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Chapter 5: Data Analysis and Result

6.1. Discussion

Las formas de organización social, los recursos humanos y las costumbres de los grupos étnicos en México se encuentran en constante interacción y relación con el

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Para el caso de Chile, el papel que jugó la Iglesia es excepcional, ya que en la época de dictadura fue un punto de apoyo de las organizaciones populares, tanto del campo como de la ciudad.

resto de la sociedad lo que ha generado importantes aportaciones al desarrollo del país.

Las organizaciones rurales en México surgen principalmente por dos motivos: el primero, la promoción estatal que llega a las zonas rurales con el ofrecimiento de recursos limitados y pone como condición que la población se organice bajo estructuras planeadas anticipadamente (Martínez, Zapata, Alberti y Díaz, 2005); el segundo motivo por el que surgen las organizaciones es por la iniciativa propia de las personas que tienen necesidades comunes, como resistencia a los ajustes estructurales y las crisis. Los hombres se congregan para la atención de necesidades relacionadas con actividades socialmente permitidas y alentadas para ellos, como la defensa de la tierra y el agua y la organización para la producción, etc. (Martínez, Zapata, Alberti y Díaz, 2005).

Los factores que pueden influir en el funcionamiento de una organización según Ayalés et al (1991) pueden ser de carácter externo o interno. Los primeros pueden afectar la participación de los integrantes; por ejemplo la falta de infraestructura o de apoyos para el cuidado de los hijos, o la situación de pobreza, la crisis económica, las políticas públicas que permean las instituciones con las que se relacionan. Por su parte, los internos están relacionados con los estilos y métodos de trabajo de los (as) integrantes, las formas como se toman las decisiones en la organización y pueden estar relacionados también con los métodos de trabajo para acciones al exterior, así como relacionarse con estrategias acción, y que las formas de planificación de otras instituciones u organizaciones sean distintas o compatibles. También las formas de conducción (autoritarias o democráticas), el tipo de dirigencia, la claridad sobre los propósitos y objetivos de la organización, las estrategias de acción ante las reacciones de otros actores, entre otros factores(Ver cuadro 2).

CUADRO 2. Factores y elementos del funcionamiento organizativo

Fuente: Ayalés et al (1991: 85).

Sin embargo existe un sesgo en la historia de las organizaciones acerca de las funciones, participación y características propias de las mujeres indígenas y !"#$%&'("&)*+,'-$%*./012324*'(5'!"*67%*(8*&%*9,"9"*5%*:67%*;"&*!"#$%&'("&*(8*<"="(* hablado nunca, es que nunca se han querido recoger sus palabras, debido a que incomodan, cuando denuncian la explotación; porque inquietan cuando despliegan un conocimiento hondo, y porque siendo las suyas palabras de mujeres, no importa para ;"*<'&98,'"*"(5,8!>(9,'!"?) Externos Estructurales (a nivel regional, nacional o internacional) ! Políticos ! Sociales ! Económicos ! Culturales Internos ! Estrategias para la acción ! Formas de planificación ! Crecimiento institucional A S E S O R I A Organización

Espacio para actuar sobre la realidad y para el empoderamiento de sus integrantes

Situación Personal: ! Identidad individual

! Relaciones de género en el grupo doméstico

! Composición y etapa del grupo doméstico ! Recursos ! Empleo @ desempleo ! Educación ! Vivienda ! Infraestructura de servicios Situación Interna:

! Claridad en los propósitos y objetivos

! Tipo de dirigencia

! Administración y gestión de recursos ! Participación:

" Toma de decisiones " Beneficios

! Relaciones interpersonales ! Funcionamiento

Las mujeres campesinas e indígenas participan en organizaciones que pueden ser grupos informales comunitarios que buscan la obtención de servicios, o comités que se encargan de actividades relacionadas con la salud y organizaciones formales de nivel local o regional. La integración de estas organizaciones es con el fin de mejorar su participación en la producción y/o comercialización, ofrecer servicios, establecer microempresas que les permita generar ingresos (Martínez, 2000).

