Se dice que dentro de Walter Elias Disney, más conocido como Walt Disney, había tres personas: un soñador, un realista y un crítico, y que era imposible saber cuál de ellos iba a aparecer por la oficina cada mañana. Lo cierto es que tuvo la habilidad de construir una gran compañía basada en la creatividad. Así que si hay un mago de la creatividad por excelencia ese fue Walt Disney. Nacido en 1901, fue capaz de generar todo un imperio de dibujos animados que revolucionaron el mundo. Personajes como el ratón Mickey o el pato Donald son sólo pequeñas muestras de genialidad que perdurarán de manera universal.Sin saberlo, el padre del tío Gilito era un buen practicante de la PNL; de hecho hay una técnica de PNL, basada en su forma de trabajar, es la estrategia de creatividad de Disney. ¿Para qué sirve? Para aclarar tu mente sobre cualquier proyecto que vayas a llevar a cabo. Lo puedes aprovechar para tomar una decisión: entrar en la universidad, estudiar esto o lo otro, cambiarte de trabajo o empezar como autónomo. Por supuesto, también se emplea para proyectos de comunicación, tanto personal como profesional.
Está basado en tres posiciones que se denominan: el soñador, el realista y el crítico, que tendrás que situar en el suelo. El soñador es el momento de la tormenta de ideas positivas, sin juicios ni consideraciones realistas, la creación por la creación. El realista tiene el papel de establecer el cómo se va a llevar a cabo el plan previsto
por el soñador. El crítico evalúa el proyecto para ver las posibles dificultades del mismo.
Técnica Walt Disney de creatividad 1)Situado de pie, coloca tres papeles en el suelo correspondientes a las tres posiciones: soñador, realista y crítico. Establece además un lugar fuera de los tres, que será el de metaposición, en el que estarás fuera de ellos. Si puedes contar con la ayuda de alguien, esa persona puede apuntar lo que tú describas, también puedes grabarlo para que te sea fácil recordarlo después.
2)Si entras en cada una de las posiciones, de una en una, anclas en cada una de ellas una experiencia, en la que has sido soñador, realista o crítico. Para ello, por ejemplo, desde metaposición te colocas en soñador y anclas una situación en la que fuiste creativo. Sales a metaposición y realizas una interrupción de patrón (saltas y te sacudes un poco) para salir de ese estado. Entras en el realista y haces lo mismo, y en el crítico, igual. Vuelta a metaposición.3)Piensa en el objetivo, que quieras alcanzar, y entra en la posición de soñador. Comienza a imaginarte con ese objetivo, toma nota de todas las ideas que se te ocurran para conseguirlo, aquí sólo hay sueños y creatividad. Cuando lo consideres, sales a metaposición.4)Entra en la posición de realista y mira el objetivo desde ese punto de vista, sin creatividad ni juicios, pensando cómo lo conseguirás, qué necesitas, organizándolo. Sal a metaposición cuando quieras.5)Entra en la posición de crítico y observa el objetivo, tratando de encontrar todas las dificultades que se te ocurran para su puesta en marcha. Anótalo todo y sal a metaposición.6)Con la información obtenida, en realista y crítico, entra de nuevo en soñador y cambia el proyecto en lo que necesites, según lo dicho por el realista y el crítico. Regresa a metaposición.7)Pasa al menos tres veces por cada posición para ir obteniendo cada vez más concreción. Al final, tendrás un proyecto creativo y realista, es decir, que se podrá llevar a cabo.
