Para el control del material terminado se definen lotes de material que se aceptan o rechazan en su totalidad. En la definición de estos lotes se debe tener en cuenta lo señalado anteriormente en este capítulo. Se suelen utilizar dos formas para definir los lotes:
En función del tiempo: usualmente se toma lo fabricado en un día. En controles intensos se puede tomar lo fabricado en la mitad de tiempo (media jornada), y en otros más ligeros, en el doble (dos jornadas). En función del volumen: se suele definir por superficie ejecutada (por ejemplo, cada 3.500 m2 de calzada), con las mismas relaciones
anteriores para controles más intensos o ligeros.
7.7.1 Control geométrico
7.7.1.1 Espesor y cota
El control del espesor y de la cota de cada capa se emplea para determinar si la ejecución se ha realizado de acuerdo a las exigencias del proyecto. Además, el control del espesor también se utiliza para determinar el volumen de material realmente puesto en obra.
Existen dos procedimientos para determinar el espesor de la capa: mediante extracción de testigos (véase Apartado 7.7.2), que es el sistema recomendable aunque tiene el inconveniente de que hay que esperar un cierto tiempo, muy prolongado en el caso del suelocemento, para poder extraerlos, o por nivelación topográfica.
Foto 7.6 Medida del espesor de la capa sobre testigos.
Si se desea determinar los espesores mediante nivelación topográfica es necesario tomar medidas en diferentes perfiles repartidos de forma equidistante a lo largo del tramo (cada 10 ó 20 m, según la intensidad de control fijada para la obra y la capa). Para poder deducir el espesor de la capa se debe haber medido el nivel de la capa inferior en los mismos perfiles. En curvas puede ser necesario disminuir la separación entre perfiles de control con respecto a la adoptada en tramos rectos. En cada perfil se mide el espesor en distintos puntos (tres como mínimo), evitando que coincidan con el borde de la calzada por las inevitables caídas de pendiente que se suelen producir en esta zona.
Generalmente, se exige que el espesor medio sea igual o superior al que figura en los planos, admitiéndose que no más de dos individuos de la muestra ensayada de un lote presenten valores que bajen del especificado en más de un 10%.
En cuanto a la rasante de la superficie terminada, ésta no debe superara a la teórica en ningún punto ni quedar por debajo de ella en más de 15 mm.
Las zonas que no cumplan las tolerancias, o que retengan agua en superficie, se deben corregir. Si se está dentro del plazo de trabajabilidad del material, éste se puede recortar y recompactar. En caso contrario, habrá que reconstruir totalmente la capa en la zona afectada. Cuando el problema se debe únicamente a puntos altos, éstos se pueden eliminar por fresado con discos de diamante, siempre que ello no suponga una reducción del espesor de la capa por debajo del valor especificado.
Si el espesor de la capa queda por debajo del teórico en más de las tolerancias admitidas, nunca se deberá recrecer con capas delgadas. Por el contrario, se incrementará el espesor de la capa superior o se reconstruirá la zona afectada. En cualquier caso, se debe tener en cuenta que los
incrementos de espesor en la capa superior bituminosa resultan más caros y no mejoran la resistencia a fatiga del firme original.
7.7.1.2 Control de la pendiente y de la regularidad transversal
Se debe verificar que la capa tratada con cemento tiene la pendiente asignada en los planos de proyecto. Generalmente, no se establecen tolerancias para esta característica, aunque es recomendable hacerlo (por ejemplo, 0,5 % en bases, 0,75 % en subbases y 1 % en arcenes, con criterios adicionales para desviaciones puntuales). La comprobación se realiza topográficamente y los perfiles de medida pueden ser los mismos en los que se comprueba la cota.
La regularidad del perfil transversal se puede comprobar mediante regla fija de 3 m o mediante perfilómetros. Es recomendable establecer distintos niveles de tolerancia (0,5 cm, 1 cm ó 2 cm, según la obra).
7.7.1.3 Control de la regularidad longitudinal
La regularidad longitudinal se comprueba generalmente obteniendo mediante perfilómetro el parámetro IRI (Índice de Regularidad Internacional, NLT-330), aunque también se puede llevar a cabo mediante regla rodante. Es conveniente tomar varios perfiles de medida, como mínimo una en cada carril y normalmente en su eje. Se suelen exigir los valores mostrados en la Tabla 7.5, o bien, que la superficie no varíe en más de 10 mm con regla rodante de 3 metros. Si los resultados exceden el límite establecido en cada caso, deberán corregirse los defectos mediante fresado.
Tabla 7.5 Valores máximos recomendados para el IRI (dm/hm) en capas tratadas con cemento.
TIPO DE VÍA Y CAPA PORCENTAJE DE
HECTÓMETROS Bases en tronco de autopistas y autovías
Subbases en tronco de autopistas y autovías y bases
en resto de vías
50 < 2,5 < 3,0
80 < 3,0 < 3,5
100 < 3,5 < 4,0
7.7.1.4 Control de la anchura de capa
La anchura de la capa se puede comprobar con cinta métrica. Se suelen considerar tolerancias del orden de 2, 3 ó 5 cm según la obra.
7.7.2 Testigos
Los testigos se utilizan fundamentalmente para la determinación del espesor y densidad de la capa o de la resistencia del material. Se pueden emplear también para comprobar la adherencia entre capas tratadas con cemento y capas bituminosas. Además de la extracción de testigos, es recomendable complementar el control de espesores con medidas topográficas, y así disponer de un mayor número de valores. Hay que tener en cuenta que hay que esperar un cierto tiempo hasta que pueden extraerse los testigos.
Foto 7.8 Extracción de testigos.
Resulta conveniente extraer como mínimo dos testigos por lote, localizados aleatoriamente, debiéndose aumentar hasta cinco si el espesor de alguno de los dos primeros fuera inferior al prescrito. Si se van a utilizar posteriormente para la medida de resistencias, deben ser de 15 cm de diámetro. Las tolerancias que se aplican a los espesores se han señalado anteriormente (véase Apartado 7.7.1). Los orificios producidos se deben rellenar con material de la misma calidad que el utilizado en el resto de la capa, el cual debe ser correctamente compactado y enrasado.
En casos de litigio, o para comprobación de las condiciones de ejecución, se pueden comparar las resistencias de los testigos con las obtenidas en testigos de edad similar extraídos en el tramo de prueba. Generalmente, las resistencias sobre testigos son menores que las medidas sobre probetas, debido a que los
primeros suelen presentar puntos débiles producidos durante el proceso de extracción. Se deben también considerar las temperaturas a las que se han visto sometidos los materiales, ya que pueden haber acelerado o retrasado el proceso de fraguado.