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2014E 2015EEV/EBITDA

No sabía qué hacer durante el resto de la hora del almuerzo, así que decidí caminar un poco alrededor de la escuela. Zavier no me había mostrado todo, pero de los lugares que sí me mostró… bueno, no les presté mucha atención, para ser honesta, así que no importa.

Pero bueno, estaba segura que estaría bien, que no iba a perderme.

Al doblar una esquina, mientras miraba hacia a mi iPhone para comprobar rápidamente la hora, me detuve en seco en mis pasos una vez que me di cuenta que había llegado a un callejón sin salida.

Mierda. Estaba perdida.

Me di la vuelta, tratando de no parecer demasiado aterrorizada. Giré mi cuerpo en cada dirección en un intento de encontrar la salida, pero no pude encontrar nada.

Probablemente no debería de haber dejado a Zavier en primer lugar. Debería haberle ayudado tanto como podía y hablar con la muñeca Barbie -obviamente su apodo de mi parte, que no vencía para nada a osito de peluche- sobre las muchas cosas que Zavier no hacía durante su tiempo libre, sólo para hacerlo parecer más interesante y menos aburrido.

Sólo estaba bromeando un poco.

Por otra parte, le dije que sea él mismo. A decir verdad, realmente me parecía bastante interesante. Él simplemente no se mostraba a la gente tan a menudo como debería.

Sacudiendo la cabeza, giré una vez más, sólo a jadear cuando vi a alguien muy cerca, y justo delante de mí. De inmediato le di, un puñetazo en el estómago, por lo que estuvo de rodillas en un instante.

Lo oí gemir pero solo lo ignoré. Llevaba una sudadera gris con la capucha puesta, así que no podía decir exactamente quién era...

¡Bueno, no importa!

Me volví y le di una patada impresionante al hombro. Solía hacer una patada en el cuello, pero esa muy probablemente lo habría matado al él/ella, y no quería eso, como

la impresión de mi primer día aquí. Así que una patada en el hombro era, obviamente, mi mejor opción.

—¡Toma eso, violador! —grité, limpiando la parte de atrás de mi mano sobre una gota de sudor que había aparecido en mi frente.

—Dios... maldita sea, eres fuerte...

Respiré, sintiéndome sorprendida y aliviada al mismo tiempo, y me puse de rodillas una vez que -más o menos- reconocí la voz un poco oxidada procedente del "extraño".

Quite la capucha de su cabeza y mis ojos se abrieron más una vez que vi quien era en realidad.

Probablemente pensarías que en realidad estaría toda, "Oh ¿estás bien? ¡Lo siento, amigo!"

Bueno, amigo, creo que estás olvidando el hecho de que nunca fui la chica buena, que inmediatamente se preocupaba por la gente cuando eran heridos.

Especialmente si yo fui la que realmente les causó dolor.

Así que esa fue la razón por la cual sólo di una palmada en el brazo del chico en lugar de preguntarle cómo se encontraba después de esa patada impresionante que acababa de darle.

—¡Jesse! ¡¿Qué demonios estaba haciendo?! ¡Asustándome hasta la mierda! Se ganó otra palmada de mí parte, mientras él sólo jadeaba y se aferraba a su pobre brazo, que fue también el que había pateado.

Probablemente debería haberlo golpeado más suave. O golpear el otro brazo en su lugar...

—¡Ay! Maldita sea... —Pasó su mano por su cabello rizado ligeramente oscuro— . Estaba… tratando... de buscarte... pero ahora estoy... sangrando internamente... gracias a ti. —Había tomado un montón de pausas y respiraciones profundas ya que probablemente perforé sus pulmones.

—¡Bueno, eso es totalmente comprensible, pero grita mi nombre la próxima vez! ¡Pensé que eras un maldito violador! —grité, agarrando sus manos para ayudarlo a levantarse. Hizo una mueca y puso su mano en su espalda baja una vez que estuvo de pie—. Ahora, de nuevo, ¿por qué estás aquí?

Tomó otra respiración profunda, y sólo me agarró del brazo con fuerza, como si ya ni siquiera pudiera sostenerse de pie.

