3. ABAC Enterprise Considerations
3.1 Initiation Phase Considerations
3.1.3 Developing Operational Requirements and Architecture
Los carpinteros de ribera de Galicia denominan obra muerta a la amurada. Una vez colocada la tapa trancanil se abren las cajeras a ciertos intervalos, para el alojamiento de los barraganetes que servirán como soportes de la amurada u obra muerta. Los barraganetes entran en las cajeras y van adosados a las caras de proa o popa de las cuadernas y a los durmientes.
Los barraganetes pueden ser la continuación de una de las cuadernas dobles que penetran la tapa trancanil a través de la cajera. Esta solución es poco frecuente en los astilleros gallegos, aunque todavía se utiliza en alguno de ellos, siendo prácti- ca común en la construcción de navíos y fragatas.
A continuación se clava la primera tabla de la obra muerta a la que se hacen unas aberturas para facilitar el desagüe del agua embarcada llamadas imbornales o falucheras y se traza la línea de arrufo de la regala cortándose los barraganetes a esta altura. Se colocan las tablas superiores que limitan esta línea de arrufo y se completa el forrado de la obra muerta con tablas más delgadas.
La obra muerta, está formada por una serie de piezas: registro de abajo, fondo de obra muerta, registro de arriba, tapa de regala, sobretapa y cintillo o cintilla tal como se indica en la figura. Cuando el fondo de la obra muerta está formado por una única pieza se denomina sorraina.
Figura 92.- Bances siguiendo la curvatura de la tapa trancanil.
Figura 93.- Piezas que forman la obra muerta.
Figura 96.- Remates de la obra muerta de astilleros de Rianxo. (1) Abuín. (2) Logo. (3) Os Morechos. (4) Catoira. (5) Iglesias Carracedo. (6) Baltasar Vicente.
Las denominaciones anteriores sufren variaciones de manera que algunos car- pinteros de ribera denominan falquilla o guardapolvos al cintillo, y empavesada65,
entrepaño y campo al fondo de la obra muerta. También cinta al registro de arriba, cintilla al registro de abajo y «poner la corbata» a la operación de colocar la cintilla. En algunos astilleros de Rianxo, O Grove y otras zonas, el remate del fondo de la obra muerta en proa y popa es característico de cada carpintero de ribera, consti- tuyendo una identificación de los barcos construidos por ellos, en suma la firma del constructor.
En Tarragona Pedro Casado también remata el fondo de la obra muerta de los barcos que ha construido con un dibujo característico.
Una tendencia moderna es utilizar para la obra muerta bances del mismo es- pesor que el forro, que cubren también el borde de la tapa trancanil, con lo que desaparece el fondo de la obra muerta diferenciado.
Figura 97.- Remates de la obra muerta de astilleros de otros lugares de Galicia y fuera de Galicia. (1) Manuel Mougán, Isla de Arousa. (2) Carlos Fernández, O Grove. (3) Hijos de José Garrido, O Grove. (4) Vicente Ferradás, Domaio. (5) Desconocido, Galicia. (6) Pedro Casado, Tarragona.
65 El DME define empavesada, como «reparo y defensa que se hacía con los paveses o escu-
Sobre el extremo de los barraganetes se coloca la tapa de regala, llamada por algunos carpinteros de ribera bateola, mediante una unión de caja y espiga que for- ma el remate de la amurada u obra muerta. Sobre esta tapa en los extremos de proa y popa se colocan unos suplementos para proteger la tapa de regala llamados sobreta- pa. Otros carpinteros de ribera denominan a la sobretapa falquín66, palabordón y
también almohadilla.
Juan Pardo Pazos corta los imbornales de las embarcaciones menores que construye en su astillero de Lorbé en forma de ojiva, detalle que describe Staffan Mörling67 en el trincado que encuentra en Pontedeume y que era una característica
de las embarcaciones de las rías de Ferrol y A Coruña.
En la parte interior de la obra muerta de la zona de las amuras y de las aletas se colocan los amarraderos o cornamusas endentados a dos o tres barraganetes.
Se disponen a continuación las brazolas de las escotillas y aberturas de cubier- ta que son los rebordes altos de los mismos para evitar la entrada del agua a estos espacios. Las brazolas van unidas a las galeotas y baos por medio de tornillos.
Sobre las brazolas se colocan los tambuchos de bajada al sollado así como al guardacalor de la cámara de máquinas y la tapa de escotilla de la bodega.
Se continúa con el montaje de los mamparos transversales que dividen longi- tudinalmente el barco en los diferentes espacios que se construyen de tablas vertica- les machihembradas y que pueden ser estancos o no. Los que limitan la bodega se suelen hacer dobles con un aislamiento interior, como el corcho, para asegurar el aislamiento.
Una vez finalizado el forrado exterior se cepilla y lija procediéndose al cala- fateado.
En la cubierta se calafatea la unión de la primera tabla con la tapa trancanil o trancanil, la unión de las distintas piezas de la tapa trancanil y trancanil si lo lleva, las cajas de los barraganetes y las juntas de las brazolas con la cubierta.
Figura 98.- Imbornal en embarcaciones menores construidas por Juan Pardo Pazos.
66 El DME define falca, como: «Tabla delgada que se coloca perpendicular o verticalmente
sobre la borda de las embarcaciones menores, para que no entre el agua».
En la cámara de máquinas se colocan unas fuertes piezas en el sentido longi- tudinal, llamados calzos del motor, donde va empernado el motor principal. Los calzos del motor son de roble o eucalipto, pero algunos fabricantes de motores exi- gían que fuesen de pino porque con esta madera los calzos «no se movían».
Las cabezas de las piezas cortadas perpendicularmente a la dirección de las fibras son las zonas por donde la madera absorbe humedad presentando un aspecto poroso. Por este motivo hay que cubrir las cabezas con tapas, como es el caso de las cuadernas con la tapa trancanil, los barraganetes con la tapa de regala y la roda con el caperol.
Es buena práctica de acabado redondear las esquinas vivas en elementos tales como cuadernas baos, palmejares y otros.
En general los pesqueros de tamaño medio no llevan escobén, pero es fre- cuente que mantengan uno, ficticio, por motivos de estética.
Algunos carpinteros de ribera pintan en la parte alta de la roda un distintivo identificativo del astillero, aunque es más frecuente que este distintivo pertenezca al armador. Suele estar formado por un motivo central con unos rayos laterales o barbas. Se completa la construcción del casco con el conjunto del puente de gobierno, guardacalor y chimenea de la cámara de máquinas, tambuchos de bajada y tapas de escotilla, baranda, palos y jarcia.
Figura 100.- El escudo de Foz en la proa del pesquero «Berriz
Gure Naia» construido el año 1990 en Astilleros Nécega de Foz.
Figura 101.- El distintivo de Astilleros Nécega en la proa de un pesquero durante el lanzamiento.
Figura 102.- El distintivo de Astillero Logo en la proa del pesquero «Caribe» de 11,00 metros de eslora total, 3,30 de manga y 1,40 de puntal construido en 1997.
Figura 103.- Estructura de la caseta en madera construida por Juan Pardo Pazos en el astillero de Lorbé.
Figura 104.- Caseta en madera contrachapada construida en el Astillero Roseva de Canduas.