TABLE: 16 APGAR SCORE
DISCUSSION
“La dimensión cultural del desarrollo –escribió Jesús Martín Bar- bero – se ha convertido últimamente en un tema central tanto en el ámbito político como académico. Pero ese interés disfraza en muchos casos un profundo malentendido: el que reduce la cultura a dimensión del desarrollo sin el menor cuestionamiento de la cultura del desarrollo que sigue aún legitimando un desarrollo identificado con el crecimiento sin límites de la producción, que hace del creci- miento material la dimensión prioritaria del sistema social de vida y que convierte al mundo en un mero objeto de explotación. Pensar ahí la cultura como dimensión se ha limitado a significar el añadido de una cierta humanización del desarrollo, un parche con el que encubrir la dinámica radicalmente invasiva (en lo económico y en lo ecológico) de los modelos aún hegemónicos de desarrollo”
Jesús Martín-Barbero
+DFLDPHGLDGRVGHODGpFDGDGHORVXQDVHULHGHDFRQWH- cimientos, innovaciones tecnológicas y avances en el campo teó- rico dieron lugar a una manera novedosa de concebir la relación entre el desarrollo y la comunicación. Así surgió la comunica- ción para el cambio social como un modo de llevar a la práctica
ODVFUtWLFDVTXHVHSURPRYLHURQGHVGHORViPELWRVDFDGpPLFRV
Críticas que cuestionaban los conceptos de desarrollo y sus im- plementaciones, así como el modelo de comunicación en apoyo a ese desarrollo modernizador.
Según *HUPiQ5H\ (2002) se fueron sumando diversos rela- tos dejados de lado por las concepciones tradicionales del pro- greso y el desarrollo. El primero de ellos es el que incorpora el
tema de la pobreza. Un segundo relato hace referencia al for- talecimiento de la democracia y la consolidación de la ciudadanía. El tercero el de la participación, muy ligado al de la institucionalidad democrática. El cuarto relato que aparece es la perspectiva de género, un elemento funda- mental para pensar las relaciones entre desarrollo y políticas culturales. Otro es el tema de la seguridad, asociándolo a la generación de mecanismos para que los actores sociales logren participar en igualdad de condicionesGH¿QLUHOVHQWLGR de sus acciones, asumir oportunidades y controlar los riesgos de la modernización. A su vez, y siguiendo el planteo del autor, exis- ten por lo menos otros tres relatos que se encuentran presentes en el discurso de la ONU del desarrollo humano: el relato del consumo, el de los derechos humanos y el de la mundialización.
En esta misma línea, para Gumucio Dragon y Tufte (2008), existen cinco perspectivas en la concepción de la comunicación para el cambio social, que impactan tanto en el estudio como en la práctica de la comunicación:
3DUDGLJPDVHQHOGHVDUUROORHQODFRPXQLFDFLyQ
para el desarrollo y el cambio social. Donde las críti-
cas postcoloniales a los discursos hegemónicos del desarro-
OORSODQWHDQLQWHUURJDQWHVQXHYRVVREUHTXLpQHVH[SUHVDQ TXpSUHRFXSDFLRQHV\VREUHWRGRHQTXpDJHQGDVLPSDF-
WDQ$TXtWDPELpQHVLPSRUWDQWHGHVWDFDUHOUROGHODV21- G´s transnacionales, sobre todo del Foro Mundial de Porto Alegre.
&XOWXUDSRSXODUODQDUUDWLYD\ODLGHQWLGDG A me- diados de los 80 los autores latinoamericanos comenzaron a sostener que la cultura popular, las narraciones de cuen- tos e historias tradicionales y la vida cotidiana no solo mar- caban la identidad de las distintas comunidades adonde el
desarrollo arribaba, sino que constituían su núcleo medular. Todo este conglomerado cultural fusiona las prácticas cultu- rales urbanas y rurales, premodernas y modernas que acon- tecen, al tiempo que algunas de ellas se presenta de manera preponderante y otras subordinadas, así como de maneras
FRQÀLFWLYDV\HQGLVSXWDSHUPDQHQWH
0RYLPLHQWRV VRFLDOHV \ SDUWLFLSDFLyQ FRPXQLWD- ria. Uno de los actores fundamentales de los procesos de
desarrollo actuales son los movimientos y organizaciones transnacionales de la sociedad civil. El ejemplo más cono-
FLGRHVHO(MpUFLWR=DSDWLVWDGH/LEHUDFLyQ1DFLRQDO(=/1 FXDQGRODVSURWHVWDVGHODVFRPXQLGDGHVLQGtJHQDVGH0p- xico se hicieron mundialmente conocidas. Otro es el Movi-
PLHQWR$QWLJOREDOL]DFLyQVXUJLGRD¿QHVGHORV
(OSRGHUORVPHGLRV\ODHVIHUDS~EOLFD A mediados
GHODGpFDGDGHORVVHSURIXQGL]yHOHQIRTXHGHOSRGHU
y de las relaciones de poder dentro de los procesos de de- sarrollo. Así se reconoció que existen relaciones de poder desiguales que impiden a algunos grupos sociales el acceso al espacio público y la visibilidad de sus problemáticas. Por ejemplo, los pueblos originarios, las mujeres, las minorías
HQJHQHUDOVH[XDOHVUHOLJLRVDVpWQLFDVHWF
/DVRFLHGDGGHODLQIRUPDFLyQ\ORVGHUHFKRVGH
comunicación. Las nuevas tecnologías, sobre todo Inter- net, han impactado de manera formidable en la vida coti- diana de las personas así como en su desarrollo y organiza- ción social. Si bien aquellas se encuentran a nuestro servicio continúa siendo desigual el acceso a ellas y por lo tanto, se convierten en nuevos elementos generadores de exclusión social y económica.
