Chapter 1. Introduction and Background
1.5. Dissertation overview
componente importante, déficit dentro de la comuna.
En el estudio de componentes paisajísticos, se hace
necesario mencionar que la ciudad presenta una fuerte déficit y desequilibrio de áreas verdes para la recreación. Un espacio verde trae muchos beneficios para la ciudad y las personas, entre tanto, “los beneficios ambientales que resultan de los
espacios verdes son diversos, otorgando intangibles mejoras a los habitantes, por lo cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) los contempla considerando como una recomendación ineludible para una mejor calidad de vida urbana” (Rendón Gutiérrez, 2010, pág. 2). Cuando hablamos de espacios verdes, se hace referencia a parques, jardines, corredores peatonales o viales, los cuales están destinados a
beneficiar ecológicamente y a su vez, embellecer el transitar
de los habitantes por la ciudad, otorgando una mejor calidad de vida a las personas.
Dicho lo anterior, es importante indicar que la
superficie de áreas verdes habitadas dentro de la comuna es
de 26 ha., actualmente, alcanzando 3m2 por habitante (Figura
62). Esto se encuentra muy por debajo de los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual considera como razonable 9,0 m2/hab., además,
también está por debajo del promedio del Gran Concepción, que es de 5,2 m2/hab. Sumado a esta condición, hay una
fuerte presencia de áreas en desuso o residuales, las cuales actualmente alcanzan 5.6 ha.
Es importante resaltar que la comuna de Chigüayante
se encuentra en una situación geográfica privilegiada, “pues
los ecosistemas existentes tanto en la Reserva Nacional Nonguén, como los parques y jardines al interior de la ciudad, representan un enorme valor para mejorar la calidad del aire, la disminución de las islas de calor y por sobre todo, para mejorar el bienestar y la calidad de vida de los vecinos y
vecinas” (PLADECO, 2017, pág.17). (Figura 63)
En un momento, y por el contrario a la situación actual que rige al ser humano hoy en día, el hombre antiguo mantenía un respeto por la naturaleza, ya que, de la misma, provenían muchos recursos que le permitieran el desarrollo de la vida. De esta manera, el árbol se convirtió en un símbolo de veneración y reverencia. Para cuando comenzaron las
ideas de planificar espacios verdes, la inclinación en el diseño
de estos iba por argumentos higiénicos. “Las circunstancias de insalubridad preponderantes se produjeron debido a la inexistencia de redes de alcantarillado y a la contaminación ocasionada por la revolución industrial” (Rendón Gutiérrez, 2010, pág. 6)
Al mismo tiempo que surge la necesidad de mantener un espacio libre de desechos, entre otras cosas, se da paso a la necesidad de lugares de ocio, pues, los espacios verdes, cumplen la función de higienizar las ciudades y de recrear al habitante urbano consolidando al mismo tiempo, el factor ambiental y público de la ciudad.
Como explica Rosa Rendón, “a mediados del siglo XX se realizaron proyectos y estudios en los que se abordaron los aspectos paisajísticos, convirtiéndose así los espacios verdes no solo en una necesidad de régimen higiénico para la organización de la ciudad, si no que se convertirían por tanto en un aspecto imprescindible en la vertebración de la trama urbana” (Rendón Gutiérrez, 2010, pág. 6)
De esta manera, los espacios verdes, que comprenden zonas de arbolado frondoso, se transforman en un componente necesario en la conformación de una ciudad, en la necesidad que existe de la creación de estos espacios, pues juegan un papel fundamental en la formación de la ciudad y la mejora del medio ambiente para la misma. El arbolado urbano es un componente importante en el ecosistema vivo de una ciudad.
Figura 62 [Arriba]: Superficie de áreas verdes habilitadas y ornamentales por ha-
bitante y por comuna.
Figura 63: Análisis territorial de áreas verdes, vegetación y contexto.
