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Una vez clasificados los datos y luego de haber realizado su respectiva evaluación, se puede concluir que el endeudamiento es hoy por hoy un fenómeno que se ha convertido en el común denominador, que no sólo caracteriza sino que también afecta a la mayor parte de las familias guayaquileñas. En este contexto, cabe recalcar que si bien la edad y la educación de los encuestados deberían haberse constituido en factores determinantes, por otro lado también es cierto que estos no han sido los elementos que impidan a que muchas familias adquirieran deudas u obligaciones, con la única finalidad de satisfacer convenientemente sus requerimientos y necesidades.

En relación a lo anterior, es así como el desconocimiento en cómo manejar las deudas no sólo haya sido previsto, sino que también haya generado inconvenientes en mayor o menor proporción, según cómo cada uno de los encuestados ha logrado durante los últimos años, construir un historial crediticio a través del cual han accedido a la apertura y el otorgamiento de créditos, por parte de las diversas instituciones comerciales y financieras.

Bajo estos lineamientos, se destaca que muchos de los que participaron en esta investigación, nunca recibieron por parte de ninguna entidad bancaria o comercial una preparación o educación sobre cómo manejar apropiadamente sus créditos y que estos con respecto a su adquisición, siempre hayan estado supeditados a sus ingresos sin considerar de por medio, algunos de los más importantes problemas por los que está atravesando el país, lo que también ha representado para muchos un deterioro significativo de sus respectivas economías.

En este mismo contexto, no hay duda que las tarjetas de crédito se hayan convertido entre las familias y sobre todo entre los jefes (as) de hogar, en la herramienta económica – financiera de mayor uso, ratificándose que ha sido precisamente a través de ellas por las que el 38% de la muestra, determinó que tienen actualmente los mayores niveles de deuda y con las que tienen serios problemas para cumplir con sus diversas obligaciones. De esto se desprende que con todas las facilidades que cada una de estas otorga al consumidor, se realicen generalmente gastos en alimentación, educación, se realice el equipamiento del hogar en general y de todo lo que conlleve a suplir una necesidad, frente a la deficiencia de no contar en el momento con el suficiente dinero circulante.

Como complemento, cabe destacar que según el criterio de los Jefes y Jefas del hogar, es que la tendencia económica actual cada vez más se deteriore, debido a que la mayoría por tener una familia con más de 2 integrantes, perciba constantemente que sus presupuestos económicos sean insuficientes para lograr satisfacer todas y cada una de sus necesidades, hecho que por un lado conlleva a priorizar más los gastos para el hogar y por otro, dejar de cumplir con el pago de las mensualidades con las que tienen obligación por los créditos contraídos a través de los diferentes instrumentos financieros.

Habiendo hecho esta reflexión, algunos de los que participaron en esta encuesta consideraron que ante los elevados niveles de endeudamiento que han contraído, se haya hecho común y como parte de su responsabilidad, asignar al pago de sus obligaciones más del 50% de sus ingresos, situación que sin lugar a dudas ha afectado notoriamente a su economía, lo que también ha influido en el deterioro durante los últimos 8 meses de su calidad de vida.

Por otra parte, todos los gerentes, jefes de bancos, cooperativas y casas comerciales, coincidieron en que el desequilibrio financiero por el que está atravesando el país, sí los ha afectado y que el constante incumplimiento de los clientes con respecto al pago de las deudas, ha hecho que cada una de estas instituciones restrinja en más del 60% el otorgamiento de nuevos créditos. En este contexto, también se ratificó que no hay una sola institución en la ciudad y peor aún en el país, que no se haya librado de esta clase de inconvenientes, motivo por el cual todas han tenido que recurrir al mejoramiento en las facilidades para el pago de los créditos, para no tener que incurrir en mayores problemas financieros como los que se han originado hasta ahora.

También se reconoció que en base a la normativa vigente, entre los bancos y cooperativas lo único que se ha intentado a través de la creación de toda esa variedad de instrumentos financieros, ha sido precisamente mejorar y canalizar en mayor proporción el ahorro. Sin embargo y frente a la situación actual, es claro que los problemas del país se hayan visto reflejados en las condiciones económicas de los clientes, hecho que ha desencadenado vencimientos en los créditos y de manera particular, entre aquellos que ante esta situación han llegado incluso hasta perder sus plazas de empleo.

En lo que respecta a si han brindado o no educación financiera, todos los bancos en la actualidad poseen canales de comunicación tanto electrónicos como físicos, esto como parte esencial de todo un conjunto de planes y programas que se han diseñado, con el único

objetivo de que puedan ser utilizados para la alfabetización o educación financiera. No obstante, también se reconoce que esto no necesariamente garantiza que todos sepan cómo utilizar de manera apropiada sus créditos, ni tampoco en la forma en cómo deben pagarlos, sin que esto a futuro signifique para los deudores un detrimento de su situación económica y por ende también el de sus familias.

Hechas estas consideraciones, entre los bancos es una realidad que hoy exista un alto grado de morosidad que sobrepasa incluso el 12% de sus carteras y entre los establecimientos comerciales, se haya llegado hasta el de imponer la devolución de artefactos y electrométricos, debido a la imposibilidad de los clientes en cuanto a seguir pagando o cancelando sus deudas. Con respecto a este último tema, algunos Jefes y Supervisores reconocieron que ante esta realidad, ciertos establecimientos de la localidad han preferido cambiar sus políticas, en relación a dar una mayor prioridad a las ventas de contado y evitar en lo posible, otorgar créditos directos a sus respectivos clientes.

Por otro lado, los gerentes de bancos y cooperativas coincidieron en que si bien los créditos de consumo y las tarjetas de crédito no desaparecerán, lo que hoy se intenta y ya se está haciendo con respecto a este tema, es establecer una mayor rigurosidad que determine y afiance para estas instituciones la solvencia de sus clientes, para que esto les permita aumentar las probabilidades de colocación y así mismo, los deudores tengan la capacidad económica de poder resolverlos. Por su parte, los jefes y supervisores de los locales comerciales, afirmaron que frente a todos estos nuevos acontecimientos, en la actualidad se están implementando estrategias y técnicas comerciales con el objetivo de modelar el comportamiento crediticio y a través del cual se pueda garantizar la apropiada y conveniente cancelación de cada una de las deudas.

CAPÍTULO III

Propuesta de la Investigación

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