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4.2.1 Antecedentes

Jepírachi, “vientos que vienen del nordeste en dirección del Cabo de la Vela” en Wayuunaiki, la lengua nativa Wayúu, es el primer parque para la generación de energía eólica construido en el país, localizado entre el Cabo de la Vela y Puerto Bolívar, en el municipio de Uribia. Es una experiencia piloto que hace parte del Programa general de investigaciones, proyectos y actividades asociadas para el desarrollo de la energía eólica en Colombia, con el cual se pretende adquirir conocimientos sobre esta energía, verificar su desempeño y realizar la adaptación tecnológica a las características particulares del

país. La autoría del proyecto la tiene Empresas Públicas de Medellín (EPM) y tuvo un costo de US$27.9 millones. El Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología –Colciencias- reconoce el proyecto a través de un programa de investigación de innovación en Ciencia y Tecnología, mitigando el riesgo financiero cercano a unos US$7 millones. Para la venta de CERs, el proyecto tiene un convenio de venta de dichos certificados con el Fondo Prototipo de Carbón, “Jepirachi Carbon Offset Project (JCP)".

La agencia Alemana de la Cooperación (GTZ) participó durante la fase de estudios técnicos, económicos y ambientales (factibilidad y diseño). El proyecto inició estudios sobre la viabilidad técnica, económica y ambiental en 1999. Luego EPM diseñó una estrategia de gestión social la cual articuló e integró dentro de los estudios técnicos y dentro del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y el Plan de Manejo Ambiental (PMA).

El parque está constituido por quince aerogeneradores comprados a la empresa alemana NORDEX, cada uno con una potencia de 1.3 MW. Las torres tienen una altura de 60m al igual que el diámetro de las aspas. La potencia nominal total del parque es de 19.5 MW, sin embargo los registros hasta ahora muestran un rendimiento menor al 50% del potencial de generación anual (Ver Anexo 7).

La construcción del parque se realizó con la autorización de la comunidad Wayúu para el uso de su territorio, y con el permiso de la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, CORPOGUAJIRA, para la ejecución de las obras. Contó además con el respaldo de la administración municipal de Uribia, la Gobernación de La Guajira, e igualmente con el acompañamiento de la Dirección de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior.

La gestión social desarrollada para viabilizar el proyecto, tuvo y tiene como eje la participación efectiva de las comunidades en las diferentes etapas del proceso, y se fundamenta en el respeto por la integridad étnica y cultural de las comunidades Wayúu, en el establecimiento de relaciones de confianza, en la búsqueda de la equidad y el beneficio comunitario, mediante la aplicación de principios de actuación y de convivencia intercultural.

las comunidades de Arutkajüi constituida por 77 personas pertenecientes al clan Epieyuu, y la comunidad de Kasiwolín, constituida por 111 personas de los clanes Pushaina, Uliana y Epieyuu. Como área de influencia indirecta se consideró el sector indígena de Media Luna, (zona de tránsito a Puerto Bolívar, principal puerto exportador de carbón colombiano y de ingreso de equipos para el parque eólico) el cual está conformado por varias rancherías trasladadas a su ubicación actual debido a la construcción del puerto.

Jepírachi fue inaugurado oficialmente el 21 de diciembre de 2003 e inició operación plena en abril de 2004. El proyecto produce CERs hasta enero del 2011 con la opción de renovar. De acuerdo con el documento presentado ante la CUNCC, los planes con la comunidad tienen una duración de 17 años, los cuales serán diseñados de una manera sostenible con la comunidad en los temas: social, cultural, económico y organización de la comunidad.

4.2.2 La gestión social, ambiental e interinstitucional del proyecto ex –ante24

Como se mencionó anteriormente, el proyecto de Jepírachi estuvo acompañado, además de la gestión técnica, una gestión social, ambiental e interinstitucional. El proceso de consulta previa duró casi tres años, de 1999 al 2001, durante los cuales se hicieron actividades como talleres sobre diferentes temas como impactos y medidas de manejo, patrimonio, reuniones, talleres de campo, entre otros25. En junio del 2002 se protocolizan las consultas. Los actores comunitarios fueron los habitantes de las rancherías de Kasiwolín, Arutkajui y del sector de Media Luna: Etkimana, Aturrutchon, Casa Blanca, Tapiure, Kamusuchiwou entre otras. El proyecto dialogó con diferentes entidades del

