4.2 The LP-bundle method
5.1.1 Development of BB method
El objetivo último del Plan de Ciudades Inteligentes es contribuir al desarrollo económico,
“maximizando el impacto de las políticas públicas en TIC para mejorar la productividad y la
competitividad, y transformar y modernizar la economía y sociedad española mediante un uso
eficaz e intensivo de las TIC por la ciudadanía, empresas y administraciones”, según recoge la
Agenda Digital para España. Se pretende conseguir que el peso del sector industrial en el PIB
español sea del 20%, según queda recogido en el PNR 2014 y en la Agenda para el
Fortalecimiento del Sector Industrial en España. Para ello, se considera imprescindible
coordinar el conjunto de políticas desarrolladas por el MINETUR, a través del futuro Consejo
Asesor de Ciudades Inteligentes.
El Plan se inscribe en la Línea “Mejorar la Competitividad de los Factores Productivos Claves”,
recogido en la Agenda para el Fortalecimiento del Sector Industrial, como vertebrador del
conjunto de acciones de gobierno necesarias para conseguir, a través del subsector industrial
TIC, mejorar la aportación de éste al PIB Nacional, ayudando a incrementar la eficacia y la
eficiencia con la que se prestan los servicios públicos en las entidades locales a ciudadanos,
empresas y turistas. Todo lo cual conllevará una mejora en la calidad de vida de los pueblos y
instrumento de racionalización de las decisiones y acciones de gobierno–, se han convertido en
instrumentos esenciales para la transformación de las entidades locales españolas en entornos
donde los servicios al ciudadano y a los turistas que las visitan, se prestan de manera eficaz,
eficiente y sostenible, mediante sistemas de gestión inteligente.
Se entiende que el turismo debe jugar un papel fundamental en el impulso de la ciudad
inteligente, especialmente en países como España en los que ninguna ciudad es ajena al
mismo. En 2014, España fue el tercer país más visitado del mundo, con 65 millones de turistas
internacionales, y el segundo a nivel mundial en volumen de ingresos por turismo, que
alcanzaron los 48.928 millones de euros. En el año 2014, el 25% de la creación de empleo en la
economía española es atribuible de forma directa a actividades turísticas. A pesar de llevar dos
años consecutivos batiendo récords en el sector del turismo, los primeros datos de 2015
siguen mostrando datos de crecimiento robustos.
En un contexto de reactivación económica, toma especial relevancia el concepto de destino
turístico inteligente. El Plan de Ciudades Inteligentes seguirá la definición propuesta por el
Grupo Técnico de Normalización 178 de AENOR (AEN/CTN 178/SC5 Destinos Turísticos):“Un
destino turístico innovador, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia,
que garantiza el desarrollo sostenible del territorio turístico, accesible para todos, que facilita
la interacción y la integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su
experiencia en el destino y mejora la calidad de vida de los residentes.”
La presencia de características propias de una ciudad inteligente repercutirá positivamente en
la imagen de la ciudad, lo cual se traducirá a medio y largo plazo en una mayor afluencia de
visitantes y, en consecuencia, mayores beneficios económicos para ciudadanos y empresas.
Por otra parte, desde un punto de vista medioambiental, el incremento de actividad turística
en particular y los servicios de la ciudad en general (transporte, movilidad, gestión de residuos,
alumbrado, etc.), tienen un impacto decisivo en la emisión de gases de efecto invernadero
(GEI).
Respecto a la movilidad, las nuevas inversiones en infraestructuras para una ciudad inteligente
permitirán reducir las congestiones de tráfico, minimizar los recorridos y los tiempos de los
trayectos de los conductores y proporcionar herramientas para informar a los usuarios en
tiempo real de la situación del tráfico, así como impulsar el transporte público.