Bonfil y del Pont (1999) consideran que la aparición de la organizaciones de mujeres indígenas en el país ha reunido los intereses femeninos por el destino de sus pueblos y comunidades. Sin embargo, debido a las condiciones peculiares de desventaja y subordinación que viven las mujeres al interior los grupos domésticos y comunitarios, la poca presencia y participación que han tenido en los procesos públicos de sus pueblos, las organizaciones de mujeres presentan características muy similares. Las organizaciones indígenas cumplen con dos funciones principalmente, sirven para alcanzar fines concretos como satisfactores económicos, servicios, recursos naturales; y a la vez que son un elemento de concientización e integración de las mujeres a una identidad étnica y de género.

Tradicionalmente, las mujeres de los grupos étnicos han ocupado nichos de participación definidos como espacios genéricos culturalmente establecidos y permitidos: comités comunitarios de mujeres, comités para fiestas y rituales religiosos, comités de escuela, de salud y de padres de familia. La importancia de su participación se reconoce y valora en forma distinta dependiendo del grupo étnico y las circunstancias sociopolíticas de cada caso; la jerarquía de autoridades comunitarias sólo admite y reconoce una participación secundaria de las mujeres, sin ofrecerles cargos, estatus propio, ni responsabilidades a título personal (Bonfil y del Pont, 1999).

Fuera de los espacios comunitarios y familiares tradicionales las mujeres, como se ha visto, han abierto una hendidura de participación de otra magnitud desde el Estado y sus agencias, tomando como referencia siempre !"#$ %&"%'(%)*"$ +'$ ,&-$ .,!/#0'-$ 1$

!"#$%$&'()* +,-"#$$&'(* .$-/+0!/!(1%,&%2* %* +!3#!4%* !5$%0%)* %06#(-s aspectos poblacionales como control natal, planificación familiar, y abasto, etc. Con base en esto se han organizado y estructurado grupos comunitarios y comités que funcionan desde el municipio o el ayuntamiento, desde las oficinas de las diversas dependencias, centros educativos o de salud en los cuales las mujeres se han inmiscuido de forma directa para demandar y resolver algunos aspectos de sus diversas carencias. Aunque representan una importante experiencia de gestión y participación femenina y forman parte de la relación organizativa de las comunidades, estos comités o grupos comunitarios en ocasiones no presentan figura jurídica reconocida. Además, ninguna de estas esferas de organización tocan los grandes temas abordados por los hombres; reflejándose al igual que en la división de trabajo en el interior de los grupos domésticos, los espacios de participación e injerencia están sujetos y determinados por una separación por género (Bonfil y del Pont, 1999).

7(* 6!(!,%0)* * 0%5* /#8!,!5* &("96!(%5* +%,1&$&+%(* .1,%"&$&-(%0/!(1!2)* %* (&:!0* 0-$%0* ;* comunitario, en la gestión y administración de servicios dentro de organizaciones formales e informales, un ejemplo claro es que normalmente dentro de las -,6%(&<%$&-(!5* 5!* 0!5* !0&6!* $-/-* 1!5-,!,%5)* "!=&"-* %* 3#!* 5-(* $-(5&"!,%"%5* .=#!(%5* %"/&(&51,%"-,%52)*!51-*,!>0!8%*$-/-**0%*"&(?/&$%*;*!51,#$1#,%*"!0*?/=&1-*"-/@51&$-**5!* reproduce dentro de las organizaciones (Bonfil, 2002).

Las mujeres que forman parte de organizaciones mixtas, sin embargo, muestran inconformidad por no ver satisfechas sus necesidades específicas y porque no están de acuerdo con los procedimientos de los dirigentes de la organización (Zapata et al, 2002). Hombres y mujeres tienen problemas por distintas causas, con variadas consecuencias que limitan el desarrollo de cada una como persona en sus familias, en la organización, en la comunidad y como sector social.

Diversos son los obstáculos internos y externos, que las organizaciones deben enfrentar y que les ha exigido adquirir nuevos conocimientos y habilidades a sus miembras. Los complejos procesos de aprendizaje por los que atraviesan las mujeres

están relacionados con el desarrollo de la capacidad de resolver conflictos internos y de manejo de múltiples relaciones entabladas con empresas, instituciones y autoridades (González, 2002).

