• No results found

CHAPTER THREE METHODOLOGY

3.4 Estimation Methods

3.4.7 Dynamic Fixed Effects (DFE)

f.1.Aspectos generales del Plan. 

Este plan estuvo orientado a crear una cultura de equidad de género en la

prestación de servicios y en las relaciones laborales internas y se inscribe en el marco del Decreto Ejecutivo 28848 MAG-MEP-MTSS-SCM (2000), y del Convenio Interinstitucional de Cooperación, suscrito en el entre el INAMU y el MEP. Como sus siglas lo indican el decreto cubre a varios ministerios dentro de estos el Ministerio de Agricultura y Ganadería, de Salud, de Trabajo y Seguridad Social y el de Educación. En él se crean

Comisiones de Alto Nivel que “tienen el objetivo de liderar el proceso hacia

la incorporación de la perspectiva de género en el quehacer de las instituciones y dentro de sus respectivos sectores de influencia, dentro de sus competencias.” (Art. 1).

Consecuentemente, el MEP integró una Comisión de Alto Nivel Técnico, conformada por las jefaturas de oficinas claves la cual diseñó el Plan de Acción “El Sistema Educativo Nacional Hacia una Cultura de Equidad de Genero” 2002-2006. Este Plan identificó 21 acciones tendientes a permear el enfoque de equidad entre mujeres y hombres en los diversos elementos que conformaban el sistema educativo. (Ver lista de las 21 acciones en anexo I. Tabla 3) Las acciones del Plan fueron identificadas con base en un diagnóstico que recogió las propuestas de las personas integrantes de esta comisión organizadas por subgrupos por afinidades de funciones que desempeñaban. Una vez discutidas y aprobadas se hizo un proceso de información con otros/as funcionarios/as, quienes, de acuerdo a las atribuciones de las dependencias a las que pertenecían hicieron propuestas de acciones estratégicas que se adicionaron una vez discutidas por la

Comisión de Alto Nivel. Dentro del proceso fue fundamental el apoyo técnico brindado por el INAMU. (MEP, 2000).

Después de esta etapa de diagnóstico le seguía otra de ejecución y otras de seguimiento y evaluación. La fase de ejecución define responsabilidades en diferentes niveles nacional, regional y de las instituciones educativas y especificaba el deber de la incorporación presupuestaria.

Dentro de la etapa de seguimiento cada dependencia con responsabilidades debía de emitir un informe a la Oficina de Género y esta haría un consolidado que elevaría al INAMU. Además

“de acuerdo con el mandato de la Presidencia de la República, el ministerio definirá, de manera concertada con el Sistema Nacional de Evaluación (SINE), las acciones que serán incluidas en el mismo. A dichas acciones se les dará seguimiento bimestral y se evaluarán anualmente”.

De igual manera, en cumplimiento con el Decreto Ejecutivo, se instalarán mesas de trabajo a nivel regional y nacional, que tendrán la tarea de monitorear y controlar la aplicación del Plan. Lo anterior asegurará la participación de las mujeres en la medición de los avances logrados en su acceso a los recursos, servicios y programas institucionales y a la vez permitirá orientar de manera acertada las acciones encaminadas a mejorar su calidad de vida”.

(MEP, 2000).

En este período, este plan de acción permitió el fortalecimiento y posicionamiento de la Oficina de Equidad de Género, instancia técnica

ubicada en el más alto nivel decisión, que jugó “un papel de primer orden en

la tarea de transversar la visión de género y la facilitación de los procesos de cambio y fortalecimiento de las capacidades para hacer efectivas las acciones tendientes a transversar la visión de género el Ministerio de Educación Pública.” (Piedra, 2006). Sin embargo, no todos los 21 puntos se han logrado alcanzar y unos ni empezaron a ejecutarse, en especial según Fleming (2006), por la falta de recursos materiales, económicos y humanos. Esto último, por que la oficina estuvo compuesta por la jefatura, una

funcionaria y una secretaria, y por lo menos deberían de ser cinco personas según Fleming, para poder tratar de dar una respuesta medianamente satisfactoria. Sin embargo, en otros momentos fue una persona o una persona y otra medio tiempo.