—Zavier... quería venir a buscarte el momento en que saliste de la cafetería. Esta escuela es un edificio de cuatro pisos y no conoces los caminos todavía. No quería que te perdieras. Pero siendo el mejor amigo impresionante que soy… —Tomó una pausa para arreglar dramáticamente el cuello de su camisa azul—. Lo dejé con su "dama amiga enamorada" y vine a buscarte. ¡Ahora sé que no debo volver a hacerlo nunca más! — dijo esa última parte para sí mismo en voz alta, agarrando a sus costillas.

Después de un segundo, miró a su alrededor, probablemente para comprobar y ver si había algún maestro alrededor para regañarnos por no estar en clase.

—¿Así que cuándo empieza la siguiente clase? —le pregunté, haciendo a Jesse levantar la mirada para mirarme a los ojos. Frunció el ceño ligeramente y luego miró su teléfono, creo que para comprobar la hora.

—El almuerzo termina en unos 30 minutos. —Se encogió de hombros, alejando su teléfono mientras fruncí mis labios, pensativa.

—¿Dónde está Ethan?

—Oh, no quería ser la tercera rueda. Además, tenía deberes que hacer, así que fue a la biblioteca en su lugar. Lo que significa... —Se detuvo, dejándome pensar en las palabras correctas después de eso.

—Zavier y Joss están completamente solos, ¿eh? Pues bien, vamos a sentarnos y puedes contarme todo acerca de estos dos amantes, porque estoy segura que Zavier nunca me hablaría de ello en absoluto. —Le di un golpecito con el codo y le guiñé un ojo. Me dio una mirada extraña, pero sin embargo, se echó a reír cálidamente.

—Vaya, eres realmente algo, Evelyn. Me gustaría que hubiera más chicas como tú en esta escuela. —Me llevó a un pasillo vacío diferente, donde nos apoyamos en algunas taquillas frías y duras y nos deslizamos hasta el suelo.

—¿Qué quieres decir?

—No sé... imprudente, rebelde, divertida. Quiero decir, besaste a Ethan por amor de Dios. Eso sólo salió de la nada, también.

Asentí, pensando en eso. Ethan era tan lindo. Simplemente no me pude resistir. Pero, sinceramente, quería besar Zavier en su lugar. Sólo sabía que en realidad me sentiría mal por robar su primer beso. Pero fue una buena cosa que no lo hiciera, ¿no? Era obvio que estaba reservando eso para la señorita "muñeca Barbie", Joss.

Le sonreí a Jesse, que me estaba dando una pequeña sonrisa de vuelta. Dio una palmada con sus manos y se sentó un poco más derecho ya que comenzó a deslizarse por el suelo resbaladizo.

—Muy bien, Zavier podría matarme por decirte todo, pero no importa. Él necesita toda la ayuda que pueda conseguir con esta chica, lo juro. —Jesse casi de inmediato entro en modo de maestro serio—. Verás —Hizo gestos con sus manos mientras comenzaba. Simplemente levanté mis cejas hacia él—. Como la mayoría de la gente, Zavier y Joss son completamente ajenos a los sentimientos del otro. A ella le gusta, pero él no lo sabe, ni siquiera lo ve. Él le gusta ella, pero ella tampoco lo ve. Además, son demasiado vergonzosos y miedosos para escupir sus malditos sentimientos.

Eso era comprensible. Era difícil y aterrador decirle a un flechazo que te gustaba, o decirle a una persona que lo amabas. Es probablemente porque piensas que hay una posibilidad de que no les gustes o te quieren a cambio. Y si eso es cierto, simplemente sabrás que toda tu vida habría terminado, aun cuando en realidad no lo haría. Si me preguntas, alguien por ahí afuera probablemente te ama -o te amará-, sólo tienes que encontrarlos.

Bueno, en serio, ¿qué pasa conmigo y toda esta charla profunda de mierda? De vuelta a Jesse hablando ahora. Por Favor.