A partir del reconocimiento de estas nuevas instancias en las concepciones del desarrollo y de la comunicación, es que
FUHHPRVTXHWDPELpQGHEHUtDQUHIXQGDUVHODVSUiFWLFDVGH
lo que se conoce como la extensión rural. Es decir, pro- ducir nuevo conocimiento de las realidades rurbanas5 a
partir de nuevos cuestionamientos a las tareas realizadas. ¢<SRUTXpHVQHFHVDULRUHIXQGDUODVSUiFWLFDVGHFRPXQLFD- FLyQSDUDHOGHVDUUROORHQHOiPELWRUXUDO" Porque en la práctica actual del “extensionismo rural” aún perduran las viejas estruc- turas de razonamiento y acciones consecuentes6 . Por lo tanto,
lo que hay asumir y construir es una nueva “extensión” en donde
QRVyORVHUHVDOWHHOFRQRFLPLHQWRWpFQLFRVLQRWDPELpQODfaci- litación de los procesos de interrelación; las mediacio- nes culturales; la experimentación; la resolución de
FRQÀLFWRVODSHGDJRJtDDSOLFDGDDJUXSRVHVSHFt¿FRV,
etc. En este marco resulta necesario ser cada vez más un “me- GLDGRU´HQWUHHOVDEHUFLHQWt¿FR\HOVDEHUHPStULFRDQFHVWUDO, al mismo tiempo que un “traductor” de inquietudes, necesidades, pareceres, protestas o satisfacciones del hombre de campo, sus comunidades y su familia.
5 Este término se encuentra ampliamente desarrollado en el planteo de la investiga- dora Norma Giarraca, bibliografía que se aconseja consultar para ampliar el conoci- miento acerca de este tipo de prácticas muy significativas en la actualidad. En líneas generales, alude a aquellos espacios mixtos donde se combinan áreas de caracterís- ticas rurales con otras propiamente urbanas.
6 Para un ejemplo de ello analizado en primera persona, pueden consultarse las evaluaciones, reflexiones y críticas de promotoras de extensión rural de la Provincia de San Juan: Ancona, Mariana; Celi Ariadna, “Entre el “deber ser” y la “invasión”. Una reflexión sobre nuestras practicas en la extensión rural”; Revista Red+ER, Re- vista Científica de Desarrollo y Extensión Rural. Centro Regional La Pampa-San Luís del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Universidad Nacional del Litoral (UNL), Facultad de Ciencias Agrarias - Maestría en Extensión Agropecuaria. Año 1, Nº 1 Enero – Julio 2013, ISSN en trámite.
$VtDORODUJRGHHVWHFDStWXORKHPRVUHFRUULGRGHPDQHUDVLQWpWL- ca los conceptos de desarrollo, extensión y los programas de comuni- cación en los modelos de desarrollo rural desde su surgimiento hasta nuestros días. Planteamos además, algunas de las principales tensio-
QHVGHOHVFHQDULRGHODUXUDOLGDGFRQHO¿QGHDSRUWDUKHUUDPLHQWDV
de análisis para la gestión de estrategias de comunicación que ayu- den a visibilizar las problemáticas de los diversos actores rurales, a construir alternativas de cambio y a desarrollar políticas públicas superadoras e innovadoras dentro de un proceso abierto y dinámico
En el resumido panorama desarrollado no hemos buscado ce- rrar un análisis a modo de conclusión, sino más bien, abrir algunos interrogantes que permitan pensar en posibles escenarios futuros.
Nuestra intención ha sido generar disparadores que nos permitan interrogarnos acerca de qué modelo de desarrollo rural queremos en el futuro. En esta construcción, como hemos visto, la dimensión cultural del desarrollo y la comunicación para el cambio social, como enfoques de análisis y estrategias de abordaje juegan un rol central.
Podríamos considerar asimismo, que la tensión generada por el uso de la renta agroindustrial como herramienta para engrosar los presupuestos de políticas sociales inclusivas y los fondos de fomento para la industria nacional -a costa de una creciente degradación del suelo cultivable y la constante ampliación de la frontera agrícola en detrimento de nuestros bosques nativos-, resulta sin duda una ecua- ción compleja y difícil de pronosticar en el futuro.