Pese a estas limitantes, los avances más importantes registrados en la ejecución de este plan, según Piedra y Fleming (2006) han sido:

• Incorporar la perspectiva de género en los programas de estudio de

las cuatro materias básicas de primaria.

• Revisión y modificación desde el enfoque de género de tres

reglamentos dirigidos a la comunidad estudiantil, como por ejemplo el Reglamento de Bienestar Estudiantil.

• Construcción y divulgación de algunos indicadores de género para

medir las condiciones de equidad entre mujeres y hombres en el

sistema educativo.40

• Capacitación a funcionarios sobre la Ley contra el Hostigamiento

Sexual en el Empleo y Docencia.

• Capacitación en 5 regiones educativas sobre la inserción de las

mujeres en especialidades técnicas – profesionales diversas y competitivas. (Proyecto Piloto que al 2007 ha abarcado a 14 de los 83 Colegios Técnicos)

• Capacitación sobre la producción y uso de recursos didácticos con el

enfoque de género.

• Convenio INAMU-MEP para la ejecución del Proyecto de Módulos de

Educación No Sexista en las materias básicas para los diversos Ciclos de la enseñanza.

Por último, hay que señalar que en el 2004 se conformó una comisión de Equidad de Género, integrada por funcionarias de los departamentos de Educación Integral de la Sexualidad, Orientación y Vida Estudiantil, Educación de Adultos, Educación Especial, del Área de Políticas Públicas del INAMU y la Oficina de Equidad de Género. Esta comisión tenía como misión principal la elaboración de una propuesta de Política de Equidad de

40 A partir de aquí, anualmente la División de Control de Calidad elabora un documento con

Género. Según se ha podido constatar ya esta comisión no se reúne, pues al entrar la administración del 2006, esta ha preferido anotar algunas acciones específicas de género en el ámbito curricular, abandonando la integralidad de incluir paralelamente aspectos administrativos y curriculares.

“Eso confundió ya que era muy difícil separar los dos ámbitos que requerían cambios sustantivos en el tema de género, después con la reestructuración que se inició en el 2006 se detuvo el proceso ya que se daba por un hecho que se darían cambios importantes en la estructura del MEP. Esta comisión dejó un documento borrador de Política de Equidad de Género para el MEP, pero las autoridades políticas no le dieron seguimiento direccionando en este sentido sus propuestas de trabajo en la aprobación de otras acciones”. (Fleming, 2007).

f.2.Proyecto  de  inserción  paritaria  de  hombres  mujeres  especialidades técnicas, variadas y competitivas. 

Este proyecto si bien se consolida con el Plan de las 21 acciones tiene su origen desde más atrás. En el período 1996-1998 el INAMU y el Departamento de Educación Técnica Profesional del MEP, con el auspicio de la Unión Europea, impulsó el proyecto “Implementación de políticas de género en Colegios Técnicos-Profesionales y Académicos con valor agregado”, cuyo propósito fue incrementar la participación de las mujeres en especialidades tipificadas tradicionalmente como “masculinas”. La experiencia se desarrolló en siete colegios técnicos, y tuvo como fin primordial instar a las estudiantes a optar por especialidades no tradicionales, enfatizando en electromecánica e informática.

Al proyecto citado se le dio continuidad mediante el diseño y aplicación del Proyecto “Inserción paritaria de mujeres y hombres en especialidades técnicas, diversas y competitivas”, el cual formó parte del Plan de Acción “El

sistema educativo hacia una cultura de equidad de género”, que articuló los esfuerzos de diversas instancias del MEP, como el Departamento de Educación Técnica Profesional, el Departamento de Orientación y Vida Estudiantil y la Unidad de Equidad de Género. A estas instancias del MEP se sumaron el Instituto Nacional de Aprendizaje y el Instituto Nacional de las Mujeres quienes conformaron la Comisión con el mismo nombre del proyecto (en adelante Comisión Interinstitucional), la cual implementa dicho proyecto.

