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Juana Mª Azcárate Seminario(1) Mª José Rodríguez de Armenta(2) Rosa Páez Rueda(1)

Institución:

(1) EPASIC, Instituto Navarro de Psicología Jurídica

(2) Oficina de Asistencia a Víctimas del Delito, Gobierno de Navarra

Introducción

El tipo de víctimas que atendemos en Navarra es en la mayoría de los casos por violencia doméstica. Tenemos también víctimas de delitos contra la libertad sexual, víctimas de agresiones, y algún caso de familiares de víctimas de terrorismo y familiares de víctimas de asesinato.

El objetivo final de nuestro trabajo es el de realizar una asistencia integral a todas las víctimas de un delito. Por ello la intervención que se realiza se conforma de la siguiente manera:

a) Intervención de urgencia

b) Tratamiento terapéutico

c) Preparación para el juicio

d) Acompañamiento al juicio

Intervención de urgencia

El equipo de psicólogos permanece de guardia todos los días del año, las 24 horas. Se desplaza al lugar de la Comunidad de Navarra en que se encuentra la víctima, procurando que el tiempo que transcurre entre el aviso y la llegada sea el más breve posible.

Con esta intervención se pretende prestar asistencia a la víctima en el difícil momento de interponer una denuncia, y facilitar al juzgado un informe sobre el estado de la víctima en ese momento.

Una vez finalizada la intervención de ayuda, se informa a la víctima de todos los servicios incluidos en los Protocolos Interinstitucionales de Navarra y se la deriva a la Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito cuando es necesario.

A los tres o cuatro días de realizarse la intervención urgente se realizará un seguimiento telefónico con la finalidad de ver cómo se encuentra la víctima y de recordarle la información ofrecida sobre la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito.

Hay que tener en cuenta que durante la intervención urgente la víctima está desbordada por los acontecimientos y recibe mucha información de los distintos profesionales que intervienen en el caso (abogada, policía...). Pasados unos días puede empezar a sentirse sola y desorientada, por lo que es muy importante recordarle que estamos ahí.

¿Quién puede solicitar la asistencia del psicólogo de guardia?

Todos los profesionales que entran en contacto con una víctima de delito pueden solicitar la asistencia del psicólogo de guardia. Esta solicitud se realiza siempre por medio de 112 SOS Navarra, que son los que contactan con el psicólogo.

La mayoría de las llamadas proceden de los cuerpos policiales, que en Navarra son: Policías locales, Policía Foral, Guardia Civil y Policía Nacional.

Cuando una víctima llega a denunciar un delito, desde el cuerpo policial que la está atendiendo se le ofrece la posibilidad de ser asistida por un psicólogo. Este servicio es gratuito.

Tratamiento terapéutico

Cuando una víctima se pone en contacto con la Oficina de Asistencia a Víctimas del Delito y es susceptible de recibir un tratamiento terapéutico, es derivada a Epasic, Instituto Navarro de Psicología Jurídica. Si esta víctima fue atendida en intervención urgente será ese psicólogo quien la atenderá. En los demás casos será atendida por el psicólogo que le corresponda en ese momento.

A la hora de realizar una intervención terapéutica debemos contextualizar la intervención dentro de los patrones culturales, sociales y familiares.

También tenemos que tener en cuenta que no todas las víctimas de un delito necesitan un tratamiento psicológico. Cuando el suceso traumático no interfiere negativamente en la vida cotidiana y existe apoyo familiar y social que les ayuda a normalizar su vida diaria, aunque tengan recuerdos dolorosos no suelen necesitar un tratamiento. (Echeburúa, 2004)

Realizamos los siguientes tipos de intervenciones terapéuticas:

a) Intervención breve de urgencia con víctimas de delito

b) Programa de terapia individual

c) Programa de terapia grupal

d) Seguimiento

A. Intervención breve de urgencia con víctimas del delito

Se realizará con víctimas que presentan problemas independientemente de la situación traumática vivida y que requieran derivación a otros servicios.

También realizamos esta intervención breve urgente con víctimas de delito que por su precariedad laboral y situación familiar no pueden acudir regularmente a un tratamiento terapéutico. Esto se da en especial entre el colectivo inmigrante.

Se aplicarán 4 sesiones terapéuticas encaminadas a centrar a la persona después de un acontecimiento traumático y que entienda todo el proceso judicial en el que se puede ver inmersa.