Los principales problemas que enfrentan las mujeres en las organizaciones rurales mixtas o exclusivas de mujeres son los siguientes

1. La invisibilidad del trabajo de las mujeres. Es invisible su quehacer aun cuando ellas participan mayoritariamente en servicios, bienestar de la familia y cada vez más en la producción agropecuaria y agroindustrial, en gestión de recursos, como trabajadoras rurales y en la industria. Las consecuencias de invisibilizar el aporte de las mujeres quedan reflejadas en la subutilización de recursos humanos femeninos para lograr un desarrollo integral en el ámbito político, económico y social (Centeno, 1996).

2. Devaluación social de las mujeres solas o solteras. Existen organizaciones donde un gran porcentaje de quienes participan son consideradas como

mujeres solas, tal es el caso de las viudas, abandonadas, madres solteras, las llamadas fracasadas y muy pocas solteras. La mayoría de ellas han tenido que vencer muchos obstáculos para incorporarse a los grupos y generalmente participan poco en las decisiones y son destinadas a realizar actividades pertenecientes a lo doméstico, como hacer la comida. En ocasiones se les asigna alguna comisión para que piensen que se les toma en cuanta, pero en realidad las decisiones la toman los hombres (Magallón, 1988).

3. Estructura piramidal masculina en la toma de decisiones. Magallón (1988) clasifica la participación de las mujeres en las organizaciones mixtas en dos niveles: las que participan a) como parte integrante de la organización o b) como familiares de los hombres miembros de la organización.

4. Importancia del rol reproductivo. De acuerdo con Campaña (1992) esta situación es el resultado de las políticas públicas y la planeación de agentes externos. Debido a que se deja como secundario o se desconoce la capacidad productiva y de gestión de las mujeres. Además no se toma en cuenta el desempeño de estos tres tipos de roles al diseñar los proyectos productivos o sociales, por lo que muy a menudo la carga de trabajo doméstico aumenta y con ellos las relaciones intrafamiliares se alteran.

5. Permanencia de la estructura tradicional de poder comunitario. Cada comunidad tienen una determinada organización de las relaciones de poder; cierta estructura de posiciones y relaciones generadoras de poder político que inciden en la vida de la comunidad (Sierra, 1987).

6. Analfabetismo o bajos niveles académicos. Normalmente, las mujeres cuentan con bajos estándares de escolaridad. Esto se convierte en una dificultad para desarrollarse en la organización, formar parte de comisiones de gestión y desenvolverse en el ámbito público (Promusag, 2002).

7. Carencia de recursos productivos propios. Con las reformas al artículo 27 se afecta directamente a las mujeres al definirse el título parcelario ya no como patrimonio familiar, sino como un derecho individualizado del jefe de familia. Las mujeres únicamente podían acceder a la tierra como titulares, a menos que fueran cabeza de familia y lo sostuvieran (Robles, Aranda, Botey: 1993).

8. Dependencia económica del marido. Generalmente las mujeres rurales no tienen trabajo que les genere ingresos. Esta situación da como resultado una dependencia económica de parte de ellas hacia el marido. Por esta situación, sólo acceden a créditos limitados, debido a que no cuentan con recursos propios (Zapata et al, 1994).

9. Insuficiente capacitación. Las mujeres no suelen ser tomadas en cuenta para capacitación en aspectos productivos, transferencia de tecnología y administración. Estos temas son impartidos a los hombres normalmente. Tampoco las personas que capacitan están sensibilizados (as) en la perspectiva de género. La capacitación, si se realiza con enfoque de género, facilita el trabajo con las mujeres y las considera actrices del desarrollo (Alberti, 2001).

10. Desigualdad en la competencia. Por lo general, no existen canales de comercialización previamente planeados, ni estudios que contribuyan a colocar los productos elaborados por los grupos de mujeres. Se impulsan proyectos de productos que no son fáciles e comercializar en la zona y se desconoce la manera de introducirlos en mercados más amplios. Otra desventaja que enfrentan las mujeres es la burocracia, ya sea estatal o relacionada con el giro productivo (Zapata et al, 1994).