En tal sentido, cabe preguntarse si el actual modelo de desarro- llo rural agroindustrial y las políticas públicas de fomento y asisten- cia a pequeños, medianos productores y comunidades campesinas podrán facilitar un escenario futuro que garantice la soberanía ali- mentaria del país, logrando incluir a la diversidad de actores rurales que aún conviven en nuestro territorio, preservando sus medios am- bientales, sociales y culturales.
Referencias Bibliográficas
ANCONA, Mariana; CELI Ariadna, Entre el “deber ser” y la “in-
YDVLyQ´8QDUHÀH[LyQVREUHQXHVWUDVSUiFWLFDVHQODH[WHQ-
VLyQUXUDO5HYLVWD5HG(55HYLVWD&LHQWt¿FDGH'HVDUUROOR
y Extensión Rural. Centro Regional La Pampa-San Luís del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Uni- versidad Nacional del Litoral (UNL), Facultad de Ciencias Agrarias - Maestría en Extensión Agropecuaria. Año 1, Nº 1 Enero – Julio 2013, ISSN en trámite.
CIMADEVILLA, Gustavo; “Extensión y Comunicación. Antece- dentes, articulaciones y contrastes”. En Cimadevilla y Carni- glia (editores), "Comunicación, ruralidad y desarrollo. Mitos, paradigmas y dispositivos para el cambio". Instituto Nacio- nal de Tecnología Agropecuaria, Ediciones INTA, Buenos Ai- res, 2004.
FREIRE, Paulo; Extensión o comunicación. Buenos Aires, Nue- va Tierra-Siglo XXI Editores, 1973.
*,$55$&$1RUPD³'HODV¿QFDV\ODVFDVDVDODVUXWDV\ODV
plazas: las protestas y las organizaciones sociales en la Argen-
WLQDGHORVPXQGRVUXUXUEDQRV´8QDPLUDGDGHVGH$PpUL- ca Latina.; Revista Sociologías, Porto Alegre, 2003.
GUMUCIO DRAGON, Alfonso y TUFTE, Thomas (compilado- res); Antología de Comunicación para el Cambio Social. /HFWXUDVKLVWyULFDV\FRQWHPSRUiQHDVConsorcio de Comu- nicación para el Cambio Social; New Jersey, EEUU, 2008. HUERGO, Jorge; “Desafíos a la extensión desde la perspectiva
cultural” en revista Dialoguemos INTA, Año 8, Nº 14, Junio 2004.
INTA. La comunicación en los procesos de desarrollo territorial, Documento de Trabajo Nº 3, 2008.
KAPLÚN, Gabriel; “Proyectos, deseos y otros cuentos sobre co- municación y desarrollo”, en Cimadevilla y G. Carniglia E. (editores), "Comunicación, ruralidad y desarrollo. Mitos, pa- radigmas y dispositivos para el cambio". Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Ediciones INTA, 2004. pp. 41-69. PENGUE, Walter, “Mirar hacia el mercado interno”, en Le Mon-
de Diplomatique, edición cono sur, año 5, número 52, Octu- bre 2003, págs. 6 y 7, Buenos Aires.
³(OSH]JUDQGHVHFRPHDOFKLFR«6LHPSUH"´
en Le Monde Diplomatique, edición cono sur, número 71, Mayo 2005, págs. 7-9, Buenos Aires.
REY, Germán; “Cultura y Desarrollo Humano:unas relaciones que se trasladan”. (Q3HQVDU,EHURDPpULFD5HYLVWDGH&XOWX- ra, OEI, número 0, febrero 2002. Disponible en http://www. oei.es/pensariberoamerica/ric00a04.htm.
Introducción
La idea fundamental de este capítulo es buscar las inter- secciones entre los conceptos de género, cultura y desarrollo.
Para ello se plantea un recorrido histórico por la evolución del
FRQFHSWRGHJpQHURTXHFRPLHQ]DSRUHOVXUJLPLHQWRGHOPR- vimiento feminista al calor del accionar de distintos colectivos sociales que aspiran y tienen en su horizonte de acción la lucha por la igualdad. Nuestro objetivo es hacer un aporte para pen- sar cómo, desde la cultura y la comunicación es posible recono- cer las estrategias que se dieron diversos actores sociales para ampliar los derechos individuales y colectivos de quienes – ya
VHDSRUDVLPHWUtDVGLVFULPLQDFLRQHVRGHVLJXDOGDGHVGHJpQH- ro- continúan ocupando un lugar subordinado en las relaciones sociales. Una lucha que hoy cuenta con importantes conquistas a nivel nacional y regional, pero que aún tiene muchos desafíos por afrontar en el contexto social, político y cultural actual.
El concepto de género, puede entenderse como: “el con-
junto de creencias, rasgos personales, actitudes, sentimientos,