Puse mi puño en mi barbilla y miré hacia Jesse, quien estaba levantando las cejas, probablemente esperando alguna pequeña respuesta de mí parte para que pudiera continuar.

Entonces un pensamiento cruzó mi mente casi al instante.

—¡Oh! Bueno, entonces ¿por qué no le dices a Zavier que a ella realmente le gusta? —¿Por qué no podía haber pensado en eso? ¡Era obvio!

Pensé que lo contrario, una vez que vi a Jesse darme una sonrisa falsa y sisear. —La cosa es que Zavier... bueno, es una especie de pesimista. Así que no cree que todo en su vida, especialmente su vida amorosa, será alguna vez perfecto como lo que sucede en esos cuentos de hadas de mierda, con una hada madrina para conceder todos sus deseos. Piensa que probablemente es imposible que a alguien tan bonita e inteligente como ella le guste él. No sé lo que pasa en la cabeza de Joss, pero estoy seguro que ella también piensa en sus propias inseguridades, y así mismo piensa que Zavier es demasiado bueno para ella o algo así. Pero eso es sólo lo que creo yo.

Negué ligeramente. Realmente odiaba cuando dos personas eran el uno para el otro y en realidad se gustaban, pero pensaban que al otro no le gustaba.

Bueno, en este caso, a Zavier le gustaba Joss, y a Joss le gustaba Zavier. Entonces, ¿qué los detenía de preguntarse el uno al otro si querían salir? El pensamiento de ellos estando juntos, sin embargo, de repente me hizo sentir náuseas en el estómago. Aspiré profundamente y dejé escapar un profundo suspiro.

Oh, vamos, Zavier definitivamente se va a convertir en el próximo maldito presidente, y tú eres sólo una criminal. Poner estos dos juntos es como... como poner jugo de naranja y pasta de dientes juntos. Asco... definitivamente no es una buena combinación.

—Stormy dijo que él tenía estos problemas con las chicas —dije mientras jugaba con mis pulgares y descansaba mis muñecas sobre mis rodillas.

—Ah, sí. Zavier es terrible con las chicas, tanto que ni siquiera es gracioso. Está bien, para ser honesto, lo es a veces. Pero el problema es que sólo se pone demasiado tímido, y se sonroja tan fácilmente se nota a kilómetros de distancia. Es horrible en el coqueteo. —Jesse murmuró algo en voz baja, pero no lo entendí ya que puso sus manos sobre su cara—.Me sorprendería si una sola frase cursi de coqueteo escapara de sus labios. —Jesse se rió entre dientes, haciéndome reír, también.

—Ya veo. Pobre Zavier.

Hubo una pequeña pausa entre nosotros, y sólo oía el tic de reloj, haciéndome sentir un poco ansiosa.

—Así que... ¿quién eres exactamente? —Jesse preguntó de la nada. —¿Yo? Bueno, sólo soy una chica.

Golpeó ligeramente mi brazo mientras sonreía. —Lo digo en serio.

—¡Bueno, yo también, imbécil! —le grite bromeando, pero luego me puse seria para responder a su pregunta—. Soy una chica delincuente que fue enviada a vivir con Zavier, para que pudiera tener sesiones de terapia privadas con su madre. Eso es todo.

Otra pausa se apoderó de nosotros, mientras Jesse trataba de procesar las palabras que acababa de decirle.

Se río entre dientes, pero sabía que era falso.

—¿E… eres una delincuente? —Parecía como si quisiera gritarlo, pero lo contuvo en un susurro en su lugar, por lo que estaba agradecida.

Asentí

—Bueno, eso es lo que ellos piensan que soy. Quiero decir, sí, he hecho cosas malas. Y sé que voy a ir al infierno, pero ni siquiera he estado nunca en la cárcel.

—¿Nunca demasiado malo o...?

—Todo lo que tenía que hacer era pagar unos honorarios y permanecer en una celda de detención. Pero no fui atrapada con las cosas súper malas, mi querido Jesse. — Le doy una palmada en el hombro y le guiñó un ojo—. Soy así de buena.