El proyecto se planteó como objetivo central propiciar la incorporación y permanencia paritaria de hombres y mujeres en especialidades técnico- profesionales diversas, modernas y competitivas que ofertan los Colegios Técnicos Profesionales, como expresión de su acceso a la igualdad de oportunidades en la educación. Los cuatro componentes en que se agruparon sus diferentes acciones fueron: elaboración de diagnósticos, sensibilización y capacitación, apoyo a la toma de decisiones y elección vocacional de los y las estudiantes y plan de incentivos. (Cf. MEP, 2000)

El fundamento principal de este proyecto es que, pese al avance en las normativas a favor de la igualdad, las mujeres han enfrentado históricamente una situación de desventaja en cuanto a su acceso y permanencia en carreras novedosas impartidas en los colegios técnicos. De ahí que se viera que el ingreso y continuación de las jóvenes en las especialidades técnicas competitivas como un asunto de crucial importancia, en la medida en que estas carreras les permite vincularse con el mercado laboral alrededor de actividades con un alto potencial de demanda, en mejores condiciones, dándoles la posibilidad de hacer frente en forma exitosa a los cambios que se dan en el mercado laboral. Un segundo fundamento es que el desarrollo acelerado de las tecnologías, así

como los cambios rápidos en los procesos productivos para tornarlos más dinámicos, abiertos y competitivos han demandado la ampliación de estos colegios y sus ofertas curriculares lo cual debe de aprovecharse en igualdad de género.

Algunos aspectos importantes de este proceso fueron:

1. Se revisaron algunos planes de estudio desde la perspectiva de género

y se espera que continúe haciéndolo con el apoyo del INAMU.

2. Al visibilizarse el tema de género en educación técnica se empezó a

determinar cuantitativamente los porcentajes de elección por carrera lo cual puede apoyar medidas presentes y futuras. (Cuadro 17, anexo I).

3. Se inicio un proceso de trabajo con empleadores/as públicos y privados

lo cual debe de continuarse para poder cerrar el círculo, ya que algunas estudiantes que se inclinan por carreras no tradicionales a su condición de género encuentran las puertas cerradas para hacer la práctica profesional o encontrar empleo. (esto también se da con los estudiantes varones).

Las principales limitantes, que por lo menos en el 2007 y 2008 se

detectaron, por participación de la autora fueron:41

1. Se sigue presentando relativamente igual la limitante señalada por Araya en el 2003 (falta de contenido presupuestario) en tanto la principal fuente de financiamiento para actividades de esta comisión proviene del INAMU, lo cual evidencia una falta de sostenimiento institucional de parte del MEP.

2. En un principio esta comisión estuvo liderada por la Oficina de Género,

sin embargo, a partir del 2007 quien incluye en su Plan Anual Operativo las actividades y quien coordina esta comisión dentro del

41 Cfr. Minutas de reunión Comisión Interinstitucional para la inserción paritaria de mujeres

y hombres en especialidades técnicas, diversas y competitivas, Oficina de género. Dpto. de educación Técnica, Depto. Orientación Ministerio de Educación Pública, INA e INAMU del 13 de febrero, 22 de abril, 13 de mayo, 6 de junio, 12 de junio y 22 de agosto todas del año 2008. Ver también Quesada: 2009

MEP fue el Departamento de Educación Técnica quien no ha mostrado el mismo compromiso costando incluso que designara la persona que representara y que una vez designada asumiera las responsabilidades correspondientes.

3. Lo anterior y sumado al impase que por todo el año 2007 generó el

proceso de reestructuración del MEP y la expectativa de esta, -y que aún repercutió en el 2008- hizo que esta comisión realizara menos actividades de las presupuestadas en estos dos años: dos talleres con empleadores (as), uno de orientación vocacional para chicas de escasos recursos, un taller con la Comisión de Visitas a Colegios COMVICOL y la Comisión de Divulgación, Orientación e Ingreso a las Universidades Estatales (CDOIES) -instancias de CONARE- un taller con los y las asesores (as) nacionales del Departamento de Educación Técnica. Con estas dos instancias se pretendía aumentar en impacto al ser personas que reproducían a nivel nacional los objetivos del proyecto, sin embargo, se avanzó poco pues muchas de las asesorías nacionales fueron removidas de sus cargos y reemplazadas por otras. Por último, se logró hacer un tiraje de un afiche que COMVICOL y los miembros de la Comisión repartieron en los colegios. Este insta a las estudiantes a elegir carreras de acuerdo a su vocación siguiendo para

