralización mayor, inclusive a la que se presenta a escala nacional.
Otros datos que nos dan idea de la gran desigualdad regional, es que el 45% de los municipios del Estado presentan niveles de desarrollo socioeconómico bajo y muy bajo, y que el 55.49% de los jaliscienses, actualmente gana menos de dos salarios mínimos (UdeG, 1994).
Jalisco cuenta con una rica oferta ecológica, producto de su ubicación en una zona de transición biogeográfica, lo que se manifiesta claramente en su diversidad climática, biológica y geológica; e igualmente como una región de frágil estabilidad.
En el aspecto productivo, el Estado ocupa el primer lugar en agricultura de temporal y en producción agropecuaria; lo que representa, a nivel nacional, el 25% de la producción de huevo; 20% de maíz y carne porcina; 17% del total de la producción nacional de leche de bovino; y más del 12% de miel, caña de azúcar, carne de aves y carne de bovino; además de tener una producción notable de garbanzo, cebada forrajera, agave y lima (INEGI, 1993). Pero Jalisco presenta igualmente, primeros lugares en problemas de degradación de recursos como el suelo, a través de erosión severa y degradación biológica, incendios forestales, sobrepastoreo y plagas forestales, entre otros.
La degradación de suelos ha llevado en parte a Jalisco a ser el primer consumidor nacional de fertilizantes, lo que ha originado un problema en la calidad de mantos freáticos por una lixiviación excesiva. Esto lleva a considerar que los recursos naturales, a pesar de ser variados y suficientes para mantener la población actual del estado y colaborar a satisfacer las necesidades del país, no son abundantes, por lo que su conservación y aprovechamiento de manera sustentable debe constituir la principal preocupación del Estado y de los propios productores.
La entidad forma parte de la cuenca Lerma-Santiago, una de las más contaminadas del país, donde se ubica industria alimenticia, metal-mecánica y petroquímica, grandes metrópolis que no realizan tratamiento de aguas residuales, y amplias extensiones dedicadas al cultivo intensivo y porcicultura.
El Ordenamiento Territorial, solamente será posible a través de un análisis interdisciplinario que permita tener una visión integral de las estructuras y procesos que definen la dinámica territorial y a partir de la puesta en marcha de un proceso de gestión que incorpore los intereses y necesidades de los pobladores y de los sectores con presencia en la región, a fin de resolver, prevenir y minimizar conflictos ambientales.
Al mismo tiempo el Ordenamiento Territorial deberá de considerar criterios de vulnerabilidad, estabilidad y sustentabilidad, siendo el Ordenamiento de Jalisco el primer ordenamiento en esta perspectiva, lo que le da un valor adicional a este proyecto: probar una metodología con un enfoque de interacción de los tres sistemas: natural, social y productivo.