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Empresas Públicas de Medellín. “Proyecto Jepírachi, componente sociocultural, gestión social”. Septiembre 2002. Internet:: http://www-

wds.worldbank.org/external/default/WDSContentServer/WDSP/IB/2002/10/25/000094946_021016043022 35/Rendered/PDF/multi0page.pdf

25 El marco legal de las consultas fueron varios normas, por ejemplo el Convenio No 169 de la OIT y la Ley

21 de 1991, bajo el cual se establece que los gobiernos deben realizar consultas previas a los pueblos interesados a través de instituciones representativas cuando existan medidas administrativas o legales que puedan afectarlas directamente. Por su lado, el artículo 7 de la Constitución colombiana de 1991 "reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana". Los principios tenidos en cuenta para el proceso de consulta previa fueron los de legitimidad, entendimiento intercultural, participación, continuidad, gradualidad, responsabilidad, transparencia, respeto y flexibilidad. La metodología de dichas consultas fueron reuniones organizadas en diferentes lugares como la alcaldía de Uribia, ranchería de Kasiwolin, entre otros.

gobierno para llevarlo a cabo. Fue el caso de CORPOGUAJIRA, Ministerio del Interior, Ministerio de Minas y Energía da su concepto sobre competencia de licencia ambiental, Ministerio de Medio Ambiente, Gobernación de la Guajira, Municipio de Uribia, SENA, Fundación entre otros (Ver Anexo 8). El papel principal que juegan estas instituciones es para aprobación de permisos, acompañamiento en las consultas realizadas a cada uno de estos actores, seguimiento a los compromisos, acompañamiento metodológico y verificación de la participación comunitaria entre otros.

Durante la gestión social que se realizó por medio de consultas previas, se encontró a una comunidad con conflictos entre líderes, autoridades tradicionales y asociaciones existentes. También se encontró una competencia por el manejo de los recursos, falta de capacitación en gestión de proyectos, falta de experiencias organizativas, ausencia de Estado (falta de continuidad en los programas, conflictos entre lo regional y lo local; población con necesidades básicas insatisfechas (deficiente suministro de agua potable, consumo de agua contaminada, atención irregular del Puesto de salud y escasa dotación, escuela con dotación e infraestructura insuficiente). Las consultas no sólo permitieron establecer líneas de base, también buscaron consultas y concertaciones con la comunidad con el fin de que el desarrollo de las acciones y gestiones necesarias para los estudios de potencial eólico en la Alta Guajira se realizaran de la mejor forma posible26. Finalmente, las consultas se materializan en el documento oficial del diseño del proyecto, se establecen líneas concretas de acción en cuanto a la gestión social.

Por otro lado, la comunidad se ve reacia frente a temas como presencia de personal foráneo, lo cual puede alterar la dinámica comunitaria local, alteración del resguardo por demanda de espacio, deterioro de la infraestructura existente, del patrimonio arqueológico; temor a no seguir cultivando las rozas; muerte de animales como los chivos (porque la afectación de la vegetación los puede dejar sin alimento); desconfianza de la gestión de la empresa en operación y beneficios. Como aspectos positivos se estima generación de empleo, aumento de los ingresos municipales de Uribia y aporte al conocimiento tecnológico nacional (Ver Anexo 9).

26 Las concultas incluyeron un taller con 50 niños de la Escuela Kamusuchiow de los grados 3,4 y 5 de

primaria con el propósito de conocer su percepción acerca del proyecto. Los dibujos reflejaron un alto grado de apropiación del proyecto.

La gestión ambiental se realizó con la participación directa de las diferentes comunidades a través de reflexiones comunitarias, entrevistas semiestructuradas, conversatorios, recorridos de campo, entre otros. Los temas fueron los siguientes: estudio de aves de la región, de suelos y coberturas vegetales, suelos y perforaciones, proscripción y evaluación arqueológica; levantamiento topográfico y restitución cartográfica del terreno; construcción de estaciones climatológicas; toponimia y localización de lugares especiales; evaluación de materiales de construcción.

4.3 EVALUACIÓN EX -POST DEL PARQUE EÓLICO JEPÍRACHI A PARTIR DE

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