Los puntos importantes en los que se debe trabajar son los siguientes:

b) Expresión del suceso traumático y su significación para la víctima. Crear un espacio donde la víctima pueda hablar abiertamente sobre el trauma que ha padecido y sobre los sentimientos y emociones que le generó y le sigue generando en el día a día.

c) Toma de decisiones en relación a su situación, que implica elegir qué hacer: denunciar o no, abandonar el domicilio, acudir a un piso de acogida, o analizar las posibilidades reales de solucionar la relación con el maltratador (en el supuesto de que sea violencia doméstica).

d) Proporcionar información sobre lo que está viviendo respecto al suceso traumático, la evolución futura de los síntomas, y sobre todo el proceso judicial en el que están inmersas.

e) Trabajar la sintomatología de ansiedad. f) Preparación para la normalización cotidiana.

g) Detectar, evitar o prevenir posibles consecuencias psicopatológicas que puedan desencadenar en un trastorno adaptativo, afectivo o de estrés postraumático.

B. Programa de terapia individual

Tenemos en cuenta tres situaciones que se nos van a presentar:

a) Víctimas con denuncia e inmersas en procesos judiciales.

b) Víctimas que han retirado la denuncia y conviven con el agresor.

c) Víctimas que no han tomado la decisión de presentar denuncia y están en situación de riesgo.

Nosotros trabajamos básicamente con el primer grupo, víctimas con denuncia e inmersas en procesos judiciales.

En el tratamiento psicológico individual se hace hincapié en los diferentes síntomas y carencias detectados y se actúa de acuerdo a la decisión que haya tomado la mujer en relación a su situación.

Para planificar la intervención psicológica que debe hacerse en cada caso, es necesario llevar a cabo previamente una adecuada evaluación.

Es conveniente establecer un buen contacto creando un adecuado clima de relación terapéutica.

Es importante realizar buenas entrevistas clínicas para lograr una historia clínica lo más completa posible, recogiendo información a nivel evolutivo, cognitivo, familiar... Además es bueno contactar con otros/as profesionales que intervengan en el caso para ampliar y contrastar la información recogida.

Es importante pasar diferentes cuestionarios sobre síntomas concretos (ansiedad, depresión, autoestima) y cuestionarios de personalidad.

Normalmente utilizamos los siguientes:

a) Cuestionario de 90 síntomas (SCL-90-R) (Derogatis, 1977).

c) Escala de gravedad de síntomas del trastorno de estrés postraumático (EGS) (Echeburúa, Corral, Amor, Zubizarreta y Sarasúa, 1997).

d) Inventario de Ansiedad estado-rasgo (STAI) (versión española de TEA, 1982).

e) Inventario de Depresión de Beck (BDI) (versión española de Vázquez y Sanz, 1997)

f) Escala de autoestima (EAE) (Rosenberg, 1965).

La información recogida con las entrevistas y los cuestionarios nos permite obtener un perfil detallado de la situación personal de la mujer, para planificar el tratamiento psicológico más adecuado a cada una.

Comenzamos a trabajar con los síntomas más graves. En este momento podemos necesitar la ayuda de fármacos.

Trabajamos, sobretodo, la sintomatología de ansiedad, de depresión y de estrés postraumático presente en la mayoría de los casos con víctimas de delito, con las siguientes técnicas:

a) Control de la respiración.

b) Técnicas de relajación mental.

c) Distracción cognitiva.

d) Técnicas de parada del pensamiento.

e) Técnica de exposición

f) Reestructuración cognitiva

g) Búsqueda de actividades placenteras, aficiones, hobbies.

h) Ocupación del tiempo libre

i) Buscar los aspectos positivos de las actividades diarias.

j) Trabajar con los sentimientos de culpa, racionalizándolos.

Una vez reducida la sintomatología anterior nos centramos en otras carencias que aparecen en estas pacientes: autoestima, habilidades sociales (expresión de sentimientos, aprender a decir no, manejo de la crítica, toma de decisiones, afrontamiento de problemas), crecimiento personal.

Trabajamos los siguientes aspectos:

a) Concepto de autoestima.

b) Descripción de los aspectos positivos y negativos de una misma, con refuerzo de los positivos y relativización de los negativos.

c) Cómo relacionarnos con los demás: evitar las comparaciones.

d) Control de las emociones.

f) Desarrollo de la asertividad.

g) Aprender a expresar sentimientos positivos y negativos.

h) Aprender a “decir no” cuando queremos decir no.

i) La resolución de problemas y la toma de decisiones.

j) Aceptación de una misma.

k) Responsabilización de sus actos y de sus consecuencias.