ello carreras que puedan ser no tradicionales a su sexo. 42

4. Lo atinado de realizar un taller con asesores (as) de educación técnica

es que estos participantes señalaron que tratarían de incorporar la perspectiva de género en los nuevos programas de estudio, documentos que tenían que entregar pronto a su jefatura, lo cual a todas luces hizo valioso y oportuno el momento en el cual se desarrolló el taller. Una critica que ellos y ellas realizaron es que los responsables anteriores de representar el Departamento de Educación Técnica en la Comisión de Inserción Paritaria, “tuvieron poco espacio o poca intencionalidad para enlazarse con ellos y socializar lo que hace esta Comisión ya que manifestaron tener poco o ningún conocimiento de lo que se hace en ella.” (Quesada, 2008b). Sin embargo, un año después, muchos de estos asesores y asesoras habían cambiado de puesto, por lo que el seguimiento a la perspectiva de género que pudieron haber plasmado algunos en nuevos programas de estudio quedó algo

42 La idea de este afiche era que fuese el resultado de un concurso el los colegios técnicos

para lo cual se elaboró un reglamento, sin embargo por falta de compromiso de la representación del departamento de Educación Técnica esto no se logró hacer de manera que lo hicieron las mismas representantes de la comisión. Ver afiche “Mujer ¡atrevete!…conquistá tu vocación” en:

http://www.inamu.go.cr/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=364&Itemid =765

truncada, por lo que otra vez debía hacerse el esfuerzo de sensibilizar a los nuevos. (Quesada, 2009)

5. El INAMU en apoyo a esta comisión presupuestó y realizó los términos

de referencia para la realización de dos consultarías: la primera para realizar un estudio que promoviera alternativas con perspectiva de género a la oferta curricular de las especialidades de los Colegios Técnicos y los Institutos Profesionales de Educación Comunitaria (IPEC) y otra consultoría para realizar un estudio de los nichos de carreras técnicas modernas y competitivas para la inserción laboral paritaria de mujeres y hombres a estas áreas. A pesar de abrir la licitación nadie concursó por lo que estas actividades tampoco se hicieron.

6. Todo esto redundó en que importares acciones se lograran hacer y

otras no, en especial las más fundamentales como la de integrar colegios nuevos al Proyecto (solo cubrió a 14 de 83 colegios técnicos de todo el país y a los cuales en el año 2008 y 2009 tampoco se le dio seguimiento), y el seguimiento a los colegios que ya pertenecían.

7. La falta de definición ágil de representantes de Educación Técnica a la

Comisión y la falta de asumir este sus responsabilidades evidencian el sesgo de género en ese departamento tan crucial para el cambio de elecciones vocacionales y por lo tanto el futuro laboral de miles de chicas que estudian en estas modalidades y que, como hemos visto repercutirá en su segregación horizontal laboral.

8. La experiencia del 2007 y 2008 se encontró una gran resistencia en el

sector empleador, ya que no es obligatoria su participación en espacios de sencibilización, en especial los pertenecientes al sector privado. Por ello hay una enorme energía dedicada a la convocatoria que podría estarse dirigiendo al personal técnico que está más relacionados con ellos, como son los y las funcionarias del INA y MEP relacionados con Vinculación con la empresa.

9. Falta de compromiso de algunos representantes de la comisión (excepto del INAMU) en tanto hay fluctuación en la asistencia, lo cual dificulta, atrasa o cancela la ejecución de las actividades planeadas y presupuestadas.