Jesse asintió, levantando las cejas y mirando al espacio justo en frente de él. —Guau. No puedo creer lo tranquilo que Zavier parece estar sobre eso, ya que obviamente lo sabe, teniendo en cuenta que estás viviendo en su casa.

—Oh, realmente enloqueció un poco. Stormy me lo dijo. Pero se calmó, sabiendo que estoy bajo vigilancia, y porque acepté en realidad ser su amiga y ayudarle a salir un poco de esos problemas suyos con las chicas.

Asintió.

—Eso es bueno. Honestamente, voy sonar gay, pero el chico es realmente guapo. Me reí para mis adentros.

Ey, las chicas llaman a otras chicas hermosa todo el tiempo, por lo que los chicos podían hacer eso, también. Era sólo... digamos que era como una cosa de chicos. Dejé de reírme cuando me imaginé a un chico diciéndole a su mejor amigo hombre, ¡chico, eres jodidamente hermoso! Ahora, eso sí que sería simplemente impresionante.

—Las chicas estarían sobre él. Es solo la timidez, la torpeza, la falta de capacidad de coquetear. Además, la parte tímida es lo que en cierta forma consigue que no lo estén. Pero, en realidad, la parte friki; -bien, lo admito, también soy un nerd, más que nada un nerd de ciencias-, eso es sólo nosotros siendo nosotros mismos. Son los otros tres rasgos los que tiene que cambiar.

—¿Hay alguna razón por la que él sea de esa manera alrededor de ellas?

—Supongo que es porque es muy consciente de sí mismo, lo que no entiendo. Porque, una vez más, es un hombre apuesto.

Me reí, recordando lo rojo remolacha que estaba Zavier cuando lo conocí. No había una razón para que fuera tímido. Era, sinceramente, realmente apuesto. Apuesto a que si le dijera eso, sin embargo, no me creería en absoluto.

—Creo que tengo una pequeña idea... —Jesse sonrió, moviéndose de tal manera que pudiera sentarse con las piernas cruzadas justo delante de mí.

—¿Y cuál es? —le pregunté, inmediatamente interesada. Oh, cómo me gustaban los planes, especialmente los planes malvados. Pero por alguna razón, sentí como si este no fuera realmente un plan malvado. De cualquier manera, iba a escuchar si tenía algo que ver con Zavier.

—Enséñale.

Arqueé una ceja. ¿Enseñarle? ¿Enseñarle qué, exactamente? La palabra "enseñar" simplemente me recordaba a "maestros", lo que sólo me daba sueño enseguida. Pero lo dejé continuar.

—Enséñale a Zavier cómo estar realmente cómodo alrededor de las chicas. Ya sabes, como su idioma, lo que les gusta, odian, y por supuesto, enséñale sobre el cuerpo. Es decir, cómo besar, cómo tratarlas bien y ser suave, como hacerlas sentir bien. Ese tipo de cosas. Quiero decir, ¿y si su vida sexual apesta? Me siento mal por el chico. Yo lo hago, lo que significa mucho viniendo de su mejor amigo.

Eso no era tan mala idea. Realmente le ayudaría. Además, nos vincularíamos y llegaríamos a conocernos mucho más, teniendo en cuenta que íbamos a vivir juntos por un tiempo.

La cosa era, que Zavier y yo en realidad teníamos una gran cosa en común. Los dos éramos vírgenes. Así que, si en realidad yo terminaba tomando la suya, obviamente, él tomaría la mía.

***

Era el final de la escuela, y elegí este momento para finalmente buscar mi casillero. Una vez que lo localicé, después de un largo rato, que fueron como cinco minutos realmente, suspiré de alivio. En serio, una maldita larga caminata. Sólo quería llegar a casa ya y tirarme en esa nube suave que tenía por cama en mi habitación.

Agh, pero Stormy estaba planeando darme mi primera sesión de terapia más tarde

hoy. La idea de hablarle a alguien sobre mi vida personal sólo me daba ganas de vomitar. Así que, me limité a alejar el pensamiento y marqué la combinación de la taquilla.