11. Vinculación aparentemente ocasional de las mujeres. En las organizaciones donde la participación de las mujeres es más escasa superficial e inconstante, muchas veces no están enteradas de los objetivos, logros, etc. de los grupos a los que apoyan, ya que generalmente no asisten a las asambleas y carecen de voz y voto (Magallón, 1988).

12. Desvaloración de apoyo de las mujeres. Es frecuente que en las organizaciones

mixtas, la participación de las mujeres se considere sólo como apoyo, cuando esposos e hijos no pueden asistir a las reuniones, o como primera línea de lucha en la toma de tierras (Campaña, 2003).

Todo lo anterior refiere que las mujeres suelen vivir su participación pública de manera contradictoria y conflictiva ya que por una parte ven como positivo el potencial de desarrollo personal y como grupo derivado de la pertenencia a una organización; y por otra la críticas y presiones, el aumento del esfuerzo personal, de los conflictos

familiares, el hostigamiento e incluso la violencia que se desata contra ellas como reacción al nuevo papel (Zapata y Mercado, 1996; Lara, 1996)

Sin embargo, la participación de mujeres indígenas y campesinas en movimientos sociales, organizaciones y proyectos económicos ha contribuido a hacerlas visibles al interior de sus grupos domésticos, étnicos, comunidades y al exterior en las relaciones con el Estado. Pero aún no es suficiente y es necesario que sean consideradas como sujetos reales de las políticas sociales y proyectos económicos, en donde las actividades que realicen no sean percibidas como complementarias de los ingresos familiares o relegadas a los roles tradicionalmente asignados (Martínez, 2000).

Para el caso de Chiapas específicamente, un ejemplo de organización de mujeres !"#$%&%' !&' ()*+,-./0'la cual se constituye formalmente en 1992 auspiciada por la Diosecis de Chiapas. S1' %23!$#4%' !&' (21&567' 86' !91#:6:' !;$7!' 8%&' <=;!7%&' >' !8' empoderamiento de las mujeres por medio de la reflexión teológica, a partir de la vivencia de las mu3!7!&' #;:#6&' >' ?!&$#@6&' A%27!&0'(Santana, Kauffer, Zapata; 2006: 82). Actualmente, es la organización femenina con mayor número de participantes en el estado, integrada por 700 grupos locales y cerca de 10, 000 mujeres, según el dato del año 2000. Su metodología se basa fundamentalmente en la lectura e interpretación de la Biblia con enfoque de género y análisis de su realidad, buscando que las mujeres descubran su dignidad y cambien su situación de subordinación.

La CODIMUJ ha logrado extenderse tanto numéricamente, como cualitativamente hablando impregnando la vida, mente y corazón de las mujeres de tal manera que ellas están realizando cambios relevantes en las relaciones de poder, por su propio convencimiento e iniciativa, así como con un componente político. Para el empoderamiento, la participación de las mujeres campesinas e indígenas en una organización vinculada con la Iglesia católica permite observar, además, aspectos psicológicos fundamentales en un proceso de transición a largo plazo para las mujeres (Santana, Kauffer, Zapata; 2006).

Una de las características más notables de las estrategias hacia el empoderamiento es que sin haber dinero de por medio, las mujeres acuden, se entusiasman y se dan cuenta que el factor económico no es el único necesario para lograr su empoderamiento. Los diferentes ámbitos en los que las asesoras de la CODIMUJ proponen actividades a las mujeres van desde el local hasta el diocesano. Estos ámbitos conllevan un compromiso cada vez mayor de las participantes en la organización y propician las diversas dimensiones del empoderamiento. Un ejemplo es el poder de un grupo de mujeres para organizarse con fines prácticos como obtener molinos de nixtamal, o para la producción y comercialización de artesanías, etc. Cuando las mujeres son capaces de solucionar problemas concretos se avanza hacia el empoderamiento (Mercado, 1999) en sus diferentes dimensiones.

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