En la sesión número tres, la paciente al describir la relación con su esposo LE, deja ver la existencia de una relación complementaria, ella parece tener un rol pasivo o una posición subfuncionante, mientras que él un rol dominante o sobrefuncionante. Específicamente MCM reporta que durante los 7 años de relación, LE ha expresado lo siguiente: “…él siempre ha querido que yo esté ahí en la casa, y eso es lo que he hecho pero me canse”, “incluso él solo ha querido que me dedique a la casa y los niños, siendo él el único que da la plata para la casa, pero eso es para mantenerme ahí”. Dado que en esta sesión la paciente acude reportando que ha tomado la decisión de culminar definitivamente la relación con LE. Al parecer LE siente que pierde poder ante MCM, pues su masculinidad entra en crisis al tener que asumir un rol tradicional de hombre proveedor que no puede cumplir sin el apoyo de su pareja, más aun viviendo en una ciudad como Bogotá, situación que hace que le recrimine a ella cualquier decisión que tome y que él crea no es tenido en cuenta.
De igual manera, afirma que a LE, le molesta cuando ella establece contacto frecuente con vecinos, ante lo cual ella dice “yo antes cedía”, y comenta “yo nunca decía nada para no
molestarlo”. Por lo que ella expresa que ha logrado realizarle ciertos reclamos no obstante, reporta que LC responde de manera agresiva y con amenazas de golpearla en la mayoría de los casos, ante lo cual ella cede para evitar episodios de violencia.
En la sesión cinco la cual es una sesión de pareja dice “El todo el tiempo amenaza con cogerme a pata…” Más adelante en esta misma sesión la cual fue con su pareja él dice: “Es que yo le digo a ella una cosa y usted que no, que no, que no, que no, de todos modos no es que uno sea machista pero entonces a mí nunca me ha gustado que me lleven la contraria”
De esta manera, se observa un ciclo de interacción que se repite, donde al mínimo intento de establecer una relación simétrica por parte de MCM, LC responde de tal manera que obliga a MCM a recuperar la homeóstasis del sistema, sin la posibilidad de que ocurra un cambio en el patrón de interacción conyugal. Todo lo anterior, crea tensión en el subsistema de pareja, por lo que se forman coaliciones que permiten aliviar dicha tensión. Específicamente, MCM recurre a sus hijo JA, a quién sobreprotege en extremo y lo ve como su defensor en episodios de violencia, pues expresa que él siempre se mete para defenderla. La reactividad emocional que se observa en MCM, aunque en principio pareciera estar relacionada a la situación de abuso de su hijo JA y a una posible separación, más bien podría estar asociada al miedo de reencontrarse con su rol de mujer independiente (no de esposa o madre) y las implicaciones y cambios que eso conlleva. Esta es una familia superpuesta o reconstruida, donde la forma como interaccionan es a través de la violencia y de la poca o casi nula comunicación, entre la pareja. En cuanto a los roles, MCM, asume el rol de mujer ama de casa que trabaja de manera esporádica siempre y cuando cuente con el permiso de su pareja.
Se evidencia que esta familia presenta limites difusos así como entran en relaciones de simetría donde pueden presentarse dificultades pues uno de los miembros del subsistema quiere
dominar al otro y mandarlo a una posición de complementariedad en este caso LE y el otro no se deja siendo este el caso de MCM, entrando así en una escalada simétrica.
Por muchos años según expresa MCM actuaba con sumisión, por tanto el problema se presenta cuando el que habita normalmente en la posición complementaria o inferior y sumisa en este caso MCM, al intentar diferir ante las ideas de LE con las que no está de acuerdo, LE sabe que tiene el poder incrementándolo y logrando mandarla de nuevo a una posición inferior. De igual forma se evidencia una puntuación de secuencia de hechos, en tanto que LE, dice peleo con tu hijo porque tú lo sobreproteges y ella dice sobreprotejo a mi hijo porque tú lo violentas. Ninguno de los dos cede ante esta situación que genera frecuentes encuentros violentos entre ellos.
En la sesión siete, se identifica que LE, trata a MCM con inferioridad ella debe obedecerle y no contradecirlo. Por lo que hago las siguientes preguntas: “¿En estos momentos podrías contarme que es lo que generalmente enciende las discusiones? El responde “de pronto la contradicción” “que de pronto me contradice un poco”. “¿Le pregunto a MCM tú, estás de acuerdo con LC? “no sé, más que cuando empezamos a hablar, como él me amenaza y me dice que me va a coger a patadas, además siempre empieza a hablar del pasado a decir que yo soy una tal por cual y que no voy a cambiar y eso…” Al respecto la terapeuta dice: “¿Es decir, LE dice que son contradicciones, y tú dices que además de las contradicciones, las discusiones se dan porque casi siempre te amenaza y retoma temas del pasado?
Se evidencia la pauta en las discusiones, pues el hecho de que ella lo contradiga hace que él la juzgue por su pasado por lo cual ella para evitar ser juzgada se calla o le hace caso sin refutar.
En la sesión número dos, las ideas de la terapeuta estuvieron enfocadas a que MCM reflexionara sobre el patrón de interacción que existe entre ella y LE, así también a evidenciar
como algunas creencias culturales y patrones familiares ayudaban a reforzar dicho patrón, todo lo cual se realizó con el fin de que MCM pudiera ampliar la visión de su problemática actual y de esta manera, contemplar una mayor variedad de posibilidades de cambio. Considero que lo anterior permitió a MCM tener una perspectiva más completa y en ese contexto tomar la decisión de culminar la relación. Siendo así, el proceso se orienta también a que la paciente reflexione sobre dicha decisión y las implicaciones (positivas y negativas) que de ella se derivan, así como también brindarle un espacio de seguridad donde pueda evaluar sus miedos y, principalmente, experimentar la pérdida o el duelo. Así mismo, se busca que la paciente reconozca el aprendizaje que le ha dejado esta experiencia (especialmente en lo que respecta a su autoimagen), y cómo puede generalizarlo a diferentes áreas de su vida.
