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2. Theoretical foundations

2.3 Trade Finance

2.3.3 Different methods of payment

2.3.3.2 Documentary Letter of Credit

Laclau incide en la lógica de la equivalencia como fundamental en la formación de las identidades gregarias. Si bien es cierto que él está hablando de la necesidad de que esta cadena equivalencial articule el máximo posible de demandas particulares disponibles (elementos) para conseguir la hegemonía, nosotros la utilizaremos despojada de esa inquietud expansionista en la formación de un precario universal, ya que nuestro propósito es conocer los elementos de la cadena y no proponer una forma de expandirla. No obstante, utilizaremos esta noción basándonos en la dimensión representativa de la misma por la que un significante puede articular de forma imaginaria al conjunto de la comunidad (Fair,2010:114). Esto es, nos interesa lo que Laclau denomina “operación hegemónica”, la cual consiste en “la presentación de la particularidad de un grupo como la encarnación del significante vacío que hace referencia al orden comunitario como ausencia, como objetivo no

118 El concepto de conjunto es prácticamente intuitivo, pues siempre se necesita de su formalización, y

podría ser definido como una colección de objetos que comparte rasgos específicos en común, es decir se puede hablar de un conjunto de animales, naciones, banderas, hinchas o del conjunto de objetos que existe en un momento dado en un campo determinado que los engloba. La idea de la teoría de los conjuntos que queremos resaltar es que un conjunto está definido y puede tener consistencia sólo a partir de que se ubique un determinado elemento como exterior u ajeno al conjunto.

realizado y hegemonizar algo significa, exactamente, llenar ese vacío” (Laclau, 1996: 83-84).

En otras palabras, utilizamos la teoría laclauniana ya que para nuestro estudio no es solo clave la diferencia constitutiva de toda identidad (para ello nos serviría la mencionada teoría de los conjuntos), sino que nos es clave analizar y conocer la constitución de un significante Amo que como punto de anclaje de la cadena significante constituye momentáneamente a ese “nosotros” y los “otros”.

En base a ello, propondremos al significante S-N-F como significante Amo119, al

considerar que éste frena en nuestro momento de análisis la cadena significante nación (que se ha visto parcialmente desarticulada con la desestructuración del tradicional orden institucional que la catalizaba o significaba). Significante que permitirá constituir y consolidar un orden estable, allí donde su presencia sólo se mostraba en su ausencia, o bien su defectuosa presencia (Fair,2010: 153). Es decir, la S-N-F como significante Amo, dejará de ser un elemento particular, para asumir su función de universal estructurante dentro de un cierto campo discursivo en un momento. Función que puede asumir al seguir una estructura aporética de ser todo y nada a la vez (ser el país y, a su vez, once personas dando patadas a un balón). Ya que es ésta posible pobreza del significante la que resulta funcional al proceso articulatorio (Magrini,2010).

119Laclau va a denominar al significante Amo de Lacan, “vacío” o “flotante”, no obstante, nosotros

escogeremos el término principal, ya que no consideramos que las nuevas denominaciones aporten algo novedoso, al ser el significante lacaniano, heredero del signo de Saussure (1961), el cual por definición es arbitrario, esto es, “que el significante (palabra o imagen acústica) puede estar asociado a múltiples significados (conceptos concretos) y viceversa” (Fair,2008), así como según Lacan “el significante es unidad por ser único, no siendo por su naturaleza sino símbolo de una ausencia” (Lacan, 2003: 18. En: Fair,2010:129 ), que es en sí lo que el autor argentino intenta enfatizar al denominarlo redundantemente vacío o flotante. Así mismo, el concepto de significante vacío, además de redundante, no nos parece acertado ya que “la posibilidad de vaciamiento de un significante (…) nunca es total porque todo nuevo sentido se juega en un campo donde existe una sedimentación previa” (Aboy, 2001:44). Razón por la cual Laclau finaliza refiriéndose a él como “tendencialmente vacío” y finalmente como flotante. No obstante, podríamos considerar que entre el significante Amo de Lacan y el “tendencialmente vacío” de Laclau reside una diferencia en relación con los objetivos de ambos, si bien Laclau quiere enfatizar que a través de éste se establece la satisfacción de una pluralidad de demandas sociales equivalenciales, es decir, se les da una respuesta política. Lacan marca su funcionamiento como “un objeto parcial causa del deseo que será investido como fuente de goce. En este marco, el significante Amo, articulado con una amplia cadena de significantes, producirá una identificación general en amplios sectores sociales, que coadyuvará a generar una ligazón afectiva” (Fair,2010:107). Esto es, escogeremos el término Amo, puesto que a priori el discurso generado en torno a la selección nacional de fútbol no propone ninguna absorción de demandas sociales concretas, sino una representación de algo tan abstracto y vacío como la nación. No obstante, teniendo en cuenta que Laclau define a su “significante tendecialmente vacío” como aquel que logra trascender su particularidad original mediante una articulación de diversas demandas sociales equivalenciales que hasta entonces se encuentran insatisfechas y por las que consigue ser hegemónico en un campo simbólico particular, y que en nuestro caso consideramos que una de las demandas que no es satisfecha en el período de CEG es el “orgullo” de ser ecuatoriano y argentino también podría ser un concepto válido. Dicho lo cual, consideramos más acertado el término de significante Amo, al no excluir, pero tampoco hacer central para su función de universal, las demandas insatisfechas. En todo caso, la función de “sobredeterminar” a la cadena significante en su totalidad, es una función que tienen el significante Amo lacaniano como el vacío laclauniano “en tanto elemento sobredeterminante que condensa por sí mismo la cadena de significantes” (Laclau y Mouffe, 1987. En: Fair,2010:128).

