CHAPTER 6: CONCLUSIONS AND FUTURE WORK
6. Concluding Remarks
6.5. Develop a game for more approaches
Para Núñez, D. (2014). Cuando se habla de resiliencia, también es importante conocer como esta se presenta dentro de dos sistemas fundamentales que son parte de la vida de cada individuo.
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En primera instancia está el sistema familiar, el cual es considerado como el más importante dentro de la sociedad; debido a los cuidados de protección y contención que en teoría los adultos deben entregar a sus hijos; a su vez, se presenta el sistema educacional, el cual si bien es independiente al sistema familiar, es complementario al momento de estar presente en las primeras etapas del ciclo vital de vida de la adolescente.
A continuación se señalan los dos sistemas fundamentales que promueven resiliencia:
1. Sistema familiar: La familia es el sistema social más importante, el núcleo básico de la sociedad; es el conjunto de personas que viven juntas bajo la autoridad de una de ellas dándose así, una jerarquización dentro de las familias que permite la organización de roles y funciones de cada miembro. La familia al ser conformada por distintos individuos y ser el núcleo más importante de la sociedad, está también susceptible a padecer experiencias adversas, experiencias que abarcan a cada miembro familiar. Dentro de las familias, las experiencias adversas más frecuentes e importantes son las que implican carencias, abusos, sobreprotección, descalificación, negligencia e ineficiencia parental.
Debido a distintos hallazgos a través de estudios, se han identificado tres campos del funcionamiento familiar: los sistemas de creencias en la familia, los modos de organización y los procesos de comunicación. Estas categorías permitirían propiciar la resiliencia individual de los adolescentes, siendo considerada la familia como un recurso que permite potenciar las capacidades resilientes de cada persona.
69 a) Sistema de creencias: El sistema de creencias en las familias, implica una alternativa más para resolver los problemas a los cuales pueden verse enfrentados los núcleos familiares, repercutiendo además este sistema de valores y principios en cada niño y/o adolescente. Las creencias permitirían a las familias darle un sentido a las situaciones de crisis, propiciando así una mirada esperanzadora y además vínculos espirituales transcendentes.
b) Modelos de organización familiar: En una segunda categoría se habla de los modelos de organización familiar, que sostiene una estructura flexible, donde es primordial la cohesión de los miembros y además los recursos tanto económicos como sociales con los que se pueda contar.
Es importante señalar que la manera en que se organiza una familia y se distribuyen los roles familiares, permite que cada uno cumpla una función distinta pero determinante dentro del núcleo, sintiéndose importante y útil en la constitución familiar. Cuando los padres o cuidadores son un pilar fundamental, se propicia en mayor cantidad la resiliencia tanto familiar como individual, puesto que “los niños y otros miembros vulnerables de la familia necesitan afirmarse en la continuidad, en la seguridad y en sus expectativas de futuro en plena tormenta” por ello, la importancia de que las familias tengan una buena cohesión entre ellos y aún más, entre los padres o adultos responsables, ya que son ellos quienes permitirían otorgar un bienestar no tan solo afectivo sino también económico a los miembros más pequeños del hogar, puesto que “no habría que olvidar la importancia
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de la seguridad financiera cuando hablamos de resiliencia” , ya que un simple accidente o el desempleo de él o la proveedora del hogar, podría provocar efectos devastadores.
c) Comunicación y procesos de resolución de conflictos: En un tercer punto está la comunicación y los procesos de resolución de conflictos en las familias, que podrían provocar impactos positivos en el desarrollo de capacidades resilientes en cada niño y adolescente. Una buena comunicación propicia claridad en situaciones de crisis, colaborando así al desarrollo de buenas relaciones y de buenas resoluciones cuando se presenta además un conflicto.
