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Para algunos estudiosos, el final del trabajo en Fontainebleau supuso la separación del grupo de copistas griegos;53 sin embargo, la fecha de 1552 no tiene por

qué ser tan significativa. Diasorino, Paleocapa y Vergecio pudieron seguir trabajando en París, copiando manuscritos para Enrique II (1519 – 1559) u otros personajes que lo

solicitaran.54 En todo caso, hemos encontrado indicios de que a partir de aquel momento

Diasorino amplió su mercado potencial de compradores y combinó la copia de libros griegos con el comercio de códices antiguos.

En primer lugar, el testimonio del Cant. Trin. O.2.39, que contiene algunos discursos del emperador Juliano el Apóstata, podría apuntar a que Diasorino volvió al norte de Italia, donde estaría copiando manuscritos con Henri Estienne. En efecto, en el actual códice de Cambridge se distingue una primera parte firmada por Estienne en Padua en junio de 1552, cuyo modelo es el Leid. Voss. gr. F. 77, de una segunda parte (con el Misopogon de Juliano) copiada por Diasorino en momento y lugar

52 Véanse Delisle Cabinet I 157 y 183 y Omont Fontainebleau Nani 243, n. 3 y 246 – 267. El primer autor,

además, indica que había interés por estos catálogos, ya que fueron pronto impresos (Véanse R. Constantino, Nomenclator insignivm scriptorvm, qvorum libri extant uel manuscripti, uel impressi: ex

Bibliothecis Galliae, et Angliae: Indexque totius Bibliothecae, atque Pandectarum doctissimi atque ingeniosissimi uiri C. Gesneri. Parisiis: apud A. Wechelum, 1555 y A. Possevino, Apparatus sacer ad scriptores veteris & noui Testamenti, eorum interpretes, synodos & Patres Latinos ac Graecos, horum versiones, theologos scholasticos, quique contra haereticos egerunt. Chronographos & historiographos ecclesiasticos, eos, qui casus conscientia explicarunt, alios qui Canonicum Ius sunt interpretati. Poëtas sacros. Libros pios quocumque idiomate conscriptos. Tomus Tertius. Quo item plus, quam bis mille auctores, parti indicantur, partim expenduntur. Additae Appendices cum catalogis manuscriptorum codicum graeca & latine. Venetiis: apud Societatem Venetam, 1606: 125 – 126 (véanse las pp. 127 – 133

para la biblioteca escurialense)).

53 Hunger (1953) 90 – 91 y Laffitte – Le Bars (1999) 28.

54 Mientras que parece que Ángel Vergecio siguió al servicio de la monarquía, Constantino Paleocapa está

bajo el patronazgo exclusivo de Charles de Lorraine entre 1556 y 1559. Véase Pietrobelli (2015) 372, n. 40.

indeterminados a partir del Ambros. G 69 sup.55 La copia de Juliano se completa con los ff. 139r – 147v del Vat. gr. 1862, sobre el mismo papel que parte del manuscrito

cantabrigense y de nuevo firmados por Estienne un mes más tarde en el f. 147v:

ἐτελειώθη[tachado], ἐγράφη ἐν Παταυίῳ τῇ πρώτῃ τοῦ Ἰουλίου ἔτει ᾱφνβ´.56

Puesto que el deterioro del códice Vossianus fue temprano y general, el cambio de modelo en el Misopogon pudo deberse no tanto a la lejanía física y cronológica de la copia de Diasorino como a la posibilidad de acceder en Padua a un antígrafo más legible, aunque solo de esta obra, el Ambros. G 69 sup., que perteneció a Vincenzo Pinelli y que quizá ya en 1552 se encontraría en Padua.57 Por otra parte, el Misopogon del Cant. Trin. O.2.39 fue corregido por Estienne (y quizá por Diasorino mismo) a partir del actual Vossianus, lo que significa que el impresor ya lo poseía cuando tenía acceso al modelo ahora en Leiden. Este manuscrito fue igualmente utilizado por Estienne en Padua para transcribir unos fragmentos de cartas de Libanio en 7 folios del Bern 459, donde de nuevo encontramos la mano de Diasorino (si bien una vez más en una unidad codicológica distinta, con obras de Rufo de Éfeso).

El papel utilizado por Diasorino en ambos casos es de fabricación francesa y reaparece en el Par. gr. 2227, copiado en París, pero no es descartable que el copista se trasladara a Italia con resmas de papel francés, dispuesto a copiar todo lo que resultara de interés. Los ires y venires de Estienne son poco conocidos con detalle, y ello nos impide afirmar que el sabio francés y el copista griego se pusieron en camino hacia Italia con un objetivo común, pero al menos son dos los códices en los que coexisten sus trabajos de copia y una colaboración estable entre ellos tendría como objetivo agilizar la obtención de copias de textos inéditos, algo que interesaba tanto al impresor como al copista.

El otro testimonio de la estancia de nuestro copista en Italia en estas fechas, y mucho más incierto, es de Cohn.58 Según él, en 1552 Diasorino volvió a Italia con Paleocapa, donde pasaría un par de años. En primer lugar habría ido a Venecia, a donde habría llevado el borrador de manuscritos griegos de Fontainebleau que actualmente se conserva en la Biblioteca Marciana (Marc. gr. XI. 27). De aquí habría pasado a

Florencia donde, previo pago, completó el Laur. Plut. 85.10, un manuscrito del s. XV

que contiene a Filón de Alejandría y en el que nuestro copista, al encontrarlo con el

55 Véase Bidez (1929) 16, 90 – 91 y nuestra ficha del manuscrito en las pp. 215 – 220. Sobre la biblioteca de

Pinelli es interesante Nuovo, A. «The Creation and Dispersal of the Library of Gian Vicenzo Pinelli». R. Myers (ed.) Books on the Move: Tracking Copies through Collections and the Book Trade. New Castle (DE) – London: Oak Knowll Press – British Library, 2007: 39 – 67.

56 Bidez (1929) 20 – 22, Canart (1970) 375 – 384, esp. 382 – 383, y para la identificación de la mano RGK

III 192.

57 Copiado por Juan Dociano en 1463. Véanse Martini, E. y D. Bassi. Catalogus codicum graecorum Bibliothecae Ambrosianae. Tomus I. Milano: imp. U. Hoepli, 1906: 488 – 493, nº 409, y Bidez (1929) 81.

58 Según Cohn (1896) 113 – 114, en base a la identificación de la mano que él mismo había hecho en Cohn e.a. (1896 – 1915) I XXV.

principio y el final incompleto, habría suplido el texto que faltaba (ff. 3 – 14 y 413 – 559) de la editio princeps que había publicado Turnebus en París en 1552. El único problema de su teoría es que la mano que copió esos folios no es la de Diasorino.

Que Diasorino al dejar París no se desvinculó del comercio librario está probado por los libros que vendió más tarde en Flandes a miembros de la corte de Carlos V

(1500 – 1558) y al propio hijo de este, pero por los mismos años, y por sorprendente que parezca, Diasorino parece haberse enrolado en las tropas del emperador y luchado en las guerras contra Francia.

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