• No results found

Un impacto se define como una alteración negativa o positiva para el ecosistema, la sociedad y la empresa, causada por agentes naturales o externos (Zambrano, 2007). Según el tipo de afectación que generan, los impactos del turismo pueden dividirse en tres grandes áreas: social, económica y ambiental.

En el aspecto ambiental, esto se refiere a la afectación producida por el turismo sobre el medio ambiente, ya sea por la generación excesiva de desechos, el disturbio a la fauna, la presión sobre la fauna, la contaminación, etc. Cuando se habla de los impactos económicos del turismo, esto se refiere por lo general, a una afectación positiva que puede generar el turismo como fuente generadora de ingresos, no solo para la operadora turística, sino también para la comunidad. Los impactos sociales del turismo son aquellos provocados por

el turismo sobre las actividades culturales, el desarrollo local, y el patrimonio cultural de las poblaciones asentadas en los lugares donde existen operaciones turísticas (Zambrano, 2007).

Para lograr un turismo sostenible, es necesario poder reconocer los impactos que puede causar la actividad, tomando en cuenta su relación estrecha con el medio ambiente y las comunidades locales, así como su rápida expansión y crecimiento continuo (Vargas, 2009). En la actualidad, un gran número de turistas busca realizar viajes con bajos impactos ambientales negativos, y altos beneficios sociales y económicos para la población local. No es común que se efectúen estudios previos a la implementación de un proyecto turístico para la minimización de los impactos, sino que una vez que se evidencian impactos graves, se considera la aplicación de medidas de manejo. Pero una vez que los impactos se tornan visibles, las opciones para eliminarlos disminuyen y en muchos casos resultan más costosas, sin mencionar el daño causado y que podía haber sido evitado o reducido (Rome, 1999). En las Áreas Protegidas se debe prestar especial atención al cumplimiento de normas de manejo enfocadas dentro de los objetivos del turismo sostenible, ya que con su aplicación se podrá conservar mejor la gran diversidad biológica y cultural de estos sitios, demostrando el grado de responsabilidad que el turismo debería tener para su conservación.

2.2.3.1. Impactos positivos

Existen diversas implicaciones derivadas de la actividad turística que pueden traer consecuencias positivas. Según la OMT, el turismo en las áreas protegidas persigue tres grandes metas: aumentar las oportunidades económicas de las Áreas Protegidas, proteger el patrimonio natural y cultural, y mejorar la calidad de vida de todos los interesados (Solís, 2007). Esta aseveración se puede aplicar también al turismo fuera de las áreas protegidas y enuncia de manera general los efectos positivos que se pueden producir como consecuencia de la actividad turística. Todo esto depende directamente del tipo de manejo y la planificación que se haya llevado a cabo.

El turismo puede redundar positivamente en lo social y cultural mejorando el nivel de ingresos de las comunidades locales, incentivando la elaboración de bienes locales, incrementando la generación de fondos (gubernamentales o no gubernamentales) para comunidades locales, conservando el patrimonio de los recursos culturales y arquitectónicos, ayudando a la comunicación e interpretación del valor del patrimonio (natural, arquitectónico y cultural a los residentes), y mejorando las facilidades locales, el transporte y la

comunicación. En lo ambiental el turismo bien llevado puede ayudar a proteger los procesos ecológicos y las cuencas hidrográficas; conservar la biodiversidad de genes, especies y ecosistemas, y contribuir a transmitir valores de conservación a través de la educación y la interpretación (Rodríguez, 2008). El Ministerio del Ambiente reconoce la importancia del turismo para lograr la sustentabilidad financiera del SNAP (Vega, 2007), en el Ecuador, por ejemplo, se han realizado estudios que han determinado que el turismo contribuye con el 95% de los ingresos autogenerados para el SNAP (MAE, 2006). Lamentablemente en el Ecuador, las acciones para minimizar la incidencia de los impactos negativos del turismo se han implementado aisladamente y sin una planificación clara por parte del gobierno. En las áreas protegidas no existe una coordinación entre los ministerios de ambiente y turismo, en algunos casos los planes de manejo son obsoletos y no contemplan una planificación turística adecuada.