Es importante que además de que la comunicación se efectué con respeto, sea con claridad, esto implica que los padres tengan la capacidad de hablar con sus hijos y el resto de los miembros familiares y, les otorguen la seguridad de que los mantendrán permanentemente informados, compartiendo de igual forma la información según sea la edad de sus hijos. Actualmente por miedo a los hijos, a sus reacciones, o simplemente por miedo a provocar un daño aún mayor en los niños que la crisis o conflicto mismo, los padres callan. Este silencio agudiza y prolonga en ocasiones aún más el dolor, en vez de ayudar al desarrollo de capacidades resilientes, la poca comunicación va quitando recursos que propicien el seguir adelante siempre a pesar de las circunstancias, en los adolescentes que residen o viven cosas adversas, vulnerables.
71 2. Sistema educacional
Los adolescentes pasan gran parte de su día y también de su vida en las escuela/colegios, es por ello la implicancia que pueden tener tanto los docentes como los compañeros de clases, en la vida de cada individuo; ya que, al igual que la familia, la escuela es una institución que puede brindar el ambiente y las condiciones adecuadas y necesarias para promover la resiliencia en las adolescentes.
Para una mayor claridad, de cómo las escuelas pueden aportar a los factores protectores ambientales y así desarrollar condiciones que fomenten la resiliencia; se presentan a continuación seis pasos que permitirían promover la resiliencia en dicha institución, a través de lo señalado en la “Rueda de la resiliencia”.
Los seis pasos son los siguientes:
a) Mitigar el riesgo
Para mitigar el efecto del riesgo en la vida de las adolescentes, se proponen tres estrategias importantes presentes en esta rueda de la resiliencia: 1. Enriquecer los vínculos: implica fortalecer las conexiones entre los individuos y cualquier persona, permitiendo ello que las adolescentes incurran menos en conductas de riesgo, fortaleciéndose así conexiones que son propicias aprovechar en el ámbito escolar. 2. Fijar límites claros y firmes: implica elaborar e implementar políticas y procedimientos escolares coherentes, respondiendo a la importancia de explicitar las expectativas de conductas de riesgo existentes, expresadas por escrito indicando los objetivos que se espera cumplir.3. Enseñar
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habilidades para la vida: habilidad de cooperación, resolución de conflictos, estrategias de resiliencia y asertividad, destrezas comunicacionales; habilidad para resolver problemas y adoptar decisiones y, un manejo sano del estrés son estrategias que al enseñarlas, permiten a los alumnos a sortear peligros.
b) Construir resiliencia
La otra parte de la rueda de la resiliencia, sintetizando en tres categorías las condiciones ambientales que están presentes en la vida de las personas que se logran sobreponer a la adversidad: 1. Brindar afecto y apoyo: uno de los elementos esenciales y más importantes en el desarrollo de resiliencia es el afecto, es casi imposible superar la adversidad sin dicho soporte. Este afecto y apoyo no necesariamente debe provenir de la familia biológica, también pueden ser docentes, vecinos, amigos, trabajadores sociales y hasta mascotas. Aquel que tiene conocimiento en la promoción de la resiliencia en la escuela, reconoce que un clima afectivo en el aula es el sostén para el éxito académico. 2. Establecer y trasmitir expectativas elevadas: consiste en que las expectativas sean elevadas y realistas a efectos de que obren como motivadores eficaces, de manera que las habilidades y potencial de los alumnos y docentes se reconozca y optimice. 3. Brindar oportunidades de participación significativa: implica otorgar a la comunidad educativa –alumnos, docentes y familias- una gran responsabilidad por lo que ocurre en la escuela, permitiéndoles participar en la toma de decisiones, planificar, fijar metas y ayudar a otros para una educación más práctica y
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consensuada.Finalmente cabe señalar que estos seis pasos de la resiliencia educacional combinados entre sí, son el resultado para alumnos, padres y docentes, en relación a que permiten crear un mayor apego con la escuela, un mayor compromiso social, lo que ayuda a su vez a una mejor concepción de sí mismo.
2.4. Violencia intrafamiliar y resiliencia en la adolescencia