Cuando se abrió, eché un vistazo en el interior del pequeño espacio vacío. Teníamos casilleros de color azul oscuro, y estaba contenta de haber conseguido una de los casilleros de arriba en vez de los de abajo. No querría agacharme cada vez que tuviera que tomar algo. Ya estaba cansada de todos los silbidos y gritos que recibí hoy.

Pero bueno, ¿quién dice qué yo vaya a usar esto alguna vez? Me reí para mí y cerré de golpe mi casillero.

―Bueno, hola.

Me giré al sonido de una femenina voz familiar. Efectivamente, muñeca Barbie estaba justo ahí, de pie a unos metros de distancia en su casillero. Conté cinco casilleros más alejados del mío. Bueno, esto es simplemente genial.

Me dio tal enorme sonrisa que pensé que su rostro se iba a romper en cualquier momento. Miré detrás de mí, sólo para asegurarme de que me estaba hablando a mí, pero cuando me di la vuelta, ella sólo se rio como si lo que hice fuera gracioso. Levanté mis cejas y las fruncí hacia ella.

―Evelyn, ¿verdad? ¿La chica nueva? Vaya, Zavier me habló sobre ti durante el almuerzo. Eres una amiga de la familia, ¿verdad?

Espera… ¿estaba Zavier realmente tan avergonzado de que fuera una delincuente con especial "necesidad" de terapia de su mami? Muy bajo, amigo. Muy bajo.

Puse una sonrisa falsa y aclaré mi garganta mientras permanecía de pie.

—Claro... —Decidí seguirle el juego por ahora. Pero me aseguraré de tener una "pequeña" charla seria con Zavier cuando lleguemos a casa.

―Bueno, eso es dulce. ¡Oh! No me he presentado formalmente todavía. Soy Jocey. Jocey Rodríguez. Pero claramente, la gente me llama Joss en su lugar. ―O muñeca

Barbie…

Puse otra sonrisa falsa. Pero ésta era un poco menos falsa que la anterior.

Parecía agradable, pero nunca confié en los agradables. ¿O era en los más callados? Estoy segura que era en los más callados pero… oh, ¡lo que sea! ¡Sólo no confío en nadie! Joss extendió su mano para que las estrecháramos y yo estaba pensando acerca de si escupir o no en mi mano antes de estrechar la suya. No hago esto, lo admito, la imagen fue bastante asquerosa. Aunque siempre quise hacerlo con alguien, sólo para ver cuál sería su reacción.

La reacción de Joss viéndome en el regazo de Zavier unas horas antes fue muy graciosa, así que creo que fue suficiente por hoy.

Umm, pero los apretones de manos no eran realmente lo mío.

Sin pensarlo, solo golpeé su mano y ella me miró un poco confusa y desconcertada. ―Va-le… ―sonrió de nuevo―. Así qué… ¿Zavier y tú son muy cercanos?

―Escucha, quiero preguntarte algo antes ―dije y ella asintió―. ¿Qué piensas exactamente de él?

De repente se ruborizó, sin encontrarse con mi mirada firme. ―Es muy agradable… muy lindo, también.

―Mmm Bueno, creo que él… ―¿Evelyn?

Mi corazón dio un vuelco cuando oí esa voz angelical.

Oh, ¿Qué demonios, Evelyn? Ten tu mierda junta, de verdad. ¿Por qué mí corazón hizo eso? ¡No hagas eso, corazón!

Me di la vuelta y sonreí a Zavier. Parecía un poco preocupado y yo sólo quería achucharlo con un fuerte abrazo en ese mismo momento.

―¿Sí, osito de peluche?

Zavier suspiró, probablemente todavía tratando de acostumbrarse a mi pequeño apodo para él. ¿Qué, preferiría? ¿Que lo llamara osito pooh? ¿Honey-boo5? Aquellos sólo

sonaban totalmente mal.

5 Honey-Boo: Es un reality show americano, llamado “Here comes Honey Boo Boo” (Aquí viene

―Yo, eh… ―Se rascó la nuca tímidamente y se ajustó esas gafas lindas suyas―. Te he estado buscando. ―Su mirada se movió hacia Joss, y sus mejillas se iluminaron

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