A partir de este momento en la sesión tres, se comienza a
reflexionar sobre aquellos
obstáculos que le impiden o sabotean la decisión
que tomó. “¿Cómo piensas que puedes encontrar la forma de no regresar por la plata?”. “Ya empecé a trabajar y no me da miedo el trabajo pero es un poco inestable, es por días pero no me importa así aguantemos hambre yo no quiero estar más con él”. Se le connota positivamente su decisión y su posición de ser una guerrera que no teme al trabajo, luego se lleva a que la consultante reflexione sobre el carácter relacional de la decisión que había tomado.La terapeuta consideró importante que MCM logrará visualizar su problemática actual en términos de interacciones o relaciones entre los miembros del sistema familiar, y no sólo de manera unidireccional, lo cual se pudo observar en el hecho de que en el transcurso de la sesión su discurso fue cambiando hacia una descripción en términos de relaciones con LE y sus hijos. MCM logra entender muy bien la pauta de interacción y como se involucran fácilmente en esta escalada simétrica.
En la sesión número siete, cuando se les habló de la familia y se les preguntó cómo sería la familia que los niños soñarían, los dos coinciden en decir que una familia con menos peleas. Entonces hablamos de cómo son estas peleas en casa, y es cuando se empieza a ver la interacción. En cuanto al subsistema conyugal se evidencia que es bastante patriarcal; en la conversación LE, se muestra como un hombre con muchas creencias que median en su manera de interactuar con su pareja, como por ejemplo que el hombre toma las decisiones en la casa, al respecto dice: “ella sabe que yo siempre tengo las razón y las cosas que le digo son por su bien” “si ella no me llevara la contraria nada de esto pasaría” se nota que ella no puede llevarle la contraria, ni pensar diferente no hay individuación. LC reporta que en medio de la rabia sería capaz de matarla, pero al instante reflexiona y dice que la perdería a ella y a los niños, MCM siempre muy silenciosa contesta dándole la razón y dice que ella también podría cometer un error en medio de la rabia.
Se empieza entonces a vislumbrar qué es lo que principalmente detona estas peleas y se identifican las interacciones disfuncionales entre la pareja a través de observar los modos verbales y no verbales en que ello controlan la gama de las interacciones tolerables. Dentro de estas se identifica que cuando hay una discusión el trae lo que sabe del pasado de MCM, para agrandar la herida y casi siempre la discusión se pone intolerable cuando la trata de “prostituta”, pues por lo generalmente las peleas empiezan por celos, ella ahora trata de poner su punto de vista y él no tolera que ella le lleve la contraria.
Durante el resto de la sesión surgen de ellos mismo la manera de identificar cuando está subiendo la emoción en una de esta discusiones y lo que debe hacer cada uno para calmarla y evitar la escalada, proponen que cuando él esté más furioso, ella se va a ir y viceversa, expresan que si lo pueden lograr.
Resultó importante que LC reconociera que estaba en sesión porque quería que las cosas fueran diferentes y no por cumplir un compromiso con MCM, a esa conclusión se llega al final de esta.
La pareja logra entender algunas dimensiones relacionales como la sexualidad, la comunicación, el poder, los vínculos emocionales, las expectativas de los roles, las creencias que cada uno tiene y los deseos explícitos que cada uno hace y que el otro no conocía. Las ideas generales estuvieron enfocadas a que reflexionara sobre el patrón de interacción que existe entre los dos, así como también algunas características de ambos, creencias culturales y patrones familiares ayudaban a reforzar dicho patrón, todo lo cual se realizó con el fin de que pudieran ampliar la visión de su problemática actual, lo identificaron muy bien hasta el punto de encontrar una alternativa diferente a la escalada.
Es importante ver que en esta lucha por el poder, aparece el conflicto y se requiere de aclarar los límites y enseñarle a la pareja a desarrollar pautas de complementariedad y simetría, que le permitan a cada uno ceder sin sentir que perdió, nuevamente aquí se debía ayudar a encontrar pautas de complementariedad y simetría, ayudar a la pareja y la familia a alcanzar un nuevo equilibrio lo que hizo el terapeuta al hacer la pauta evidente.
Este proceso lleva a la pareja a cuestionarse el continuar juntos, pues a pesar de haber encontrado las razones que los unieron también encuentra que hay mucha distancia entre los dos, entre sus deseos y prioridades, plantean la posibilidad de darse un tiempo en el que revisen si pueden o no rehacer su relación.
En sesiones siguientes, MCM plantea que se van a separar y que es una decisión concertada entre los dos, LE se va de la casa y ella dice que si al cabo del mes siguiente no se ha ido utilizara las vías legales para separarse. Al respecto es evidente que ella empieza a comprender
que es una mujer con derechos, pues entiende que estos los puede hacer ejercer ante las leyes, dice que ya ha realizado el ejercicio de preguntar a qué instancias debe acudir en tal caso. Lo que demuestra que en el proceso terapéutico MCM ha aprendido a reconocer sus derechos, aunque aún no los ejerce, esto se debe a que por el proceso de reintegración en el que esta, está aprendiendo a hacer uso de nuevo de las normas y leyes en la vida civil. Sin embargo esto ya tiene un valor importante, pues durante su pertenencia en el grupo armado ilegal, no hacían uso de las vías legales para resolver ciertas situaciones. Dice además que es consciente de estar tomando una buena decisión y de tener el respaldo de sus hijos quienes creen según lo que ella expresa van a estar más felices sin su papá.