10. A febrero del 2009, (Quesada, 2009) se esperaba que la Viceministra Académica emitiera una directriz a los departamentos de Orientación y de Promoción del Desarrollo Humano para que definan sus representantes a esta comisión de manera permanente, lo cual no se ejecutó y la comisión se deshizo.

f.3.Producción de materiales con perspectiva de género: caso de los  “Módulos para  aplicar la  perspectiva  de  género  los  planes  de  estudio del MEP”  

Como ya se mencionó en el Proyecto “El Sistema Educativo Nacional Hacia una Cultura de Equidad de Genero” 2000-2002, se incluyó un plan estratégico con 21 acciones estratégicas, de las cuales (ver anexo I.3 ) la sétima acción señala la “Producción y uso de recursos didácticos con enfoque de género”.

Según entrevistas realizadas a personal del INAMU (Figueroa y Piedra, 2006) y del MEP (Fleming, 2006) la primera institución fue clave por su apoyo técnico y económico al proceso. El INAMU aportó los recursos para la contratación de servicios profesionales para la elaboración y diseño de los módulos, su validación y primera impresión (1000 ejemplares). Según Fleming, el dinero que estaba previsto para la reproducción de los módulos por parte del MEP para el año 2006 fue desviado por la administración del MEP 2002-2006. Ya el en 2005 habían reimpreso 1000 ejemplares y esperaban para el 2007 reimprimir 20.000 sin embargo esto no se realizó.

Lo que si aportó el MEP en todo este proceso fue el asesoramiento, validación y acompañamiento de los y las asesores /as nacionales de cada materia (Español, Matemática, Estudios Sociales y Ciencias) tanto para los módulos de primaria como para secundaria. En la elaboración de los módulos, ellos y ellas hicieron sus aportes y a la vez fueron capacitados en el manejo del enfoque de género. También la Oficina de Género del MEP en conjunto con el INAMU diseñó y ejecutó del plan Piloto (con sus respectivas capacitaciones a directivos y maestros/as). El MEP fue quien seleccionó y convocó, de acuerdo a criterios sociales críticos (violencia,

drogadicción, ruralidad, etc.) a los centros educativos y estos decidían si les interesaba, especialmente el director del centro educativo.

En un inicio fueron 90 escuelas primarias, pero a finales del 2008 cuando se agotaron los materiales, se habían cubierto aproximadamente 158 y 50 colegios de diversas modalidades (diurna, nocturna y telesecundarias). Los cuadros 18 y 19 de los anexos nos dan los totales de escuelas y colegios del 2005 al 2009. Si para el 2008 existían 4049 escuelas eso significa que el proyecto de MPAPEGPE-MEP llegó a colocar sus materiales en el 3,7% de ellas. Mientras que, si existían para este mismo año 810 colegios los

materiales fueron distribuidos en el 6% de ellos. 43

Todo este proceso tan valioso para el personal docente se detuvo por varias razones. Primero que todo este proceso lo trabajaba el INAMU, específicamente el Área de Gestión de Políticas Públicas para la Equidad de Género, (sector Género y Educación) con al contraparte de la Oficina de Género del MEP y, al verse esta limitada al inicio del 2007 y eliminada en noviembre de este año, no existía alguien con autoridad para continuar coordinando las acciones.

Para finales del 2007 ya se habían acabado los módulos y estos no valían la pena reimprimir pues los planes de estudio sobre los cuales se basaban supuestamente estaban siendo revisados, por lo que, para no reimprimirlos desactualizados, se presupuestaron para el 2008 recursos para nuevos módulos de otras materias. Sin embargo, estos planes de estudio (Artes Plásticas, Música, Educación Para el Hogar y Artes Industriales) también empezaron a ser revisadas, por lo que se utilizaron estos recursos para

43 Nombres de escuelas tomados de bases de datos de Ivete Flemin, MEP, y Yanis

Quesada, INAMU. En el año 2008 solo se hizo entrega de los módulos se Piscología para orientadores (as) y psicólogos (as) de colegios de Cartato y Heredia.

otras actividades del INAMU. (Al cierre de esta investigación a abril del 2011 solo se modificaron los dos primeros programas mencionados.)

A pesar de ello, si hay que dejar patente que si hubiese existido interés dentro del MEP, los recursos de los que se disponía en el INAMU

(16.446.874 colones44) se hubiesen podido usar para hacer módulos

generales que continuasen apoyando la labor docente en la trasversarlidad

de género en los contenidos de los planes de estudio 45.