En definitiva en las sesiones de terapia individual se persigue que la mujer vaya adquiriendo y poniendo en práctica diferentes habilidades de forma gradual.

Las sesiones son, al principio, semanales, pasando a quincenales cuando empieza a observarse la mejoría de las víctimas. La duración de las sesiones es de una hora.

C. Programa de Terapia de Grupo

El tratamiento psicológico realizado en grupo tiene una serie de ventajas sobre el individual, aunque no debemos realizarlo en primer lugar sino cuando la víctima ha comenzado a recuperarse de la sintomatología más grave y ha adquirido ya unas habilidades de comunicación y de relación interpersonal, con la finalidad de afianzar estas habilidades adquiridas y fomentar realmente la autoayuda entre sus participantes.

Las principales ventajas que presenta son las siguientes:

a) Fomenta la relación entre diferentes mujeres que han atravesado una situación similar, lo que reduce su ansiedad, facilita la comprensión del suceso traumático padecido y de las secuelas derivadas de él.

b) Ayuda a la desaparición del sentimiento de “soy la única” y de que nadie la puede comprender que se desarrolla en estas víctimas.

c) Ayuda a que las víctimas puedan observar como los sentimientos y sensaciones que les ha generado la vivencia de un suceso traumático son muy similares.

d) Facilita una mayor toma de conciencia de las situaciones que ha vivido cada una y de las decisiones que han ido tomando al respecto.

e) Fomenta la motivación para el cambio porque ya no se sienten solas y se apoyan mutuamente.

f) Ayuda a la mutua comprensión entre todas ellas, que se refuerzan las nuevas conductas realizadas y los cambios positivos que van consiguiendo, independientemente del apoyo de la psicóloga.

g) Permite el aprendizaje y ensayo de habilidades sociales y de afrontamiento de situaciones concretas.

En las sesiones grupales se afianzan las habilidades adquiridas durante el tratamiento individual. Los grupos deben ser reducidos, entre 6 y 8 personas, y lo más homogéneos posibles en función del delito, la edad y situaciones familiares.

El número de sesiones es variado y la duración de cada una de ellas es de aproximadamente de una hora y 30 minutos.

D. Seguimiento

El seguimiento se realiza una vez finalizado el tratamiento individual y grupal, y se extiende a lo largo de un año. Una vez finalizado éste, la persona recibe el alta terapéutica.

Durante el seguimiento se realizan normalmente 4 sesiones: Al mes, a los 3 meses, a los 6 meses y al año.

En estas sesiones, se incide fundamentalmente en los siguientes aspectos:

a) Valoración y refuerzo de los progresos adquiridos.

b) Ayuda en el caso de existir problemas a la hora de poner en práctica las habilidades adquiridas.

c) Evaluación de nuevos problemas que puedan presentarse para darles una solución a tiempo.

Una vez finalizada la atención terapéutica se envía un informe a la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito, en un plazo máximo de 15 días, en el que constarán los datos, el diagnóstico, la evolución y el motivo del alta.

Preparación para el juicio

Hay que tener en cuenta que para todas las víctimas el proceso judicial es situación nueva y estresante, que en muchas ocasiones puede reactivar la sintomatología de ansiedad padecida, puede reaparecer el miedo que en ellas provoca el agresor al que no han visto desde hace tiempo y con el que se van a volver a encontrar en el juzgado. Es importante preparar a las víctimas para que puedan afrontar en las mejores condiciones posibles y con las máximas garantías todo el proceso.

Para ello es necesario:

a) Recordar las técnicas de relajación ya trabajadas anteriormente.

b) Dar toda la información que necesiten acerca del juicio: cómo es una sala de vistas, cómo es un juicio oral, cómo y dónde declaran... para ayudar a disminuir la ansiedad.

Acompañamiento al juicio

Se realiza solo a petición de la víctima. El juicio oral supone para las víctimas la finalización de un proceso que comenzó con la puesta de la denuncia. Desde el principio el psicólogo ha estado presente en el proceso y en este último momento la víctima suele solicitar su presencia.

El único objetivo que se persigue es acompañar a la víctima hasta el momento en que esta entra a prestar su declaración, prestándole el apoyo que necesita.

Referencias

Cobo, J.A. (1998). “Manual de asistencia integral a las mujeres víctimas de agresión sexual”. Barcelona: Masson.

Echeburúa, E. (2004). “Superar un trauma”. Madrid: Pirámide.

Urra, J., Vázquez Mezquita, B. (Comps.). (1993). “Manual de psicología forense”. Madrid: Siglo XXI.