Chapter 7 : Actor Motion Study
7.6. Discussion and Conclusion
La identificación de la vulneración de derechos de las mujeres en la prensa ni remotamente se circunscribe al Ecuador. Entre los innumerables ejemplos pudiera mencionarse una investigación realizada entre 1999 y 2001 por el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra, sobre la
Representación de la violencia contra las mujeres en la prensa española (diarios El País y El Mundo), de Claudia Vallejo Rubinstein. La autora concluye:
El rol de los medios de comunicación respecto a las representaciones sociales de la violencia de género va más allá del hecho de informar de lo que pasa, para ser corresponsable y co-constructor –junto a otras estructuras de socialización como la familia o la escuela- de las visiones socialmente imperantes sobre el problema…
(Vallejo, 2005).
Por supuesto, resulta obvio que la magnitud del problema trasciende los estrechos marcos de la nación sudamericana. Sin embargo, Ecuador se convierte en un caso singularmente especial, sobre todo en los últimos años, debido a la aprobación de un grupo considerable de leyes con impacto directo en la elaboración de programas de acción y políticas públicas, como se pudo apreciar en el acápite anterior. Luego de décadas de invisibilización y enfrentamiento, la igualdad de género se convirtió en terreno de las transformaciones legislativas del país sudamericano, en materia prima del discurso oficial y en bandera de su proyecto de modernización del país.
En concreto, como se ha intentado argumentar, la situación muestra una problemática arraigada en los discursos estandarizados y las formas de vida, pero que no se separa de las industrias mediáticas de la información y el entretenimiento, y mucho menos les libera de responsabilidad.
~ 90 ~
En una investigación sobre informaciones de género y violencia en dos de los periódicos ecuatorianos de mayor tirada (El Universo y El Comercio), realizada entre el 2008 y el 2010, se concluye que de 171 casos identificados en 150 noticias, todos aparecieron en la crónica roja y ninguno en la primera plana. La autora comprobó que el tema se abordó como un asunto doméstico que carecía de relevancia pública y política, las noticias se focalizaron en contenidos sexistas y estereotipados, y sólo el 0.6 por ciento de estas incluyó datos estadísticos, mientras el resto privilegió la información «sin mayor contexto y análisis» (Pontón, 2010).
Más recientemente, un equipo del Observatorio de Medios Los Derechos de las Mujeres en la Mira, de Ecuador, analizó el tratamiento del género en diez diarios ecuatorianos durante todo el 2013. Sus resultados confirmaron que estos continúan reportando las muertes y situaciones extremas, sin que apenas aparezcan análisis del contexto de violencia sistemática que se vive en la región (Diego y Diego, 2014); y este ha sido un patrón identificado por el observatorio desde sus primeras investigaciones (Diego, 2011).
Entretanto, una investigación sobre estereotipos y representaciones de las mujeres ecuatorianas en la prensa –realizada por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, entre julio de 2012 y marzo de 2013 en seis diarios y tres programas de televisión–, concluyó que más de la tercera parte de las mujeres que aparecen en las informaciones son representadas con estereotipos, simplificaciones y visiones estáticas. Estos estereotipos no son solo explícitos, o sea, verbales y en imágenes, sino especialmente implícitos, vinculados casi siempre a temas de espectáculos, farándula y modelaje (CIESPAL, 2013). En resumen, se concluye que las mujeres no reciben la misma jerarquía informativa que los varones, ni siquiera cuando cumplen una función protagónica en la información. Se constató que del total de notas de prensa solo el 21,6% incluían mujeres en titulares y que, encima, se les aplicaban marcas esquemáticas y resistentes al cambio, que obedecían a patrones socioculturales preestablecidos. Si bien en la mayoría de las notas no se mencionaba el tema de los estereotipos, este sí aparecía en una tercera parte de ellas, sin embargo, la tendencia era a conservarlos o reforzarlos más que a cuestionarlos. Entre los estereotipos que prevalecían se destaca la simplificación de la mujer al rol de madres/esposas/amas de casa (CIESPAL, 2013).
~ 91 ~
Luego de una revisión general de la prensa ecuatoriana es posible dilucidar que, más allá de contadas excepciones, el tratamiento del género no ha presentado cambios sustanciales. Predomina el estilo reduccionista, estereotipado y cargado de prejuicios. En pocas palabras, como afirma Valcárcel (2009), en el mundo de los medios de comunicación las mujeres todavía son construidas en roles estereotipados (p.244). Asimismo, en la prensa de un país que ha enarbolado la bandera de la diversidad y la plurinacionalidad, es absolutamente inusual encontrar referencias en los medios sobre la relación entre la vulneración de derechos de las mujeres y su pertenencia a una clase, raza, o nacionalidad específica, rango etario o condiciones de discapacidad, si es o no migrante, nivel cultural, oficio o profesión.
Estas circunstancias se disuelven frente al peso de las representaciones sociales hegemónicas, e impiden que el análisis de la violencia estructural supere el uso común de argumentos estandarizados, estereotipos violentos, o recurra a la invisibilización del enfoque desagregado, quizás el recurso más frecuente en los discursos mediáticos. Al contrario, en los movimientos por los derechos de la mujer y en las investigaciones sobre género existe un interés cada vez mayor por abordar esta problemática desde la perspectiva interseccional. Como explica Marta Cabezas, esta perspectiva: «ha permitido teorizar de manera más compleja las relaciones entre mujeres con diferentes posiciones en las jerarquías clasistas y étnico-raciales, al igual que las relaciones del feminismo con mujeres subalternas» (2012).
No obstante los esfuerzos de movimientos feministas, cátedras y grupos de estudio sobre género, instituciones y fundaciones por los derechos de las mujeres y políticas públicas, los medios masivos de información parecen mantenerse en la prehistoria de cualquier enfoque crítico de investigación social; con valiosas excepciones, casi siempre ubicadas dentro de publicaciones alternativas.
3.5 Identificar el uso de estereotipos: breve presentación de un recurso