En términos teóricos la cadena equivalencial se formará con elementos disponibles del espacio simbólico que deberán vaciarse de una parte de su particularidad para poder articularse con los demás y converger en el significante Amo. En términos prácticos, un ejemplo de formación de significante Amo podría ser el que representa el jugador de fútbol Diego Armando Maradona. El sociólogo argentino Pablo Alabarces recoge en su obra Fútbol y Patria (2007) la ampliación de significados que históricamente ha ido recogiendo Maradona, o el grito con el que se le aclama, “Maradoooo”. Este se acuña por primera vez en un estadio de fútbol en el año 1978 con el objetivo de que el técnico introdujese en el terreno de juego a dicho futbolista, pasa a ser utilizado en la década de los noventa, con el jugador ya retirado, tanto para realizar un homenaje a Maradona al inicio de los partidos, como para protestar por el mal juego de la selección nacional durante o al final de los encuentros. En la Copa del Mundo de Francia 1998 será utilizado, especialmente durante el partido contra Inglaterra, como catalizador del sentimiento anti-inglés. Y por último, un mayor desplazamiento del significado inicial de ese significante sería su uso como protesta progresista en contra del presidente Menem, aún cuando el jugador lo hubiera apoyado inicialmente120.

Vemos en este caso como el significante Maradona parte significando la demanda de alinear al jugador, seguido de un homenaje al mismo, para posteriormente servir como protesta por el mal juego de la selección, catalizador del sentimiento anti- inglés o como símbolo progresista en la lucha política121. Operación para la que dicho significante se ha tenido que ir vaciando parcialmente de su significado inicial para articularse con el resto de significados procedentes de otras demandas, al tiempo que siempre dejaba al exterior un elemento considerado como el “otro”. Así mismo y muy importante, el significante Amo es vital para nuestra investigación si partimos como Laclau



de la base de que lo que llamamos sociedad es, en realidad, la ficción del deseo de “suturar” una estructura que se encuentra necesariamente ausente. Sin embargo, dado que, como destaca Lacan, no hay “relación sexual”, lo que tenemos, en realidad, es una “totalidad fallida”, el sitio de una “plenitud inalcanzable”. La función que cumplen estos significantes (palabras, imágenes) reside, precisamente, en que, pese a que representan una particularidad, actúan

120 Alabarces, citando al periodista Roberto Fontanarrosa, también nos cuenta en una nota a pie de

página que el grito de “Maradooo” fue utilizado por un periodista durante la Copa América de 1995 como protesta al no haber agua caliente en el hotel (Alabarces 2001,168). Otro desplazamiento de parecidas características es el uso del “Viva Perón” – tal como señala Laclau (2008) – gritado por un mujer tras romper las cristaleras de un hospital con una piedra en protesta por la negativa a realizarle un aborto. En este caso “Perón” actuó también como forma de protestar contra las injusticias.

Ejemplo en el que observamos también la politización del significante, al ampliar su campo discursivo, inicialmente deportivo, a toda la comunidad: “Mardooo..” como reclamo de la presencia del jugador en el terreno de juego a grito contra la administración de Carlos Saúl Menem.

simbólicamente refiriéndose a la cadena equivalencial como una totalidad. De este modo, cumplen la función política de generar un “cierre” de la comunidad (Fair,2010:126).

Esto es, en nuestra investigación es vital analizar la sociedad a partir de esa contradicción inherente que la instituye: su imposibilidad y la necesidad de un cierre de sentido.