Dicen que Walt Disney lo hacía empleando diferentes lugares para ello. Tú también puedes hacerlo, si te anclas en una zona de tu casa −el salón por ejemplo− para el pensamiento creativo; el estudio para el realista y la biblioteca para el crítico. Con la práctica, según te sitúes en uno u otro, surgirán en tu mente un tipo de pensamientos u otros. Como ves, esta técnica de PNL, que hoy emplean millones de profesionales de todo el mundo, te permite llegar a concretar cualquier proyecto de una forma clara y realista. Si te apetece, ¡a ponerla en práctica!50. Sé consciente de tu inconsciente
Cuenta Tad James, uno de los autores y formadores actuales de la PNL, que suele preguntar en sus seminarios cuántas personas han utilizado una estrategia ese día. El resultado es que muy poca gente levanta la mano porque la mayoría de nosotros no somos conscientes de que empleamos estrategias para muchas de las actividades que realizamos día a día, porque es nuestro inconsciente quien las emplea, no nuestro consciente.Volviendo a la metáfora de la tienda de antigüedades, con la que habríamos este capítulo −el inconsciente−, es fundamental que tengamos claro qué actividades realizamos de forma no consciente. Se puede decir que todo en lo que no piensas ahora mismo, está en tu inconsciente, en esa tienda a oscuras. En cuanto traes un pensamiento a la mente, por ejemplo, elige uno de tu infancia, el que quieras, debes darte un poco de tiempo, ya lo tienes ¿no?, lo que has hecho es iluminar, con la linterna del consciente, ese pensamiento que quizá estaba incluso un poco apolillado porque hacía mucho que no salía al exterior. Como hemos visto con los pensamientos espontáneos, a veces es el inconsciente el que se ilumina sólo al recibir un estímulo externo.
Cuando nos comunicamos con otra persona, lo que hacemos es como si fuéramos cuatro los que interactuamos, a saber, tu consciente y tu inconsciente, y el consciente y el inconsciente de la otra persona. Tu consciente habla de forma verbal y lo capta el consciente del receptor; tu inconsciente habla con tu lenguaje paraverbal (voz) y no verbal (gestos) y lo capta el inconsciente del receptor11. Date
cuenta que tu inconsciente es más creíble que tu consciente, de manera que, si existe una incongruencia en tu mensaje porque tu cuerpo dice una cosa y tu boca otra, el inconsciente del contrario va a creer a tu cuerpo. Por eso es tan importante conseguir la congruencia.
¿Qué actividades hacemos de manera inconsciente? Además de respirar y conseguir que nuestro cuerpo funcione, almacenar lo aprendido, por ejemplo. Somos conscientes, durante el aprendizaje, y luego se hace inconsciente, cuando lo guardamos en nuestra memoria. Piensa, por ejemplo en el nombre de tu madre, ¿cuál es? ¿Dónde estaba antes de que yo te dijera que lo recordaras? En tu
inconsciente. Además de lo aprendido de manera consciente, la PNL nos indica que hay cuestiones que aprendemos de forma inconsciente, por ello se emplean gestos y tonos de voz diferentes cuando se pretende enviar mensajes directos al inconsciente, o a través de las metáforas, como hacía Milton Erickson.
Muchos de nuestros comportamientos también son inconscientes. Rascarnos, andar o sonarnos la nariz. No tenemos que mover cada músculo de manera consciente porque sería una locura. La resistencia al cambio también es inconsciente. Mucha gente quiere dejar de fumar y no puede. Hay quienes pretenden dejarlo y, sin darse cuenta, tienen un cigarrillo en la boca de nuevo pues su hábito es inconsciente. Para conseguir dejarlo, tendrán que ser conscientes de la modificación que quieren hacer y ponerle voluntad consciente.
Algunas de las técnicas, que nos enseña la PNL, también las hemos hecho durante mucho tiempo de manera inconsciente, ahora sabemos lo que son, cómo se llaman y podemos ponerlas en práctica con intención. Es el caso del rapport. Sin que nadie nos lo haya dicho, nos agachamos para hablar con un niño pequeño y de esta forma estar a su altura. Si conversamos con alguien que no conoce nuestro idioma, y nosotros sí, empleamos el suyo para comunicarnos con esa persona. Hasta el modelado; cuando éramos pequeños imitábamos a nuestros progenitores en lo que hacían, en las expresiones de la cara, en su forma de hablar y nadie nos dijo que había que hacerlo. ¿Eres ahora más consciente de tu inconsciente?
51. Asimila el modelado Desde que Barack Obama ganó las elecciones de