1,90 0 1 2 3 4 5 6 7 8 2.90 3,15 5,63 15,34 2,86 7,68 2,25 4,28 M 2 /Habitant es V alor M edio 4,00 m2/Hab TOME PENCO TALCAHUANO HUALPEN CONCEPCIÓN SAN PEDRO CORONEL LOTA CHIGÜAYANTE M2
Cota 50
Vegetación de Borde de Río Áreas verdes consolidadas Áreas deportivas Ferrocarril 8,22 0 20 40 60 80 100 1200 13,27 57,08 42,13 113,28 23,03 74,97 20,95 20,96 He ct áre as V ALOR MEDIO 41,54 Ha TOME PENCO TALCAHUANO HUALPEN CONCEPCIÓN SAN PEDRO CORONEL LOTA CHIGÜAYANTE HECTÁREAS [64]
En ese sentido, un espacio verde bien organizado minimiza los impactos de una creciente urbanización en las ciudades, dotando de valor las áreas intervenidas en relación a las viviendas y las personas que pueden apreciar este paisaje,
entregando a su vez, beneficios ambientales atrayendo de
manera directa al habitante que vive y al turista que visita la zona, logrando un equilibrio entre lo natural y lo construido, propiciando a un ecosistema integrado.
Al existir una metropolización del territorio, trae
consigo, un fuerte déficit de espacios verdes, esenciales para
la calidad de vida y la reducción de riesgos, al mismo tiempo que genera problemas de salud. Por lo mismo, es necesario contar con espacios de socialización ciudadana y de ocio que contribuyan a regenerar el medioambiente en todas sus dimensiones. (Figura 64)
Por este motivo, que al incorporar un sistema ecológico en urbanizaciones donde estos espacios verdes son mínimos y necesarios, busca cumplir un rol o función estética, además del aporte que entregan a los ecosistemas vivos, pues “los espacios verdes embellecen las ciudades haciendo de ellas un viaje accesible y atractivo al disfrute del habitante urbanos” (Rendón Gutiérrez, 2010, pág. 10). Estos espacios le dan una organización al territorio, integrando de
manera eficiente las diferentes zonas o formas de apreciación
de estas áreas, ya sea desde un parque urbano con múltiples actividades en su interior hasta una ruta turística de gran escala.
La incorporación de espacios públicos vegetados
al medio urbano, beneficia sobremanera a la mitigación de
los desastres, ya que la existencia de áreas de gran tamaño contribuye en la regulación de las inundaciones que son producidas por la acumulación de aguas lluvias, pues mantienen la permeabilidad del suelo y su capacidad de
infiltración. Por otro lado, la cobertura vegetacional en los
parques situados en las laderas de los cerros contribuye a la
retención del suelo, disminuyendo el riesgo de procesos de remoción en masa. (Reyes Päcke & Figueroa Aldunce, 2010, pág. 90)
Definido por Kühn, Brandl y Klotz (2008) “el
tamaño y distribución de plazas, parques y áreas verdes tiene implicancias ecológicas y sociales. Desde el punto de vista ecológico, el mayor tamaño de estas áreas permite una mayor diversidad y riqueza de especies vegetales, lo cual va acompañado también de una mayor diversidad de fauna” (citado de Reyes Päcke & Figueroa Aldunce, 2010, pág. 90), lo que también por su parte favorece la plantación de especies autóctonas que aumenten la presencia de aves nativas, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad local.
De esta manera, las nuevas áreas verdes como espacios estratégicos dentro de un sistema de paisaje, responde a las necesidades de una ciudad que posee componentes fragmentados, relacionando los atractivos
naturales y geográficos de la ciudad, tales como cerros,
quebradas, lagunas, ríos y esteros, “buscando un mayor aprovechamiento de estos lugares estratégicos, resguardando sus características naturales y asegurando su accesibilidad para el ciudadano” (Municipalidad de Temuco, pág. 3).
Figura 64: Plano de áreas verdes consolidadas y gráfico de suma de la superficie de
ZONA DE RESTRICCIÓN POR QUEBRADAS ZONA DE RESTRICCIÓN POR LADERAS ZONA ESPECIAL DE VALOR NATURAL
4.2.3 Análisis de Normativas Existentes -