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Chapter 4: Research Methods and Design

4.6 Data analysis

4.6.2 Developing an external language of description (LoD) to carry out the

El estado debe garantizar el pleno ejercicio del derecho humano a la libertad de expresión, en este sentido las distintas normas deben establecer una serie de obligaciones estatales frente al efectivo cumplimiento del derecho. El Estado tiene la responsabilidad de viabilizar el ejercicio adecuado del derecho y establecer claramente en las leyes las restricciones que debe tener para que no se menoscaben otros derechos humanos. En este sentido el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, establece que el Estado tiene la obligación de:

 Fijar en la ley las restricciones al derecho, las mismas que únicamente se deberán por los siguientes motivos;

1. Asegurar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás;

2. La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud moral públicas.

Es decir, el Estado debe asegurar, como garantía normativa, que va a incluir en su ordenamiento jurídico las mencionadas restricciones al derecho a la libertada de

expresión, y establecer ciertas sanciones proporcionadas por el abuso del derecho que puede cometer ciertas personas.

Así mismo, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, establece que los Estados deben buscar la mejor manera para que la libertad de expresión no se encuentre con limitaciones por razones de discriminación de raza, color, origen nacionalidad o étnico de las personas.

Por otro lado, y en lo concerniente a la libertad de informar y opinar, el Comité de Derechos Humanos ha establecido que el Estado debe garantizar que va a tomar todas las medidas que sean necesarias para evitar que se continúe intimidando a los periodistas. Así, se observa que la libertad de expresión ejercida por los periodistas es un factor muy importante para la libertad de información y un mecanismo de supervisión de la actividad gubernamental.

En este contexto, ‘‘resulta indispensable la posibilidad debidamente garantizada por el Estado, de que cada individuo opine y se exprese libremente como factor fundamental no solo para el desarrollo integral de su personalidad, sino para la sociedad misma.’’ (Navas, 2002, p. 127) La libertad de expresión y opinión, es eje fundamental de la democracia y el Estado es el ente llamado a establecer las garantías del mencionado derecho, observando también que debe indicar oportunamente cuáles son sus límites. Ahora bien, dentro de los mencionados límites, la moral, honra y buen nombre son quizá los más importantes y estudiados alrededor, y de la misma manera temas fundamentales de este trabajo. Varios casos a nivel mundial han acontecido por la controversia generada entre la libertad de una persona a expresar lo que piensa y el derecho al honor de la otra que se siente afectada.

Como se mencionó en el primer capítulo el daño moral, vendrían a ser los daños extra patrimoniales causados a un sujeto, al ser extra patrimoniales y al caso en concreto frente a la libertad de expresión se estaría atentando contra su honra y buen nombre, de esto se desprende que por los últimos términos mencionados se estaría atentando contra la imagen de la persona en una sociedad democrática. Se debe considerar que atentar contra la honra y el honor de una persona, significa que se está falseando información relevante de qué es y hace en la sociedad; es decir transgrediendo la verdad. Cada persona es libre de señalar y afirmar aquello que sea verdadero en la sociedad, no se puede afirmar mentiras con la finalidad de imponer su razón. El debate de verdad de las cosas en sociedad es extremadamente complejo y representa un análisis profundo filosófico que no puede ser desarrollado en el presente trabajo. Pero en todo caso, lo que se pretende afirmar, es que un adecuado y justo ejercicio de la libertad de expresión es aquel que no atenta contra la moral, honor y buen nombre de otra persona, y que no atenta contra la verdad de los acontecimientos sociales.

La verdad, como límite de la libertad de expresión, es seguramente visible al momento de informar ciertos acontecimientos, es decir, cuando no existe posibilidad de que sea otra situación más allá de las que se conocen en la sociedad. Como por ejemplo decir que: ´´ el economista Rafael Correa fue el último presidente del Ecuador relevado en sus funciones´´, se está diciendo la verdad y no hay posibilidad a debate sobre aquello, ya que fue un hecho que es conocido por la sociedad y ya ocurrido. De esta manera se está comprobando que existe un adecuado uso de la libertad de expresión respetando los parámetros de la moral del ex presidente su honor y buen nombre. Pero la dificultad puede generarse cuando se genera libremente y sin responsabilidad el derecho a la libertad de opinión, tema que ya lo habíamos tratado, porque se emiten criterios subjetivos de diversos temas, los mismos que tienen que ser tratados con la cautela

requerida por la normativa vigente con la finalidad de no atentar contra la honra de las personas. Opinar, no faculta a las personas a alejarse de un ejercicio responsable de la libertad de expresión.

Ahora, la restricción a la libertad de opinión en el ámbito de la libertad de expresión, debe ser determinada de manera clara y únicamente es válida en los casos que cuenten con una justificación adecuada. Como se vio con anterioridad, las distintas convenciones internacionales establecen los límites a mencionado derecho e imponen parámetros de acción a los Estados.

Por otro lado, es importante entender que dentro de la sociedad, los medios de comunicación juegan un rol fundamental ya que son los encargados de transmitir las noticias relevantes e informar oportunamente a los ciudadanos. Mencionados medios de comunicación comunicadores sociales en general, tienen derecho a la libertad de expresión y deben ejercerlo con mayor responsabilidad ya que sus opiniones tienen mayor alcance que la de cualquier otro ciudadano. Así mismo, el Estado tiene la obligación de garantizar el derecho a la libertad de expresión de los medios de comunicación y establecer las garantías adecuadas.

Se podría afirmar que la libertad de expresión ejercida por la prensa tiene un mayor rango de expansión que la ejercida por los otros ciudadanos, lo fundamental en la protección de la libertad de expresión sería la eliminación de cualquier tipo de censura previa; sin embargo, a nuestro criterio la prensa también debe someterse a los límites impuestos por la honra y buen nombre de las personas y los demás.

Es en este punto es en donde se han desatado varias controversias, ya que muchas de las veces se ha considerado que el ejercicio a la libertad de expresión por parte de los medios de comunicación se han excedido de sus facultades y límites. En la actualidad,

muchos consideran que los medios de comunicación y la prensa en particular, representan un poder de gran importancia dentro de los sistemas democráticos a nivel mundial y son contrapeso a las distintas funciones del Estado. De esa forma actualmente se pretende democratizar el derecho a la libertad de expresión ya sea por parte de grandes grupos económicos que tienen el control del importantes medios o por parte del Estado tratando de tener mayor cuenta participativa en la misma, como por ejemplo incautando medios privados y convirtiéndolos en estatales o limitando las concesiones de medios a la empresa privada.