En esta línea, tomará relevancia la implantación de sistemas que permitan poder actuar sobre
la movilidad urbana en las ciudades para conseguir cambios importantes en el reparto modal,
con una mayor participación de los modos más eficientes y en detrimento de la utilización del
vehículo privado con baja ocupación, mejorando con todo ello la calidad de vida de los
Otra consideración central es la relativa a la accesibilidad universal11, condición que deben
cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos,
instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables
por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma
y natural posible. Esto redundará en una mejor relación de ciudadanos o turistas con la ciudad
y sus servicios. De la toma en consideración de la accesibilidad derivan, además, ventajas
económicas para la industria, ya que amplía la base de clientes a todas las personas. El
mercado potencial del turismo accesible, por ejemplo, es muy significativo. Según un estudio
reciente sobre el impacto económico y los hábitos de viaje del turismo accesible en Europa12,
en 2011, había 138,6 millones de personas con necesidades de accesibilidad en la UE, de las
cuales el 35,9% eran personas con discapacidad de entre 15 y 64 años de edad y el 64,1%
adultos mayores de 65 años.
La tipología de entidades locales que forman parte de nuestra realidad es diversa, como
también lo son las posibles soluciones que pueden adoptarse para la transformación que se
pretende. La puesta en común de experiencias y conocimientos facilitará la creación –y el
trasvase–, de soluciones comunes. De igual manera, la implementación de plataformas
interoperables entre los municipios permitiría alcanzar el nivel de masa crítica necesario para
que ciertas innovaciones o desarrollos sean comercialmente viables y exportables.
Por todo ello, el presente Plan, que velará por mantener y mejorar la posición de liderazgo en
Europa de las ciudades españolas y la industria, se enfoca hacia la consecución de los
siguientes objetivos:
Aumentar la aportación de las TIC al PIB del sector industrial. Se hace necesario
conocer la situación del sector TIC implicado en el desarrollo de las ciudades para
favorecer su crecimiento. La mejora de la productividad y por tanto de la
competitividad del sector industrial depende, en parte, de las mejoras en la
productividad y la competitividad del sector TIC. La inversión en I+D+i, en necesaria
coordinación con las estrategias de especialización inteligente RIS313 de las regiones en
las que se localizan, es un elemento central en el desarrollo de las ciudades y destinos
turísticos inteligentes.
Mejora de la eficacia y eficiencia de las entidades locales en la prestación de los servicios públicos a través del uso de las TIC.
o Ayudar a las entidades locales en su proceso de transformación hacia ciudades y destinos turísticos inteligentes, impulsando una implementación
óptima de los recursos TIC en la provisión y redefinición de los servicios
públicos.
o Seguimiento y promoción de actividades de estandarización y normalización de las tecnologías, métricas y servicios necesarios para configurar una ciudad
Estas métricas se concentraran fundamentalmente en la medición de la
satisfacción ciudadana y la de sus visitantes, en los ahorros de tiempos, la
reducción de costes y la disminución de cargas administrativas. El refuerzo de
las normas y la interoperabilidad son objetivos de la Agenda Digital Europea,
cuya promoción será parte central del presente plan.
Gobernanza del sistema de ciudades inteligentes. El fin último del plan es desarrollar
la industria tecnológica necesaria para evolucionar el concepto de las ciudades y
destinos turísticos inteligentes. Para ello, se considera necesario incentivar la
participación conjunta de empresas, expertos, asociaciones sectoriales, proveedores y
entidades locales, en la búsqueda y desarrollo de soluciones que permitan unos
servicios públicos más eficaces y eficientes. Es objeto de este plan fomentar el
intercambio de información y experiencias acumuladas, difundir soluciones exitosas,
buscar el compromiso de las partes y crear reglas de decisión que permitan un
adecuado avance hacia los objetivos propuestos.
Estandarización, regulación y normativa. Son aquellas medidas encaminadas a
impulsar o facilitar la implantación de infraestructuras tecnológicas que permitan
comportamientos más sostenibles en las ciudades y su entorno. Su principal objetivo
es la incorporación a gran escala de soluciones –principalmente con cierto grado de
madurez–, que mejoren la eficiencia y la sostenibilidad de la ciudad. En esta línea, es
de vital importancia crear una red de comunicación compatible entre las distintas
actividades y que permita potenciar el desarrollo interior de las ciudades inteligentes.