2.2.3.2. Impactos negativos

El impacto negativo global de la actividad turística no está bien dimensionado todavía. En algunos lugares el turismo se está convirtiendo en una amenaza en la que se cuentan daños que, a su vez, pueden causar un grado de insatisfacción en los visitantes y comprometer los ingresos a largo plazo (Rodríguez, 2008). Las principales desventajas de la presencia del turismo están resumidas en la Tabla 2.1:

Tabla 2.1. Impactos negativos del turismo IMPACTOS NEGATIVOS DEL TURISMO

El turismo puede generar impactos…

sobre los recursos geológicos: formaciones rocosas, fósiles, etc.

sobre los suelos: compactación, erosión, deslizamientos, exposición y pérdida de suelos.

sobre los recursos hídricos: calidad de las aguas, cambios en los cursos de agua, consumo excesivo y/o desperdicio de agua, deforestación de zonas altas de cuencas hidrográficas, contaminación.

sobre la vegetación: extracción ilegal, daños a la vegetación, introducción de especies exóticas y/o diseminación de plagas, fragmentación de hábitats. sobre la fauna silvestre y los ecosistemas: pérdida de especies, cambio de hábitos alimenticios u otros, perturbación de ciclos vitales, introducción de especies exóticas y/o plagas, fragmentación o alteración de hábitats, talas, incendios, desaparición de especies indicadoras, pérdida de diversidad, reducción de poblaciones.

en los sistemas sanitarios: aparición de fugas de agua o combustible, saturación de drenajes, mal funcionamiento de tanques de tratamiento, obstrucción de cañerías, problemas de tratamiento de desechos, averías, desperdicios de energía, agua o combustibles, aparición de botaderos de basura, uso de productos tóxicos o peligrosos, etc.

sobre el paisaje y otros recursos estéticos: grabados y pinturas en árboles, piedras, cuevas, etc.; campamento o aparcamiento en zonas ilegales; vandalismo, etc.

sobre las comunidades locales: pérdida de costumbres, cambios radicales en la vestimenta y/o comportamiento, pérdida de lenguajes nativos, invasiones a la privacidad, irrespeto por las costumbres y creencias populares, aumento del costo de la vida, aparición de actividades ilegales (prostitución, tráfico de drogas o de especies), etc.

sobre el patrimonio arqueológico, arquitectónico e histórico. Fuente: Báez, 2003

Elaboración: Amaranta Valencia

2.2.3.3. Impactos y desarrollo sostenible

La interrelación funcional entre los sistemas natural y humano está simplificada dentro de cuatro categorías con énfasis positivo y negativo en relación al desarrollo sostenible. Los componentes que se toman en cuenta en la evaluación de estos impactos provocados por esta interrelación son:

1. Capacidad de los recursos y “mapeo” del ecosistema

2. Evaluación de riesgos naturales y efectos geofísicos extremos 3. EIA y otras formas de evaluación de impactos

Para hablar de impactos ambientales se toma en cuenta al ambiente como: el medio biofísico (elementos bióticos y abióticos que determinan las condiciones de vida); medio socioeconómico (factores sociales y económicos que determinan las condiciones de vida); y medio futuro (o desarrollo sostenible).

Estos impactos se dividen en:

• Impactos inducidos: aquellos que resultan indirectamente de un proyecto o acción estratégica (ejemplo: desarrollo alrededor de las carreteras luego de que éstas se construyen).

• Impactos secundarios y terciarios: se dan sobre los ecosistemas o hábitats y provocan cambios en la fauna y flora, que a su vez tienen impactos sobre su uso por parte de pobladores locales, llevando a cambios en las estructuras socioeconómicas. • Impactos acumulativos: se dan sobre el ambiente y resultan del impacto incremental

de un proyecto cuando se le suman otras acciones humanas: pasadas presentes o futuras, sin importar qué agente sea responsable de dichas acciones. Los impactos acumulativos pueden resultar de acciones individualmente pequeñas pero colectivamente significativas que tienen lugar durante un periodo de tiempo.

Para reducir y evitar en su implementación los impactos antes mencionados, el ecoturismo debe buscar:

• Mínimo impacto sobre el ambiente natural

• Mayor conciencia y sensibilidad sobre las culturas y ambientes locales • Apoyar financieramente iniciativas de conservación local

• Empoderamiento y participación de las comunidades locales • Beneficios financieros y de otro tipo para las comunidades locales.

Para analizar los impactos del ecoturismo se deben analizar los siguientes indicadores: • Impactos en el medio ambiente (impactos materiales y biológicos)

• Impactos experienciales o psicológicos en los visitantes

• Impactos económicos en las comunidades y en la zona protegida • Impactos socioculturales en las comunidades

• Impactos en materia de manejo o infraestructura en los predios circundantes

Además, se menciona el impacto potencial, cuyo cálculo se realiza en base a la relación entre la frecuencia de uso, resistencia del lugar, características de la actividad y su influencia sobre los impactos producidos en las zonas recreativas.

(Tomado de: Lombeida, 2010)

2.3. LAS BUENAS PRÁCTICAS EN EL TURISMO

Related documents